17618 (12-03-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17618  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 37  

Bogotá, D. C., doce (12) de marzo de dos mil  uno (2001).   

  VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre el aspecto formal  de  las  demandas  de  casación  presentadas por los defensores de los señores  FERNANDO  GAVIRIA  MARTÍNEZ,  CARLOS    ALBEIRO   ECHAVARRÍA   TAVERA  y  GIOVANNY  DE JESÚS ROJAS,     contra    la    sentencia    del    Tribunal    Superior    de  Medellín.   

  HECHOS  

En  las  horas de la tarde del 18 de julio de  1997,  varios  hombres  y  una  mujer  ingresaron  armados al Banco Mercantil de  Colombia  ubicado  en  la  calle  53  con  carrera 47 de la ciudad de Medellín,  inmovilizaron  al  vigilante,  exigieron  la apertura de la caja fuerte, tomaron  cinco  millones  de  pesos  y  dispararon  contra el agente de la policía JORGE  ALBERTO GIL GAVILÁN, causándole la muerte.   

  ACTUACIÓN  PROCESAL   

          El  9  de  septiembre  de  1999,  un  Juzgado  Regional de Medellín  condenó  a  varias  personas,  así:  CARLOS  ALBEIRO  ECHAVARRÍA  TAVERA, FERNANDO  GAVIRIA  MARTÍNEZ  e  IVÁN  DARIO  MONSALVE, a 47 años de prisión, como coautores  de  homicidio  agravado,  hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas de  defensa   personal;   a   GIOVANNY  DE  JESÚS  ROJAS  OSPINA, a 48 años de prisión por los mismos hechos y  por  otro,  fruto  de  acumulación;  a  JOSUÉ  FABIO  OSORIO,  a  36  meses  de  prisión como cómplice del  hurto.  En  el mismo fallo absolvió a éste de los cargos por homicidio y porte  de   armas   y   a   JAIME  ARTURO  OSORIO de todas las imputaciones.   

Apelada la sentencia, el Tribunal Superior de  Medellín  la  confirmó el 10 de mayo del 2000, pero rebajó a 30 meses la pena  de  prisión impuesta a JOSUÉ FABIO OSORIO.  Las  personas  condenadas  manifestaron  su  inconformidad con el  fallo,  y  los  defensores  de  los  señores  FERNANDO  GAVIRIA   MARTÍNEZ,  CARLOS  ALBEIRO    ECHAVARRÍA    TAVERA    y   GIOVANNY   DE   JESÚS  ROJAS  presentaron  demandas de casación.   

  LAS  DEMANDAS   

          A  nombre  del  señor  FERNANDO GAVIRIA MARTÍNEZ   

Dos cargos. El primero, sentencia dictada en  juicio  viciado  de  nulidad,  pues  la  persona que asistió como abogado en la  versión  libre  al  señor  CARLOS ALBEIRO ECHAVARRÍA  TAVERA     no    ostenta  esa     calidad   profesional,   circunstancia   que   se  acredita  con  la  correspondiente  constancia  de  la Sala Administrativa del Consejo Seccional de  la  Judicatura  de Antioquia. De allí se concluye que tal diligencia fue nula y  que  su  efecto  invalidatorio  se extiende a todo el proceso por ser aquella la  base de la actuación.   

El      segundo,     “…error    de    derecho    debido    a    un   falso   juicio   de  legalidad”  en atención a que los funcionarios, sin  que  lo  tuviera,  dieron  valor  pleno  a  la  versión  espontánea del señor  ECHAVARRÍA TAVERA. Si no fue  asistido  en  versión  por un verdadero profesional del derecho, se cayó en el  error    invocado    que    condujo    a   la   ilegalidad   de   la   sentencia  recurrida.   

A nombre de CARLOS ALBEIRO  ECHAVARRÍA TAVERA   

          Un  cargo:  violación  directa de la ley sustancial por aplicación  indebida  de  los  artículos  23,  323,  324  del  Código  Penal,  y  falta de  aplicación  de  los  artículos  1,  2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 19, 20 y 21 del mismo  ordenamiento  y de los artículos 1, 2, 3, 6, 9, 10, 20, 22 y 445 del Código de  Procedimiento  Penal,  en  cuanto  a  su  defendido se le acusó y condenó como  “coautor      material      impropio”   del  homicidio,  figura  ajena  a  las  disposiciones  penales  colombianas.   

En  representación  de  GIOVANNY DE JESÚS ROJAS OSPINA.   

          Un  reproche:  violación  directa de la ley sustancial, con base en  que  la  coautoría material impropia que fue imputada al procesado respecto del  homicidio, no se encuentra establecida en nuestra ley penal.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Respecto de la primera demanda, propuesta en  defensa del señor GAVIRIA MARTÍNEZ.   

Como  no  reúne  los  requisitos  formales  mínimos, será inadmitida. En efecto.   

1.  No identificó estrictamente los sujetos  procesales, como lo exige el artículo 225-1 del C. de. P. P.   

          2.     Presentó     dos     cargos     excluyentes     –nulidad   y,   se   puede   inferir,  violación  indirecta  con  base  en  error  de  derecho  por  falso  juicio  de  legalidad-  referidos  al  mismo punto –la    versión   brindada   por   ALBEIRO  ECHAVARRÍA  TAVERA,  sin la presencia de un apoderado  titulado-,  sin  establecer exactamente cuál era principal y cuál subsidiario,  con  olvido  del  mandato  del  inciso  2º.  del artículo 225 del C. de. P. P.   

Dentro  del  segmento  de  la  demanda que  denominó  “Acusación”, esbozó una nulidad por infracción al artículo 29  de  la  Constitución pues la sentencia se había proferido dentro de un proceso  viciado,  quiso  desarrollarla,  acudió  a  un  numeral  1º.  para afrontar lo  relacionado  con la versión mencionada y luego, como numeral 2º., imputó a la  sentencia,  por  el  mismo  respecto  –la  versión-,  “…error  de  derecho debido a un falso juicio de  legalidad”,  generador  del  motivo  de  casación previsto en el “…inciso  2º. de la causal primera del artículo 220 del C. de. P. Penal”.   

          Como   se   percibe   con   facilidad,  dentro  del  mismo  reproche  -“Acusación”-,  incluyó  con  mezcla  indebida la nulidad y la infracción  indirecta,  en  contra  de  lo  dispuesto  por el No. 4º. del inciso 1º. de la  misma  norma,  en virtud del cual cuando se formulan varios cargos se debe hacer  en capítulos separados, claramente delimitados.   

3.  En su totalidad, dirigió el reparo a la  supuesta  irregularidad  en  la versión recibida a otro procesado, CARLOS  ALBEIRO  ECHAVARRÍA  TAVERA,  sin  señalar  de  qué  manera el hipotético yerro había influido o determinado la  afectación   de   derechos   o   garantías   de  su  poderdante,  FERNANDO  GAVIRIA  MARTÍNEZ. No solamente  se  trata  de  una  postulación  y  desarrollo  extraños,  como  que se quiere  trasladar  una  falta  con respecto a un procesado para hacerla producir efectos  frente  a  otro, sino que, aun si se aceptara lo propuesto, no explicó por qué  el  supuesto  yerro  en  torno  a  ECHAVARRÍA  TAVERA  comprendía  o  alcanzaba  concretamente la situación  de  GAVIRIA  MARTÍNEZ. Y no  era  suficiente  decir que al ser anulada la diligencia de versión del primero,  caería  toda  la  actuación  procesal  subsiguiente.  En  el mismo sentido, si  pensaba  en  otra  posibilidad,  no indicó a la Corte -ciertamente constreñida  por  la fuerza del principio de limitación-,  en  qué habría consistido, y por qué, el resquebrajamiento de  las bases estructurantes de la instrucción y/o del juicio.   

          4.  Si bien la censura propuesta como nulidad ha tenido como núcleo  la  versión  mencionada, el casacionista, dentro del mismo plano, añadió, sin  desarrollo  y  explicación  nítidas, irregularidades relacionadas con el hecho  de  dar valor a la versión inicial y no a las retractaciones subsiguientes, con  lo  cual  como  que habría deslizado la búsqueda de reparación procesal desde  aquella  hacia  alguna de éstas, planteamiento dual que compromete el rigor que  se  espera del actor sobre el punto exacto desde el cual persigue la anulación.  Con  ello, oscureció un requisito importante de la nulidad en casación y creó  perplejidad      sobre      el     principio     de  preeminencia pues no se sabe, en últimas, hasta donde  quisiera    la   retroacción   en   el   evento   de   reconocimiento   de   la  nulidad.   

         

          5.  Y  a  propósito  de  la  infracción  indirecta, ni siquiera se  preocupó  por  decir  cuál  o  cuáles  habrían  sido  las normas sustantivas  infringidas,  ni cómo habrían sido finalmente violadas, vgr. por inaplicación  o  por  aplicación  indebida,  como tampoco se cuidó de señalar una apropiada  relación  entre  lo  propuesto  como  causal  y  lo  pretendido. En efecto, sus  palabras fueron:   

Tanto  el  instructor como los falladores de  1ª.  y  2ª.  instancias  “…le  dieron  plena  validez  a  una prueba  nula  de pleno derecho, tal como lo  consagra  el  artículo  29 de la Constitución Nacional. La vinculación de los  procesados,  su  captura  y  la definición de la situación jurídica frente al  averiguatorio  y  las demás consecuencias acontecidas, estuvieron basadas, como  piedra  angular  del  protocolo,  en  la ilegal versión libre. Por ello hubo se  presentó  error de derecho debido a un falso juicio de  legalidad,   que   determinó  la  ilegalidad  de  la  sentencia recurrida” ( cursivas de la Sala).   

          La inconsistencia es sensible.   

          Estas  observaciones  de  la  demanda no  permiten  arribar  más  que a una conclusión: no cumple las exigencias legales  mínimas y por consiguiente no puede ser admitida.   

Respecto  de  la  demanda a favor del señor  ECHAVARRÍA TAVERA.   

          Como  desde  el punto de vista formal reúne los requisitos legales,  se  declara  AJUSTADA y se dispone correr traslado al señor Procurador Delegado  en lo Penal para que rinda concepto.   

Respecto  de  la demanda a nombre del señor  ROJAS OSPINA.   

          Como  también  reúne  los  requisitos,  se  declara  AJUSTADA y se  dispone  el  traslado  al  señor  Procurador Delegado en lo Penal para la misma  finalidad.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

  RESUELVE  

1.  Inadmitir  la  demanda presentada por el  defensor     del    ciudadano    FERNANDO    GAVIRIA  MARTÍNEZ.   

2. Declarar AJUSTADAS a las formalidades las  demandas  presentadas  a  nombre de los señores CARLOS  ALBEIRO    ECHAVARRÍA    TAVERA    y   GIOVANNY  DE JESÚS ROJAS OSPINA y disponer  el  traslado  de  las  mismas al señor Procurador Delegado en lo Penal para que  rinda concepto.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

CARLOS   E.   MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO  E. ARBOLEDA RIPOLL  JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE              JORGE A.  GÓMEZ GALLEGO.   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                                 ÁLVARO  O.  PÉREZ  PINZÓN.   

NILSON    PINILLA   PINILLA                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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