20709(03-09-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20709  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

             SALA    DE  CASACIÓN PENAL   

Magistrada     Ponente:   

                                              MARINA PULIDO DE BARÓN   

                                          Aprobado Acta N° 098.   

Bogotá, D. C., septiembre tres (3) de dos mil  tres (2003).   

VISTOS  

Procede  la Corte a emitir concepto sobre la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    venezolano   JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL, elevada por  el  Gobierno  de la República Bolivariana de Venezuela a través de su Embajada  en Colombia.   

ANTECEDENTES  

1. A JULIO IGNACIO  PRINCE  ANGEL,  se le requiere para que cumpla la pena  de  5 años de prisión impuesta el 12 de marzo de 2001 por el Juzgado de Juicio  del    Circuito   Judicial   Penal   –Sección  Adolescentes-  del Estado de Falcón de la ciudad de Coro,  por  el  delito  de  homicidio  “calificado” del que fuera víctima su padre  Frank Ignacio Prince Martínez.   

2.   Para   formalizar   el   trámite  de  extradición   fueron   aportados   los   siguientes  documentos,  efectuada  la  legalización     respectiva     ante     el     Ministerio     de    Relaciones  Exteriores:   

2.1.  La  nota  verbal  N°  001635 de 15 de  agosto  de  2002,  a través de la cual la Embajada de la República Bolivariana  de  Venezuela  hace  conocer  la  petición  de  extradición  del  ciudadano de  nacionalidad   venezolana   JULIO   IGNACIO   PRINCE  ANGEL.   

2.2. Copia del proceso que la justicia de la  República    Bolivariana    de    Venezuela   adelantó   contra   JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL, entre otros  por          el         delito         de         homicidio         “calificado”,  el  cual  incluye  las  sentencias  de primera y segunda instancia y de casación con su correspondiente  constancia  de  ejecutoria,  la información de que tal persona es titular de la  “cédula de identidad N° V. 17.135.375”  y  de  las órdenes de aprehensión libradas en razón a que el  sentenciado  se  fugó  del  centro de reclusión donde se hallaba privado de la  libertad.   

2.3.  Copia de la providencia de fecha 18 de  abril  de  2002  por  medio  de  la  cual  el Tribunal Supremo de Justicia de la  República   Bolivariana   de   Venezuela,  Sala  de  Casación  Penal,  declara  procedente  solicitar  la  extradición  del  ciudadano  venezolano JULIO   IGNACIO   PRINCE  ANGEL  ante  el  Gobierno  de  Colombia,  en  cuyo  territorio  actualmente se haya el mencionado  ciudadano,  petición  que  se  hace  con  base  en  el  Acuerdo  Bolivariano de  Extradición  suscrito  por  los  dos  países  en  Caracas  el  18  de julio de  1911.   

2.4.  Copia  del  oficio  N° 1589 del 17 de  junio  de  2002  suscrito  por el Director General del Ministerio del Interior y  Justicia  de  la  República  Bolivariana  de  Venezuela en el cual remite copia  certificada  de  la  providencia  dictada  por  la  Sala  de Casación Penal del  Tribunal  Supremo  de  Justicia  de  Venezuela  por  medio  de la cual resolvió  solicitar  la extradición del ciudadano de nacionalidad venezolana JULIO   IGNACIO   PRINCE  ANGEL,  por  el  delitos   de  homicidio  “calificado”, al Gobierno de la República de Colombia.   

3.  En  Colombia  se  realizó  el siguiente  trámite:   

3.1.  La Oficina Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la Nación la nota  verbal  N°  001635  del  15  de agosto de 2002, procedente de la Embajada de la  República  Bolivariana  de Venezuela, mediante la cual solicitó la captura con  fines    de    extradición    del   ciudadano   venezolano    JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL  sentenciado  por  la conducta punible de homicidio, entidad que mediante resolución de fecha  6 de febrero del presente año, acogió tal petición.   

