20288(18-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso     No  20288   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado    Ponente:    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado Acta No. 035  

Bogotá, D.C., dieciocho (18) de marzo de dos  mil tres (2003)   

Surtido el traslado previsto por el artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal  para  solicitar pruebas, la Sala se  pronuncia  sobre  la  procedibilidad  de  las  incoadas por el Defensor del  capturado    con    fines    de    extradición,   José   Fernando   Lopesierra  Gutiérrez.   

I   ANTECEDENTES   

1.  La  Embajada  de  los  Estados Unidos de  Norteamérica,  mediante  nota  verbal  1439  del 27 de  septiembre de 2002  (fl.  4  carpeta  anexa)  solicitó  por intermedio del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  la  captura provisional con fines de extradición de José Fernando  Lopesierra  Gutiérrez,  ciudadano  colombiano,  identificado  con  cédula  No.  8.736.267,  para  que  comparezca a juicio por delitos federales de narcóticos,  según  hechos  que datan desde octubre de 1999 y que continuaron hasta el   presente.   

2. El  Fiscal General de la Nación, en  resolución   del   3  de   octubre,  decretó  la  captura  con  fines  de  extradición  de  José Fernando Lopesierra Gutiérrez, identificado con cédula  de   ciudadanía  No.  3.469.899,  la   que  se  produjo   el  8   siguiente en San Andrés.   

3.  El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición  con  la  nota verbal No. 1857 del 3  de   diciembre de 2002 (fl. 106 c. anexa),  remitida por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  con  el  oficio  OAJ.E.  2675  del 4 de siguiente al  Ministro  de  Justicia,   en  el  que  se señala que  “atendiendo  lo  establecido en el artículo 514 del Código de  Procedimiento  Penal,  me  permito  manifestarle  que  por  no  existir Convenio  aplicable  al caso es procedente obrar de conformidad con las normas pertinentes  del     Código     de     Procedimiento     Penal     colombiano”.   

4.  En  la  nota  verbal  se  cita un único  cargo,    consistente   en   “concierto  para  distribuir   cocaína  con  la  intención  y  el  conocimiento  de  que  sería  ilegalmente  importada a los Estados Unidos”, agrega  que    “los   hechos   del   caso   indican   que  aproximadamente   desde    octubre   de   1999   hasta   el  presente,  los  participantes  en  el concierto para delinquir fueron responsables de introducir  cargamentos  de  múltiples kilos de cocaína a través de Colombia, y coordinar  su  exportación  hacia  otros  países  incluyendo Estados Unidos. Además, …  fueron   responsables   de  recoger  y  transportar  los  dineros  producto  del  narcotráfico  para apoyar las metas de la organización durante ese mismo lapso  de tiempo.”   

También se agrega, que  “la  evidencia en el caso  establece  que  el  estaba  involucrado en coordinar con otros participantes del  concierto  para delinquir, el transporte de los despachos de narcóticos y hacer  los  arreglos  para  que  los  mismos  fueran  sacados  de  contrabando fuera de  Colombia a otros países, incluyendo los Estados Unidos.   

5.  Allegadas  las diligencias a la Corte se  les  imprimió  el  trámite  pertinente, en desarrollo del cual el defensor del  requerido en extradición presentó solicitud de pruebas.   

  II   PETICIÓN   DE  PRUEBAS   

El  defensor  de  José  Fernando Lopesierra  Gutiérrez  hace  una  extensa  solicitud  de pruebas  que orienta a que se  garantice  el   derecho  de  defensa,  la  presunción  de  inocencia  y la  contradicción  de  la  prueba,  y  se  aclaren los vacíos de la documentación  aportada  por  el  Estado  requirente,  las  que puntualiza en torno a los   siguientes  aspectos:   

1° En relación con la validez formal de la  documentación aportada por el Estado requirente.   

