19208(11-06-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19208  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 061       

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Bogotá,  D. C.,  once de junio del año  dos mil dos.   

Resuelve  la  Corte el recurso de reposición  interpuesto   por   el   apoderado  del  requerido  en  extradición,  ciudadano  JOSE   HERNANDO  VELASQUEZ,  contra  el  auto  mediante  el  cual  resolvió  no  acceder  a  la  pretensión  invalidatoria de lo actuado.   

          Antecedentes.-   

1.- Acatando lo dispuesto por el artículo 517  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el Ministerio de Justicia y del Derecho  envió  a  esta  Corporación  la  solicitud  de extradición del ciudadano JOSE  HERNANDO  VELASQUEZ,  formalizada  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos de  América,  a  través  de  su Embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No. 126  del  8  de  febrero  de la corriente anualidad, acompañada de la documentación  correspondiente   y  del  concepto  emitido  por  el  Ministerio  de  relaciones  exteriores  en  el  sentido  de que ante la ausencia de convenio aplicable entre  las  partes, procede obrar de conformidad con las disposiciones en torno al tema  establecidas en el Código de procedimiento penal de Colombia.   

2.-  De  conformidad  con lo previsto por el  artículo  518  del  estatuto  procesal  se  dispuso,  por  auto  del Magistrado  Sustanciador  del  asunto,  correr  traslado,  por el término de diez días, al  requerido  en  extradición,  a  su  defensor y el Procurador delegado, para que  soliciten   las   pruebas   que   consideren   pertinentes  y  conducentes  (fl.  19).   

3.-  Solicitó  el  defensor  “se dé cumplimiento al procedimiento de  extradición  establecido en el Código de Procedimiento Penal, y en ese sentido  se  remitan  las  actuaciones  al  Ministerio de Justicia y del Derecho y por su  conducto  al Ministerio de Relaciones Exteriores, a efectos de que se desarrolle  el  estudio  que  la  Ley impone sobre la referida documentación y se proceda a  perfeccionar  el  citado  expediente,  procedimiento  sin  el  cual la Honorable  Corporación  carecería  de  competencia  para  adelantar  la fase judicial del  trámite       en       referencia”.   

Adujo  al  efecto  que de conformidad con la  normativa   aplicable,   a   la   solicitud   debe   acompañarse   “Copia o transcripción auténtica de la  sentencia,  de  la  resolución  de  acusación,  o  su  equivalente”,  lo  cual,  a  su  criterio,  no  se  cumplió   en   este   caso,   pues   “no  se  aportó  dentro  de  los  sesenta días (60) de que trata el  artículo  530  del  C.  de  P.P.  por  parte  del Estado Requirente, la Copia o  Transcripción  Auténtica  de Acusación Formal, Resolución de Acusación o su  equivalente,  en  contra de JOSE HERNANDO VELASQUEZ GONZALEZ, por lo que tampoco  se   dio   cumplimiento  a  lo  preceptuado  en  el  artículo  513  del  citado  ordenamiento”  (fls.  20 y  ss. cno copias).          

4.- En memorial posterior, presentado el día  doce   de  abril,  este  mismo  profesional  del  derecho  demanda  “se  decrete la nulidad de la actuación  procesal  adelantada  en  sede  de  la  fase  judicial  del  trámite  mixto  de  extradición”,     y  subsidiariamente  “se  dé  aplicación  a  la  facultad  oficiosa de corrección de actuaciones irregulares  con  los  argumentos  expuestos,  con  lo  que  se  reitera  petición  anterior  presentada    en    similar    sentido”,  o  que  en  su  defecto  se dé cumplimiento a lo dispuesto en el  artículo  518  del  Código  de Procedimiento Penal y se ordene dar traslado en  legal forma.   

Sostuvo  al  efecto  que  a  la  actuación  “no  se  aportó dentro de  los  sesenta  días  (60) de que trata el artículo 530 del C. de P.P. por parte  del  Estado  Requirente,  la  Copia  o  Transcripción  Auténtica de Acusación  Formal,  Resolución  de Acusación o su equivalente, en contra de JOSE HERNANDO  VELASQUEZ  GONZALEZ,  por lo que tampoco se dio cumplimiento a lo preceptuado en  el       artículo       513       del      citado      ordenamiento”.   