3.2.  El  26  de  febrero del año en curso,  Unidades   Adscritas   a   la   Subdirección   de   Interpol  del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  dieron  captura  en  la  ciudad  de  Medellín  a  JULIO  IGNACIO PRINCE ANGEL,  de  nacionalidad  venezolana,  nacido  el  20  de  julio  de 1983 en Punto Fijo,  Venezuela,  hijo  de  Frank  y  Gloria,  identificado con la cédula 17.135.375,  comprobándose  su  identidad mediante al cotejo técnico dactiloscópico de las  huellas  tomadas  después de su aprehensión, con las que reposan en la Oficina  de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación.   

3.3. La mencionada Oficina Jurídica mediante  oficio  OAJ.E.  2312  de  16  de  agosto de 2002, conceptúa que “el  Convenio  aplicable  al presente caso es el Acuerdo Bolivariano  de Extradición suscrito en Caracas el 18 de julio de 1911.”   

3.4.  Iniciado  el  trámite  previsto en el  artículo  518  del  estatuto  procesal penal, el 28 de abril de 2003 se corrió  traslado  por el término de 10 días, a JULIO IGNACIO  PRINCE  ANGEL y a su defensor, para que solicitaran las  pruebas  que considerasen necesarias dentro del presente asunto. La petición de  pruebas  elevada  por  el  apoderado  de  PRINCE ANGEL  se  resolvió  en  providencia de fecha 3 de junio del  presente   año   negándolas,   por   no  guardar  ninguna  relación  con  los  presupuestos  establecidos en el Acuerdo Bolivariano de Extradición suscrito en  Caracas  el  18  de  julio  de  1911, pronunciamiento contra el cual el defensor  interpuso  el  recurso  de  reposición  que  la  Sala resolvió el 1° de julio  siguiente en el sentido de mantener el auto impugnado.   

El  expediente permaneció en Secretaría, a  disposición  de  las partes, para la presentación de los respectivos alegatos,  habiéndolo  hecho oportunamente el defensor del solicitado en extradición y la  Procuradora Primera Delegada para la Casación Penal.   

ALEGATO    DE   LA  DEFENSA   

El   defensor   del   señor  PRINCE  ANGEL,  solicita a la Sala emitir  concepto  desfavorable en relación con la petición de extradición elevada por  el  Gobierno  de  la República Bolivariana de Venezuela, planteando que si bien  para  la  persona solicitada y para él es un hecho cierto que el delito juzgado  en  el  país solicitante existió y que por ello le fue impuesta a PRINCE  ANGEL  la pena de 5 años, durante  el  desarrollo  del  trámite  de  extradición pretendió que su asistido fuera  trasladado  a  la  Cárcel  de  Itagüi  entorno  donde se hallan algunos de sus  familiares,  pero  no  encontró respuesta favorable del Inpec, como tampoco del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores sobre la posibilidad de que los jueces de  Venezuela  permitieran  que  su asistido cumpla el resto de la pena en Colombia,  atendiendo  que  inicialmente  estuvo  privado  físicamente  de  la libertad en  aquél  país  durante  un  año y medio a lo que se debe sumar el tiempo que ha  estado  detenido  por  razón  de  este  trámite,  sin  que  tampoco  obtuviera  respuesta,  omisiones que ha de tener en cuenta la Corte a efectos de ordenar la  compulsación       de       copias       para       fines       “administrativos”     y     penales.   

ALEGATO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

La  Procuradora  Primera  Delegada  para  la  Casación  Penal solicita a la Sala conceptuar favorablemente sobre la petición  de   extradición   del  ciudadano  venezolano  JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL, al cumplirse los requisitos que  al  efecto establece el Acuerdo Bolivariano de Extradición, suscrito en Caracas  el  18  de  junio  de  1911,  por  los  Gobiernos  de Ecuador, Perú, Colombia y  Venezuela,  el cual fue aprobado en el orden interno mediante la Ley 26 del 8 de  octubre  de  1913,  además  de  lo  dispuesto  en el artículo 520 del estatuto  procesal  penal,  por  lo que tendrá en cuenta los fundamentos que debe atender  la  Corte  al  emitir concepto sobre la solicitud de extradición de acuerdo con  este último precepto normativo.   

