16999nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16999  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                Dr.    Carlos    Eduardo    Mejía  Escobar   

                            Aprobado Acta No.  198   

Bogotá  D.C.,  noviembre veintitrés (23) de  dos mil (2000).   

Vistos:  

Resuelve  la  Sala  lo pertinente en torno al  recurso  de  casación  excepcional  interpuesto por el defensor de la procesada  MARIA ESPERANZA ESPINOSA RODRIGUEZ.   

Antecedentes y consideraciones:  

El  Juzgado  3º  Penal Municipal de Girardot  (Cundinamarca),  mediante  fallo del 30 de abril de 1999, absolvió a la acusada  ESPINOSA  RODRIGUEZ.  El apoderado de la parte civil interpuso apelación y  el  Juzgado  3º  Penal del Circuito de la misma ciudad, por sentencia del 30 de  septiembre  de  1999,  revocó  la decisión y en su lugar la condenó a 32  meses  de prisión, interdicción de derechos y funciones públicas por el mismo  término  y  multa de $50.000.oo, en calidad de autora responsable del delito de  estafa.    

Dentro del término de ejecutoria el defensor  interpuso  el  recurso  de  casación  por  la  vía  excepcional y presentó la  respectiva  sustentación.   Esta  se  encuentra  allegada  a folio 410 del  expediente  y  acto  seguido  el  Juzgado  del  Circuito, en lugar de remitir la  actuación  a  la  Corte  para  decidir  sobre la concesión del recurso como lo  disponían  las  normas  anteriores a la ley 553 de 2000, que son las aplicables  al  presente  caso,  impropiamente procedió a concederlo mediante auto del 8 de  noviembre  de  1999  (fl.  413).   Luego  surtió  los traslados legales al  recurrente  y  a  los  no  recurrentes,  el  primero  presentó  la  demanda  de  casación,  los  últimos  no  alegaron  y  en tales condiciones fue remitido el  proceso a esta Corporación.   

De acuerdo con la ley aplicable en este caso,  la  parte  que  pretendía acceder a la casación excepcional debía solicitarla  con  la  debida  sustentación  dentro  del  término de ejecutoria del fallo de  segunda   instancia,  que  no  fue  expedido  por  ninguna  de  las  autoridades  judiciales  relacionadas  en  el  primer inciso del artículo 218 del Código de  Procedimiento  Penal.   Inmediatamente  esto sucediera el expediente debía  ser   remitido   a   la  Corte  para  decidir  sobre  la  concesión  o  no  del  recurso.   Esto  quiere  decir que la decisión de otorgarlo que adoptó la  segunda  instancia  el  8  de noviembre de 1999 fue sustancialmente irregular, e  igual  el  trámite  que se surtió a continuación, por lo que se dispondrá la  anulación de esa actuación.   

No   obstante   lo  precedente  deberá  la  Corporación   determinar   si   concede  o  no  el  recurso  de  casación,  en  consideración  a  que –como  se  dijo—la  solicitud  se  hizo  dentro  del  término de ejecutoria de la sentencia, es decir dentro de la  oportunidad legal prevista para ello.   

Los  fundamentos de la petición se resumen a  continuación:   

El  Juzgado del Circuito, según el defensor,  incurrió  en  error  de  hecho  en  la  apreciación  de  las pruebas.  El  contrato  de  promesa  de  compraventa  que  sirvió  como  prueba  central para  realizar   la   imputación   de   estafa   a  su  poderdante  fue  interpretado  erróneamente.   La  transacción a través de él realizada, tal y como lo  había  sostenido  el  Juez  de  primera  instancia,  se hizo dentro parámetros  propios  del  ámbito  civil, correspondiéndole a esta jurisdicción, entonces,  la solución de los conflictos surgidos de la misma.   

Otro  error  del fallador fue considerar a la  sindicada  como  urbanizadora  ilegal,  cuando  en otro aparte de la providencia  señala  que  contaba  con  el  registro  respectivo  expedido  por  el  Alcalde  Municipal.  Adicionalmente  no  apreció  los documentos obrantes a folios 263 y  264   y   de   haberlo   hecho   otra   habría   sido  la  orientación  de  la  sentencia.   

Tampoco  apreció  el Juzgado del Circuito el  interés  que  siempre tuvo la procesada de conciliar, de solucionar el problema  que  surgió  del  incumplimiento  de  la  promesa  de  compraventa,  la cual se  originó  en  circunstancias ajenas a su voluntad como el cierre de créditos en  los  bancos,  hecho  que  condujo  a  la quiebra a la mayor parte de pequeños y  medianos constructores.   

Dicha   sustentación   no   satisface  las  exigencias  necesarias  para  conceder  el  recurso.   Si el mismo sólo es  procedente  cuando  la  Corte  lo  considere  necesario para alguno de los fines  señalados  en  la  parte  final  del  artículo 218 del C. de P.P., es deber de  quien  lo  solicita  suministrar  los  argumentos  en  los  cuales fundamenta su  petición.   Es  decir,  manifestarle  a la Sala las razones por las cuales  considera   que   el   caso   reviste  importancia  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia,  bien  para darle una nueva orientación o para su unificación,  o  para  la  garantía  de  los derechos fundamentales.   Pero esto en  manera  alguna  ocurrió  en  el  evento  propuesto.  Lo único que hizo el  peticionario  fue  destacar  una serie de errores del juzgador en el plano de la  apreciación  probatoria,  lo que por sí mismo no es demostrativo de ninguna de  las  circunstancias  anotadas  como  para  que  la Corporación, en virtud de su  discrecionalidad reglada, proceda al otorgamiento del recurso.   

Así las cosas, la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

1.   Declarar  la  nulidad  de  lo  actuado  a partir, inclusive, del auto del noviembre 8 de 1999,  expedido  por  el  Juzgado  3º  Penal del Circuito de Girardot.  Se deja a  salvo  el  reconocimiento  del  defensor  de la procesada hecho en la mencionada  decisión.   

2.  No  conceder  el  recurso  de  casación  excepcional  interpuesto  por  el  defensor   de la  procesada MARIA ESPERANZA ESPINOSA RODRIGUEZ.   

3.   Devolver  el  expediente a la oficina de origen.   

Notifíquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL                               JORGE   E.  CORDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                                         JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                              CARLOS   E.  MEJIA ESCOBAR   

ALVARO        ORLANDO       PEREZ  PINZON                        NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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