17415(07-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17415  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 171  

          Bogotá, D. C., siete de noviembre de dos mil uno.   

          Se  ha  cumplido  el traslado para alegar, lo hicieron oportunamente  la  Procuradora  Primera  Delegada  para  la  Casación Penal y el solicitado en  extradición  CARLO  DORIGO,  razón  por  la  cual  la  Corte  en esta ocasión  emitirá el concepto pertinente.   

          Lo  anunciado,  se  ciñe a los mandatos de los artículos 519 y 520  del Código de Procedimiento Penal.   

ANTECEDENTES  

          1.   La  Embajada de Italia en Colombia envió al Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de  este país la Nota Verbal N° 1133, fechada el 17 de  marzo  de  2000,  por  medio  de la cual solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición  del  ciudadano  italiano CARLO DORIGO, quien se hallaba  acusado  en  su  país  de  origen  por  concurso  en  el  delito de tráfico de  sustancias  estupefacientes.   Aclara  la nota que el requerido entonces se  encontraba  privado  de  la  libertad  en la cárcel Nacional Modelo de Bogotá,  sindicado   del   delito   de   falsedad  en  documento  público  (carpeta,  f.  1).   

          2.   La  solicitud  de  extradición se ha sustentado en hechos  narrados  por  la  Fiscalía  ante el Tribunal de Lucca, según los cuales en el  mes  de  agosto de 1995, a raíz de la detención de CLAUDIO DÉCIMO BINDI en la  ciudad  de  Capannori  (LU), se puso al descubierto que CARLO DORIGO dirigía un  grupo  de  individuos,  entre  los  que  se  incluía  el primero en el papel de  “correo”,      que     transportaban     cocaína     dentro     del     eje  Guatemala-Holanda-Italia,  en  cantidad  aproximada de 2 kilogramos cada vez que  lo  hacían  en  maletines marca “Delsey” de doble fondo, datos que pudieron  corroborarse  por  el seguimiento y las escuchas telefónicas que se dispusieron  hasta el mes de febrero de 1996.   

          3.   Por  medio  de  resolución  del  31  de marzo de 2000, el  Fiscal  General  de  la  Nación  de  Colombia  ordenó  la captura con fines de  extradición  del ciudadano italiano CARLO DORIGO, efecto para el cual éste fue  notificado  en  la  Cárcel  Nacional  Modelo  de  Bogotá, centro en el cual se  hallaba  recluido  por  la  imputación  del  delito  de falsedad en documentos,  después  de  haberse  identificado en el aeropuerto Eldorado con un pasaporte a  nombre de “CARLOS SANÍN VANEGAS” (fs. 15 a 18).   

          4.   De  acuerdo  con la Nota Verbal N° 2251 del 31 de mayo de  2000,  la  Embajada  de  Italia  formalizó  ante  el  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  de Colombia la solicitud de extradición del ciudadano CARLO DORIGO,  acusado  de  concurso en el delito de tráfico de estupefacientes, escrito que a  la   vez  fue  acompañado  de  otros  documentos  tendientes  a  acreditar  los  requisitos legales exigidos para el caso (fs. 75 y 76).   

          5.   Con  la  advertencia de que en este caso debía procederse  conforme  con  las reglas del Código de Procedimiento Penal, en vista de que no  existe  convenio  aplicable  en  materia  de  extradición entre los dos países  involucrados,  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores envió el expediente al  Ministerio  de  Justicia y del Derecho, despacho que posteriormente lo trasladó  a esta Corporación (carpeta, f. 78 y cuaderno Corte, f. 1).   

          6.   Garantizada  la  defensa  técnica  del  requerido, se dio  comienzo  al  trámite  ante  la  Corte,  por  medio del traslado para solicitar  pruebas,  pero  los  intervinientes  no  hicieron uso del derecho, motivo por el  cual  sólo  la  Corporación  ordenó  de oficio dos diligencias atinentes a la  autenticidad  de  algunos  documentos y la traducción de otros (cuaderno Corte,  fs. 10, 26 y 40).   

          7.    Dispuesto   el   traslado   para   alegar,  solamente  se  pronunciaron  el  requerido CARLOS DORIGO y la Procuradora Primera Delegada para  la Casación (fs. 87, 92 y 109).   

