19032(18-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19032  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 200   

          Bogotá   D.C.,   dieciocho   de   diciembre   del   año   dos  mil  uno.   

VISTOS  

          Dirime  la  Sala  la colisión negativa de competencia trabada entre  el  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Manizales, Caldas,  y  el  Juzgado  Tercero Penal del Circuito de Armenia, Quindío, en virtud de la  cual  ambos  despachos  judiciales  rehusan  conocer de la ejecución de la pena  impuesta   a   ODIMAR  QUINTANA  ZULUAGA  como responsable de atentar contra la fe pública.   

ANTECEDENTES   

1. Conforme a la reseña procesal que obra en  la  foliatura, se sabe que contra HÉCTOR FABIO CARDONA  HERRERA  el  juez  3º  Penal del Circuito de Armenia,  Quindío,  en  fallo  del 17 de septiembre de 1999 profirió condena de 24 meses  de  prisión por hallarlo responsable del hecho punible de falsedad en documento  privado,  la cual confirmó el Tribunal Superior de la citada ciudad por el suyo  del  17  de  noviembre  siguiente.  Interpuesto  el  recurso  extraordinario  de  casación  contra  la sentencia de segundo grado, la correspondiente demanda fue  rechazada  in limine por auto  del   8  de  mayo  del  año  en  curso.  Entre  otras  decisiones tomadas en las instancias ordinarias, se le  negó al reo el subrogado de la condena de ejecución condicional.   

Producida  su  captura,  inicialmente  se le  recluyó  en  la  Cárcel  Nacional  de  Finlandia, Quindío, lugar donde ejerce  jurisdicción  el  Juez  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad de  Calarcá,  funcionario que al tener conocimiento del traslado del condenado a la  Cárcel  del  Circuito  Judicial de Pácora, Caldas, remitió la actuación a su  homólogo   con   sede   en  Manizales  para  el  respectivo  control  sobre  el  cumplimiento de la pena -fls. 191 y 192-   

2.  El Juez de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad de Manizales se opuso a la pretensión del funcionario de su misma  categoría  y especialidad con sede en Armenia, pues considera que conforme a la  atribución  que  la  Ley  Estatutaria  de  la  Administración  de  Justicia le  discernió  al  Consejo Superior de la Judicatura, dicha Corporación produjo el  Acuerdo  472  de  abril  6  de  1999 por cuyo medio se crearon y organizaron los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios en los Distritos Judiciales del país.  Allí  se estableció -aduce- que Manizales tendría uno de esos despachos, cuya  cabecera  se  fijó  en  dicha  ciudad,  pero  únicamente  con  “competencia  sobre  los  municipios  de  Anserma,  Manizales,  Neira  y    Riosucio”,  disposición  que  resulta prevalente frente a las previsiones  de  los  Arts.  79  y  81  del  actual  Estatuto  Procesal Penal, por haber sido  expedida  con  fundamento  en  las  facultades que para tal efecto le asignó la  Constitución   Política   y   la  propia  Ley  270  de  1996,  “de  mayor  entidad,  jerarquía  y poder que la ley 600 de 2000, por  medio  de  la  cual  se  creó  un nuevo Código de Procedimiento Penal, pues es  ordinaria,  y  como  tal,  debe  obedecer  vasallaje  a  la primera.”   

Es que, además, en el acápite pertinente de  la   codificación  actual  se  delimitó  lo  atinente  a  la  jurisdicción  y  competencia,  agrega  el  Juez  de Manizales, lo cual se hizo para los jueces de  Ejecución   de   Penas  y  Medidas  de  Seguridad  en  los  precisos  términos  estipulados  en el artículo 79, cuyo parágrafo transitorio estableció que sus  funciones  en  los  Distritos  Judiciales  donde  no se hubiesen creado aquellas  plazas,  las  cumplirían  mientras tanto “los jueces  de  instancia  respectivos”,  que  para  el evento a  examen  lo  es  el  Juez 3º Penal del Circuito de Armenia al haber impartido la  correspondiente condena.   

