19066(19-03-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 19066  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 35   

          Bogotá D.C., diecinueve de marzo del año dos mil dos.   

VISTOS  

Dirime  la  Sala  la  colisión  negativa de  competencia  trabada  entre  el  Juzgado  28  Penal del Circuito de Bogotá y su  homólogo,  el  Tercero  Penal del Circuito de Bello, Ant., en virtud de la cual  ambos  despachos  judiciales  rehusan  conocer de la terminación anticipada del  proceso  que  por  la  conducta  punible  de  falsedad personal, se sigue contra  SANDRA     LUCÍA     ALZATE     BEDOYA.    

ANTECEDENTES  

             

          1.  Tratando  de suplantar a Alejandra María Hernández Bedoya, con  C.C.    Nº   43’104.917  expedida  en Bello, Ant., y pasaporte Nº AG356486, fue capturada el 22 de abril  de  2001  en  la  oficina  de migración del aeropuerto El Dorado de Bogotá, la  ciudadana   SANDRA  LUCÍA  ALZATE  BEDOYA  cuando  se  disponía  a  salir  del país con destino a la ciudad  norteamericana de Atlanta.   

          2.  Decretada la correspondiente apertura de instrucción, la Fiscal  318  Seccional  Delegada  de  la  Unidad  de  Reacción  Inmediata de la sede de  Engativá  vinculó  al  sumario  mediante  indagatoria  a  la  encartada,  cuya  situación  jurídica  definió la Fiscal 89 de la Unidad Primera de Fe Pública  y  Patrimonio  Económico  de  esta  Capital  con  medida  de  Aseguramiento  de  detención   preventiva   con   beneficio   de   excarcelación,  como  presunta  responsable de la conducta punible de falsedad personal.   

3.  La  sindicada  con  la  anuencia  de  su  defensora  solicitó  durante  el  desarrollo de la investigación su anticipado  juzgamiento  a través del mecanismo instituido para el efecto en el Art. 37 del  C.  de  P.  Penal  derogado  -hoy  Art. 40 de la Ley 600 de 2000-, diligencia de  formulación  de  cargos  que  por  comisión  realizó una Fiscal de Medellín,  versando  la  imputación por la misma conducta punible a la cual se contrajo la  resolución   de   situación  jurídica  provisional,  esto  es,  por  falsedad  personal.  Remitido el proceso al funcionario competente para proferir el fallo,  el  que  por reparto fue asignado al Juez 28 Penal del Circuito de esta Capital,  dicho   funcionario   rehusó   conocer  de  las  mismas  aduciendo  carecer  de  competencia.   

EL CONFLICTO  

          1.  Para  negarse  a  conocer  de las mentadas diligencias, aduce el  Juez  28 que los documentos con los cuales pretendió identificarse la procesada  -trabajadora  y  residente  en  Medellín-  para  salir  del  país no sólo los  tramitó  en  esa  ciudad,  y  en  el  aeródromo de la misma los recibió, sino  también  que  en  este  lugar  fue  donde  se  percató  que la fotografía que  aparecía en el pasaporte no era la suya.   

Tal  alteración  constituye  una  de  las  modalidades  de  falsedad material que atenta contra la fe pública, sostiene el  funcionario,  con capacidad probatoria, agrega, por cuanto con dichos documentos  SANDRA  LUCÍA demostraba que  esos  eran  sus  datos  civiles,  y  que  estaba  autorizada para ingresar a los  Estados Unidos de América.    

          Esa  conducta  -falsedad  por adulteración- se produjo en la ciudad  de  Medellín,  asegura  el citado funcionario, la cual se torna agravada por el  uso  del  documento  en  cuanto  con  éste se identificó la encartada ante las  autoridades  de migración del aeropuerto El Dorado de Bogotá.  Al efecto,  arguye:   

“Ninguna  duda  asoma  que  SANDRA LUCÍA ALZATE BEDOYA, fue sorprendida por los funcionarios de  Migración  del  Aeropuerto  el  Dorado  con  los documentos adulterados, cuando  hacía  uso  de  ellos,  empero, se itera, que atendidas sus afirmaciones de que  con  el  fin  de  obtener  una  visa  para  ir a los Estados Unidos solicitó la  colaboración  de  un tercero y después de aceptar su ayuda concertó una   cita  en  el aeropuerto de Medellín, donde recibió la documentación espuria y  viajó  de  inmediato a Bogotá, es claro que fue en dicha ciudad donde cometió  el ilícito.   

“Queda  claro  entonces,  que  la  aprehensión de la procesada ocurrió cuando estaba haciendo  uso  del  documento  falso,  el  cual apenas constituye agravante de la falsedad  material  en  documento público, el cual no da lugar para que constituya factor  determinante        de       la       competencia       territorial.”   

          Como  sustento  de  esta última afirmación cita un pronunciamiento  de  la  Sala, para advertir que lo que más importa destacar en este caso es que  la  adulteración  del  pasaporte  y  la  cédula  en  cuestión  se  produjo en  Medellín,   “por   otra  persona  que  figura  en  esta  investigación  con  el  nombre  de señora FLOR  N.”   

Consecuentemente, remitió el proceso al Juez  Penal  del  Circuito (Reparto) de Medellín proponiéndole colisión negativa de  competencia de no ser aceptado su razonamiento.    

