17074(11-04-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17074  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 40  

          Bogotá, D. C., 11 de abril de 2002   

VISTOS  

          Conforme  con  el  fallo  de  segunda  instancia  fechado  el  3  de  septiembre  de  1999,  el  Tribunal Superior de Bucaramanga confirmó la condena  impuesta  a  los  procesados  GERARDO CONDE RONDÓN y JOSÉ EDIE GARRIDO BERNAL,  como     coautores     del     delito    de    hurto  calificado-agravado,   cometido   en   perjuicio  del  patrimonio de la empresa SAFERBO TRANSEMPAQUES LTDA.   

          Resuelve  la  Corte  sobre  la  admisibilidad  de  las  demandas  de  casación  presentadas  por el defensor común de ambos acusados, de acuerdo con  las  facultades  dispuestas  en  el  artículo  213 del Código de Procedimiento  Penal.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          El  21  de  enero de 1999, aproximadamente a las 4 de la mañana, el  señor   LUIS   DRAMINES  LAGOS  JIMÉNEZ  emprendió  viaje  de  la  ciudad  de  Bucaramanga  con  destino a la de Cúcuta, al mando de un camión marca Ford, de  placas  URJ-103,  cargado con mercancías que estaban bajo la responsabilidad de  la  Firma  SAFERBO  TRANSEMPAQUES  LTDA.,  pero  a  sólo una hora de recorrido,  cuando  transitaba  por  el  sector  de  los  sitios conocidos como “La          Corcova”         y         “La          Nevera”,  fue  interceptado  por  cuatro  (4)  individuos  que  se transportaban en un vehículo pequeño y dos (2) más que lo  hacían  en motocicleta, quienes con sus armas también intimidaron y sometieron  a  los escoltas ORLANDO RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ y LEONARDO ZAPATA que acompañaban  el  cargamento desde un automóvil renault 18.  Los asaltantes introdujeron  a  las  víctimas  en  un bosque aledaño, les suministraron un somnífero, para  apoderarse   de   los   dos   automotores,  la  mercancía  y  las  pertenencias  individuales de los asaltados.   

          Los  vehículos  arrebatados fueron recuperados en horas posteriores  por  la  policía  en  el kilómetro 40 de la vía, cerca del ramal de acceso al  corregimiento  Sevilla  del  municipio  de  Piedecuesta (Santander).  Cinco  días  después,  la  policía de carreteras registraba automotores en un retén  instalado  en  el  kilómetro  14  del  mismo  carreteable,  lugar  en  el  cual  interceptaron  el  camión-furgón  marca  chevrolet, distinguido con las placas  GYA-882,  conducido  por  OSCAR  ALMEYDA  VALERO,  en  compañía  de  EUSTAQUIO  RODRÍGUEZ  RINCÓN,  y  en cuyo interior hallaron la mercancía que días antes  le  habían  hurtado  a  la  empresa  SAFERBO TRANSEMPAQUES LTDA.  Como los  sorprendidos  manifestaron  que  la carga era de propiedad de dos individuos que  se  movilizaban  en  el vehículo tipo automóvil, color azul que les antecedía  en  el  retén  policial, también ellos fueron privados de la libertad y se les  identificó como GERARDO CONDE RONDÓN y JOSÉ EDIE GARRIDO BERNAL.   

          En  razón de estos hechos, el Fiscal Tercero Seccional de la Unidad  de  Patrimonio  de  Bucaramanga  abrió  instrucción, vinculó legalmente a los  cuatro   (4)   capturados  y  después  profirió  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en contra de los dos últimos, como coautores del delito  de  hurto, y en relación con los dos primeros dispuso la medida de conminación  por el hecho punible de encubrimiento como favorecimiento (f. 83).   

          El  12 de mayo de 1999, los procesados GERARDO CONDE RONDÓN y JOSÉ  EDIE  GARRIDO BERNAL firmaron acta de sentencia anticipada, por medio de la cual  aceptaron  el  cargo  de  coautores  del delito de hurto calificado-agravado, de  acuerdo  con los artículos 349, 350-1, 351-6, 9 y 10- y 372-1 del Código Penal  de 1980.   

          El   Juzgado  Noveno  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga,  según  sentencia  anticipada  del  10  de  junio  de  1999,  condenó  conforme  con la  acusación  admitida  y le impuso a cada uno de los condenados la pena principal  de  veinte  (20)  meses  de  prisión,  término igual en el que también quedó  fijada   la   sanción  accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas.   Se  abstuvo  de determinar el valor de los daños y perjuicios  ocasionados,  en vista de que ya se habían pagado, pero negó a los acusados el  subrogado de la condena de ejecución condicional.   

          El    fallo    fue   confirmado   por   el   tribunal   en   segunda  instancia.   