ALEGATO DE LA PROCURADURÍA  

          1.   La Procuradora Primera Delegada para la Casación señala,  en  primer  lugar,  que  son auténticos los documentos anexos a la solicitud de  extradición  hecha  por  la  Embajada  de  Italia,  tales como las copias de la  petición  del  Ministerio  Público  italiano  ante  el  Tribunal  de  Lucca de  aplicación  de prisión preventiva contra DORIGO; el decreto por medio del cual  se  llama  a  juicio  oral  al procesado, emitido por el Juez de Investigaciones  Preliminares  del  referido Tribunal; y los hechos que constituyen la acusación  redactados  por  la  Fiscalía  encargada  del  caso.   Como quiera que los  documentos  fueron  expedidos  conforme  con  la  ley  del  país  de origen, la  Procuradora  estima  que  son aptos para sustentar la solicitud de extradición,  conforme con el artículo 259 del Código de Procedimiento Civil.   

          2.   Examina  la  Procuraduría, en segundo lugar, el requisito  de  la identidad plena del solicitado, para opinar que el cotejo dactiloscópico  señala  cómo  el individuo capturado en el aeropuerto Eldorado de Bogotá, con  el  nombre  de  “CARLOS  SANÍN VANEGAS”, corresponde a CARLOS DORIGO.   Por  otra  parte,  además  de  que  la identidad no ha sido controvertida en el  curso  de  las  diligencias, la Dirección de Extranjería del DAS certifica que  en  la  versión  libre y espontánea rendida en las instalaciones de la Cárcel  Nacional  Modelo,  el  requerido  admitió  que  su  verdadero nombre era CARLOS  DORIGO,  nacido el 9 de noviembre de 1950 en la ciudad de San Miniato, provincia  de   Pisa,   Italia,   y   que   era   hijo   de   Augusto   Dorigo   y  Liliana  Buggiani.   

          3.   En  cuanto  a  la  exigencia  de  la doble incriminación,  expone  en  tercer lugar, debe examinarse a la luz de la legislación vigente al  momento  de  la  petición u ofrecimiento de la extradición, supuesto que ésta  no  constituye  ejercicio  de  jurisdicción  por  parte de la Corte, pues no se  juzga  el comportamiento criminal del solicitado, sino la comprobación objetiva  de unos documentos aportados por el Estado requirente.   

          Así,  de  acuerdo con la averiguación adelantada por el Juzgado de  Investigaciones  Preliminares  del  Tribunal  de  Lucca,  Carlo  Dorigo  y otros  cómplices  dirigidos  por  él  ilícitamente importaban ingentes cantidades de  cocaína  (aproximadamente  2  kilos  cada  vez)  desde  América  Central  y la  transportaban  a Italia a través de otros países europeos, delitos previstos y  sancionados  en  los  artículos  81,  110,  112n.1 C.P. y 73, 80 letra B) y 2°  párrafo  DPR  309/90.   Tales  conductas  también están reprimidas en la  legislación  penal  colombiana,  una  como  concierto  para  cometer delitos de  narcotráfico,  prevista en el artículo 8° de la ley 365 de 1997, y sancionada  con  prisión de 10 a 15 años; la otra como tráfico de estupefacientes, según  el  artículo  17  de la Ley 365 de 1997, sancionada con pena de prisión de 4 a  12  años,  cuando  la  cantidad  de  cocaína  no  excede  2000  gramos (inciso  3°).   

          Con  todo,  la  legislación  penal italiana no consagra la conducta  delictiva   independiente   del   concierto   para  delinquir,  no  obstante  la  declaración  de  que  CARLOS  DORIGO dirigía la actividad de un grupo criminal  para importar ingentes cantidades de droga.   

          4.   En relación con la equivalencia de la providencia dictada  en  el  extranjero, como cuarto punto, la Procuradora advierte que son similares  el  auto  de  reenvío a juicio oral, propio del procedimiento penal italiano, y  la  resolución  de  acusación  de  la legislación colombiana, porque en ambas  providencias  se  hace  una  relación detallada de los hechos constitutivos del  delito,  de  las  pruebas  que  lo  soportan y de las disposiciones sustanciales  aplicables  al caso.  En los dos procedimientos, las mencionadas decisiones  cumplen  la  función  de  ser  el pliego de cargos del cual debe defenderse del  procesado en la causa.   

          Como   conclusión,   la   Procuradora   estima  que  se  encuentran  satisfechos  los  requisitos  formales  establecidos  en  el  artículo  520 del  Código  de  Procedimiento  Penal, razón por la cual sugiere a la Corte Suprema  de  Justicia  un  concepto  favorable  a  la extradición del ciudadano italiano  CARLOS DORIGO.   