Afirmó  que  no  obstante  lo  anterior, la  Corte,  sin  el  perfeccionamiento del expediente, dio inicio a la fase judicial  del  trámite  y, “de manera  insólita  y  al  momento  de  presentar,  el  pasado miércoles 10 de abril, un  escrito  en el que con fundamento en algunos de los argumentos que se incorporan  a  la  presente  solicitud  se  pretendía la devolución del expediente para su  perfeccionamiento,  se  informó por funcionarios de la Secretaría al mensajero  de  mi oficina, que desde el lunes 8 de abril corría el término de 10 días de  que   trata  el  artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en  lo  relacionado   con   el   traslado   para  la  solicitud  de  pruebas”.   

Aludió  que  ello resulta violatorio de las  garantías     constitucionales     “por  cuanto  no  ha  mediado  el traslado de que justamente trata el  artículo  518,  ni notificación o comunicación en sentido similar, por lo que  no   se  satisface  el  requisito  de  publicidad  del  acto  y  las  exigencias  procedimentales     del     traslado”.   

    

Con   fundamento  en  ello  solicitó  que  “sin   perjuicio  de  la  nulidad  que  se pretende, se tomen las medidas administrativas correspondientes  para  proceder  a  la  corrección  de actos procesales irregulares, los cuales,  dada  su  conexidad  con  el  ejercicio constitucional del derecho de defensa no  pueden        ser        saneados”.   

Como motivo invalidatorio de lo actuado adujo  “la  comprobada existencia  de  irregularidades  sustanciales  que  afectan  el  debido  proceso”,  al  tiempo que demandó “se  tomen  las  medidas  tendientes  a  suspender  la  actuación  procesal  en  curso  hasta  tanto  no se pronuncie la  Honorable     Corporación     sobre     la    presente    petición”  (fls.  26  y  ss. cno. copias).    

5.-  Por  auto proferido el treinta de abril  último,  objeto  de  impugnación, la Corte decidió no acceder a lo solicitado  por  el  defensor del requerido en extradición, señor JOSE HERNANDO VELASQUEZ,  considerando  al  efecto,  que  ninguna  de  las  afirmaciones contenidas en los  escritos presentados, cuenta con respaldo en la actuación.   

   

Aclaró,  en  primer  lugar,  que  en la Nota  Verbal  No.  126  del 8 de febrero de 2002, la Embajada de los Estados Unidos de  América      precisó      que     “José  Hernando  Velásquez  es  requerido para comparecer en juicio  por  delitos federales de narcóticos. Es el sujeto de la segunda resolución de  acusación  sustitutiva  No.  8:98-CR-  154-T-24B dictada el 14 de septiembre de  2000  en  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Medio de  Florida,  División  de  Tampa,  mediante la cual se le acusa de …”     y     agregó:     “  La Embajada tiene el honor de incluir  documentos  autenticados  que sustentan la presente solicitud de extradición de  José  Hernando  Velásquez junto con la correspondiente traducción”    (fls.    196    y   ss.   carpeta  anexa).   

Precisó la Corte que la acusación a que hace  referencia  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América se halla entre los  folios  139  y  179  de la carpeta anexa, y su correspondiente traducción entre  los  folios  212  y 253 ibídem, allegada mediante Nota Verbal No. 200 del 21 de  febrero  último al Ministerio de Relaciones Exteriores, por éste al Ministerio  de  Justicia y por su conducto a esta Corporación con el respectivo expediente.   

Indicó, por tanto, que no resulta ser cierta  la   afirmación   de   la   defensa   en   el   sentido   de  que  “en  este  caso  falta una de las piezas  sustanciales  del  expediente,  a  saber  una  resolución  de  acusación  o su  equivalente” en contra del  requerido   en  extradición,  con  lo  cual  la  pretensión  carece  de  apoyo  alguno.   

