17996 (01-03-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17996  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 31  

          Bogotá, D. C., primero de marzo de dos mil uno.   

VISTOS  

          La  Juez  Segunda  Civil  del  Circuito  de  Melgar  (Tolima), en la  creencia  de  que podía conocer de este proceso penal en razón del impedimento  manifestado  por  la  Juez  Penal del Circuito de la misma población, dictó el  auto  fechado  el  1°  de  diciembre  de 2000, por medio del cual manifiesta su  desacuerdo  con  el  Juez Primero Penal del Circuito de Girardot (Cundinamarca),  quien  había  repudiado  la  competencia territorial y, en consecuencia, quedó  trabada la respectiva colisión.   

          En  virtud  de  lo  planteado,  la  Sala  se  pronunciará  en  esta  oportunidad,  aunque,  merced  a  defectos  irredimibles en la conformación del  conflicto,  no  podrá  ser  sobre  la  razón  o  sinrazón de los funcionarios  involucrados en el mismo.   

ANTECEDENTES  

          1.   En  relación con los señores JOSÉ OCTAVIO NOVOA BOSSA y  GABINO   MORA   PATIÑO,   se   adelanta   este   proceso   por   el  delito  de  CONCUSIÓN.   Ejecutoriada  la  resolución de acusación, proferida por el  Fiscal  Tercero  Delegado  ante  los  Jueces  Penales  del Circuito de Girardot,  asumió  el  conocimiento  el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de la misma  localidad (fs. 561 y 564).   

          2.   Posteriormente,  según providencia del 16 de noviembre de  2000,  el  mismo  juez  estimó  que  los  hechos  constitutivos  del  delito de  concusión  habían  ocurrido  en el municipio de Melgar (Tolima), razón por la  cual  se  declaró  incompetente,  remitió  el  expediente  al  Juez  Penal del  Circuito  de  la  respectiva  población  y  le  propuso  colisión  negativa de  competencias (fs. 607).   

          3.   La  Juez  Penal  del Circuito de Melgar, por medio de auto  fechado  el  20  de  noviembre  del mismo año, consideró que se configuraba la  causal  de  impedimento prevista en el numeral 2° del artículo 103 del Código  de  Procedimiento  Penal,  motivo  por  el  cual envió el expediente al Juzgado  Civil       del      Circuito      –reparto-  de  la  misma  localidad  y  correspondió al Segundo (fs.  616).   

          4.   Entiende  la Juez Penal del Circuito de Melgar, apoyada en  los  precedentes  de  los  autos  de  21  de  enero de 1999 y 4 de mayo de 2000,  dictados  por  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Ibagué, que en caso de  impedimento,  el artículo 105 del Código de Procedimiento Penal ordena remitir  el  proceso  a  otro funcionario judicial del lugar más cercano, siempre que en  el  sitio  no  hubieren  otros  de  la  misma  “categoría”.  Aunque en  población  de Melgar no existen otros Juzgados Penales del Circuito, si los hay  de  la  misma  categoría, como son los Juzgados Civiles del Circuito, y a ellos  debía  remitirse  la  actuación,  sin  importar su materia, porque al fin y al  cabo tienen la misma “categoría” del impedido.   

          5.   De acuerdo con providencia del 29 de noviembre de 2000, la  Juez   Segunda   Civil   de  Circuito  de  Melgar,  tras  compartir  la  curiosa  interpretación  del  artículo  105 citado, acepta el impedimento manifestado y  anuncia  un  pronunciamiento  sobre la competencia para conocer de la causa (fs.  624).   

          6.   Por  medio  de  auto fechado el 1° de diciembre del mismo  año,  la  juez  considera que los hechos fueron realizados en jurisdicción del  municipio  de  Girardot, razón por la cual repudia los argumentos expuestos por  el  Juez  Primero  Penal  del  Circuito  de  dicha ciudad y, por ende, acepta la  colisión  propuesta  para  remitir  el  expediente  a  la  Corte,  merced  a lo  dispuesto  en el numeral 5° del artículo 68 del Código de Procedimiento Penal  (fs. 628).   

          7.   Pende, además, una solicitud de libertad provisional que,  conforme  con  el  numeral  5°  del  artículo 415 del Código de Procedimiento  Penal,  le formuló a la Corte el defensor del procesado GABINO MORA PATIÑO (C.  Corte, fs. 8).   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          1.    Se   halla   debidamente   promovido   el   conflicto  de  competencias,  en  cuanto  a  que tanto el Juzgado Primero Penal del Circuito de  Girardot  como  el  Juzgado  Segundo Civil del Circuito de Melgar, presentan las  respectivas  razones  por  las cuales estiman que el hecho punible de concusión  fue    cometido    en    territorio    diverso    al   de   su   correspondiente  jurisdicción.   En  este  sentido,  como  se trata de una discusión en la  cual  intervienen dos jueces de distintos distritos judiciales, hipotéticamente  la  Corte  sería competente para decidir la controversia, de conformidad con lo  dispuesto  en  el  numeral  5°  del  artículo  68 del Código de Procedimiento  Penal.   

          2.    Ahora   bien,   a   pesar  de  que  extrañamente  en  la  discordancia  participa  un  juez  de  circuito en lo civil, tampoco se remite a  dudas  la  competencia  de  la  Sala de Casación Penal de la Corte para decidir  eventualmente  el conflicto, en vista de que aquél interviene como ad   hoc   en   materia  penal,  dada  la  competencia  que  se  arrogó  para resolver un impedimento dentro de un proceso  que no corresponde a su especialidad.   

          3.   No  obstante  que  la  Corte  sólo  está habilitada para  resolver  lo  atinente  a  la  colisión planteada, vale la pena aclarar que, en  este  caso  concreto,  la  intervención discordante de la Juez Segunda Civil de  Circuito  de  Melgar  tuvo  como  antecedente  su  heterodoxa decisión sobre el  impedimento  ofrecido  por la Juez Penal de Circuito de la misma localidad y, en  tal  sentido,  la  competencia  de  la  Corporación  se  extiende  a  todos los  antecedentes  del  conflicto, sustancialmente vinculados a su formación, con el  fin de declarar si fueron regulares o arbitrarios.   

          4.    La   resolución   del   impedimento   partió   de   una  interpretación  inusitada del artículo 105 del Código de Procedimiento Penal,  razón  por  la  cual  se  cometieron errores insalvables en la tramitación del  conflicto  negativo  de  competencias,  que atentan contra el debido proceso del  respectivo  incidente,  y,  por ende, deberá decretarse la nulidad conforme con  el numeral 2° del artículo 304 del mismo estatuto.   

          5.  Pues bien, el artículo 105 invocado dispone:   

“Procedimiento  en  caso de impedimento.  En el mismo auto en que  el  funcionario  judicial manifieste el impedimento pasará la actuación a otro  funcionario  judicial  que  le siga en turno o a otro del lugar más cercano, si  en  el  sitio  no  hubiere  más  de  uno de la categoría del impedido, o todos  estuvieren impedidos.   

“En  caso de presentarse discusión sobre  el  funcionario  a  quien  corresponda  continuar  el trámite de la actuación,  decidirá  de  plano  el  superior de quien se declaró impedido.  Para tal  efecto,  el funcionario que tenga el expediente enviará el cuaderno de copias a  la     autoridad     que     deba     resolver     lo     pertinente”.   

          5.1    Si   se   busca   interpretar   y  aplicar  directamente  una  norma  del  Código de  Procedimiento  Penal,  el  argumento  lógico  sede a  materia  indica  que  sus  mandatos  y  prescripciones  están     dirigidos     inmediatamente    a    los    funcionarios    judiciales    de   la   especialidad  penal,  jamás  a  los  del  área  civil,  laboral  o  contencioso-administrativo, quienes están gobernados  por  los  respectivos  estatutos  procesales,  salvo  los casos excepcionales de  integración  o remisión que también se hacen explícitos en cada ordenamiento  o  en  la  respectiva  disposición.   De  modo  que las referencias que el  artículo  hace  al “funcionario judicial que le siga  en  turno”,  o  el  “del  lugar  más cercano” o “de  la  categoría  del  impedido”, no pueden entenderse  sino  denotadas  por la especialidad penal.   

          5.2   Por  otra  parte, la disposición gramatical y lógica de  las  anteriores  expresiones  se  hace gradual y subsidiariamente, de tal manera  que  a  las  dos  últimas  sólo puede acudirse cuando se haya explorado si hay  otro   funcionario   judicial   “que   le  siga  en  turno” al impedido, y los turnos sólo se establecen  entre  funcionarios  de  igual categoría y especialidad, por razón del reparto  de trabajo.   

          5.3   Además,  si  el  texto  sólo alude a la “categoría” de funcionarios judiciales y  no  a  la  “especialidad”,  no  es  porque  haya  abierto  una  peligrosa compuerta para que algunos asuntos  penales  puedan  ser  conocidos  por  jueces  de  especialidad distinta (civil o  laboral),  sino  porque  lo  del  ramo  o  especialidad penal es un supuesto  lógico de la norma, dado que se  trata   de  una  regulación  estrictamente  procesal  penal.   Igualmente,  la  mención  del  vocablo  “categoría”   en   el  precepto,  sólo  tiene  como  fin  el  de  que  un  proceso que pasa a un lugar  distinto  al  de  comisión  del  hecho,  por  razón  del  impedimento  y la no  existencia  de  otros  funcionarios  del  mismo rango en el sitio, no vaya a ser  conocido  por  jueces de inferior o superior categoría al que por la naturaleza  del  delito  le  corresponde.   Así,  por  ejemplo, aunque el municipio de  Carmen  de  Apicalá, departamento del Tolima, fuera el lugar más cercano al de  Melgar,  por  razón  de  un impedimento el proceso de competencia de los jueces  penales  de  circuito no podría enviarse al juez penal o promiscuo municipal de  la  primera  población,  sino  que  sería  necesario  ubicar  el circuito más  próximo  al  de  Melgar,  pues  el  impedimento o la recusación no dan lugar a  degradar la categoría del asunto.   

          6.   Así entonces, como el impedimento manifestado por la Juez  Penal  del  Circuito  de  Melgar  fue  aceptado por una funcionaria notoriamente  incompetente  para hacerlo, se anulará la actuación a partir del auto de 20 de  noviembre       de       2000      –inclusive-,  sólo  en  cuanto señala facultad para decidirlo a los  jueces  civiles  del  circuito  y  a ellos remite el expediente,  mas no en  relación  con  la declaración de impedimento, pues ésta deberá impulsarla la  servidora  impedida  conforme  con  el  artículo 105 y la interpretación antes  determinada.   

          7.   Como  consecuencia,  el proceso regresará a la Juez Penal  del  Circuito  de  Melgar,  con  el  fin  de que establezca el juzgado penal del  circuito  más  cercano  a su sede, dentro del distrito judicial de Ibagué, y a  él  remita  el  proceso  con  la manifestación de impedimento, conforme con el  precepto antes citado.   

          8.   En   vista  de  que  la actuación procesal sufre una  regresión  con  motivo  de  la  nulidad, significa que la solicitud de libertad  pendiente  corresponde  decidirla  a la Juez Penal del Circuito de Melgar, quien  dispondrá  de nuevo del proceso, sin importar para lo concreto su expresión de  impedimento,  pues  en  esa  materia de la detención y la libertad se prevé un  trámite  preferencial  y sin prejuicios (C. P. P., art. 111, inciso 2°).   Por  otra  parte,  en este punto preciso, esta providencia será de cumplimiento  inmediato  por  estar  relacionado con la libertad, como lo dispone el artículo  198  idem, pues, si lo son las  que  conceden o niegan la excarcelación, con mayor razón aquellas que disponen  cuál  sería  el  funcionario  competente  para  hacerlo,  máxime que en dicha  materia   el   espíritu  del  legislador  ha  sido  el  de  sustraerla  de  las  suspensiones  o  aplazamientos  de  otros  trámites  (arts.  101,  111,  216  y  415).   

          Para  el  efecto  antes indicado, la Secretaría de la Sala enviará  de  inmediato  al  mencionado  Despacho copias de la solicitud de libertad y del  expediente.   

          Por  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE:  

          1.   Decretar la nulidad de lo actuado en este proceso a partir  del  auto  del  20  de  noviembre  de  2000,  proferido por el Juzgado Penal del  Circuito    de    Melgar,    conforme   con   la   aclaración   hecha   en   la  motivación.   

          2.   En  consecuencia, vuelva el expediente a la Juez Penal del  Circuito  de  Melgar,  con  el fin de que proceda de acuerdo con lo dispuesto en  las  consideraciones.   De inmediato, se le enviarán las copias señaladas  en  la  motivación,  a  fin  de  que  decida  sobre  la  solicitud  de libertad  pendiente.   

          3.   Para  su  conocimiento, envíese copia de este proveído a  la  Juez  Segunda  Civil  del Circuito de Melgar y al Juez Penal del Circuito de  Girardot.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE      ENRIQUE      CÓRDOBA  POVEDA           

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                             JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO             ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

NILSON           PINILLA  PINILLA                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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