2. Asignada la actuación al Primero de dicha  categoría  y  especialidad,  de  entrada  advirtió  este funcionario que en el  asunto  de la especie mal podía afirmarse que la falsificación material de los  documentos  incautados  a la procesada, y el uso de los mismos, habían acaecido  en  Medellín,  puesto que lo que la prueba aportada al proceso mostraba era que  aquélla  tuvo  su  ocurrencia  en  Bello,  Antioquia.  Ello se establece con la  propia  narración  que  acerca  de  lo  acontecido realizó la citada mujer, no  hallándose   en   la  investigación  “ninguna  prueba que relacione el municipio de Medellín para efectos  de  competencia.” Y, obrando  en  consecuencia,  envió  el  proceso  al  Reparto  de  los  Jueces Penales del  Circuito  de Bello, proponiendo colisión de competencia de no ser de recibo sus  argumentos.   

          3.  Por  su parte este funcionario también declinó el conocimiento  del  asunto, con el planteamiento de que los jueces trabados en el conflicto -el  de  Bogotá  y  el  de  Medellín-  no  se percataron de que la conducta punible  objeto  de  imputación  fue la de falsedad personal, tanto en la resolución de  situación  jurídica,  como en la diligencia de formulación de cargos, y no la  de  falsedad  material,  pues,  ni  la cédula ni el pasaporte utilizados por la  procesada   presentan  falsificación  alguna;  muy  por  el  contrario,  de  su  autenticidad   da   cuenta   el   cotejo   de   dactiloscopia   allegado  a  los  autos.   

          Siendo  así  las  cosas, los argumentos de los jueces que iniciaron  este  conflicto  devienen  equivocados, puesto que lo que en verdad se presentó  fue  una  suplantación  de persona y no la falsificación de documento público  como  aducen aquéllos, cuya ocurrencia tuvo lugar en el aeropuerto El Dorado de  la  ciudad  de  Bogotá,  asevera  el  Juez  de Bello.  En consecuencia, el  funcionario  judicial citado en último lugar aceptó la colisión planteada con  ocasión de este asunto.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Desde  ya  se  dirá,  que  toda la razón está de parte del señor  Juez  Tercero  Penal  del  Circuito de Bello en cuanto se niega a conocer de las  presentes  diligencias, como quiera que en tratándose de sentencia anticipada y  conforme  con la preceptiva contenida en el inciso 3º del Art. 40 de la Ley 600  de  2000,  el  juez competente dentro de los diez (10) días hábiles siguientes  al   recibo   de   las   diligencias,  “dictará   sentencia  de  acuerdo  a  los  hechos  y  circunstancias  aceptadas,    siempre    que   no   haya   habido   violación   de   garantías  fundamentales.”   

          El  cargo  endilgado  a  la  encartada  se  encuentra acorde con los  hechos  que  informa  el  proceso,  puesto  que los documentos que utilizó para  poder  salir del país fueron reputados por el experto como auténticos. Por eso  su  admisión  de responsabilidad versó sobre la utilización de un pasaporte y  una  cédula  que  no  le  pertenecían.  De  ahí  su  reclamo  a  la  supuesta  intermediaria  en  virtud  de que la fotografía que en ellos aparecía, ninguna  similitud guardaba con sus rasgos físicos.    

          Si  la  suplantación  de marras se dio a través de la utilización  por  la  procesada de aquellos documentos ante las autoridades de migración del  aeropuerto  El  Dorado,  ninguna  incertidumbre existe acerca del lugar donde se  estructuró  la  conducta punible objeto de imputación, no otra que esta ciudad  Capital,  puesto que la falsedad material en documento público avizorada por el  Juez  28  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  no  la  predica  respecto de quien  solicitó     su     prematuro     juzgamiento,     sino     de     “otra   persona   que  figura  en  esta  investigación    con    el    nombre    de    señora    FLOR    N.”   

          Si   en   gracia  de  discusión  esta  afirmación  tuviere  algún  sustento,  otro  sería  el  mecanismo  a  utilizar  para intentar esclarecer el  comportamiento  punible  que el juez de Bogotá estima quedó por investigar, la  correspondiente   compulsación  de  copias,  y  no  la  colisión  negativa  de  competencia   planteada,  puesto  que  mientras  no  se  vislumbre  “la    violación    de    garantías  fundamentales”, situación  que  ni  siquiera discute, mal puede negarse a declarar la responsabilidad penal  admitida  por  la  procesada de acuerdo con los hechos y circunstancias probados  en el proceso.   

          Criticable  sí,  la  manera  descontextualizada como el funcionario  colisionante  utiliza  la  jurisprudencia  de la Sala, para acomodarla y hacerle  producir  efectos  a  un evento que ninguna similitud guarda con el que trata el  referido pronunciamiento.   

Consecuentemente   con  lo  dicho,  se  le  remitirán  las diligencias para lo de su cargo al Juez 28 Penal del Circuito de  Bogotá,  en  tanto que a los Jueces Penales del Circuito, 3º de Bello y 1º de  Medellín,    la    Secretaría   de   la   Sala   les   informará   lo   aquí  resuelto.      

            En  mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE  

         ASIGNAR  LA  COMPETENCIA  para  conocer de  este  asunto  al  Juez 28 Penal del Circuito de Bogotá, a quien se le remitirá  el  expediente para lo de su cargo, de acuerdo con las motivaciones plasmadas en  este  proveído.  Por la Secretaría de la Sala, infórmese de lo aquí resuelto  al  Juez 3º Penal del Circuito de Bello, Antioquia, y a su homólogo, el 1º de  Medellín.   

CÚMPLASE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS               CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                       

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                      No  hay  firma   

CARLOS        E.        MEJÍA  ESCOBAR                           NILSON PINILLA  PINILLA                                

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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