ALEGATO DEL REQUERIDO  

          Señala  el  ciudadano CARLO DORIGO que se han vencido los términos  previstos  en el artículo 518 del Código de Procedimiento Penal, razón por la  cual  solicita a la Corte que emita concepto de conformidad con el artículo 519  del  mismo  estatuto, cualquiera sea su tenor, pues resulta de interés para él  que  se  le  resuelva  su situación jurídica de manera definitiva, dado que el  Tribunal  Superior  de  Bogotá revocó la medida de aseguramiento que pesaba en  su  contra  dentro  del  proceso  penal  adelantado  por el Juzgado 39 Penal del  Circuito de esta misma capital.   

EL CONCEPTO  

          Según   las  determinaciones  del  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  relacionadas  con  los  artículos  511  y  513 del mismo  ordenamiento,  la  Corte  Suprema de Justicia debe fundamentar su concepto en la  validez  formal  de  la documentación presentada por el país requirente, en la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado, en el cumplimiento del  principio  de  la  doble  incriminación,  en  el  equivalente de la providencia  dictada  en  el  extranjero y la que se acostumbra en el ordenamiento colombiano  y, si fuere el caso, en lo previsto en los tratados públicos.   

          Se     analizarán     separadamente     cada     uno    de    estos  requisitos:   

          1.     Validez    formal    de   la  documentación.   El Gobierno de la república de  Italia,  por  medio  de  su  embajada  en  Colombia, hizo la solicitud formal de  extradición  del  ciudadano  italiano  CARLO DORIGO, procesado por el delito de  tráfico  de  estupefacientes, petición que trae como anexos copias del auto de  prisión  preventiva  dictado  por  la Oficina del Juez para las Investigaciones  Preliminares  ante  el  Tribunal  de  Lucca,  fechado  el  20  de  julio de 1996  (Carpeta,  f.  49);  la  solicitud  de  aplicación de medida cautelar (prisión  preventiva)  hecha  por  la Fiscalía de la República ante el Tribunal de Lucca  al  Juez  para  las Investigaciones Preliminares ante el mismo Tribunal (f. 47);  del  auto  de  reenvío  al  juicio  oral  dictado  por  el Juez de la Audiencia  Preliminar  del  mismo  Tribunal,  el  3  de  junio  de  1998  (f.  36);  de las  disposiciones  sustanciales  violadas  (f. 33); del relato de los hechos por los  cuales  es  acusado  CARLOS DORIGO, según lo esclarecido por la Fiscalía de la  República  ante  el  Tribunal  de  Lucca  (fs.  29);  y  de  las  normas  sobre  prescripción de la acción penal (f. 25).   

          La  documentación  antes  relacionada,  se  considera auténtica en  vista  de  que así lo certifica el señor GUISEPPE CORTOPASSI, Secretario de la  Fiscalía  de  la  República  ante  el  Tribunal  de  Lucca, cuya firma aparece  legalizada  y  atestada  por  el  señor  FABIO ORIGLIO SUBSTITUTO, Fiscal de la  República  ante  el  Tribunal  de  Lucca  (f.  26).   A su vez, el Cónsul  General  de  Colombia en Roma, certifica que también es auténtica la firma del  señor  FABIO  ORIGLIO  SUBSTITUTO, Procurador o Fiscal de la República ante el  Tribunal  de  Lucca  (f.  51vto.), todo lo cual hace presumir que los documentos  fueron  otorgados  conforme  con  la ley del Estado Italiano, como lo señala el  artículo 259 del Código de Procedimiento Civil colombiano.    

          Por  otro  lado, el Ministerio de Relaciones ha abonado o legalizado  la  firma del señor CARLOS G. LA ROTTA LA ROTTA, Cónsul General de Colombia en  Roma,  como  lo  exigen  el  citado  artículo  259  y  el  artículo  4° de la  Resolución  N°  2201  de  1997  (julio  22),  expedida  por  el  Ministerio de  Relaciones Exteriores (f. 21).   

          Ahora  bien,  con  el  fin  de  satisfacer  las  exigencias  de  los  artículos  260  del  Código  de  Procedimiento  Civil  y  8° de la mencionada  resolución,  habida  cuenta de que los documentos originales estaban redactados  en  el  idioma  italiano, se hizo la respectiva traducción por la señora ANITA  BIASSONI,  traductora oficial del Ministerio de Justicia de Italia, cuya firma y  cargo  fueron certificados de igual manera por el Cónsul General de Colombia en  Roma (carpeta, fs. 21 y 26; cuaderno Corte, fs. 48 y siguientes).   

          No  hay  duda  entonces, en este caso, de que es válida formalmente  la documentación aportada por las autoridades italianas.   

          2.         Identidad        del  solicitado.    A  pesar  de  las  maniobras  del  requerido   CARLOS   DORIGO,  la  identidad  nominal  e  individualización  del  solicitado  no suscitan duda alguna.  En efecto, el extraditable ha tratado  deliberadamente  de  ocultar  sus  verdaderos  datos  personales  desde  que fue  capturado  en  el aeropuerto Eldorado de esta capital, el 22 de febrero de 2000,  cuando  llevaba  consigo  un  pasaporte  falso  a  nombre  de  “CARLOS  SANÍN  VANEGAS”,  y  aún  después  procura confundir a las autoridades colombianas,  hasta   el   punto   de  poner  firmas  distorsionadas  en  distintos  actos  de  notificación (cuaderno Corte, fs. 11, 31, 43 y 109).   

          Sin  embargo,  según  lo reporta la Nota Verbal N° 2251 atinente a  la  solicitud  de  extradición  de  CARLO DORIGO, una vez capturado éste en el  aeropuerto  Eldorado  de  Bogotá, la Oficina de INTERPOL-Colombia, junto con el  DAS,  produjeron  el informe 

N° DAS.OI.3642 del 24  de  febrero  de 2000, correspondiente a un cotejo dactiloscópico hecho a partir  de  los datos suministrados por la Dirección Central del Servicio Antidrogas de  Italia,  cuyo resultado fue el de que la verdadera identidad de “CARLOS SANÍN  VANEGAS”  era  la  de  CARLO  DORIGO,  nacido  el 9 de noviembre de 1950 en el  pueblo  de  San  Miniato,  provincia  de Pisa (Italia), hijo de Augusto Dorigo y  Liliana  Buggiani.   De  igual manera, la División de Extranjería del DAS  informó  que en versión libre y voluntaria, rendida en las instalaciones de la  Cárcel  Nacional  Modelo  de  esta ciudad, el 14 de marzo de 2000, el capturado  admitió  que  aquél  era  su  verdadero  nombre,  que  su residencia, antes de  ingresar  a  Colombia, era en el pueblo de San Miniato, vía Tosco-Romagnola 301  (Italia),  y  que  desde  su  llegada  a  este  país se radicó en la ciudad de  Pereira     (Risaralda),     donde     se    dedicaba    a    las    actividades  comerciales.   

          Adicionalmente,   no   obstante   la   distorsión   de  los  rasgos  caligráficos  de  la  firma  puesta  por  el  requerido  en  distintos actos de  notificación  hechos  por la Corte, lo cierto es que jamás ha discutido que su  verdadero nombre es el de CARLO DORIGO.   

          3.     Principio    de   la   doble  incriminación.   De  acuerdo  con  el  auto  de  reenvío  al  juicio  oral, CARLOS DORIGO y otros individuos fueron acusados por  concurso  en  el  delito  de  tráfico  de  estupefacientes,  conforme  con  las  previsiones  de  los  artículos  81,  110,  112 n. 1 del Código Penal y 73, 80  letra    B)    y    2°    párrafo    DPR   309/90,   porque,   “actuando  en  complicidad entre ellos, siendo Dorigo el que dirigía  la  actividad  de  sus  cómplices,  en  ejecución  del  mismo  plan  criminal,  ilícitamente  importaban  de  América  Central  y  transportaban  a  Italia, a  través   de   otros   países   europeos,   ingentes   cantidades  de  cocaína  (aproximadamente  2  kilos  cada  vez)  que  después  cedían a terceros (entre  quienes Rega y Cerasuolo)…”.   

          Conviene  observar  que  la  acusación sólo se refiere al concurso  del  procesado  DORIGO  en los delitos de importación y transporte de cocaína,  como  sustancia  estupefaciente  que  es,  conductas  que  igualmente  se hallan  tipificadas  como  infracción  en el artículo 376 del Código Penal Colombiano  (Ley  599  de  2000).   Como  quiera  que  el reenvío a juicio atañe a la  manipulación  de aproximadamente 2 kilogramos de la sustancia en cada viaje, el  hecho  correspondería  en nuestro ordenamiento a la descripción del inciso 3°  de  la mencionada disposición, cuya pena sería de seis (6) a ocho (8) años de  prisión  y  multa  de  cien  (100)  a  mil  (1.000)  salarios  mínimos legales  mensuales vigentes.   

          Significa   que  la  doble  incriminación  se  cumple  en  las  dos  dimensiones  que  destaca  el Código de Procedimiento Penal, pues, por un lado,  el  hecho  que  motiva la solicitud de extradición también está descrito como  delito  en  la  legislación  penal  colombiana;  y,  por el otro, el mínimo de  sanción  previsto  para  la infracción no es inferior a cuatro (4) años (art.  511-1).   

          Conviene  reiterar  que  el  cotejo de reciprocidad legislativa debe  hacerse  de  cara  a  la legislación sustancial vigente en Colombia, como país  requerido,  a la fecha del concepto, no de la solicitud de extradición o de los  hechos  delictivos,  porque el mecanismo apunta a una colaboración con el país  afectado   por   el   delito   y   no   a   la  determinación  de  conductas  y  responsabilidades  que  en  Colombia  vayan a servir de presupuesto para imponer  una  pena,  pues  en este último caso sí regirían los principios de legalidad  previa y de favorabilidad.   

          En  efecto,  sería  posible  la hipótesis del individuo que comete  una  conducta irregular en el país requirente, total o parcialmente, y, como en  éste  el  comportamiento  está  previsto como delito, entonces sus autoridades  estarían  legitimadas  para adelantar el proceso principal de determinación de  los  hechos  y  la  responsabilidad  de  los  imputados,  sin  duda sujeto a los  indicados  principios  de  legalidad  previa  y  favorabilidad.  Pero puede  suceder  que  en  el país requerido, la conducta no constituya delito a la hora  de  su  realización o no cumpla el mínimo de la pena exigido, pero después se  erige  como  tal  o  resulta  legalmente incrementado el mínimo de la sanción,  precisamente  no  sólo  para  defenderse de esa especial delincuencia sino para  colaborar   con   los  demás  países  en  la  lucha  contra  ella.   Esta  colaboración  podrá  prestarla  de  inmediato  el país requerido, verbigracia  Colombia,  conforme  con  las nuevas reglas y a través de la extradición, aún  para  hechos  pasados,  no  así  el eventual juzgamiento de los mismos que debe  atenerse  con  predilección  a  la  ley  preexistente,  porque  en  materia  de  cooperación  en  la  lucha contra el delito los nuevos preceptos significarían  una manifestación política de cumplimiento inmediato.   

          4.         Equivalencia       de  decisiones.   Examinado  el contenido del auto de  reenvío  al  juicio  oral, la Corte advierte que existen puntos de contacto con  la  resolución  de  acusación prevista en los artículos 397 y 398 del Código  de  Procedimiento  Penal  Colombiano,  de  tal  manera  que  las  muestran  como  providencias  similares,  pues  el  juez de la Audiencia Preliminar identifica a  los  “acusados”;  narra  sucintamente  los hechos, con las circunstancias de  tiempo,  modo  y  lugar;  reseña  las  pruebas  que  sirven  de  sustento  a la  decisión;  y  califica  jurídicamente  las conductas, por medio de una cita de  las disposiciones violadas (fs. 34 a 36).   

          Por  otra  parte,  tanto el auto de reenvío del procedimiento penal  italiano  como  la  resolución  acusatoria  propia  del colombiano, señalan el  punto de partida para el juicio.   

          Establecida  en  los indicados términos la equivalencia del auto de  reenvío  al  juicio  oral  con  la  resolución  acusatoria, resulta importante  agregar,  en cumplimiento del resto de los preceptos de los artículos 511 y 513  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  que el Gobierno de Italia aportó copia  auténtica  del  mencionado  auto de reenvío y de las normas penales aplicables  al  caso,  así como también singularizó de manera exacta los actos delictivos  y  aportó  los datos suficientes para mostrar la identidad inequívoca entre la  persona   procesada   en   ese   país   y   la  solicitada  en  extradición  a  Colombia.   

          Satisfechos  los  requisitos  legales, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  conceptúa favorablemente  a  la solicitud de extradición del ciudadano italiano  CARLO  DORIGO,  hecha  por  el Gobierno de su país de origen, de acuerdo con la  Nota Verbal N° 2251 del 31 de mayo de 2000.   

          En   consecuencia,   la   determinación   se   comunicará   a  los  intervinientes  en  este  trámite y, cumplido ello, se devolverá el expediente  al Ministerio de Justicia y del Derecho para lo de su cargo.   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE      ENRIQUE      CÓRDOBA  POVEDA           

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS      A.      GALVEZ  ARGOTE                        

No hay firma  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                     EDGAR               LOMBANA  TRUJILLO              

ALVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                        NILSON                     PINILLA  PINILLA                     

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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