1.1.   Que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores   realice  la  traducción  oficial  de  la nota verbal y de los  documentos  remitidos  por  las  autoridades  de  los  Estados  Unidos,  pues la  aportada  no  es  oficial  y  si  bien los documentos allegados son originales y  auténticos  no  cumplen  las  exigencias  del  artículo  260  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  y  artículos 8º y 513 del C. de P.P., además,  la  aportada por el mismo Estado debe verse con cierta reserva.   

1.2.   Solicitar    al    Estado  requirente   por   conducto  del  Ministerio de Relaciones    Exteriores,     copia      auténtica     y     traducida      de    las   

disposiciones  legales  atinentes  al  caso:  Secciones  963,  959,  960 del Título 21, Sección 2 del Título 18 del Código  de  los  Estados  Unidos  que  regula  la extradición. También, de la Sección  9-15-100  del  Manual  de  Fiscales,  ley de extradición de 1982 y la ley sobre  interpretación de tratados.   

Pruebas   que  justifica  porque   de  conformidad  con  el  artículo  513.4  del C. de P.P. el Estado requirente debe  anexar  copia  auténtica de las disposiciones penales aplicables al caso y a la  Corte  le  corresponde  su control formal, sin que pueda entenderse que son solo  las  referidas  al  Código  Penal,  sino  también  las  de  la parte general y  procesal  que  la  regulan,  y  tendrán  por  objeto  determinar  si  el Estado  requirente   tiene  competencia  para  elevar  la  solicitud  y   está  de  conformidad  con  la  ley,  pues de ser incompleta la documentación se debería  negar.   

1.3. Solicitar al Estado requirente a través  de  exhorto  o  carta rogatoria se remita copia del caso radicado en el Tribunal  del  Distrito  de  Columbia,  bajo  el  número  02-392 en lo que respecta a las  evidencias  recogidas  en  contra  de José Fernando Lopesierra Gutiérrez en lo  atinente  a  las  circunstancias  de  tiempo, modo y lugar en que se cometió el  hecho  punible. Lo anterior para que se de cumplimiento a la sentencia T-1736 de  2000  de la Corte Constitucional, en cuanto a que la extradición de colombianos  se  concederá  por  delitos cometidos en el exterior. En el presente caso no se  precisan  dichas  circunstancias  y  la  Corte  debe  determinar el lugar de los  hechos  para propiciar el ejercicio de la acción penal por la Fiscalía General  de la Nación.   

2.  En cuanto a la  necesidad  de  establecer  las  circunstancias  de  tiempo,  modo y lugar de los  hechos    que    originaron    la    solicitud    de    extradición.   

2.1.  Documentales. Las cuales obran en este  trámite,          el          ‘indictment’  según  el  cual  los hechos se llevaron a cabo en su  totalidad  en  el  territorio colombiano, pues se dice que  “José   Lopesierra  Gutiérrez  está  acusado  de  concierto  para  distribuir  cocaína,  con  el  conocimiento  y  la  intención  de  que  sería  ilegalmente   importada   a   los   Estados   Unidos,  ..”   

Sostiene  que  la  acusación no menciona la  participación  de  otras  personas en el exterior, luego, no hay certeza de que  hubiere  tenido  lugar  en  el  exterior,  y su defendido está en la misma  situación  fáctica  que  Jorge  Alfonso  Ayala Varón y por lo tanto, se deben  decretar las pruebas solicitadas.   

2.2.  Se  tengan  como pruebas la constancia  expedida  por  el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Barranquilla en el  que  se   afirma  que  el  retenido  no es investigado en el proceso por el  decomiso  de  500.000  dólares   en  junio  de  2001  y el expedido por la  Fiscalía  3ª de Barranquilla en el que se indica que no aparece investigado en  el   proceso   por  narcotráfico  relacionado  con  supuestas  evidencias   escritas       en       el       ‘indictment’   

2.3.  Se oficie a la Fiscalía General de la  Nación  para  que certifique si en el período entre enero de 2001 y febrero de  2002   se   incautaron   aproximadamente   250   kilos   de   cocaína  y   si aparece su defendido   

investigado,  si  se  le decomisaron 500 mil  dólares,   si  en  ese  tiempo  le  figuran  sindicaciones  por  el  delito  de  narcotráfico  con destino a los Estados Unidos, si funcionarios adscritos a esa  entidad   llevaron   a   cabo   la   ‘Operación Conquista’   

2.4. Se oficie a la Dirección General de la  Policía  y  a  la  DIJIN  para  que alleguen la totalidad de las conversaciones  grabadas       a       que       hace       referencia      el      indictment  ,  indicando  la  autoridad  judicial  que  dio  la  orden, se haga cotejo de voces y el DAS certifique si ha  salido del país.   

