17851(24-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17851  

           CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

                                                                         Magistrado Ponente   

                                                               DR. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                               Aprobado Acta No. 104   

Bogotá, D.C., veinticuatro (24) de julio de  dos mil uno (2.001).   

          VISTOS:   

Decide la Sala sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor de los procesados LIN  ALBEIRO  CALLEJAS  MADRID  y HUGO DE JESUS PARRA MONTOYA contra la sentencia del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Medellín fechada el 18 de julio de  2.000,  que  confirmó  el  fallo anticipado emitido por el Juzgado 26 Penal del  Circuito  de  la misma ciudad mediante el cual los condenó, a la pena principal  de  17  meses  y  20  días  de  prisión  como responsables del delito de hurto  calificado y agravado.   

          LOS HECHOS:   

Son sintetizados por el Tribunal Superior en  la sentencia en los términos siguientes:   

          “El  27  de marzo de 2.000, a las 10:40 de la noche, en la calle 46  con  la  carrera  38  de  esta  ciudad,  el  señor Juan Manuel Uribe Escobarfue  despojado  de  su  vehículo  Renault Twingo de placas MMN 811, por parte de dos  individuos  que,  apoyados  por otros que iban en un Renault 6 de color rojo, se  le  acercaron  en una moto cuyo parrillero, armado de revólver, lo hizo bajar y  le   quitó  un  teléfono  celular  y  las  llaves  del  carro  en  el  que  se  ausentó.   

          Servidores  públicos  de  un  vehículo oficial, adscrito a una de  las  Inspecciones  de Policía y que ocasionalmente pasó por el lugar, supieron  del  hurto,  persiguieron y recuperaron el Twingo, chocado y abandonado cerca de  las instalaciones del Cuerpo de Bomberos del barrio El Salvador.   

         A  las  11:30  de la noche, mientras las autoridades inspeccionaban  el  vehículo  del  ofendido, éste vio pasar y señaló el mencionado Renault 6  rojo,  alcanzado  por  Agentes de la Policía en la carrera 42 con la calle 52 y  en  el  cual  fueron  capturados su conductor y presunto propietario Lin Albeiro  Callejas  Madrid  y  Hugo  de Jesús Parra Montoya, acompañante que previamente  arrojó  por  la  ventanilla delantera derecha el celular y las llaves del carro  del señor Uribe Escobar”.   

         LA DEMANDA:   

Ataca  el demandante la sentencia impugnada,  con  fundamento en lo “establecido en el Numeral 3o. del artículo 220 del C. de  P.  Penal”,  por  violación  indirecta  del  artículo  29  de la Constitución  Política.   

Reprueba el actor el hecho de que el fallador  hubiese  denegado  la  condena  condicional  a  los  sentenciados  aduciendo  la  gravedad  de  la  conducta  y las proclives tendencias de los autores al delito,  toda  vez  que  este  último  motivo no estaría demostrado en el proceso, como  tampoco  que  se hubieran concertado previamente para realizar el hecho punible,  a  lo  que  se  opuso el propio Parra Montoya en su injurada, omitiendo tener en  cuenta  la  misma,  así  como  su  buena  conducta  anterior  y  la ausencia de  antecedentes,    pese    a    la    jurisprudencia    existente    sobre    esta  materia.   

Así entonces, se habría llevado a cabo una  inadecuada  tasación  de  la  pena  con  “violación  de  las  normas  en forma  directa”,  razones  todas  para solicitar que se case la sentencia y se profiera  la que deba reemplazarla.   

         CONSIDERACIONES:   

1. El mandato legal  que  impone  en  el artículo 225 del Código de Procedimiento Penal el deber de  indicar  dentro  del  libelo  de  casación  la  causal  que  debe aducirse para  solicitar  la  revocación de la totalidad o algún aspecto del fallo, así como  el  de  señalar  en  forma  clara  y precisa los fundamentos de la escogida, se  explica  a  partir  de  la consideración según la cual cada uno de los motivos  erigidos  en  la  ley  procesal  para  atacar  por  la  vía  extraordinaria una  sentencia,  obedece  a  razones  propias y exige una regla metodológica para su  demostración  que  también  es  singular, sin que sea válido simultáneamente  hacer  entremezclas  irreconciliables  entre  una  y otra, que desde luego, así  como  dejan en absoluta incertidumbre el verdadero objeto de la censura, impiden  al  propio tiempo cualquier posibilidad seria de aceptar argumentos que, de este  modo presentados, terminan por ser contradictorios entre si.   

2.   En   este   caso,  precisamente,  el  demandante  acude  a la causal tercera del  artículo  220  del  Estatuto  procesal  penal,  que  como  es bien sabido está  referida  al  hecho  de  haberse  proferido  la  sentencia impugnada mediando la  existencia  de vicios sustanciales que la afectan en su legalidad y sin embargo,  refiere   enseguida   la   “violación   indirecta”   del  artículo  29  de  la  Constitución  Política, para afirmar al final del escrito, que el sentenciador  erró  en  la  tasación  punitiva,  siendo consecuencia de ello la vulneración  “directa de las normas” sustanciales.   

3. Como es notable,  esta  mixtura  en  la  propia  postulación  de  la  causal en que se dice tiene  fundamento  el  reproche  que  se hace a la sentencia, impide en principio saber  con  la  concreción  que  el  libelo  exige, a cuál causal específicamente se  refiere.  Y,  aun  cuando  alude  al  hecho  de  haberse  denegado por parte del  fallador  la  condena  condicional  a  los  procesados  en  circunstancias  que,  asegura,  no  están  acreditadas, lo cual en principio enfocaría el ataque por  el  error  de  hecho  derivado  de un falso juicio de existencia por suposición  probatoria,  la discrepancia en torno al calificativo referido a la gravedad del  hecho  que estimara el fallador, es por completo ajeno con dicha modalidad, como  también  lo  es  la  aseveración  según  la cual fácilmente se desvirtúa el  acuerdo  previo  para  la  realización  de  la conducta punible a partir de las  afirmaciones  consignadas  en la indagatoria por el procesado Parra Montoya que,  de  una  parte,  podría eventualmente configurar una omisión probatoria, plano  en  el cual también estarían, consecuencialmente la falta de valoración de la  buena  conducta  anterior  y  la  ausencia de antecedentes, o, de otro lado, una  simple  disparidad  relacionada con el valor que a dichas atestaciones les fuera  dado en la sentencia impugnada.   

4.  Por  tanto,  siendo  elocuente  la  falta  de  claridad y precisión en el escrito de demanda  presentado  por  el  defensor de los procesados CALLEJAS MADRID y PARRA MONTOYA,  tanto  en  cuanto  a  la  causal  esgrimidad como respecto de las razones que le  sirven  de  fundamento,  la  demanda presentada a su nombre deberá inadmitirse.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, en SALA DE CASACIÓN PENAL,   

         RESUELVE:   

INADMITIR   la  demanda  de  casación  presentada por el defensor de los procesados LIN ALBEIRO  CALLEJAS MADRID y HUGO DE JESUS PARRA MONTOYA.   

Cópiese,   cúmplase   y  devuélvase  el  expediente al Tribunal de orígen.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                 CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                   NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruíz Núñez  

Secretaria    

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