Tampoco  es  cierto,   señaló la Sala,  como  se  afirma  por  la  defensa que el proveído de ocho de abril último sea  “violatorio   de   las  garantías  constitucionales,  por  cuanto  no  ha  mediado  el  traslado de que  justamente  trata  el artículo 518, ni notificación o comunicación en sentido  similar,  por  lo  que no se satisface el requisito de publicidad del acto y las  exigencias  procedimentales del traslado”.   

Consideró al efecto que en dicho proveído se  ordenó  su  notificación  y  que  en  el  expediente  obra copia del telegrama  fechado  el  11  de  abril, suscrito por la Secretaría de la Sala y dirigido al  defensor  del  señor JOSE HERNANDO VELASQUEZ mediante el cual se le notifica de  dicho  pronunciamiento  (fl.  23),  con  lo  que resulta obvio entender que a la  fecha  de  la  solicitud  ni  siquiera había comenzado a correr el término del  traslado  establecido  por  el artículo 518 del Estatuto procesal, precisamente  por  no  haber  adquirido  ejecutoria  el  auto  que  lo  dispuso,  tal como fue  reconocido  por  el  peticionario  en  memorial  presentado  con posterioridad a  haberse registrado el correspondiente proyecto de decisión.   

Entonces,  por  razón  de  la  ausencia  de  fundamento  fáctico  y  jurídico  en la pretensión,  la Sala decidió no  acceder a  lo solicitado por la defensa.   

                

6.- En escrito presentado en oportunidad, el  defensor   del  requerido  en  extradición,  señor  JOSE  HERNANDO  VELASQUEZ,  manifiesta  interponer  recurso de reposición contra la determinación referida  en   el   numeral   que   precede.   Sostiene   al   efecto   que   “la Corporación puede estar confundida,  o  que  al parecer no ha dado lectura integral a las piezas procesales que obran  en     el    mencionado    expediente”,     por     cuanto     “si  bien  es  cierto existe una Nota Verbal tal y como lo referencia  la  Corporación  y  en  dicha  nota  se  alude  a la acusación sustitutiva No.  8:98-CR-154-T24B  dictada  el  14 de septiembre de 2000 en la Corte Distrital de  los  Estados  para el Distrito de Tampa, cuya copia se anexa, no es menos cierto  que  dicha  acusación  se  dirige  contra  un  individuo  llamado LUIS HERNANDO  VELASQUEZ,  a quien también se identifica con el alias de NATO, aspectos que se  evidencian  en  los  folios  1,  6,  8,  12,  14  entre  otros, de la mencionada  acusación”.   

Agrega que en la actuación asimismo obra una  orden  de  arresto en contra de Luis Hernando Velásquez, proferida dentro de la  referida causa criminal.   

Aduce que las afirmaciones de la defensa son  ciertas,  y  no  obedecen  al  capricho o a una actuación desleal, “sino  al  simple  y llano ejercicio del  derecho  constitucional de defensa y la aplicación de la lógica, pues es claro  que  si  la acusación se dirige contra LUIS HERNANDO VELASQUEZ y es contra este  sujeto  en  contra  de  quien  se  profiere  una orden de arresto que obra en el  expediente,  mal  puede afirmarse que existe una acusación contra JOSE HERNANDO  VELASQUEZ            GONZALEZ”.   

Cosa  distinta, considera, es lo que diga la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de América a través de sus notas verbales,  “pero  el  hecho de que se  afirme  que  existe  una  acusación  en  contra de mi cliente cuando esto no es  cierto,  al punto que es la propia Embajada la que remite copia de la acusación  dirigida  en  contra  de  una persona diferente a mi cliente, no deja de generar  una  inconsistencia  procesal  seria,  que  en  momento alguno puede afectar las  garantías  constitucionales  de  mi  cliente, dada la generación, por ese solo  hecho,    de    la   nulidad   incoada”.   

Sostiene  que  es  cierta  la  afirmación  relacionada  con  la  comprobada  existencia de irregularidades sustanciales que  afectan  el  debido  proceso,  pues  ningún  trámite  puede  adelantarse si el  expediente  no  se encuentra perfeccionado, máxime si el vicio se relaciona con  la  ausencia  de  una  resolución  de  acusación  o providencia equivalente en  contra   de   la   persona   cuya  extradición  se  solicita.      