Estas pruebas están encaminadas a determinar  el  lugar en el que se cometió el hecho que por tratarse el cargo del delito de  conspiración  con la intención de distribuir la cocaína en los Estados Unidos  es  de  peligro y su consumación es instantánea, en el caso de los dólares no  se  precisa  ni  el lugar ni la fecha,  luego ninguno de sus actos ocurrió  en  el  exterior,  tampoco  está  comprobado que las grabaciones correspondan a  voces  del  capturado,  prueba  que apenas realizará la Fiscalía atendiendo el  pedido  de  la  justicia  americana.   Además,  pretende  demostrar  la no  equivalencia   entre   el   indictment  y   la   resolución   acusatoria   y   el   principio   de   doble  incriminación.   

Sobre la pertinencia de las pruebas aduce que  la  Corte  en  desarrollo  de  su  actividad judicial le corresponde precisar el  alcance  de las normas, en tanto que el Ejecutivo debe cumplirlas, ya que si los  hechos  ocurrieron  en  el  territorio colombiano es a sus autoridades a las que  les corresponde  realizar las investigaciones y fallar.   

Igualmente,   las   pruebas   solicitadas  permitirán  demostrar   que  al  ciudadano colombiano por nacimiento José  Fernando  Lopesierra  Gutiérrez jamás se le ha incautado estupefaciente o  dinero,  y  no  cursan  en su contra procesos en Colombia como se insinúa en el  indictment.   

III CONSIDERACIONES  

1.        OBJETO       DEL  PRONUNCIAMIENTO   

El análisis que realice  la Sala sobre  la  solicitud  de  pruebas  elevada  por  el defensor del requerido con fines de  extradición,  José  Fernando  Lopesierra  Gutiérrez,   se sujetará a la  correspondencia  de  los  medios  de  prueba  solicitados con los aspectos sobre  los     cuales  la    Corte  debe    pronunciarse,  atendiendo  lo  dispuesto  por  el  artículo  520  del Código de Procedimiento  Penal,   es decir,  la validez formal de la documentación presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  requerido  en extradición, el  principio  de  doble incriminación, la equivalencia de la providencia proferida  en  el  extranjero,   pues  de  acuerdo  con  el  concepto  emitido  por el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores ese es el marco jurídico  que define  la relación entre los dos Estados.   

Igualmente,   se  atenderá  lo  previsto  por   el  artículo  508 ibídem incisos 2° y 3° cuando señala que   la   extradición  no  procede   por delitos políticos  ni   cuando    el    requerido   es  colombiano  por  nacimiento   y  la     

solicitud         verse   sobre     hechos     cometidos     con   anterioridad al 16 de diciembre de 1997,  fecha  en  la  que  se promulgó el   Acto  Legislativo No. 01 de  1997  y   que  permite la   posibilidad  de conceder la  extradición de nacionales.   

Se  considerará  que ante la ausencia  de  Convenio  o  Tratado  el análisis de la validez formal de la documentación  que  se  aporta por el Estado requirente, su trámite se rige por las normas del  Código  de  Procedimiento  Penal,   luego, el requerimiento se limitará a  que  la  documentación allegada para solicitar la extradición cumpla  los  requisitos  de  forma,  es  decir, que  haya sido aportada  según las  formalidades  propias  del  país  que  formula  la solicitud, sin que pueda ser  objeto de examen su trascendencia y alcances.   

