17621(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso No 17621  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                            Magistrado Ponente   

                                            Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                            Aprobado Acta No. 201   

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre de  dos mil uno (2.001).   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  casación  presentada  a nombre de JOSÉ JOAQUÍN DÍAZ ALDANA,  contra  la sentencia proferida por el Tribunal Superior de esta capital el 26 de  abril  de  2.000,  que  revocó  el  fallo absolutorio dictado por el Juzgado 23  Penal  del  Circuito, para en su lugar condenar al procesado a la pena principal  de  24  meses  de prisión  y multa de un mil pesos, como autor responsable  del delito de homicidio culposo.   

HECHOS:  

Los hechos objeto de este proceso acaecieron a  eso  de las ocho y treinta minutos de la mañana del 27 de julio de 1.996, en la  Avenida  68  con  calle 3ª de esta ciudad, en momentos en que la señora Gloria  Stella  Vargas  López cruzaba la vía de oriente a occidente siendo atropellada  por  el  bus de servicio público de placas XIB 231 conducido por JOSÉ JOAQUÍN  DÍAZ  ALDANA,  cuando  estaba  próxima  a alcanzar el separador del carril que  divide  el  tráfico  de  vehículos  que se dirigen de sur a norte, muriendo en  forma  instantánea  debido  shock  hipovolémico  secundario  a  las múltiples  lesiones.    

DEMANDA:  

Un  sólo  cargo propone el defensor de DÍAZ  ALDANA  contra  el  fallo  impugnado,  con  sustento  en  la  primera  causal de  casación,  por  violación indirecta de la ley sustancial, derivada de error de  hecho,  en  tanto  el  Tribunal  habría  presumido  “que  solo una prueba era  conclusiva para condenar”.   

Extrae  algunos  apartes  de  los testimonios  rendidos  por  Mario  Pedroza Larrota y Héctor Andrés Ortiz Rincón, afirmando  que  son  notables  las  contradicciones  entre  ellos,  pese  a que el Tribunal  sostuviera  que  los  mismos  son  claros,  coherentes  y complementarios, en un  criterio  que  califica de parcializado, pues si bien contienen algunos aspectos  coincidentes   existen  otros  en  que  se  oponen,  como  se  desprende  de  la  circunstancia  de  no estar observando el preciso momento del hecho, aspecto que  interpretó  el  a  quo  como  generador  de  duda  sobre  la  culpabilidad  del  procesado.   

“De  esta  manera,  sintetiza, el Honorable  Tribunal  presume  conclusivo para sentencial (sic) a mi defendido, haciendo una  valoración  mas  lógica  que  lo  que  a  derecho respecta, apartándose de la  apreciación  de  conjunto y atendiendo a las reglas de la sana crítica”, que  ha  debido  seguir,  sopesándolas  en su conjunto “de manera científica y no  con una lógica parcializada”.   

Solicita, así, se case el fallo, dictándose  una decisión absolutoria para su defendido.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Tanto  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  que  lo  fue  el 26 de abril de 2.000, como la  interposición  del  recurso  extraordinario de casación, que se efectuó en el  último  día  legalmente  habilitado  para  ello,  esto  es,  el  29  de  junio  posterior,  fueron  actos  cumplidos  durante la vigencia de la Ley 553 de dicho  año,  por lo que ella resultaba de imperiosa observancia, debiendo no solamente  atenderse  a  los requisitos de procedencia y oportunidad, sino también indicar  las   causales   conforme  con  la  regulación  y  cita  del  canon  respectivo  introducidos con la reforma.   

2.  En cuanto a lo primero, forzoso resultaba  tener  en  cuenta  que  de  conformidad con lo previsto por el art. 1º de dicha  Ley,  modificatorio  del  art.  218 del anterior C. de P.P., 205 del vigente, la  casación  procede  por los delitos que tuviesen señalada una pena privativa de  la  libertad  cuyo  máximo  exceda  de  8  años  y  excepcionalmente, frente a  punibles   con   una   sanción   punitiva   menor   con   miras  al  desarrollo  jurisprudencial o la garantía de los derechos fundamentales.   

3.  En  este  caso,  el  delito por el que se  procedió  es  el  de  homicidio culposo, con una sanción máxima de 6 años de  prisión,  circunstancia  que  evidentemente  situaba el caso dentro del último  supuesto  enunciado.  Siendo  ello  así,  era  imperativo  para el casacionista  acogerse  a  esta  excepcional  modalidad  de  casación,  para  lo  cual debía  entonces reunir “los demás requisitos exigidos por la ley”.   

4.  Precisamente  en este particular aspecto,  unificado  como  fue  el  trámite  de  la  casación,  bien para la común o la  discrecional,  es  decir,  consolidado  en  un  sólo  acto  la impugnación, la  diferencia  con  esta  última  modalidad  radicó  en  el  hecho  de  tener  el  demandante  que expresar, sintética pero claramente, los motivos justificadores  para  su excepcional admisión, esto es, manifestar por qué en el caso concreto  es  viable  la  impugnación  extraordinaria  con  miras  al  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la  garantía  de  los  derechos  fundamentales,  según  los  parámetros  que  hace  más  de  un  lustro  fijo  la jurisprudencia sobre este  materia.   

5.  Siendo ello así y constatada la falta de  explicación  motivada por parte del libelista de la viabilidad que en este caso  tenía  la  casación,  dado  que  sólo era factible su excepcional propuesta y  configurando  la  misma  un  verdadero  presupuesto  para su admisión, la misma  será rechazada.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda de casación presentada a  nombre de JOSÉ JOAQUÍN DÍAZ ALDANA.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase.  

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                 NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa     Ruiz  Núñez   

Secretaria   

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *