17560(22-05-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17560  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 73   

          Bogotá D.C., veintidós de mayo de dos mil uno   

VISTOS  

          Conforme  con  lo normado en el Art. 68-5 del C. de P. Penal, decide  la  Sala  la  colisión negativa de competencia suscitada entre el Juzgado Penal  del  Circuito  de  Funza, Cundinamarca, y su homólogo, el 46 Penal del Circuito  de  Bogotá,  en virtud del cual ambas dependencias rehusan proseguir conociendo  del  juicio  que  por  los delitos de homicidio, hurto y porte ilegal de arma de  fuego  de  defensa  personal,  en  concurso,  se  adelanta  contra  el procesado  CÉSAR    AUGUSTO   SUSPES   CASTELLANOS.   

ANTECEDENTES   

          A  eso  de las 8:45 de la noche, aproximadamente, del 31 de marzo de  1998,  un  ciudadano  alertó a los agentes de policía que se hallaban en turno  en  el  CAI del barrio Quirigua de esta ciudad Capital, acerca de la posibilidad  de  estarse  perpetrando en esos momentos conductas delictivas en el interior de  un  automóvil  Chevrolet-Sprint  que,  con  varias  personas  a bordo, raudo se  desplazaba  por  la  calle  80  -autopista  Medellín-Bogotá- con dirección al  sector  de Siberia.  Radiada la información, agentes motorizados adscritos  al  CAI del barrio Villas de Granada al percibir la presencia de los sospechosos  salieron  en su persecución, pudiendo observar cómo del automotor era arrojado  el  cuerpo de un hombre que, aunque con heridas producidas por proyectil de arma  de  fuego, logró incorporarse y trastabillando recorrió unos pocos metros para  derrumbarse  definitivamente  cerca  de  la  estación de gasolina ubicada en el  kilómetro  1  de  la  vía  que  de  Bogotá  conduce  a  la  Vega, lugar donde  falleció. Se trataba de Ricardo Rodríguez Maldonado.   

          Entre  tanto  los  presuntos  infractores  emprendieron el retorno a  Bogotá,   siendo   finalmente  capturados  en  cercanías  de  la  “Ciudadela  Colsubsidio”  luego  de  intensa  persecución,  LUIS  EDUARDO   ROMERO,   CÉSAR  AUGUSTO    SUSPES    CASTELLANOS    y   JORGE RAMÍREZ GONZÁLEZ.   

Precisa advertir que de los tres aprehendidos  solamente  responde  en  juicio  criminal  por  los cargos de homicidio, hurto y  porte   ilegal   de   arma   de   fuego   de   defensa   personal,  SUSPES  CASTELLANOS -quien en la actualidad  goza  de  libertad  provisional-  pues el primero de los atrás citados recibió  muerte   violenta   en   el  centro  carcelario  donde  se  encontraba  detenido  preventivamente,   y   a   favor   del  tercero  en  mención  se  precluyó  la  investigación  desde  el  mismo  momento  en  que  se le definió su situación  jurídica.                                          

         

EL  CONFLICTO   

          En  el  Juzgado  Único  Penal  del Circuito de Funza, Cundinamarca,  despacho  al  que  por  competencia  se le remitió el proceso una vez quedó en  firme  la  resolución  de  acusación,  se  adelantó  el juicio hasta lograrse  evacuar  el acto público de juzgamiento, empero, cuando su titular se dispuso a  fulminar   la   instancia   con   el   fallo  correspondiente  advirtió  de  su  incompetencia,  en el entendido de que las ilicitudes se originaron y consumaron  en  jurisdicción  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá dadas las circunstancias  modales y temporo-espaciales que rodearon los acontecimientos.   

          A  una  tal  conclusión  arriba el Juez Penal del Circuito de Funza  luego   de   examinar   parte   de  la  prueba  testimonial  obrante  en  autos.  “(…)  el  plagio o interceptación ilícita de don  Ricardo  Rodríguez  Maldonado  -asegura-,  ocurre  en algún punto de la calle 80 y cerca al barrio Quirigua,  pues  fue  ante el CAI de dicho sector que un anónimo ciudadano se acerca a dar  aviso  a  la  Policía  de  lo que acaba de presenciar. Y, ante dicho aviso, los  policiales  del  mencionado CAI junto a las demás patrullas del sector, actúan  de  inmediato  en  procura de localizar el vehículo Chevrolet Sprint color rojo  vinotinto,  haciéndole  el seguimiento hasta lograr la captura de los presuntos  homicidas    en    jurisdicción    de    Santafé    de    Bogotá.”   