Enseguida se ocupa en forma pormenorizada de  los  temas  que  tituló  “VALIDEZ  FORMAL  DE  LOS  DOCUMENTOS    APORTADOS”,   “IDENTIFICACIÓN   PLENA   DEL   SOLICITADO   EN  EXTRADICIÓN”,  “PRINCIPIO DE LA DOBLE INCRIMINACIÓN”, “EQUIVALENCIA DE  LA  PROVIDENCIA  PROFERIDA  EN EL EXTRANJERO” los que  halló satisfechos.   

En   lo   que   denominó  “CUMPLIMIENTO   DE  LO  PREVISTO  EN  EL  ARTÍCULO  I  DEL  ACUERDO  BOLIVARIANO    SOBRE    EXTRADICIÓN”,   luego   de  transcribir   tal   precepto  expresa  que  “En  el  presente  trámite  se  dejó  demostrado  que  los  requisitos  exigidos por el  Acuerdo  Bolivariano se encuentran acreditados y como quiera que no se presentan  los  requisitos  de  que  trata  el  artículo  VII, referido al hecho de que la  persona  reclamada  en extradición se ‘hallare  procesada  ó  condenada  por el  Estado  requerido,  la entrega, cuando a esto procediere, no se efectuará, sino  cuando  el  reclamado  sea  absuelto ó indultado ó haya cumplido la condena ó  cuando    de    algún    modo    queda    terminado    el    juicio’  procede entonces la extradición de  Julio  Ignacio  Prince  Angel, quien se encontraba purgando la pena de cinco (5)  años    como    responsable    de    homicidio    calificado”    delito  cometido  en  Venezuela,  país que abandonó al fugarse del  centro  de  reclusión  para  venir  a  refugiarse  en  Medellín,  a  donde fue  capturado.   

Y  agrega  que en el caso de presentarse los  requisitos   del   artículo   VII   del   Acuerdo   que   regula  este  asunto,  “éste  de  todas  formas  no ordena condicionar el  concepto   o   la  extradición  misma  al  cumplimiento  de  las  reglas  allí  contenidas.  Y  no  lo  hace  porque  bajo el principio internacional Pacta Sunt  Servanda,  todos  los  Estados  comprometidos  por  ese  acuerdo multilateral de  extradición  está obligados a su cumplimiento. Estas son reglas que se aplican  de  manera  general,  no  por excepción, como ocurre con todas las demás de la  Convención”.  En  otros  términos,  indica  que el  destinatario  de esta cláusula es el Gobierno Nacional como lo precisó la Sala  en  concepto  de  extradición N° 18630 del 10 de diciembre de 2002, Magistrado  Ponente Jorge E. Córdoba Poveda.   

CONCEPTO   DE   LA  CORTE   

De   conformidad   con   la   preceptiva  constitucional  contenida  en  el  artículo  35  de la Constitución Política,  sustituido  por  el  Acto  Legislativo  N° 1 de 1997, la extradición se podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de conformidad con los tratados públicos y, a  falta   de   estos,   de   acuerdo   con   lo  establecido  en  la  legislación  interna.   

En el trámite de extradición del ciudadano  venezolano  JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL,  sobre  el  instrumento internacional a tener en cuenta, como  viene  de  precisarse,  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia ha  conceptuado  que  “el Convenio aplicable  para  el  presente  caso  es el Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición  suscrito  en  Caracas  el 18 de julio de 1911.”   