2.  DE  LA  PETICIÓN  DE  PRUEBAS  DE  LA  DEFENSA   

En  cuanto  se  relaciona  con    la   práctica   de   pruebas  en  el  curso   de   este  trámite,  la    Sala   ha   señalado,  reiteradamente,       que    la    procedencia     y conducencia de las mismas   se   encuentra  determinada  exclusivamente  por  la  aptitud  que  tengan  para  demostrar  o  negar  los  aspectos sobre los cuales la Corte debe fundamentar su  decisión.   

En  este caso,  según el concepto del  Ministerio   de  Relaciones  Exteriores,  no   existe   convenio   entre  el  Estado  requirente y nuestro   

país,  luego  el  examen  propuesto  debe  orientarse  por  las disposiciones del Código de Procedimiento Penal, es decir,  que  las pruebas solicitadas deben estar encaminadas a demostrar que no  se  cumplen    las   exigencias   formales   señaladas   por   el   artículo   520  ibídem.   

Razonamientos  que  aplicados al  caso  que se analiza,  permiten deducir que:   

2.1.  De  las  puntualizadas  en el numeral  1.1.,  esto  es, las pruebas solicitadas para desvirtuar  la validez formal  de  la  documentación  aportada  con  la  nota  verbal  de  extradición por el  posible   no  cumplimiento  de  las  formalidades  consagradas  en la   normatividad  extranjera  para  la formulación de la solicitud de extradición,  su  traducción   no  oficial  al  idioma  castellano  y la correspondiente  autenticación  son   abiertamente  improcedentes, pues el requerimiento ha  sido  formulado  por la vía diplomática, es decir, entre Estados soberanos, en  desarrollo  de  políticas de cooperación internacional, nivel en el cual no es  viable  este  tipo  de  cuestionamiento,  y  menos aún que deba cumplir con las  exigencias  que  contempla  el  ordenamiento jurídico colombiano (artículo 269  del C. de P.C.).   

Las  pruebas  atinentes  a  verificar  el  procedimiento  seguido  para  realizar  la traducción del inglés al castellano  del  “afidivid”  y de  los  demás  documentos que sirven de soporte a la petición de extradición por  un  perito oficial designado en desarrollo del presente trámite ha sostenido la  Corte  que  son  pruebas  irrelevantes  para  cuestionar  la validez    formal     de     la    documentación    aportada,  ya   que   según   

el  inciso  final  del  artículo  513  del  Código  de  Procedimiento Penal, la traducción de la documentación solo   exige  que  se  haga  al  idioma  castellano,  es  decir,  que no impone ninguna  exigencia  en  cuanto  a  las formalidades que deben cumplirse ni a  que la  traducción  provenga  de  un  funcionario   del  Ministerio  de Relaciones  Exteriores,  basta,  entonces,  que la traducción haya sido realizada al idioma  castellano por una persona reconocida como  traductor oficial.   

En todo caso,  se  observa  que  con  la documentación  se aporta la certificación de la  Cónsul  de Colombia en Washington D.C. en la que señala que la funcionaria que  autentica  la  documentación  remitida   para demandar la extradición del  señor   José  Fernando Lopesierra Gutiérrez es la encargada de tal labor  en el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.   

2.2.  Las  referidas  en  el  numeral  1.2.  tendientes  a  que  se  aporte  el  marco  legal  que  regula  la  solicitud  de  extradición  del Gobierno de los Estados Unidos y las normas aplicables al caso  en  particular  para  comprobar  su  validez,  es  un asunto que no es objeto de  control  ni  muchos  menos  de  verificación  por   la  Corte,  ya  que la  legalidad  del  trámite que se cumple al interior del respectivo país es de la  exclusiva  competencia  del  Estado  requirente  en ejercicio de su soberanía y  resultaría  contrario  al  orden  jurídico internacional la posibilidad de que  pueda  ser  cuestionado  por  alguna de las autoridades de otro país ,y en todo  caso,  se  observa  que  las normas aplicables al caso concreto hacen parte  de  la  documentación  allegada  por  la  vía  diplomática  y  se  encuentran  traducidas al idioma castellano.   

2.3.  Tampoco  tiene  cabida  la  solicitud  dirigida  a  que  se  solicite  copia del proceso que la justicia de los Estados  Unidos   adelanta   al  detenido,   para  comprobar  la  veracidad  de  las  imputaciones  que  se formulan en su contra, ya que cualquier reparo que observe  la  defensa  debe  ser  formulado  ante  la  justicia  norteamericana dentro del  respectivo  proceso, motivo por el cual se rechazará la contenida en el numeral  1.3.,   al  igual  que  las  indicadas  en  el  numeral 2.4. sobre el apoyo  brindado  por  las  autoridades  colombianas  en  la  recopilación  de  pruebas  que   serán  aducidas  en  su  contra  en desarrollo del proceso que se le  adelanta en el exterior.   

2.4.  En igual sentido debe pronunciarse la  Sala  respecto  a las pruebas que solicita la defensa para cuestionar el alcance  de  la  conducta  del  retenido  con  fines  de  extradición  mas  allá de las  fronteras  patrias,  reiterando  que  los  hechos  por los cuales se le formulan  cargos  tuvieron lugar de forma exclusiva en el territorio nacional, por cuanto,  contrario  a  lo  que  sostiene  el  peticionario,  la  nota verbal de carácter  diplomático  señala  que  “los  hechos  del caso  indican  que  aproximadamente  desde  octubre  de  1999  hasta  el presente, los  participantes  en  el concierto para delinquir fueron responsables de introducir  cargamentos  múltiples  de  cocaína  a  través  de  Colombia  y  coordinar su  exportación  hacia otros países incluyendo los Estados Unidos”, es  decir,  que  la apreciación del defensor carece de veracidad,  pues,  la  nota  diplomática  está  indicando  lo  contrario, es decir, que la  conducta  que  se le atribuye al señor Lopesierra Gutiérrez si tuvo efectos en  el  territorio de los Estados Unidos, afirmación que solo puede ser cuestionada  al  interior  del  respectivo  proceso  y  por  la parte afectada, mas no por el  Estado requerido.   

Dicha  situación  permite señalar que las  pruebas  atinentes a demostrar que los supuestos fácticos a que hace referencia  la  acusación  formulada  por  el  Estado  Americano  sobre  los  decomisos  de  sustancias  alucinógenas  y  su   eventual  participación  en el comercio  ilícito  detectado  en el interior de nuestro país y con destino a los Estados  Unidos  no  pueden  ser  objeto  de  controversia  en el desarrollo del presente  trámite,  motivo  por el cual las constancias de distintos despachos judiciales  aportadas  no  son conducentes para demostrar el no cumplimiento de los aspectos  definidos por el artículo 520 del Código de Procedimiento Penal.   

2.5.  Finalmente,  debe  indicarse  que  no  requiere  pronunciamiento  alguno  de la Sala para que  tengan el carácter  de  pruebas los documentos aportados por la vía diplomática como soporte de la  solicitud  de  extradición,  pues éstos, ya fueron evaluados como tales por el  Ministerio  de  Justicia,  al conceptuar que la solicitud reunía los requisitos  formales     y    remitirlos   a   la   Corporación   para   el   trámite  respectivo.   

IV  DECISIÓN  

Las  razones expresadas resultan suficientes  para  concluir  que debe ser negada la solicitud de práctica de pruebas elevada  por  el  defensor  del  requerido  con  fines  de  extradición,  José Fernando  Lopesierra Gutiérrez.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

Negar   la   práctica   de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  con fines de extradición,   José Fernando Lopesierra Gutiérrez.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL   HERMAN  GALÁN CASTELLANOS   

CARLOS        A.       GÁLVEZ  ARGOTE      JORGE  ANÍBAL GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO    ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

                   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN              JORGE         LUIS         QUINTERO  MILANÉS   

                                          Permiso   

         

Teresa    Ruiz  Núñez   

        Secretaria   

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *