18988(30-04-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18988  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                     Magistrado Ponente:   

                                                     Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                     Aprobado Acta No. 40 (11/04/02)   

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de abril de dos  mil dos (2.002).   

VISTOS:  

Decide  la  Sala sobre la legalidad formal de  las  demandas de casación presentadas por los defensores de  *****, *****,  contra  la sentencia proferida por el Tribunal Superior de esta capital el 15 de  febrero  de  2.001,  que  los  condenó como autor, determinador y cómplice del  delito  de  peculado  por  apropiación  a las penas principales de 100, 80 y 60  meses  de  prisión,  respectivamente,  y multas de un millón de pesos para los  dos primeros y quinientos mil pesos para el último.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.  El  10  de noviembre de 1.994, el abogado  ****  formuló  denuncia  penal,  entre  otros,  en  contra  de  Douglas  Bernal  Saavedra.  Expuso  el  quejoso  que en su condición de apoderado judicial de la  sociedad  “Compañía  Industrial  y  Comercial Limitada”, adelantó proceso  civil  ordinario  en  contra  de  la  “Corporación Financiera de Cundinamarca  S.A.”,  obteniendo  decisiones  favorables  en  primera  y  segunda instancia.  Estando  en  trámite  el  recurso extraordinario, se aceptó la intermediación  del  abogado Bernal Saavedra para llegar a un acuerdo sobre el pago de la deuda,  por   la   cual   éste   recibiría   una   remuneración   de   $5’000.000.  Una vez efectuado el amistoso  arreglo,   el   letrado   en  cuestión  entregó  un  cheque  por  la  suma  de  $170’209.000, del total de  la  suma  recibida,  es decir, menos el valor de sus emolumentos. Con el paso de  algunos  meses  logró  conocerse  que el pago efectuado por la sociedad deudora  había  sido de $314’000.000  y  que  la  diferencia,  es  decir, $138’791.000  se  habría  entregado  a  un  tercero por parte del propio  Bernal Saavedra.   

2. La investigación fue adelantada en contra  de  ****,  ****  y  ****,  culminando  mediante el proferimiento en su contra de  sentencias  condenatorias  de  primera  y  segunda  instancia  por  el delito de  peculado por apropiación.   

3. Como ya se observó, el fallo del Tribunal  fue  dictado  el  15  de  febrero  de  2.001, siendo notificado personalmente al  Ministerio  Público  el  6  de marzo y a los demás sujetos procesales mediante  edicto fijado del 12 al 14 de este mismo mes.   

4.   El 28 de marzo de 2.001, el proceso  fue  dejado  a  disposición de las partes para la presentación de las demandas  correspondientes,  término  que conforme se dejó anotado, vencía el 9 de mayo  posterior.   

Pese a dicha constancia, mediante anotaciones  del  23  de  mayo,  10  de  julio y 24 de agosto, sin conocerse las razones para  ello,  se  corrieron  nuevos  traslados individuales por 30 días, para que cada  uno  de  los  apoderados  de  los procesados aportaran las demandas de casación  pertinentes,  lapsos  dentro de los cuales, en efecto, los representantes de los  imputados  allegaron  los  libelos.  Por  último,  a partir del 5 de octubre se  contabilizaron  los 15 días para los sujetos no recurrentes, incorporándose en  dicho  lapso  la  réplica  de  la  parte  civil,  siendo  entonces  remitido el  expediente a la Corte.   

5.  Dada  la  fecha  de  proferimiento  de la  sentencia  de  segundo  grado,  esto es, el 15 de febrero de 2.001 y el hecho de  tratarse  de  un  trámite  en  curso,  es  bastante  claro  que la normatividad  aplicable  en este asunto era la contenida en la Ley 553 de 2.000, razón por la  cual  los  términos que habían comenzado a correr se regían integralmente por  dicho  ordenamiento  y  la  oportunidad  para  allegar  el libelo extraordinario  conforme   a   lo  previsto  por  el  artículo  6º  del  mismo,  debía  serlo  “…dentro  de  los  treinta  (30)  días  siguientes  a  la  ejecutoria de la  sentencia de segunda instancia”.   

6. En este caso, debe insistirse, habiéndose  emitido  la  sentencia del Tribunal el 15 de febrero de 2.001 (pese a que con un  cuestionable   margen  de  tiempo  sólo  tres  semanas  después  se  notificó  personalmente  al Ministerio Público, fijándose a su vez el edicto a la cuarta  semana),  aún  tomando  como  referente  el  14 de marzo por ser la fecha de su  desfijación,  es  decir,  cobrando ejecutoria material el 20 de dicho mes, como  ya  se advirtió, el último día hábil para que todos los sujetos aportaran la  demanda  de casación vencía el día 9 de mayo, por ser un período que corría  en forma conjunta.   

7.   El   cómputo   de   los   períodos  correspondientes  bajo  el  anterior  entendido,  de ninguna manera debía verse  alterado  con  el  proferimiento  de  la  sentencia C-252 del 28 de febrero, por  cuanto,  como  ya  se  observó,  el  fallo  recurrido por vía de casación fue  dictado  en  plena  vigencia  de la Ley 553 de 2.000 y los términos pertinentes  debían  surtirse, como efecto sucedió en principio, con apego a la regulación  en  ella  contenida,  máxime cuando el fallo de incontitucionalidad únicamente  produjo  efectos  a  partir  del  17  de  marzo, por ser el día siguiente al de  desfijación   del   edicto   por   medio   del   cual   se   hizo  público  su  contenido.   

8.   En  las  anteriores  circunstancias  y  atendiendo  a  que  en  la  Ley  553  de  2.000  no  correspondía  al  Tribunal  pronunciamiento  alguno  en relación con la concesión de la casación, pues el  correcto  decurso  imponía la directa presentación de la demanda dentro de los  treinta  (30)  días  siguientes  a  la  ejecutoria  de  la decisión de segunda  instancia,  la  Corte  declarará  la nulidad del trámite dado por el ad quem a  partir  del  auto  fechado  el  27  de marzo de 2.001, incluido el de 2 de abril  siguiente,  en  los  que se concedió la impugnación extraordinaria, para en su  lugar   declarar   inadmisibles   las  demandas  presentadas  cuando  ya  había  precluído el término para ello.   

En  razón y mérito de lo expuesto, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Decretar la nulidad de lo  actuado  a  partir del auto fechado el 27 de marzo de 2.001, incluido el de 2 de  abril   siguiente,  para  en  su  lugar  inadmitir  las  demandas  de  casación  presentadas    por   los   defensores   de   los   procesados   ****,   ****   y  *****.   

Contra    esta    decisión    no    procede    recurso  alguno.   

Copiese,   comuníquese,   cúmplase   y   devuélvase   el   expediente   al  Tribunal  de  origen.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                    

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

CARLOS       EDUARDO       MEJÍA  ESCOBAR                               NILSON PINILLA  PINILLA                                           

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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