18742(02-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 18742  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                     Magistrado Ponente   

                                                     Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                      Aprobado Acta No. 62 (13/06/02)   

Bogotá, D.C., dos (2) de julio de dos mil dos  2.002).   

VISTOS:  

Corresponde  a  la Sala pronunciarse sobre la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  propuesta por el procesado MIGUEL  HERNÁNDEZ  OVIEDO,  contra  el fallo proferido por el Tribunal Superior de esta  capital  el  5  de  marzo  de  2.001, mediante el cual confirmó la decisión de  primer  grado que lo condenó por el delito de concusión a la pena principal de  dos  (2) años de prisión e interdicción de derechos y funciones públicas por  un (1) año.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1. Se imputó  a HERNÁNDEZ OVIEDO en su  condición  de  técnico  judicial de la Fiscalía 158 Seccional de esta ciudad,  haber  exigido  la  suma  de ocho millones de pesos a la señora Blanca Bernarda  Hernández  de  Peñaloza,  en  su  condición de denunciante dentro del proceso  radicado  145536  que  fuera  adelantado  en dicha oficina judicial, con miras a  colaborarle para su favorable solución.   

2. La sentencia de segundo grado que, como se  dejó  reseñado,  condenó  al referido ex servidor público, fue proferida por  el  Tribunal  Superior de esta capital el 5 de marzo de 2.001 y notificada el 16  al  Ministerio  Público,  así  como mediante edicto fijado del 20 al 22 de ese  mismo  mes  a  los  demás sujetos procesales. El 28, se corrió traslado por el  término  de  30 días a fin de que se allegara dentro de dicho lapso la demanda  de  casación,  período  que vencía el 16 de mayo y una vez fenecido, el 17 de  este  último  mes el proceso ingresó a despacho sin que se hubiese aportado la  demanda correspondiente.   

No  obstante, mediante auto del 21 de tal mes  se  dispuso,  sin  conocerse  el  motivo, de un nuevo período a partir del cual  correrían  los  30  días  para  el aporte de la demanda, fijándose constancia  para  el  efecto,  bajo la advertencia de vencer el 8 de agosto. El 31 de julio,  se  allegó  el  libelo y culminado el período de 15 días de traslado a los no  recurrentes, el proceso fue enviado a la Corte.   

3. Visto que la sentencia de segunda instancia  fue  proferida  el  5  de  marzo de 2.001, esto es, en vigencia de la Ley 553 de  2.000,  como  que  los efectos del fallo C-252/01 del 28 de febrero se entienden  surtidos   a   partir   del  día  17  del  mes  siguiente,  surge  evidente  la  extemporaneidad  en  que  estaría  incurso  el demandante en la aportación del  libelo en este caso.   

4. En efecto, es que, según lo observado, la  demanda  de  casación  debía  incorporarse al proceso “dentro de los treinta  (30)  días  siguientes a la ejecutoria de la sentencia de segunda instancia”,  conforme  lo preveía el artículo 6º de dicho ordenamiento. Y, como quiera que  tal  lapso  debía  contarse  a  partir  del  tercer  día hábil posterior a la  última   notificación,   bien  personal,  o  mediante  edicto  (como  sucedió  –   aún   tardíamente  –   en  este  caso),  es  incuestionable  de  acuerdo  con  la  constancia  secretarial  en  dicho sentido  extendida,  que  tal período culminaba el 16 de mayo, es decir, que este era el  último  día  hasta el que le resultaba al demandante posible aportar en tiempo  el  libelo,  lo  que  no  hizo, dado que el día siguiente el proceso ingresa al  despacho sin el respectivo escrito de demanda.   

5. Sabido como es que los referidos términos  al  estar  perentoriamente señalados en la ley, operan por ministerio suyo, sin  que   sea   dable   prorrogarlos  por  fuera  de  la  estricta  regulación  que  procesalmente  así  lo  establece,  esto es, conocido su carácter preclusivo y  legal  (artículo  172  del  Decreto  2700  de  1.991,  artículo 163 Ley 600 de  2.000),  es  esta  razón  suficiente  para  afirmar  que  ningún  efecto puede  otorgársele  al  auto  proferido  el 21 de mayo de 2.001, de conformidad con el  cual  se  corre  de  nuevo  traslado,  pues  precisamente tal decisión estaría  propiciando  una  irregular  extensión  del  plazo para la incorporación de la  demanda.   

6.  En  condiciones  semejantes,  el  libelo  allegado  por  el  procesado HERNÁNDEZ OVIEDO es, evidentemente, extemporáneo,  pues  su  presentación  se  produjo  hasta  el  31  de  julio de 2.001, lo cual  determina  como lógica consecuencia declarar su inadmisión, procediendo contra  la decisión que se tomará el recurso de reposición.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

INADMITIR  la demanda de casación presentada  en su nombre por el procesado MIGUEL HERNÁNDEZ OVIEDO.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase el expediente al Tribunal de orígen.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL               JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS              CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                    

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                        EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

CARLOS       EDUARDO       MEJÍA  ESCOBAR                       NILSON PINILLA  PINILLA                                           

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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