18841(14-05-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18841  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  SALA   DE   CASACION  PENAL   

MAGISTRADO PONENTE:  

Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS  

APROBADO ACTA No.052  

Bogotá, D.C., catorce (14) de mayo de dos mil  dos (2002).   

  VISTOS  

Resuelve la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación  presentada  por  el defensor de FERNEY ANDRADE MANTILLA,  contra  la  sentencia (16 de mayo de 2001) proferida por el Tribunal Superior de  Bucaramanga,  que  confirmó  el  fallo dictado por el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  dicha  ciudad,  con  el  que fue condenado el aquí  recurrente  por  los  delitos  de  homicidio  simple  y  agravado.  En  la misma  providencia  y  por estos hechos se halló responsable a JAIRO ROBLES, quien fue  absuelto  del  reato  de  rebelión,  disponiéndose investigar por separado los  ilícitos  de  porte  ilegal  de  arma  de fuego de uso privativo de las fuerzas  armadas  y  de  defensa  personal,  así  como  por  el  delito  de tentativa de  homicidio en el agente ALVARO GARCIA.    

  HECHOS   Y   ACTUACION  PROCESAL   

1.  EL  29  de julio de 1998, tres individuos  trataron   de   apoderarse   de   la   camioneta   de  placas  EJC  –  268  de  propiedad  de NESTOR RIAÑO  GALVIS,   estacionada  frente  a  su  residencia  en  la  calle  52  número  19  –  10 de Barrancaberrmeja  (S).  La  presencia de los agentes JOSE ALIRIO BOBADILLA LIZARAZO  y ALVARO  GAMBOA  LACHE  hizo  que  dos de los asaltantes ingresaran a la residencia de la  víctima.  Otro  más se quedó con ésta y luego de ser requisado emprendió la  macha.  Desde  la  vivienda  fue  lanzada una granada de fragmentación causando  daños  a  ésta,  lesiones  graves  al  primero de los agentes en mención y al  propietario del inmueble.   

Al   mismo   tiempo,   se   presentó   un  enfrentamiento  armado  entre  desconocidos  y la fuerza pública, acción en la  que  resultó  lesionado  el  transeúnte ARLEY SANDOVAL OTERO. El único de los  heridos que sobrevivió fue RIAÑO GALVIS.   

Dos de los autores del hecho se escondieron en  los  tejados  de  las casas vecinas y a las seis de la mañana al llegar un taxi  con  estudiantes  del  Colegio  Antonio  Nariño,  lo abordaron impidiendo a los  ocupantes  su descenso, momento en el que la Policía dio captura a JAIRO ROBLES  QUIROZ y FERNEY ANDRADE MANTILLA.   

2. La Fiscalía Regional de Cúcuta adelantó  la  investigación,  despacho  que  luego  de  oírlos en indagatoria les impuso  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva. Agotados los  presupuestos  procesales  calificó  el  sumario  con acusación (12 de marzo de  1999)  por  doble   homicidio  (uno simple y otro agravado) en concurso con  los  delitos  de  lesiones  personales,  hurto  calificado  agravado en grado de  tentativa y rebelión.   

El   Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  en  el trámite de la causa declaró la nulidad  parcial  de  la  acusación  en  cuanto al delito de lesiones personales, por la  motivación  y  ambigüedad  del cargo, disponiendo las copias de rigor. Agotado  el  rito  respectivo  en  cada una de las instancias de su competencia, dictaron  sentencia  el  juzgado  y  el  Tribunal,  con  los  resultados dados a conocer a  principio de esta providencia.   

Contra el fallo de segunda instancia interpuso  recurso    de    casación    el   defensor   del   procesado   FERNEY   ANDRADE  MANTILLA.   

LA  DEMANDA   

El demandante atribuye al Tribunal violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  en  la  aplicación de las reglas de la sana  crítica,  yerro  que denomina falso juicio de identidad. Denuncia inaplicación  de  los  artículos 29 de la C.N, 7, 277 y 399 del C.P.P. y aplicación indebida  de  los  artículos  323 y 324 (modificados por los artículos 29 y 30 de la ley  40  de  1993),  249,  350,  351, 372 y 22 del C.P. El cargo lo desarrolla con la  siguiente argumentación:   

1.  Hace  referencia  al contenido de algunas  respuestas  que  dio  FERNEY  ANDRADE  MANTILLA            en la indagatoria, para señalar  que  la  persistente  negativa de su culpabilidad en los hechos está respaldada  en  que  la  captura  se  produjo  seis  horas  después de ocurrido el episodio  criminal,  sin  encontrarse en su poder arma alguna,  por lo tanto no puede  hablarse de flagrancia.   

El  agente  inmolado  JOSE  ALIRIO  BOBADILLA  LIZARAZO  y  el  particular  ARLEY  SANDOBAL  OTERO  no  pudieron  dar  fe de la  identidad  de la banda criminal que perpetró el hecho. Como éstos ocurrieron a  altas  horas  de  la  noche y el agente GAMBOA LACHE  estaba a considerable  distancia,  no  tuvo  una  percepción  clara  de  los rasgos que permitieran la  identificación de los responsables.   

Para  el  demandante,  la  sentencia no puede  fundarse  en  el  reconocimiento  efectuado  por  el propietario del vehículo y  habitante  de  la  residencia  de  la  calle  52   número  19 –  10  de  Barrancabermeja,  por cuanto  éste  suministró  datos  comunes  de  gente  que  habita  la ciudad petrolera.  Tampoco  es de recibo el soporte que se encuentra en la confesión del procesado  JAIRO  ROBLES,  porque  de esa primera versión se retractó, informando que fue  sometido a torturas .   