CONTENIDO DE LA DEMANDA  

          Pretende  el  actor  en  la  demanda  a  favor de JOSÉ EDIE GARRIDO  BERNAL,  por  medio  de la causal primera de casación dispuesta en el artículo  220  del  anterior  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  ruptura del fallo de  segunda  instancia  por  violación  directa de la ley  sustancial,    en    vista    de   la   aplicación  indebida del artículo 68 del  Código Penal de 1980.   

          Expone  que  en  este  caso  se  ha  considerado a su defendido como  persona     “altamente  peligrosa” y, en razón de  ello,  se  aduce  la  necesidad de tratamiento penitenciario, mas el fallador ha  omitido  otros  rasgos  de  su personalidad como el grado de arrepentimiento que  exteriorizó  el  acusado  al  aceptar  los  cargos  por  sentencia anticipada e  indemnizar   los   eventuales   perjuicios   y   también  por  la  carencia  de  antecedentes.   

          Por  otra parte, apoyado en una decisión de la Corte Constitucional  que  no  identifica,  sostiene que la condena de ejecución condicional no puede  negarse   con   base   en   genéricos   enunciados   surgidos  de  las  escasas  manifestaciones  del  expediente  o  con fundamento en un ambiguo etiquetamiento  del  acusado  como  sujeto  peligroso,  sino  que  es  preciso profundizar en un  estudio  de la personalidad que consulte los antecedentes personales, familiares  y   sociales   y   su  comportamiento  frente  a  las  imposiciones  durante  el  proceso.   

          Es  exactamente  igual el planteamiento que se hace en la demanda de  casación instaurada a favor del coprocesado GERARDO CONDE RONDÓN.   

EXAMEN FORMAL  

          En  vista  de  la  identidad  de  contenidos,  los  dos  libelos  se  analizarán conjuntamente en cuanto a sus formalidades.   

          Pues  bien,  lo primero que se echa de menos es una referencia a las  argumentaciones  del  Tribunal  o  del juzgado de instancia para haber negado el  subrogado  de  la  condena  de  ejecución condicional, pues le bastó al censor  afirmar  que  la judicatura consideraba “peligrosa”  la  personalidad  de sus defendidos.  De esta manera, conforme con el principio  lógico  de  la  razón  suficiente,  el  escrito  carece de la motivación para  alentar    un    recurso    de    naturaleza    extraordinaria    como   es   la  casación.   

          En  segundo  lugar,  la  jurisprudencia  es  abundante  en cuanto al  requerimiento   de   que   el   ataque   por  la  vía  directa  no se concilia con las objeciones fácticas y  probatorias  que  sí  resultan  viables  en  la  vía  indirecta,  pues  aquélla supone que ha sido correcto  el  proceso de demostración, pero hubo errores en relación con la relevancia o  calificación  jurídica de los hechos.  En este caso, el censor se lamenta  que     el     fallador,     en    orden    a    calificar    de    “peligrosa”  la  personalidad  de los acusados, lo  haya  hecho “desconociendo y  echando  por la borda” datos  relacionados  con el sometimiento a la sentencia anticipada, el resarcimiento de  los perjuicios y la carencia de antecedentes.   

          Desde  el  punto  de  vista  adoptado  por  el  actor, como pretende  discutir  la  incidencia  de algunas fuentes de información, traslada el eje de  la  demanda  desde  la  violación directa     anunciada    a    la    hipótesis    de    una    violación   indirecta,  aunque  en  este  último  caso  ni  siquiera  señala  las unidades de información supuestamente  afectadas   en  la  ponderación  probatoria,  y  si  el  agravio  ocurrió  por  desconocimiento  total,  tergiversación  de sus contenidos o falso raciocinio a  la hora de su evaluación.   

          Por   otra   parte,  el  demandante  también  evidencia  confusión  respecto  de  los  sentidos  de la supuesta violación directa, porque de manera  errónea    se    refiere    a   la   “aplicación     indebida”  del  artículo  68  del Código Penal de 1980, cuando en verdad el  clamor    debió    apuntar    a    la    falta   de  aplicación  de  mismo  precepto, dado que en realidad  los  sentenciadores negaron el subrogado de la condena de ejecución condicional  que allí se consagra.   

          Resulta  manifiesto  el  incumplimiento  de  los requisitos formales  básicos  previstos en el artículo 212 del Código de Procedimiento Penal, y en  razón de ello se inadmitirán ambas demandas.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          No  admitir  las  demandas  de  casación presentadas a favor de los  procesados JOSÉ EDIE GARRIDO BERNAL y GERARDO CONDE RONDÓN.   

En relación con esta providencia, no procede  recurso  alguno  de  conformidad con lo previsto en los artículos 226 y 197 del  Código de Procedimiento Penal de 1991, aplicable al caso.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Despacho de origen.   

Cúmplase  

ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL             JORGE      E.     CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS           CARLOS  A. GÁLVEZ  ARGOTE                 

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                 EDGAR         LOMBANA  TRUJILLO                   

CARLOS  E.  MEJÍA  ESCOBAR                                                        NILSON            PINILLA  PINILLA                          

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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