       

Por  lo  anterior,  solicita  de  la Corte  revocar  la  providencia impugnada, y ordenar la devolución del expediente para  su  perfeccionamiento o en subsidio decretar la nulidad que incoa (fls.  50  y ss. cno. Corte).   

SE CONSIDERA:  

1.-   Como   lo   tiene   establecido   la  jurisprudencia  de  esta  Corte, si la interposición de los recursos ordinarios  tiene   como   finalidad   enmendar   aquellos  errores  de  que  adolezcan  las  providencias  judiciales  por  la  oportunidad que para su examen otorgan, el de  reposición  constituye un medio para que el juez, en este caso la Corte, vuelva  sobre  la  decisión  proferida  y, si es el caso, la revoque, reforme, aclare o  adicione.  Para  estudiar  su  viabilidad,  ha sido dicho,  es necesario, a  más  de  la oportunidad, que se motive el recurso, es decir, que por escrito se  expongan  las  razones de hecho y de derecho  por las cuales la providencia  está errada.   

2.- En el evento sub exámine, se observa que  los  argumentos que expone el defensor del requerido en extradición señor JOSE  HERNANDO  VELASQUEZ,  para  insistir en su pretensión de devolver el expediente  al  Ministerio  de justicia y del derecho, o de anular lo actuado, no conducen a  adoptar  una  decisión  distinta  de  la  asumida  por  esta Corporación en la  providencia  que  se  revisa,  pues  además  de  buscar  adicionar  la ley  procesal  penal  con  condiciones que ella no contempla, afirmar la inexistencia  en  el  expediente  de  piezas  que  en él si aparecen, y agregar argumentos no  contenidos  en  la petición inicialmente presentada, los cuales por supuesto no  podrían  ser  materia de consideración en la providencia que impugna, no logra  demostrar  el  error  en  que  hubiere  podido incurrir la Corte en la decisión  ameritada.   

Y es que las peticiones que los intervinientes  en  la  actuación  presenten  a los funcionarios judiciales, no solamente deben  ser  claras  y  precisas,  sino  también  fundadas  fáctica  y jurídicamente,  exigencias  que  en  este  caso  el impugnante incumple, pues con la pretensión  porque  la  Corte  desentrañe  el  verdadero  sentido  de la petición, acude a  criptogramas,  implícitos,  ambivalencias y ambigüedades, para después aducir  que  la  Corte  “puede estar  confundida”  respecto  del  real propósito que persigue.   

No se remite a duda, que el fundamento de las  pretensiones  del  libelista,  estuvo  en  sostener,  de  una  parte,  que  a la  actuación  “no se aportó  dentro  de  los  sesenta (60) días de que trata el artículo 530 del C. de P.P.  por  parte  del  Estado  Requirente,  la  Copia  o  Transcripción Auténtica de  Acusación  Formal,  Resolución  de  Acusación  o su equivalente, en contra de  JOSE  HERNANDO  VELASQUEZ  GONZALEZ, por lo que tampoco se dio cumplimiento a lo  preceptuado   en   el   artículo   513   del   citado  ordenamiento” (fl. 21), y, de otra, que “de  manera  insólita  y  al momento de  presentar,  el pasado miércoles 10 de abril un escrito en el que con fundamento  en  algunos  de  los  argumentos  que  se  incorporan a la presente solicitud se  pretendía  la devolución del expediente para su perfeccionamiento, se informó  por  funcionarios  de  la  Secretaría  al mensajero de mi oficina, que desde el  lunes  8  de abril corría el término de 10 días de que trata el artículo 518  del  Código  de  Procedimiento Penal, en lo relacionado con el traslado para la  solicitud  de  pruebas”, y,  agregó   “lo   anterior  resulta   incomprensible   para  la  defensa  y  violatorio  de  las  garantías  constitucionales,  por  cuanto no ha mediado el traslado de que justamente trata  el  artículo  518,  ni notificación o comunicación en sentido similar, por lo  que  no  se  satisface  el  requisito  de  publicidad  del acto y las exigencias  procedimentales     del     traslado”.   

A  dichas  afirmaciones,  la  Corte dio cabal  respuesta  en  el  auto  que  ahora  sin  fundamento se combate, al precisar, en  primer  lugar,  que  no es cierto que en la actuación no obre la pieza procesal  que   el   peticionario   extraña,   pues,   según  se  indicó,  “la  acusación a que hace referencia la  Embajada  de  los Estados Unidos de América se halla entre los folios 139 y 179  de  la  carpeta  anexa,  y su correspondiente traducción entre los folios 212 y  253  ibídem, allegada mediante Nota Verbal No. 200 del 21 de febrero último al  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, por éste al Ministerio de Justicia y por  su  conducto  a  la  Corte”  misma  ,  y,  en segundo término, que en el proveído de ocho de abril último,  mediante  el cual se ordenó correr el traslado previsto en el artículo 518 del  Código  de  procedimiento penal, no sólo se dispuso su notificación, sino que  a  ello  procedió la Secretaría de la Sala librando al efecto el telegrama que  corre  a  folio  23,  tal como finalmente fue reconocido por el memorialista con  posterioridad    a   haberse   registrado   el   correspondiente   proyecto   de  decisión.   

Una cosa es afirmar, como lo hizo el defensor  en  el  escrito  petitorio,  que  en la actuación no obra pieza fundamental del  trámite,  cual  es  la resolución de acusación, cuestión que, como se expuso  en  el  proveído  materia  de impugnación, no es cierta, y otra bien distinta,  como  ahora  lo  hace en la sustentación del recurso,  sugerir que si bien  dicho  documento  sí obra en el expediente, la acusación hace referencia a una  persona    diversa    de    su    cliente,    pues    con    esta   “aplicación  de  la lógica”,  no  sólo descarta la existencia del  vicio  de  trámite que pretende denunciar, sino que traslada el cuestionamiento  a   un   ámbito   distinto   no   postulado   expresamente   cuando  elevó  la  solicitud,   referido a uno de los aspectos sobre los cuales la Corte ha de  fundamentar  su  concepto,  específicamente  previsto  en  el artículo 520 del  Estatuto   procesal   y   relativo  a  “la  demostración  plena  de la identidad del solicitado”  en  relación con el cual la Corte no  podía  emitir pronunciamiento alguno, primero por no haber sido planteado clara  y  precisamente  y,  en  segundo término, por no corresponder a la etapa que el  trámite   tiene   reservada   para   discutir   o   postular   este   tipo   de  alegaciones.   

Si   la   defensa   considera   que  existe  alguna   inconsistencia  sobre  este  particular  aspecto, o que la persona  capturada  con  fines  de  extradición  es  distinta  de  la  solicitada por el  Gobierno  Extranjero,  no solamente es su deber exponerlo clara y precisamente a  la  Corte,  como  de tal modo no lo hizo en el memorial inicialmente presentado,  sino  sujetarse  a  la  oportunidad  del  trámite  legalmente  establecida para  presentar  esta  clase de alegaciones, siendo de su cargo, además,  aducir  los argumentos fácticos y jurídicos que soportan su pretensión.   

La oportunidad de que se viene hablando, no es  otra  distinta del período para solicitar pruebas o para alegar de conclusión,  según  el  caso,  la  primera de las cuales en este evento precisamente ha sido  dispuesta  en  auto  de  ocho  de abril último  mediante el que se ordenó  “CORRER  TRASLADO,  por el  término  de diez (10) días, al requerido, señor JOSE HERNANDO VELASQUEZ, a su  defensor,  y  al  Procurador  Delegado,  para  que  soliciten  las  pruebas  que  consideren  pertinentes  y  conducentes” (fl. 19).   

Entonces,  ante  la  carencia  de  fundamento  fáctico  y  jurídico  en  la  pretensión invalidatoria de lo actuado, no cabe  más  alternativa  que  mantener incólume la providencia ameritada.     

   

    

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

          R E S U E L V E:   

NO   REPONER   la  providencia  materia  de  impugnación.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALVARO O. PEREZ PINZON  

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL      JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  A.  GALVEZ  ARGOTE   

               

JORGE         A.        GOMEZ  GALLEGO                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO    

               

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                   NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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