La   construcción   del   indicio   de  la  oportunidad   no  tiene  en  este caso fuerza incriminatoria, puesto que la  aprehensión se realizó horas después de cometido el hecho.   

Concluye  la  defensa  que  el  error  de  la  sentencia  en  la  valoración  de  la  prueba  testimonial  consistió en “la  desfiguración  de  lo  objetivamente  conocido   por  los  testigos NESTOR  RIAÑO GALVIS y su señora esposa”.   

Solicita a la Corte casar la sentencia y darle  aplicación al artículo 217 del C.P.P.  anterior.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

La  demanda  de  casación  presentada por el  defensor  de  FERNEY  ANDRADE MANTILLA, da lugar a las siguientes observaciones:   

                                                                             

1. Se invoca la violación indirecta de la ley  sustancial  por  error  de  hecho,  al haberse apartado el fallo impugnado en la  apreciación  de las pruebas de la “sana crítica”, sin precisar cuál regla  de  técnica,  ciencia,  lógica o experiencia provocó un yerro trascendente en  la  orientación  de  la providencia, y por qué fue desconocida. De manera que,  desde  este punto de vista, la formulación del cargo es genérica e incompleta,  y  no  permite  tener  claridad sobre la inconformidad del recurrente y el error  atribuido al Tribunal.   

2.  Corresponde  al  demandante  señalar  el  error,  mediante  escrito  cuyo  carácter  es  técnico,  en  oposición  a las  alegaciones  de corte libre que caracteriza a las instancias, connotación ésta  última   que   adquiere  el  raciocinio  utilizado  por  el  recurrente  en  la  sustentación del recurso.    

                                            

En efecto:  

a. Reprocha al juzgador el hecho de considerar  que  la  captura  del  procesado  se  produjo en flagrancia, con el argumento de  haberse  efectuado  sin  encontrar armas en su poder y de transcurrir unas horas  desde  el  instante  en  que se hirió mortalmente al agente de la policía y al  particular  que  por  ese  lugar transitaba; pero esta consideración la formula  sin  confrontar  el contenido del proceso y de la sentencia, a fin de establecer  error en la decisión del juzgador.   

b.  Desconoce  el  mérito  otorgado  en  las  instancias  a la prueba testimonial en la que NESTOR GALVIS RIAÑO reconoció al  procesado,  con  el  argumento de que en la citada diligencia se refirieron como  características  del  inculpado,  rasgos  comunes  entre  los  habitantes de la  ciudad de Barrancabermeja.   

c.  El  indicio  de  la  oportunidad  que  el  juzgador   de   segunda   instancia   estimó  como  prueba  incriminatoria,  es  desconocido  por  el  censor, aseverando que carece de fuerza probatoria, porque  la  captura  se  realizó  horas  después, sin establecer en qué consistió el  error  del  tribunal, si se originó en el proceso de construcción (elementos),  gravedad,  concordancia o convergencia del indicio, desconociéndose la técnica  que   para   esos   casos   la   jurisprudencia   de   la   Sala   recuerda  con  frecuencia.   

El  discurso  del censor, como puede notarse,  comporta  un juicio personal sobre la prueba, el que opone a las consideraciones  de  los  juzgadores  de  instancia,  relegando de esta manera la casación a una  instancia  adicional.  Este  tipo  de  disquisiciones, no demuestran error en la  providencia  impugnada,  solamente hacen notaria la inconformidad con el sentido  de  la  decisión,  aspecto  éste  que  no  corresponde  al  objeto del recurso  extraordinario de casación.   

3.  El  único  reparo fue elaborado mediante  argumentación  que rompe la estructura lógica con que debe formularse técnica  y  jurídicamente  el  cargo, esto es, sin coherencia, haciendo caso omiso a los  principios  de  la  autonomía de las causales, no contradicción y formulación  de  reproches  excluyentes  (a  menos  que se formulen separadamente y de manera  subsidiaria).   

El  tribunal  es acusado de haber desconocido  las   reglas  de  las  sana  crítica  (falso  raciocinio),   y  entre  los  postulados  para  demostrar  el  cargo  se  afirma:  a) El ad quem desfiguró el  contenido  de  la declaración de NESTOR GALVIS RIAÑO y su esposa (falso juicio  de  identidad),  b)  Ha debido desatenderse la confesión de JAIRO ROBLES porque  se  retractó  y  fue  obtenida  a  través  de  la  tortura  (falso  juicio  de  legalidad).   

Sin  razón  atendible, el recurrente propone  simultáneamente,  bajo  un  mismo  cargo,  los errores de hecho referidos en el  acápite  anterior,  ejercicio  que  jurídicamente  resulta excluyente, dada su  diferente  naturaleza,  presupuestos,  desarrollo  y  consecuencias, y por igual  razón,  no  pueden  obedecer  a  la  misma  argumentación  demostrativa.    

4.  La  técnica  que  ha de observarse en la  demanda  de  casación  es una manifestación del debido proceso. De ahí que el  desconocimiento  de aquélla en este caso, según las razones anotadas, obliga a  la inadmisibilidad de dicho escrito.   

En mérito de lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE   

Inadmitir la demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor de FERNEY ANDRADE MANTILLA, por las  razones expuestas en la parte motiva.   

Como  contra  esta  providencia  no  procede  recurso alguno, regrese la actuación al Tribunal de origen.    

Cópiese y cúmplase.  

         

ALVARO   O.   PEREZ  PINZON   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA   

         

HERMAN   GALAN   CASTELLANOS                                          CARLOS    A.    GALVEZ    ARGOTE                                                   

JORGE  ANIBAL  GOMEZ  GALLEGO                                                  EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                             

                    

CARLOS  EDUARDO  MEJIA ESCOBAR                                 NILSON      PINILLA  PINILLA                        

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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