Luego, la competencia que el inciso final del  Art.  81 atribuyó a los mentados Jueces de Ejecución de Penas en relación con  el  respectivo  Distrito,  pudo  obedecer  a  “error  legislativo  o  error  de  imprenta”,  concluyó  el  funcionario  judicial de Manizales, quien fincado en un pronunciamiento reciente  de  la  Sala  sobre  tema  similar  le remitió la actuación al Juez de Armenia  proponiéndole   colisión   negativa   de   competencia  de  no  compartir  sus  argumentos.   

3. Discute y no acepta aquella tesis el Juez  Tercero  Penal  del  Circuito  de Armenia y en consecuencia aceptó el conflicto  propuesto,  pues,  en  su  sentir,  al  Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Manizales  no le asiste la razón en sus planteamientos.  Su  distrito,  aduce, abarca el Circuito Judicial de Pácora, Caldas, en cuyo centro  de  reclusión  se  halla el penado redimiendo la sanción que se le impuso. Mal  puede  ampararse  en  el Acuerdo del Consejo Superior de la Judicatura que creó  los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  del país, acto cuya expedición  obedeció  a  los  vacíos  legislativos del ordenamiento anterior; sin embargo,  los  mismos  fueron  llenados  por  la  actual codificación, la cual dispuso la  derogatoria  de  las disposiciones que le fueran contrarias, entre las que caben  destacarse,  conforme  a  la  regulación  del  Art.  81  del  C.  de  P. Penal,  precisamente  el  aludido  Acuerdo  del  Consejo  Superior,  pues su vigencia se  encontraba   supeditada   a   la   de   la   legislación   anterior.  Como  que  “en  el  respectivo  distrito  conocen  de  todo  lo  relativo  a  sentencias  ejecutoriadas los citados jueces de ejecución de penas  (…)”,    agrega    finalmente.    

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Definida  por  la  jurisprudencia  de  la  Sala la materia objeto de  controversia  en  este  asunto,  para la solución del caso basta transcribir el  pronunciamiento  realizado  el 11 de diciembre del año en curso con ponencia de  quien        aquí        funge       en       similar       calidad,       Rdo.  18.929.        

“Ninguna  contradicción  cabe advertir, es menester precisar, entre la regulación que en  materia  de  competencia para la ejecución de la sentencia o cumplimiento de la  respectiva  pena  establecen  los Arts. 79 en su Parágrafo transitorio, y 81 de  la   Ley  600  de  2000,  y  la  atribución  constitucional  que,  ‘con  sujeción  a  la  ley’,  le asiste al Consejo Superior de la  Judicatura  para  ‘fijar la  división  del  territorio  para  efectos judiciales y ubicar y redistribuir los  despachos   judiciales’,  conforme  a lo normado en los Arts. 257-1 de la Carta Política y 85-6 de la Ley  Estatutaria de la Administración de Justicia.   

“En  efecto,  de  conformidad  con  aquella facultad el Consejo Superior de la Judicatura expidió  el  Acuerdo  Nº  548  del 22 de julio de 1999, por cuyo medio creó y organizó  los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  en  los Distritos Judiciales del  país,  como  bien  lo  acotan los funcionarios trabados en el conflicto del que  aquí  se  ocupa  la Sala, división territorial que como tema concerniente a la  administración  de  justicia  trató la Ley 270 de 1996, según lo estatuido en  el Art. 152, literal b) de la Carta Política.   

“Por su parte, la  nueva  codificación  procesal  penal  en  su Art. 79 señaló taxativamente las  actuaciones  de  las  que  deben  conocer  los  Jueces  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad,  empero  en  su  Parágrafo  transitorio  introdujo como  excepción,  la  atinente  a  que de dichos asuntos deben ocuparse los jueces de  instancia  respectivos,  cuando existan distritos judiciales en los cuales no se  hayan  creado  plazas  para aquella categoría de jueces, a quienes seguidamente  en  el  Art.  81  les  delimitó  la  jurisdicción  donde  han  de  ejercer  su  competencia,     que     no     es     otra     que    la    del    ‘respectivo    distrito.’   

“Entiende la Corte  que  con  la  regulación contenida en el último inciso del mentado Art. 81, lo  que   el   legislador  pretendió  fue,  además  de  propender  por  una  mejor  racionalización  del  recurso  humano  y  logístico  en aspectos de reparto de  trabajo  de dichos funcionarios, evitar que con la facultad que tiene el Consejo  Superior  de la Judicatura de establecer la división territorial del país para  efectos   judiciales,   pueda  crear  y  organizar  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios que abarquen municipios de diferentes distritos.   

“De una tal manera  no  sólo  se  fijó  con  mayor  precisión  la  competencia  de  los Jueces de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  delimitándola a su respectivo  distrito,  impidiendo así que en razón de sus funciones dirima asuntos que por  regla  general  debería  resolver  funcionario  judicial  perteneciente  a otro  distrito,  sino  que  también,  con  sujeción a la ley, la citada Corporación  podrá  ejercer  aquella atribución constitucional en relación con la referida  división territorial.”   

          Ninguna   antinomia   pues  cabe  avizorar,  se  repite,  entre  las  disposiciones  cuyas  preceptivas  aquí  se debaten y, en tal sentido, devienen  razonables  los  argumentos  del señor Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Manizales  en  cuanto  declinó  su  competencia para conocer del  asunto  origen  del  presente  conflicto,  no respecto de que la regulación del  inciso  final  del  Art.  81 obedezca a error legislativo o de imprenta, sino en  relación  con la vigencia del Acuerdo 548 del 22 de julio de 1999, normatividad  que   en  el  artículo  13-2  circunscribió  su  competencia  al  Circuito   Penitenciario   y   Carcelario  de  Manizales,    con   jurisdicción   en   los   municipios   de   Anserma,  Manizales, Neira  y  Riosucio, en  tanto  que  Pácora, en cuya  Cárcel   del   Circuito   Judicial  se  encuentra  recluido  purgando  su  pena  QUINTANA  ZULUAGA, pertenece  al Circuito Penitenciario y Carcelario de Salamina (Art. 13-3).   

Vistas  así  las cosas, en este asunto se  impone  la  aplicación  de la excepción contenida en el Parágrafo transitorio  del  Art.  79  del  nuevo  Código  de Procedimiento Penal -Ley 600 de 2000-, en  armonía  con  el  Art. 1º del Acuerdo 54 de 1994 de la Sala Administrativa del  Consejo  Superior de la Judicatura, puesto que no habiéndose creado la plaza de  Juez   de   Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  para  el  Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Salamina,  los  aspectos  que  atañen  con la  ejecución  de  la  pena  impuesta  al  sentenciado  son  del  conocimiento  del  respectivo  juez  de  instancia, que en este caso no es otro que el Juez Tercero  Penal del Circuito de Armenia, Quindío.   

Como lo viene sosteniendo la Sala y ahora lo  reitera,  conforme  con lo dispuesto en el Art. 500 del anterior C. de P. Penal,  hoy   Art.  469,  ejecutoriada  la  sentencia  condenatoria  el  control  de  su  ejecución   lo   asume   el   Juez   de   Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad.   De  manera  que, la vigilancia sobre el cumplimiento del fallo  corresponde  a  estos  funcionarios,  cuya competencia cuando el condenado está  privado  de  la  libertad,  no  depende  de la naturaleza del hecho, o del lugar  donde  el  mismo  se  cometió,  o  de  la dependencia judicial que profirió el  respectivo  fallo,  sino  de  un  factor personal atinente al lugar donde aquél  redime la sanción.   

Consecuentemente   con  lo  dicho,  se  le  remitirán  las  diligencias  para lo de su cargo al Juez 3º Penal del Circuito  de  Armenia,  Quindío, en tanto que al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Manizales, Caldas, se le informará por la Secretaría de la Sala  lo aquí resuelto.      

         

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE   

         ASIGNAR   LA   COMPETENCIA  para  conocer  de  la  ejecución  de  la pena impuesta al condenado  ODIMAR  QUINTANA  ZULUAGA, al  Juez  3º  Penal del Circuito de Armenia, Quindío, a quien se le remitirán las  diligencias  para lo de su cargo. Por la Secretaría de la Sala, infórmesele al  Juez  de  Ejecución  de  Penas  y  Medias  de  Seguridad de Manizales, lo aquí  resuelto.   

Cópiese, notifíquese y  cúmplase   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS               CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                       

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                    

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                NILSON PINILLA  PINILLA                                

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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