18422(02-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18422  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                          

                                                                              Magistrado Ponente:   

                                                                                   Dr.     CARLOS     AUGUSTO     GÁLVEZ  ARGOTE   

                       Aprobado Acta No. 62 (13/06/02)   

Bogotá, D.C., dos (2) de julio de dos mil dos  (2.002).   

VISTOS:  

En virtud de lo consagrado en auto del 30 de  abril  de  2.001,  emanado  del  Juzgado Promiscuo Penal del Circuito de Melgar,  según  el  cual  “el  recurrente  en su momento oportuno presentó al juzgado  demanda  de casación discrecional,  procede la Sala a emitir el respectivo  pronunciamiento.   

ANTECEDENTES:  

1.  Por  hechos ocurridos hacia las dos de la  tarde  del  7  de  diciembre de 1.997, ALVARO CASTRO fue vinculado formalmente a  una  investigación penal que culminó con la sentencia condenatoria dictada por  el        Juzgado       Penal       Municipal       de       Melgar,   como  autor  del  delito  de hurto  calificado  y  agravado  en la modalidad de tentativa, a la pena principal de 20  meses  de  prisión,  a  la  accesoria  de interdicción de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  y  se abstuvo de condenarlo en perjuicios y le  negó el subrogado de la condena de ejecución condicional.   

Apelada  esta decisión por la defensa, el 31  de  enero  de  2.001  fue  adicionada  en  cuanto  a la acción indemnizatoria y  confirmada  en lo demás por el Juzgado Promiscuo Penal del Circuito de la misma  ciudad.   

2.  Dentro  del  término de ejecutoria de la  sentencia  de segunda instancia, el defensor de ALVARO CASTRO presentó, primero  un  escrito  en el que manifestó que interponía el recurso de casación por la  vía  discrecional,  y  después,  otro reiterando lo anterior, precisando que a  fin  de  cumplir  con  las  exigencias  decantadas por la jurisprudencia en esta  clase  de  impugnación, exponía los motivos por los cuales se hacía necesario  que  se  le  concediera  la  impugnación  extraordinaria  impetrada, los cuales  concretó  en  la violación del derecho a la libertad del procesado por haberse  tenido  en  cuenta  para  negarle la suspensión condicional de la sentencia una  información  relacionada  con  sentencias condenatorias, sin que se allegara la  prueba de las mismas.   

Y finalmente, agrega: “De conformidad con lo  expuesto  previamente  ya  que  una  vez se admita la casación por la Corte, se  cumplirá  con  el  rigorismo  legal  procedimental  respectivo,  manifiesto que  censuro  la sentencia recurrida con fundamento en el motivo de la causal primera  del  artículo 220 del Código de Procedimiento Penal subrogado por el artículo  1º  de  la  Ley 553 del 2.000 por violación de una norma de derecho sustancial  en  forma  directa  por aplicación indebida de las pruebas consistente en error  de  derecho en que incurrió el sentenciador, que incidieron en la no concesión  de la libertad condicional de mi defendido”.   

3. Descorridos entonces los traslados para la  presentación  de  la  demanda  y  el  de los no recurrentes sin que se allegara  ningún  otro  escrito,  por  auto del 30 de abril de 2.001 el Juzgado Penal del  Circuito  dispuso  el  envío  del  proceso  a  la  Corte, “como quiera que el  recurrente  en  su  momento  oportuno  presentó al juzgado demanda de casación  discrecional”.   

CONSIDERACIONES  

1.  Así  las  cosas,  lo primero que importa  destacar  es que por haberse dictado el fallo de segundo grado el 31 de enero de  2.001,  esto  es,  en  vigencia plena de la Ley 553 de 2.000, son las exigencias  sustanciales  y  procesales  contenidas  en  dicha normatividad a las que debía  sujetarse  el  recurrente,  pues  para entonces ni siquiera se habían declarado  inexequibles  varios  de  sus  artículos,  entre  ellos el sexto, atinente a la  oportunidad   para   presentar  la  demanda,  como  quiera  que  los  fallos  de  constitucionalidad  C-252  y  C-261  datan  del  28  de  febrero  y  7 de marzo,  respectivamente.   

2. En efecto, de conformidad con lo dispuesto  en  el inciso tercero del artículo primero de la Ley 553 de 2.000, “De manera  excepcional,  la  Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, discrecionalmente,  puede  admitir  la  demanda  de casación contra sentencias de segunda instancia  distintas  a  las  arriba  mencionadas, a solicitud de cualquiera de los sujetos  procesales,   cuando   lo   considere   necesario   para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o la garantía de los derechos fundamentales, siempre que reúna  las demás requisitos exigidos por la ley”.   

Igualmente,  el  inciso segundo del artículo  6º   de   la   citada  normatividad,  prescribía  que  “la  demanda  deberá  presentarse  por  escrito  dentro  de  los  treinta  (30)  días siguientes a la  ejecutoria  de  la  sentencia  de  segunda  instancia. Si no se presenta demanda  remitirá el expediente al juez de ejecución de penas”.   

3. Por lo anterior, entonces, forzoso resulta  concluir  que  se  equivocó el Juzgado al remitir el proceso a la Corte bajo el  entendido  de que el escrito presentado por el defensor podía equipararse a una  demanda  de  casación,  pues  lo  cierto es que en este asunto no existe libelo  sobre  el  cual  pueda  la  Corte  pronunciarse  sobre  su admisibilidad, ya que  teniendo  en  cuenta  la normatividad vigente y aplicable al caso para cuando se  dictó  la  sentencia  de  segunda instancia, lo que le correspondía al abogado  era  presentar  directamente  el  libelo  casacional  dentro  de  los  30  días  siguientes  a  la  ejecutoria del fallo y no lo hizo, y esa omisión no se suple  con el escrito al que se ha hecho referencia en este asunto.   

Por tanto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA  DE  CASACION  PENAL,  administrando  justicia  en  nombre de la República y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE:  

Ordenar la devolución del proceso al Juzgado  de origen al no tener la Sala sobre qué pronunciarse.    

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  cúmplase y devuélvase al Juzgado  de origen   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL               JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS              CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                    

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                        EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

CARLOS       EDUARDO       MEJÍA  ESCOBAR                       NILSON PINILLA  PINILLA                                           

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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