En relación con el procedimiento a seguir en  este  caso,  se  aplicarán las disposiciones del Código de Procedimiento Penal  de  Colombia  que  no  contradigan  el  instrumento internacional a que alude la  Cancillería,  de  acuerdo  con  lo  que dispone el inciso tercero del artículo  VIII   del  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición,  precepto  que  textualmente  señala:  “La  extradición  de  los  prófugos, en  virtud   de   las   estipulaciones  del  presente  Tratado,  se  verificará  de  conformidad  con  las  leyes  de  extradición  del  Estado  al  cual se haga la  demanda.”   

Como consecuencia de lo anterior, la Sala con  fundamento  en  el  artículo  520  del  estatuto  procesal  penal,  emitirá su  concepto sobre los siguientes aspectos:   

1.-  La  validez formal de la documentación  presentada;   

2.-  La  demostración plena de la identidad  del solicitado en extradición;   

3.-    El    principio   de   la   doble  incriminación;   

4.-  La  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el exterior; y,   

5.-  El  cumplimiento  de lo previsto en los  Tratados Públicos, cuando fuere el caso.   

La  Corte abordará en el orden enunciado el  estudio  de  cada uno de estos requisitos, con el debido complemento a lo que al  efecto  establece  el Acuerdo Bolivariano de Extradición suscrito en Caracas el  18  de  julio  de 1911 por los Gobiernos del Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia y  Venezuela,  el  cual fuera aprobado en el orden interno mediante la Ley 26 del 8  de octubre de 1913.   

1.-  La validez formal de la documentación.   

No  se presenta reparo alguno que formular a  este  requisito del concepto, por cuanto la documentación presentada se allegó  por  la  vía  diplomática  (artículo  VI),  fue  autenticada por la Directora  General  de  Registros y Notarías (E) del Ministerio del Interior y de Justicia  de  la  República  Bolivariana  de Venezuela (artículo VIII), cumpliéndose el  trámite  diplomático  entre  los  dos  Estados, por tanto, la Sala los tendrá  como aptos para servir de prueba en este asunto.   

2.-  La  demostración plena de la identidad  del solicitado en extradición.   

En  el  proceso  remitido  por la República  Bolivariana   de  Venezuela  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia  aparece  fotografía   del   señor   JULIO   IGNACIO  PRINCE  ANGEL y la información de su nacionalidad venezolana,  siendo   titular   de  la  cédula  de  identidad  N°  17.135.375,  pudiéndose  establecer  que  nació el 20 de julio de 1983 en Punto Fijo, Venezuela, hijo de  Frank y Gloria.   

El Departamento Administrativo de Seguridad,  Grupo  de  Investigaciones  Internacionales,  conceptuó  que la identidad de la  persona  solicitada  “fue comprobada mediante cotejo  técnico       –  dactiloscópico  de  las  huellas  tomadas  después  de su captura, con las que  responsan  en  la  Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de  la  Nación,  comprobándose  que  se  trata  de JULIO  IGNACIO PRINCE ANGEL.”   

Dentro  del  presente trámite, el ciudadano  venezolano  PRINCE  ANGEL se  ha  identificado  con  la  cédula  de ciudadanía que figura en la solicitud de  extradición.  Además,  ningún  cuestionamiento  en  torno  a  este importante  aspecto  ha  sido introducido por el mismo requerido ni por su defensor, todo lo  cual  constituye  razón  suficiente  para que la Corte concluya sin dubitación  alguna  que  el  requerido es la misma persona afectada contra quien se adelanta  el  presente  diligenciamiento  de  extradición,  capturado  en  la  ciudad  de  Medellín  en  obedecimiento   a  la  resolución de fecha 6 de febrero del  presente  año  proferida  por  el  Fiscal General de la Nación. De esta manera  quedan satisfechas las exigencias sobre el requisito estudiado.   

3.-    El    principio   de   la   doble  incriminación.   

El  artículo  VIII  del Acuerdo Bolivariano  sobre   Extradición,   aplicable   a  este  caso  señala  que  “En  ningún caso tendrá efecto la extradición si el hecho similar  no   es   punible   por   la   ley  de  la  nación  requerida.”  De      otra      parte,     el     artículo     V     ibídem  contempla que la extradición no  procede  “Si  con arreglo a las leyes de uno u otro  Estado  no excede de seis meses de privación de libertad el máximum de la pena  aplicable  a la participación que se imputa a la persona reclamada, en el hecho  por el cual se solicita la extradición.”   

Con relación a este requisito, dentro de la  documentación  remitida  por  la  Embajada  de  la  República  Bolivariana  de  Venezuela,   obra   copia   del   expediente   seguido   contra   el   ciudadano  venezolano  JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL,  en el cual aparecen las sentencias proferidas en su contra por el  Juzgado  de  Juicio  del  Circuito  Judicial  Penal del Estado Falcón, Sección  Adolescentes,  de  fecha  12 de marzo de 2001, del 28 de junio siguiente dictada  por  la  Corte  de  Apelaciones  del Circuito Judicial del Estado Falcón, y del  Tribunal  Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, Sala de  Casación  Penal,  de  fecha 17 de diciembre de 2001, por medio de las cuales se  le     condenó     por     el     delito     de    homicidio    “calificado”,  conducta  punible  por la  cual se solicita la extradición.   

El   delito   de  homicidio  cometido  por  PRINCE   ANGEL   aparece  enumerado  en  el  artículo  II  del Acuerdo que regula este asunto como uno de  aquellos  por  los  que  procede  la  extradición,  conducta  punible que en la  legislación  nacional  está prevista en los artículos 103 y 104, numeral 1°,  de  la Ley 600 de 2000 con una pena de veinticinco (25) a cuarenta (40) años de  prisión,  de  manera  que  excede los seis meses de privación de la libertad a  que  alude  el  numeral  a)  del artículo V del instrumento internacional antes  indicado.   

El  articulo  IV  del  Acuerdo  Bolivariano  establece   que   la  extradición  no  procede  si  se  trata  de  delito   “político  o  conexo con él”.   La  conducta  punible  por  la  cual  el Gobierno de la República  Bolivariana  de  Venezuela  solicita  la  extradición  del ciudadano venezolano  JULIO  IGNACIO PRINCE ANGEL,  esto  es  homicidio  “calificado”  de que fuera víctima su padre, se ofrece  despojada  de  cualquier  carácter  político  y  tampoco  ello  se ha siquiera  insinuado  durante  el  presente  trámite  por  los  sujetos  que  en  el mismo  intervienen,  en  especial por el requerido o su defensor que no han cuestionado  esta circunstancia.   

Por  tanto,  estos  requisitos  también  se  satisfacen.   

4.- Equivalencia de la providencia proferida  en el exterior.   

El artículo VIII del Acuerdo Bolivariano de  Extradición  establece  que la solicitud debe estar acompañada “de  la sentencia condenatoria si el prófugo hubiese sido juzgado y  condenado.”   

   

Este requisito fue cumplido toda vez que por  vía  diplomática  la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela envió  copia  de  la  sentencia  proferida contra el requerido hallado autor penalmente  responsable       del       delito       de       homicidio      “calificado”,  providencia  que en donde  no  obstante  la diferencia existente entre el sistema procesal penal venezolano  y   colombiano,   se   hace   alusión  en  términos  generales  a  los  hechos  investigados,  la  identidad  del  procesado,  el análisis de los alegatos y la  valoración  jurídica  de  las  pruebas en que se fundamentan, la calificación  jurídica  de  la conducta el compromiso del vinculado y las penas impuestas, de  manera  que  ella  guarda  equivalencia  con  la  sentencia  condenatoria  de la  legislación  procesal  nacional  (Ley  600  de  2000,  artículos  170  y 232).   

Ahora  bien,  el numeral b) del artículo V  del  Acuerdo  Bolivariano  de  extradición  establece  que no habrá lugar a la  extradición  cuando  según  las  leyes del Estado requerido, hubiere prescrito  “la  pena  a  que  estaba  sujeto  el  enjuiciado o  condenado.”   

