18269(06-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18269  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                               Magistrado Ponente   

                                               Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                               Aprobado Acta No. 191   

Bogotá,  D.C.,  seis (6) de diciembre de dos  mil uno (2.001).   

VISTOS:  

Decide  la Sala la admisibilidad formal de la  acción  de  revisión  instaurada  por  el  defensor del condenado WILSON BORJA  contra  la sentencia proferida por el Tribunal Nacional el primero de octubre de  1.998,  mediante  la  cual  se  lo  condenó  a la pena principal de 28 años de  prisión,  como responsable de los delitos de secuestro extorsivo y porte ilegal  de armas.   

HECHOS:  

Según  refiere el accionante, los hechos que  dio  por  demostrados  el  Tribunal  Nacional,  habrían tenido ocurrencia en la  mañana  del  20  de septiembre de 1.995, cuando varios hombres armados hicieron  presencia  en  las  instalaciones  de  la  empresa  “Bodegas Brasilia” de la  ciudad  de  Medellín,  llevándose  consigo  al joven Alejandro Montoya Ortega.  Cinco   días  después,  ante  la  actitud  sospechosa  de  varios  sujetos  en  cercanías   del   municipio  de  Amagá,  intervino  la  Policía  del  sector,  capturando  a  quien  respondió  al  nombre  de  Jorge  Eliecer Acevedo Loaiza,  después  de  enfrentarse  a  tiros  con  la  autoridad,  quien  condujo  a  los  uniformados  hasta  una  finca ubicada en el municipio de Titiribí en donde fue  hallado  el  plagiado siendo aprehendidos algunos de sus captores, entre ellos,.  WILSON    BORJA,    quien    armado    de    revólver    se   ocupaba   de   su  vigilancia.   

DEMANDA:  

Haberse fundado la sentencia en prueba falsa,  acorde  con lo previsto por el art. 232.5 del C. de P.P., es la causal en que se  apoya   el   demandante  para  atacar  la  sentencia  demandanda.  Señala  como  pruebas”analizadas  o  pruebas falsas”, la indagatoria del procesado, habida  cuenta  de  que  no contó con una adecuada defensa técnica, los testimonios de  Reinaldo   de   la   Cruz,   por   carecer  de  la  “verdad  verdadera”,  el  reconocimiento   en  fila  por  parte  del  plagiado,  por  cuanto  no  tuvo  la  “coherencia  necesaria  para  reconocer” al procesado, máxime cuando fueron  los  propios  implicados  quienes  explicaron  su  intervención  en los hechos.  Asegura   que  conforme  al  anterior  análisis,  sólo  se  valoraron  pruebas  desfavorables  al  procesado,  no teniéndose en cuenta al tiempo de los debates  otros  medios  favorables al imputado, debiéndose descatar la coautoría que le  fuera  atribuída  en los delitos investigados, pues no concurren sus elementos,  dado  que  en ningún momento BORJA participó en ellos, conculcándose así las  garantías previstas en el artículo 26 de la C.P.   

Solicita a la Corte, de este modo, revisar las  sentencias  y  “en  general todo el proceso” y se decrete la nulidad de todo  lo  actuado  dado  que no existe certeza sobre la responsabilidad del demandante  en los hechos juzgados.   

CONSIDERACIONES:  

Son  realmente  múltiples, ostensibles y muy  elocuentes  los  desaciertos  que exhibe la demanda de revisión incoada en este  caso  por  el  abogado  del  condenado  WILSON  BORJA  que  imponen sin el menor  equívoco su in límine desestimación.   

Dígase  nada  más  para  comenzar,  que  el  accionante  no  determinó la actuación procesal rituada dentro del asunto cuya  revisión  aspira,  así  como tampoco acompañó, elemental y obvio presupuesto  de  procedibilidad  de  la  revisión,  como  que es su confrontación lo que se  busca,  fotocopias  de  las  sentencias  ni constancia referida a su ejecutoria,  falencia  de  suyo  suficiente  para  rechazar  el escrito, máxime cuando sólo  acreditando  la  cosa  juzgada en las decisiones que son objeto de esta acción,  estaría   habilitado   el   actor   para   impetrar   el   trámite   de   esta  vía.   

Así  mismo,  la  supuesta  causal aducida no  puede  concebirse  de un modo más errado. En efecto, siendo la quinta prevenida  por  el  artículo  232  del  C.  de  P.P.,  esto  es “Cuando se demuestre, en  sentencia   en  firme,  que  el  fallo  objeto  de  pedimento  de  revisión  se  fundamentó  en  prueba  falsa”, cuyos supuestos exigen: a) que la prueba haya  sido  el  fundamento  determinante  del  contenido  del  fallo,  b)  que se haya  proferido  por  la  justicia  penal sentencia en firme, o declarado en decisión  con  los mismos efectos su falsedad y c) que el objeto de prueba en esta condena  corresponda  exactamente  en su causa, sentido y alcance, al medio cuya eficacia  demostrativa  sirvió  para  producir  la  certeza dentro del pronunciamiento de  condena  cuya  revisión  se  persigue,  no existe ninguna correspondencia entre  estos  teóricos  elementos  de  la  misma  y  los recurrentes argumentos, acaso  admisibles    como    reparos    de    las    instancias,   a   que   alude   el  demandante.   

Evidentemente, no se refiere en manera alguna  el  actor  a la quinta causal revisora y los pretendidos argumentos esbozados en  la demanda ni siquiera se aproximan a fundar cualquiera otra.   

La  confrontación  con  las sentencias lejos  está  de  poder  desvirtuar la presunción de verdad que ampara la res  iudicata,  toda vez que lo aducido es  una  contienda  con  la  valoración  analítica  de las pruebas que contiene el  fallo,  relevando  el  significado  de  verdad  que  contiene  la  injurada  del  procesado,  o  la  carencia  del  mismo  en  otra  prueba testimonial, reparando  igualmente  en  la  falta de defensa técnica, vicio propio de la causal tercera  casacional  mas  no de la revisión, así como también censurando la diligencia  de  reconocimiento  en  fila,  en  fin,  todo  conduce,  como  oportunamente  se  advirtió, a inadmitir la demanda dada su evidente ineptitud.   

En razón de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1. Reconocer al doctor Martín Fabián Torres  Toro,   como   apoderado   de   WILSON   BORJA   de   acuerdo   con   el   poder  conferido.   

2. INADMITIR por ineptitud formal, la demanda  de revisión presentada.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,   Notifíquese   y   Cúmplase.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                                 NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

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