17110dic

2000

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso Nº 17110  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

                                  Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

Aprobado   Acta   No.  213   

          Bogotá   D.   C.,  diciembre diecinueve de dos mil.   

V    I    S   T   O  S   

Para  que  la  Sala  decida  la  colisión de  competencia  legalmente trabada entre los Tribunales Superiores de los Distritos  Judiciales  de  Bogotá  y  Yopal,  llega  el presente proceso adelantado contra  RAMON  NARVAEZ  LOPEZ  y  WILLIAM  GALAN CHAPARRO por el delito de extorsión en  grado de tentativa.   

A N T E C E D E N T E S  

El  6  de  mayo  de  1997  Santiago  Marín  Castañeda  fue  objeto  de  exigencia  extorsiva en cuantía de $50.000.000 por  parte  de  tres  individuos  para  él   desconocidos que con esa finalidad  llegaron  hasta  su  finca ubicada en el municipio de Maní (Casanare). Después  de  lograr que la cuantía de la exacción se redujera a $5.000.000 y de acordar  la  fecha  y  el  lugar  para  la  entrega,  la víctima puso en conocimiento de  miembros  del  Grupo Gaula los hechos, lo que permitió que en el momento en que  se  hacía entrega del paquete que simulaba contener dinero, fueran aprehendidos  JAIRO   JHON  CASTELLANOS  VARGAS,  JOSE  ALEJANDRO  QUINTANA  y  WILLIAM  GALAN  CHAPARRO.  Posteriormente fue privado de la libertad RAMON ANTONIO LOPEZ NARVAEZ  bajo  el  cargo  de  formar  parte  del  grupo  delincuencial, reconocido por la  víctima   como   uno   de   los   concurrentes  a  su  fundo  con  la  conocida  finalidad.   

A  la  investigación  formalmente  iniciada  mediante  resolución de mayo de 1997 fueron vinculados mediante indagatoria los  antes  nombrados,  en  contra de quienes el Fiscal Regional de Oriente profirió  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva como presuntos coautores del  delito  de  extorsión agravada, en grado de tentativa. En relación con WILLIAM  GALAN  CHAPARRO,  con  posterioridad  se  sustituyó  la  anterior  medida la de  detención domiciliaria.   

Como  en  la  etapa instructiva el procesado  JAIRO   JHON   CASTELLANOS  VARGAS  se  acogió  al  mecanismo  de  terminación  anticipada  del  proceso  previsto  en el artículo 37 del C. de P. P., ello dio  lugar  a  que  el  cierre  investigativo y la calificación del mérito sumarial  sólo  comprendiera a sus compañeros de sindicación, esto es, a JOSE ALEJANDRO  QUINTANA,  RAMON LOPEZ NARVAEZ y WILLIAM GALAN CHAPARRO, quienes fueron acusados  por  el mismo delito que sustentaba la medida detentiva. La acusación adquirió  ejecutoria  el  3  de  agosto  de 1998, al ser confirmada por el Fiscal Delegado  ante  el  Tribunal Nacional que desató la apelación interpuesta por la defensa  técnica.   

Durante   la  etapa  de  juzgamiento,  que  inicialmente  estuvo  a  cargo  de  Juzgado Regional con sede en esta ciudad, el  procesado  JOSE  ALEJANDRO  QUINTANA  también  se  acogió  al  instituto de la  sentencia  anticipada dando origen a una nueva ruptura de la unidad procesal que  dejó  circunscrito  el presente trámite a la situación de RAMON ANTONIO LOPEZ  NARVAEZ y WILLIAM GALAN CHAPARRO.   

Ya  en  vigencia  de  la Ley 504 de 1999, la  continuación   del   trámite  correspondió  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Yopal,  despacho que después de realizada la visita pública  puso  fin  a  la instancia absolviendo a los procesados de los cargos contenidos  en  la  resolución  acusatoria  mediante  sentencia de diciembre 24 de 1999 que  sometió  al  grado  jurisdiccional  de la consulta prevista para los delitos de  conocimiento de esta categoría de jueces.   

Una  vez  recibidas  las  diligencias  en el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Yopal como superior funcional del a  quo  declinó el conocimiento del proceso argumentando básicamente que el mismo  correspondía  al  Tribunal  Superior  de  Bogotá  por  virtud de la previsión  contenida  en  el  artículo  48  de  la  Ley 504 de 1999, y con proposición de  colisión  negativa  de  competencia  remitió  el  expediente  a  esta  última  Corporación.   

El  Tribunal  Superior de Bogotá aceptó la  colisión  y  para que sea dirimida remitió el proceso a la Corte, al encontrar  que  la  competencia en segunda instancia de los procesos de conocimiento de los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados a partir del 1 de julio de 1999  corresponde   al   respectivo   superior  funcional, como se  advierte  de las normas que sobre el particular contiene la Ley 504 de 1999 y se  corrobora   con  pronunciamiento  de  esta  Sala,  en  los  cuales  sustenta  su  posición.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Es  evidente  que  la  competencia para conocer del delito contra el  patrimonio  económico  por  el  cual  fueron  acusados  y  absueltos en primera  instancia  los  procesados RAMON ANTONIO NARVAEZ LOPEZ y WILLIAM GALAN CHAPARRO,  se  radica en el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Yopal por el factor  territorial  y  la  naturaleza  del  hecho,  en  tanto   la  cuantía de la  exacción  superó  el  equivalente  a  cincuenta (50) salarios mínimos legales  vigentes para la fecha de su ocurrencia.   