De acuerdo con los documentos aportados por  vía    diplomática,    la   sentencia   condenatoria   proferida   contra   el  ciudadano    venezolano   JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL,  alcanzó  firmeza  el  17 de diciembre de 2001  cuando  la  Sala  de  Casación  Penal  del  Tribunal  Supremo  de la República  Bolivariana  de  Venezuela, “DECLARA DESESTIMADO POR  MANIFIESTAMENTE   INFUNDADO   el   recurso  de  casación”   interpuesto por el defensor del procesado.   

Si ello es así, es claro que de conformidad  con  la previsión contenida en el artículo 89 del Código Penal colombiano, la  pena  derivada  del  delito que sustenta la solicitud de extradición (homicidio  “calificado”)   por   el   cual  fuera  condenado  el  ciudadano  venezolano  PRINCE   ANGEL   no   ha  prescrito,  en  tanto  que  de  acuerdo  con  tal  preceptiva  la sanción penal  prescribe  en  el  término fijado para ella en la sentencia o en el que faltare  por  ejecutar,  “pero  en  ningún  caso podrá ser  inferior  a  cinco  (5)  años”, lapso este que no ha  transcurrido.   

Por lo anterior, tanto en lo que respecta a  la  equivalencia  de  las  providencias  proferidas  en el extranjero como en lo  relativo  a que la pena no ha prescrito, se satisfacen los requisitos materia de  estudio.   

5.  Cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados públicos cuando fuere el caso.   

5.1. En el presente asunto y de acuerdo con  lo  expuesto  en precedencia, la Sala se pronunciará sobre lo establecido en el  numeral   c)  del  artículo  V  del  instrumento  internacional,  precepto  que  establece  que  la  extradición  no procede cuando el requerido “ha  sido  ya  juzgado y puesto en libertad o ha cumplido su pena, o  si   los   hechos   imputados   han  sido  objeto  de  una  amnistía  o  de  un  indulto.”   

De conformidad con la documentación enviada  por  vía  diplomática  se  sabe  que  JULIO IGNACIO  PRINCE  ANGEL  aún no ha cumplido la pena que le fuera  impuesta  en la República Bolivariana de Venezuela, por el contrario, se afirma  que  se  evadió del centro de reclusión donde descontaba la pena impuesta para  refugiarse en Colombia.   

En  la  solicitud  de extradición y en los  documentos  que  la  acompañan,  no  se  afirma  que la conducta punible que la  sustenta hubiere sido objeto de amnistía o de indulto.   

5.2.   El   artículo   VII  del  Acuerdo  Bolivariano  de  extradición  establece que “Cuando  la  persona  reclamada se hallare procesada o condenada por el Estado requerido,  la  entrega, cuando a esto procediere, no se efectuará sino cuando el reclamado  sea  absuelto  o  indultado  o  haya cumplido la condena o cuando de algún modo  quede terminado el juicio.”   

Frente  a este precepto, le asiste razón a  la  Procuradora  Primera  Delegada para la Casación Penal, cuando afirma que en  este  caso  no se presentan tales condiciones pues, en primer lugar,  en el  presente  trámite  no  aparece  información  sobre  que  la persona solicitada  estuviere  siendo  juzgada  en Colombia o hubiese sido condenada y, como segundo  aspecto,   tiene  definido  la  Sala  el  mencionado  artículo  “no  ordena  condicionar  el  concepto  o  la  extradición misma al  cumplimiento  de  las  reglas  allí  contenidas.  Y  no  lo hace porque bajo el  principio  internacional  Pacta  Sunt  Servanda, todos los Estados comprometidos  por  ese  acuerdo multileral de extradición están obligados a su cumplimiento.  Esas  son  las  reglas que se aplican de manera general, no por excepción, como  ocurre  con  todas  las  demás  de  la  Convención.  En  otros  términos,  el  destinatario   de   esta   cláusula   es  el  Gobierno  Nacional”1.   

Finalmente  y  con  el  fin  de atender los  planteamientos  de la defensa y en particular el referido a que el concepto debe  ser  desfavorable  a la petición de extradición, ante la posibilidad de que el  señor  PRINCE  ANGEL  pueda  cumplir  la  pena impuesta por los jueces de Venezuela, en Colombia, es tema que  escapa  a  las facultades que el ordenamiento jurídico le ha asignado a la Sala  en el trámite de extradición.   

Ahora  frente a las presuntas omisiones que  el  defensor  del  señor  PRINCE  ANGEL le  atribuye  al  INPEC  y  al  Ministerio de Relaciones Exteriores,  está  bajo  su conocimiento y responsabilidad instaurar las acciones que estime  pertinentes  (Ley  600  de  2000,  artículo  27  y  Ley  734 de 2002, artículo  69).   

El concepto.  

Así las cosas, la Sala es del criterio que  el  Gobierno  colombiano  puede  extraditar al ciudadano venezolano JULIO  IGNACIO  PRINCE  ÁNGEL,  por  ser  requerido  para  que  cumpla la pena de 5 años de prisión impuesta  el 12  de  marzo de 2001 por el Juzgado de Juicio del Circuito Judicial Penal, Sección  Adolescentes,  del  Estado  Falcón de la ciudad de Coro, República Bolivariana  de     Venezuela,     por     el    delito    de    homicidio    “calificado”,   pues   como   viene  de  demostrarse,  se  satisfacen  los  requisitos  establecidos por el Acuerdo sobre  extradición,  suscrito  en Caracas el 18 de julio de 1911 por los Gobiernos del  Ecuador,  Bolivia,  Perú,  Colombia  y  Venezuela, el cual fuera aprobado en el  orden interno por la Ley 26 del 8 de octubre de 1913.   

Igualmente,  que  se  torna  indispensable  precisarle  al  Gobierno Nacional la obligación de condicionar la entrega de la  persona  solicitada,  en el evento de que acceda a la extradición, a que no sea  “castigado  en  el  Estado que lo reclama, sino por  los   hechos  mencionados  en  la  solicitud  de  extradición”,  tal  como  perentoriamente lo prescribe el  artículo   XI   del   Acuerdo   Bolivariano   sobre  extradición  que  regula  el  presente  trámite,  ni sometido a tratos o penas  crueles,  inhumanas  o  degradantes  según  lo  señala  el  artículo  512 del  estatuto procesal penal.   

Por  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

Conceptúa   favorablemente   a   la   extradición   del  ciudadano  venezolano  JULIO  IGNACIO  PRINCE ÁNGEL,  formulada  por vía diplomática por el Gobierno de la República  Bolivariana  de  Venezuela,  a través de su Embajada en Colombia, mediante Nota  Verbal  N°  001635  de agosto 15 de 2002, para que cumpla la pena de 5 años de  prisión  impuesta  por  el  Juzgado  de  Juicio del Circuito Judicial, Sección  Adolescentes,  del  Estado  Falcón  de  la  ciudad  de  Coro,  por el delito de  homicidio   “calificado”   en   el   expediente  N°  1E-41-2002,  bajo  las  condiciones atrás señaladas.   

Por  la  Secretaría  se  comunicará  esta  determinación  al  requerido  JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL,  a  su  defensor,   a la representante del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Igualmente,  la  Secretaría  procederá  a  devolver  la  presente  actuación al Ministerio de Justicia y del Derecho, para  los trámites legales subsiguientes.   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS            CARLOS    AUGUSTO  GÁLVEZ ARGOTE        

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                  ÉDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                    

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN        MARINA  PULIDO DE  BARÓN                     

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS              MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

                                                           Secretaria   

    

1  Concepto   rad.   N°  18.630,  dic.10/02,  M.  P.  Jorge  E.  Córdoba  Poveda.     

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