          Que  se  hubiese realizado el levantamiento de los despojos mortales  de  la  víctima  en  jurisdicción del Distrito Judicial de Cundinamarca, es un  evento  contingente que no necesariamente debe tenerse como factor esencial para  fijar   la   competencia   en   razón   de   este  asunto,  explica  el  citado  funcionario.   Y,  si  a  ello  se  aúna el hecho de que los policiales no  escucharon  detonación proveniente de arma de fuego durante la persecución que  de  los  supuestos maleantes emprendieron, porque de haber ello ocurrido así lo  hubiesen  declarado, fácil resulta colegir que la herida fatal a la víctima se  le   produjo   en  los  instantes  iniciales  de  su  retención,  valga  decir,  “cuando  la víctima se resiste y opta por forcejear  con  los  delincuentes (momento que es presenciado por el anónimo ciudadano que  avisó  al  CAI  del  barrio  Quirigua)  y  rompe el vidrio trasero del rodante,  cuando  los  antisociales le disparan con los resultados fatales para la vida de  aquel.”   

          Bajo  tales  premisas y con apoyo en lo normado en el inciso 4º del  artículo  78  del  Código  de Procedimiento Penal, modificado por el artículo  6º  de  la  Ley 504 de 1999, estimó el Juez Penal del Circuito de Funza que la  competencia  para  proseguir  con  el trámite del proceso, en virtud del factor  territorial,  se  encuentra  radicada  en los Juzgados de similar categoría con  sede  en Bogotá, a cuyo despacho en reparto remitió el expediente no sin antes  proponer  colisión  negativa  de  competencia en caso de que no fueran acogidos  sus planteamientos.   

          Habiéndole  correspondido  el  conocimiento del asunto a la Juez 46  Penal   del  Circuito  de  Bogotá,  dicha  funcionaria  con  fundamento  en  lo  establecido  en  el artículo 80 del C. de P. Penal respecto de la competencia a  prevención,  igualmente  rehusó  proseguir  con su trámite en el entendido de  que  fue  en  jurisdicción  del  municipio  de Funza en donde, amén de haberse  realizado  las  primeras  labores  investigativas, allí también se realizó la  inspección  judicial  al  cadáver,  se declaró abierta la instrucción por el  Fiscal  Seccional  del  lugar,  se  dejó  a  su  disposición  a  los presuntos  responsables  de  las  conductas  punibles investigadas y se practicaron pruebas  tendientes al esclarecimiento de los hechos.   

          A  lo anterior se debe sumar el hecho de que conforme con las normas  que  regulan  lo  atinente a la conexidad, los delitos por los que se procede se  instruyeron  y  se vienen juzgando conjuntamente; esa conservación de la unidad  procesal   se   constituye  en  factor  determinante  para  colegir  que  en  la  jurisdicción  donde  ocurrió  el  fallecimiento  de  la víctima, se encuentra  radicada  la  competencia  para  conocer del respectivo proceso, es decir, en el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Funza, concluye el Juez 46 Penal del Circuito  citado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Por  regla  general,  el  juez  competente para conocer de un asunto  resulta  ser,  en  virtud  del factor territorial, el del lugar de comisión del  hecho.  Empero, el artículo 80 del C. de P. Penal establece excepciones a dicho  principio   al   regular   sobre   la   competencia  a  prevención,  disponiendo que en los eventos en que el  hecho  se  haya realizado en varios sitios, en lugar incierto o en el extranjero  -regla  que  igualmente impera para los delitos conexos-, conocerá del caso por  la naturaleza del hecho el funcionario judicial del territorio:   

a)  Donde  primero  se  haya  formulado  la  denuncia.   

          b)  En  el  cual  se  hubiere  decretado  primero formal apertura de  instrucción.   

          c)  El  del  lugar  donde  fuere aprehendido el imputado, en caso de  haberse iniciado simultáneamente la instrucción en varios sitios.   

          d)  O el del lugar en el que se llevó a cabo la primera captura, en  tratándose de varios aprehendidos.        

          Tal  como  se  encuentra redactado el precepto, de manera secuencial  debe  irse  agotando  cada  uno de los presupuestos allí relacionados, para que  este  factor  de competencia pueda tener cabida en el asunto específico del que  se trate.   

          En  el  evento  examinado, contrariamente a lo apreciado por el Juez  Penal  del  Circuito  de  Funza, resulta incierto el lugar donde se le causó la  lesión  a  la  víctima  que  a la postre le produjo su muerte, por la sencilla  razón  de  que sobre dicho tópico no se interrogó de manera específica a los  agentes  de policía que participaron en el correspondiente operativo, y menos a  los  procesados,  oportunidad  esta  que  se  tuvo  en  la  vista  pública  con  SUSPES         CASTELLANOS         cuando    a  sabiendas  del  fallecimiento  del otro coprocesado, aparentemente se sinceró y  se dispuso a narrar lo realmente acontecido.     

Repárese que de lo expuesto por el sujeto en  mención  a Fls. 182 a 184 del cuaderno original Nº 2, no se puede inferir, sin  que  quepa  el  más  mínimo  asomo  de duda, que el lesionamiento en cuestión  hubiese  sido  causado  en  jurisdicción del Distrito Judicial de Bogotá, como  con  fundamento  en  meras  probabilidades, mas no con la certeza debida, lo dio  por  establecido  el  funcionario  que  para  ese  momento  dirigía el proceso.   

Por  parte alguna de la exposición a la que  viene  de  aludirse,  o la de los policiales que estuvieron en el procedimiento,  cabe  deducirse  que  el  disparo en el interior del automóvil se origina en el  preciso  momento en que el ignoto testigo que dio la noticia percibe el forcejeo  entre  la  víctima y sus captores, como equivocadamente lo entendió el Juez de  Funza  al  sentar como estimativa que ese hecho se produjo dentro del territorio  de  Bogotá,  porque  entre  aquella  acción  y  la  de deflagración del arma,  existió  un  intervalo  de  acuerdo  con  el  relato  del  acusado SUSPES CASTELLANOS.    

Lo  único  cierto  y  probado  es  que  el  herimiento   con   el   consiguiente  resultado  fatal  aconteció,  cuando  los  protagonistas   del   hecho   transitaban   sobre   la   calle  80  o  autopista  Medellín-Bogotá,  pero  existe  incertidumbre  en cuanto a la jurisdicción en  donde ello ocurrió.   

Ahora,  sabiéndose  que  entre  los delitos  conexos  imputados al procesado se encuentra el de porte ilegal de arma de fuego  de   defensa   personal   -comportamiento  punible  con  carácter  de  conducta  permanente-,  y  que  los  prófugos  en  su recorrido luego de salir de Bogotá  irrumpieron  en  el  espacio geográfico del Distrito Judicial Cundinamarca para  volver  a  retornar  al  lugar  inicial  de  origen,  son  aspectos que permiten  concluir,  sin  hesitación  alguna,  que  la  mentada  ilicitud se perpetró en  varios sitios.   

Por  modo que, establecido como se tiene que  en  el  presente  asunto se procede por delitos conexos, que en relación con el  homicidio  el  lugar  donde  se  cometió  deviene  incierto, y que respecto del  atentado   contra  la  seguridad  pública  su  consumación  acaeció   en  diversas  jurisdicciones,  la  solución  al  conflicto  planteado  no puede ser  distinta   a   la   que   para  estos  eventos  contempla  con  la  competencia  a prevención el artículo 80  del  C.  de  P.  Penal,  correspondiéndole  por  consiguiente  proseguir con el  conocimiento   del   asunto,   al  funcionario  judicial  del  territorio  donde  primeramente  se  iniciaron  de  oficio  las  pesquisas,  el  mismo  que primero  profirió  en  este caso la resolución de apertura de instrucción, que dada la  naturaleza  de los hechos objeto de juzgamiento y encontrándose las diligencias  en  la  etapa  de  la  causa,  lo es el Juez Único Penal del Circuito de Funza,  Cundinamarca,  como acertadamente lo vislumbró el Juez 46 Penal del Circuito de  Bogotá.   

En  consecuencia,  al Juzgado en mención se  remitirá  el expediente para lo de su cargo, en tanto que al funcionario citado  en  último  lugar  se  le  informará  por  la  Secretaría de la Sala lo aquí  decidido.               

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE  

         ASIGNAR   el  conocimiento  del  presente  asunto,  al Juez Único Penal del Circuito de Funza, Cundinamarca, funcionario a  quien  se  le  remitirá  el  expediente  para  lo  de su cargo conforme con las  motivaciones  plasmadas en el cuerpo de este proveído.  Por la Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  de lo aquí decidido al Juez 46 Penal del Circuito de  Bogotá.   

CÓPIESE, COMUNÍQUESE Y  CÚMPLASE   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

No hay firma  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                             

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                         

ALVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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