19231(02-04-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19231  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 37  

Bogotá,  D. C., dos (2) de abril de dos mil  dos (2002).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida  entre  el  Juzgado 44 Penal del Circuito y el Juzgado 4°  Penal  del  Circuito  Especializado de Bogotá, para el conocimiento de la causa  adelantada  contra  FRANCISCO  CADENA  GRIJALBA,  JUAN  PABLO  MARTÍNEZ  GALEANO,  JOSÉ  LEOVIGILDO RIAÑO ARÉVALO, JUAN MANUEL PINTO  CHICO y NOE BARRETO GONZÁLEZ.   

A N T E C E D E N T E S  

1.-   Contra  FRANCISCO   CADENA  GRIJALBA,  JUAN  PABLO  MARTÍNEZ  GALEANO,  JOSÉ  LEOVIGILDO  RIAÑO  ARÉVALO,  JUAN  MANUEL  PINTO  CHICO y NOE  BARRETO  GONZÁLEZ,  se  adelanta proceso penal, en el  que  mediante  resolución  del  5 de junio de 2001, un Fiscal Delegado ante los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados de Bogotá (Unidad de Terrorismo)  decidió  acusarlos  como autores de los delitos de hurto calificado y agravado,  falsedad en documento privado y concierto para delinquir.   

2.-   Los  hechos por los cuales se les  procesa,  pueden  sintetizarse  en  que a raíz de labores de inteligencia de la  Policía   Nacional,   se   hizo   el  seguimiento  a  la  actividad  de  varios  transportadores  que  frecuentaban  la zona del Magdalena Medio, hasta que el 22  de  marzo de 2001 se estableció que el carrotanque de placas SWJ 362, conducido  por  Francisco  Grijalba,  aparcado  en la carrera 50 número 9 – 24 de Bogotá,  transportaba  seis  mil galones de gasolina de aparente procedencia ilícita. Al  lugar  llegó  un  vehículo  particular,  conducido por José Riaño Arévalo y  Juan  Pinto  Chico, quienes portaban guías falsas y sellos de seguridad para el  transporte de combustibles.   

En  el mismo operativo, fueron retenidos dos  carrotanques  más  en  las  carreteras de acceso a esta capital, conducidos por  Juan  Pablo  Martínez  y  Noé  Barreto González, a quienes se les encontraron  otras  guías  falsas  para  el  transporte  de hidrocarburos y sellos de plomo.  Recurrida  esta  determinación y confirmada por la Unidad de Fiscalía Delegada  ante  los  Tribunales  de Bogotá y Cundinamarca, mediante Resolución del 19 de  octubre  de  2000,  se  dio inicio a la fase de juzgamiento, correspondiendo las  diligencias  al  Juzgado  4°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá,  despacho  que  convocó  a audiencia preparatoria, la que se llevó a cabo el 18  de enero de 2002.   

Por  auto  del  pasado  13  de  febrero,  el  Juez   decidió  no  continuar  con  el  juzgamiento,  al considerar que la  competencia  asignada  a  los  jueces  especializados  para  el conocimiento del  delito  de  hurto tipificado en el artículo 241 del Código Penal, cuando verse  sobre  petróleo  o  sus  derivados  por  sustracción  ilícita  de oleoductos,  gasoductos,  poliductos  o  fuentes  inmediatas  de abastecimiento (numeral 14),  parte  de  que  se  haya  comprobado  que  fue  de  esos medios de transporte de  hidrocarburos,    de    donde    se    sustrajo    indebidamente    el    objeto  material.   

Afirma  que  la  empresa  Ecopetrol, persona  jurídica  perjudicada  con  el  presunto comportamiento delictivo, “marca”  sus  combustibles  con  un  químico  especial  para  diferenciar  el  que  sale  a  la  venta del que se encuentra en  procesamiento  y transporte por las citadas vías, tal como se comprobó con las  certificaciones correspondientes.     

Partiendo de ello y de que cuando pretendió  averiguar  por  esas  señales  particulares  en  los  productos  incautados, la  Fiscalía     le     informó    que    no    había    guardado    “contramuestras”  para analizar, llega a la conclusión  de  que  no  es  posible  establecer que la procedencia de los combustibles haya  sido  de  extracciones  ilícitas  del  oleoducto,  por lo que debe aplicarse la  regla  general,  según  la  cual,  el  conocimiento  de  estos  comportamientos  corresponde  a los juzgados penales no especializados, motivo por el cual remite  el  proceso  a los jueces penales del circuito de Bogotá, proponiendo colisión  negativa de competencias, en caso de que no se acepten sus razones.   

4.-  El  Juzgado  44  Penal  del Circuito de  Bogotá,  al  que  correspondieron  las  diligencias,  mediante  auto  del 25 de  febrero  siguiente,  acepta el conflicto, pues estima que ni siquiera por virtud  de  la  competencia a prevención el presente asunto es de su conocimiento, pues  uno  de  los  delitos  imputados en la resolución de acusación es el concierto  para  delinquir,  el  cual fue modificado por el artículo 8° de la Ley 733 del  29  de  enero  de  2002  y  su  competencia  asignada, al tenor del artículo 14  ibidem, a los jueces penales del circuito especializados.   

Sin  embargo,  considera que al contemplarse  argumentos  que  no  fueron  tenidos  en cuenta en la inicial determinación del  Juez  4°  Penal  del Circuito Especializado, debe devolvérsele el proceso para  que se pronuncie al respecto.   

5.-    En   extensa   y   concienzuda  providencia,  el Juez 4° Penal del Circuito Especializado de Bogotá manifiesta  que  no comparte el criterio fijado en la anterior determinación, efectuando un  estudio  acerca de si la Ley 733 de 2002 respeta o no el orden constitucional y,  por lo mismo, si se debe aplicar o no.   

Al  respecto,  afirma  que el Congreso de la  República     desatendió     principios    tales    como    la    “identidad     del     proyecto    de  ley”  o  la  “unidad     de    materia”,  que imponen la necesidad de mirar la  labor legislativa acorde con una esquema congruente.   

Luego de transcribir los artículos 158 y 169  de  la  Carta  Política,  asevera  que desde la misma iniciativa legislativa se  soslayaron  dichos  principios,  lo  que  no se corrigió con los anteproyectos,  agregando  aspectos  que  no estaban contenidos en el plexo legislativo, el cual  solamente versaba sobre los delitos de secuestro y extorsión.   

Cita apartes de los argumentos expuestos por  el  Ministro  de  Justicia  en  la  iniciativa  legislativa,  atinentes a que se  trataba  de  contemplar  una  reglamentación  especial  para  esos  dos delitos  únicamente,  aspecto  que  se  confirmó  con  el  debate en las comisiones del  Congreso.   

En  consecuencia, colige que delitos como el  concierto  para delinquir, no se deben considerar legítimamente comprendidos en  esa  legislación, pues ello sumado a la naturaleza de los jueces especializados  y  acorde  con  una  política  criminal,  llevaría a concluir que no solamente  conocerían  de  delitos  de  mayor  entidad  sino que, igualmente, los de menor  incidencia   social,   por   ejemplo,  “dos  indigentes posados en una esquina de la ciudad concertados para  rapar  las  carteras  de  los  transeúntes.  O  un par de lugareños, unidos en  voluntad    para    robar    las    gallinas    a    sus    vecinos.”.   

Razón  por  la  cual  acepta el conflicto y  envía las diligencias a esta Corporación.   

LA CORTE CONSIDERA  

1.-   No  obstante  que  la  colisión  negativa  de  competencias  se  suscitó entre el Juzgado 4° Penal del Circuito  Especializado  de  Bogotá  y  el  Juzgado  44  Penal del Circuito de esta misma  ciudad,  ambos  pertenecientes  al  mismo  Distrito  Judicial, resulta claro que  corresponde  a  esta  colegiatura resolverlo, teniendo en cuenta lo dispuesto en  el  inciso  2°  del artículo 18 transitorio del Código de Procedimiento Penal  (Ley 600 de 2000).   

2.-    Para una adecuada solución  del  conflicto  es preciso, ante todo, tener en cuenta que indistintamente de la  discusión  probatoria que planteó el Juez 4° Penal del Circuito Especializado  de   Bogotá,   o   de  la  sugerida  inconstitucionalidad  de  algunas  de  las  disposiciones  de la mencionada Ley 733/2002, la Sala ha adoptado el criterio de  que  con  la  expedición  de  ella,  se  ha  producido un tránsito legislativo  válido que hace innecesario cualquier cuestionamiento.   

En efecto, se dijo:  

“ … por virtud  de  la  expedición  de  la  Ley  733  de  enero  29 de 2002, que al tenor de su  artículo  15º empezó a regir luego de su publicación, efectuada en el Diario  Oficial  No.  44693  del  día  31  de  los  mismos  mes  y  año, se produjo la  variación   del   ámbito   funcional   de  los  jueces  penales  del  circuito  especializados, …”   

“… “   

“… el principio  del  “juez  natural”, integrante de la garantía del debido proceso, se cimienta  en  la  existencia  de  un  juez independiente e imparcial y además competente,  requisito  traducido  en  la  determinación  previa  del órgano jurisdiccional  encargado  de  ejercer la potestad punitiva del Estado, proporcionando seguridad  a  los  miembros  del  conglomerado  social  sobre  la  legalidad de su origen y  constitución;  postulado  que rechaza la creación del funcionario judicial con  posterioridad  a  la ejecución del hecho punible – ex  post  facto  -, pero que en modo alguno se opone a la  posibilidad   de  ser  reemplazado  el  preexistente  por  uno  diferente,  como  aconteció  a  partir  de  la  vigencia  de  la  Ley 733 de 2002 …”   

En  posterior  decisión,  se  reiteró  lo  siguiente:   

“La competencia  es   un   factor   integrante   del   “debido        proceso”,   pues   apunta   al   derecho   fundamental   del   “juez        natural” encargado de aplicar el procedimiento  legalmente  establecido, por consiguiente no es dable asumirla ni atribuirla por  vía  interpretativa  o  analógica. Sólo el legislador puede y debe señalarla  en forma expresa.   

Como   puede   observarse,   el  precepto  transcrito  no  hizo  distinción  alguna respecto a la competencia que asigna a  los    jueces    especializados    de    todos    los    delitos    “señalados  en  esta  ley”,   al   tiempo   que   “deroga  todas las disposiciones que le  sean     contrarias”  (artículo 15 idem).   

“… “   

“… la nueva ley  reprodujo  la descripción típica del delito de concierto para delinquir, tanto  en  su  modalidad  básica como la especial que fue modificada, de donde resulta  claro  que  el  ilícito  en sus distintas manifestaciones fue objeto de claro e  indubitable               “señalamiento”  en ella y, en consecuencia, la competencia para conocer del mismo  incumbe  a  los  jueces penales del circuito especializados por voluntad expresa  del legislador.   

Frente  a  la  disposición  comentada y al  hecho  de  que  la ley no hizo excepción alguna relacionada con las actuaciones  procesales  suscitadas  por  hechos  cometidos  antes  o  después  de entrar en  vigencia,  es  evidente  que su aplicación sigue los principios generales de la  aplicación  de la ley penal en el tiempo, esto es, rige inmediatamente hacia el  futuro   para   todos   los   asuntos,  por  tratarse  de  normas  que  señalan  competencia.   

Contrario  a  lo  afirmado  por  el  juez  especializado  trabado  en  la  colisión,  nada  impide  la aplicación general  inmediata  de  las  normas  sobre  competencia  y  ritualidad,  conforme con los  artículos  40 y 43 de la ley 153 de 1887, sin perjuicio de la favorabilidad que  incumbe  al  juez  o  funcionario judicial que tenga a su cargo el proceso en la  oportunidad que deba aplicarla.”   

La  contundencia  de  estas  razones  y  la  absoluta  claridad  de la voluntad del legislador, son suficientes para declarar  que  el  conocimiento  del  presente  proceso,  adelantado,  entre otros, por el  delito  de  concierto  para  delinquir,  cuya  competencia,  conforme  a  la Ley  733/2002  se  asignó  a  los  jueces  Penales  del  Circuito Especializados, le  corresponde al Juzgado 4° de esta categoría.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.           DECLARAR  que  la competencia para conocer  del   presente  proceso  adelantado  contra  FRANCISCO  CADENA  GRIJALBA, JUAN PABLO MARTÍNEZ GALEANO, JOSÉ LEOVIGILDO RIAÑO ARÉVALO  JUAN  MANUEL  PINTO  CHICO  y  NOE  BARRETO  GONZÁLEZ  corresponde  al  Juzgado 4° Penal del Circuito Especializado de Bogotá. Por lo  tanto, remítasele el expediente.   

2. Por Secretaría de la Sala, infórmese lo  decidido al Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogotá.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS                            CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ  ARGOTE   

No hay firma  

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                     

CARLOS  EDUARDO MEJÍA ESCOBAR              NILSON  PINILLA     PINILLA                              

No hay firma  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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