Empero, sin desconocer esa competencia del a  quo  los Tribunales trabados en el conflicto declinan la competencia funcional a  partir  de  criterios  diversos, pues mientras el del Distrito Judicial de Yopal  lo  sustenta  en  la  previsión especial contenida en el artículo 48 de la Ley  504  de 1999 que considera prevalente sobre la general del artículo 4° ibídem  por  su  ubicación posterior dentro del estatuto que las contiene, su homólogo  de  Bogotá rehusa la competencia al considerar que la misma a partir del 1° de  julio  de  1999  corresponde al Tribunal Superior “al  que    se    halle    adscrito   el   juzgado   de   conocimiento”.   

Situaciones  procesales  como  la  que ahora  ocupa  la  atención  de  la  Sala,  originadas básicamente en la aparente  contradicción  entre  los  artículos  4  y 48 de la Ley 504 de 1999, desde los  albores  de  la  vigencia  de  dicha  normatividad fueron decididas a través de  múltiples  pronunciamientos  de  los  cuales  incluso  da  cuenta  el  Tribunal  Superior  de Bogotá como sustento de su posición frente al referido conflicto;  uno de ellos es el siguiente:   

“(…) ya la Sala  elucidó  la  aparente  contradicción entre los artículos 4° y 48  de la  Ley  504  de  1999, al precisar, con fundamento en las constancias dejadas en el  trámite  legislativo  del  último de los artículos mencionados, que éste, al  establecer  que  ‘A  los  Magistrados  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Santafé de Bogotá D.  C.,  o  al  Tribunal Superior que cree la ley para el conocimiento de la segunda  instancia  de  los procesos por delitos de competencia de los Jueces de Circuito  Especializados,  les  corresponde  conocer:  1.  En  segunda  instancia,  de los  recursos  de  apelación  y  de  hecho  en  los  procesos que conocen en primera  instancia   los   Jueces   Penales   del   Circuito   Especializados’,    señalaba   una   especie   de  ‘competencia  supletoria’ aplicable en  el  evento que la Corte Constitucional declare inexequibles las asignaciones que  en  la  Ley  Estatutaria  en curso hagan en el futuro Tribunal Superior Nacional  (cfr.  auto  de  30  de  nov.   De  1999,  Mag.  Dr. Carlos Augusto Gálvez  Argote). Por ello, en dicho pronunciamiento se concluyó:   

‘a. Los asuntos  que  arriben  a segunda instancia a partir del l° de julio de 1999, en procesos  por  delitos  de  competencia de los Jueces Penales del Circuito Especializados,  corresponden,  mientras  se  crea  el  ‘Tribunal                Superior               Nacional’, a las Salas penales de decisión de  los   Tribunales   Superiores   del   Distrito   de   acuerdo   con   el  factor  territorial’.  (Auto  de  colisión  de  marzo  28 del año en curso, M. P. Fernando Arboleda Ripoll, Rad.  16995).   

                     

          El  criterio  interpretativo  que viene de referirse fue corroborado  por  la  Corte Constitucional con la declaratoria de inexequibilidad parcial del  artículo  48  de la Ley 504 de 1999, contenida en la sentencia C-392 de abril 6  de  2000,  por  virtud de la cual se retiró del  mismo la  expresión  “Superior  de  Santafé  de  Bogotá  D.  C.,  o  al  Tribunal  Superior  que cree la Ley para el conocimiento de la segunda instancia  de  los  procesos  por delitos de competencia de los Jueces Penales del Circuito  Especializados”,        declaración        de  inconstitucionalidad  que  zanjó  en  forma  definitiva  la  controversia sobre  posible  contradicción  entre  esta  norma  y el artículo 4° de la mencionada  ley, sustento de múltiples conflictos de competencia.   

          Finalmente  debe  precisar  la Sala que si bien  los artículos  4°  y 48 de la Ley 504 de 1999, modificatorias en su orden de los artículos 70  y  69  del  C. de P. P. no hacen mención expresa de la consulta, como ese grado  de  jurisdicción igual que la apelación involucra la revisión de la legalidad  y  el  acierto  de  determinadas  decisiones judiciales de primera instancia, es  apenas   obvio   que  su  resolución  corresponde  a  los  mismos  funcionarios  competentes para desatar el recurso de alzada.   

Careciendo   de   sustento   jurídico  el  planteamiento   del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Yopal,  el  conflicto  se  dirime  atribuyéndole  la  competencia  funcional que se niega a  reconocer.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E :   

DIRIMIR la presente  colisión  negativa de competencia asignando el conocimiento del presente asunto  al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Yopal.   

DISPONER   la  inmediata  remisión  de  las  diligencias  al  Tribunal  en  quien se radica la  competencia,  dando aviso de lo aquí decidido al Tribunal Superior del Distrito  Judicial de Bogotá.   

Cópiese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL              JORGE   E.  CORDOBA POVEDA   

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE                 JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO            MANTILLA  NOUGUES                  CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO        ORLANDO       PEREZ  PINZON      NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *