16920(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 16920  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS  

APROBADO ACTA No.201  

Bogotá,  D.C., diecinueve (19) de diciembre  de dos mil uno (2001).   

VISTOS  

Resuelve la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación  presentada  por  el  apoderado  de EDUARDO GUERRERO VERA  contra  la  sentencia  proferida  por el Tribunal Superior de Bucaramanga (13 de  septiembre  de  1999),  confirmatoria  de la dictada por el Juzgado Noveno Penal  del  Circuito  de  dicha capital, en la cual se impuso a aquél como responsable  del  delito  de peculado por apropiación, en concurso, una pena principal de 50  meses de prisión.   

El  fallo  de  segundo grado fue impugnado en  casación antes de la vigencia de la ley 553 de 2000.   

HECHOS  

                               

                               

INES  SIERRA  RUIZ, titular de la Secretaría  del  Tesoro  del  Municipio  de  Bucaramanga,  presentó denuncia contra EDUARDO  GUERRERO  VERA,  cajero  al servicio de dicha entidad, porque entre los meses de  julio  y  septiembre  de  1998,  se  apropió de sumas de dinero que totalizaron  $6.858.243,  los  cuales  provenían del pago de los contribuyentes por impuesto  predial unificado.   

                                            

                               

ACTUACION  PROCESAL   

1. La Fiscalía Segunda Seccional de la Unidad  de  Administración  Pública de Bucaramanga, abrió investigación penal y oyó  en  indagatoria  a  EDUARDO  GUERRERO  VERA,  profiriendo en su contra medida de  aseguramiento  consistente  en  caución prendaria por el delito de peculado por  apropiación  en  concurso  homogéneo y sucesivo. En providencia del 6 de enero  de  1999  sustituyó  la  caución,  imponiéndole  la  juratoria.                       

                                            

A   petición  del  procesado  se  realizó  audiencia  de  formulación  de  cargos  para  sentencia anticipada (abril 20 de  1999),  diligencia  en la que admitió responsabilidad por el delito de previsto  en  el  artículo  19  –  1  de  la  ley  190  de 1995, en concurso homogéneo y  sucesivo,  en  cuantía  inferior  a  los  cincuenta  salarios  mínimos legales  mensuales.   

            

La primera y segunda instancia fueron falladas  por   el   Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  y  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga, decisiones cuyos alcances ya fueron registrados.   

El defensor presentó demanda de casación, la  que ahora procede a calificar la Sala.   

LA  DEMANDA   

Invocando  como  causal  de  casación  “la  primera  de  las  indicadas  en  el  artículo  220 del Código de Procedimiento  Penal”,  el  demandante  acusa la sentencia de segunda instancia proferida por  el  Tribunal  de  Bucaramanga  de  violar los artículos 296, 297, 298 y 299 del  C.P.P.   

                               

En  el  desarrollo  del  cargo transcribe las  normas  que  denuncia  como  quebrantadas  y  afirma que la sentencia de segunda  instancia  se  profirió en perjuicio del recurrente por no haberse reconocido a  éste  la  rebaja de pena por confesión. Sin ninguna otra explicación solicita  se  case  la  sentencia  para que disminuya la pena impuesta en una sexta parte.   

                                                CONSIDERACIONES DE LA SALA   

1.  La  técnica  exigida por el legislador y  desarrollada  por  la  jurisprudencia  y  que el impugnante ha de observar en la  elaboración  de  la demanda de casación hace parte del debido proceso. De ahí  que  no  pueda  autorizarse   el  estudio  de fondo del asunto que llegue a  plantearse  si  con  aquella  no  se  aportan  los  elementos  de  juicio con la  coherencia  requerida,  máxime  cuando  la casación por naturaleza es rogada y  por  ende  hace  que  la  Corte  esté limitada en sus atribuciones, no pudiendo  sustituir  al recurrente en sus deberes.   

2.  El  recurrente  invocó  como  causal  de  casación   la   del   numeral   primero  del  artículo  220  del  C.P.P.    

El  numeral  primero  del  artículo 220 del  Código  de  Procedimiento Penal (207 de la ley 600 de 2000) prevé dos  vías  de  violación: la directa y la indirecta. En la primera  se  aceptan  los  hechos y las pruebas tal y como se apreciaron por el juzgador,  consumándose  a  través  de la falta de aplicación, la aplicación indebida o  la  interpretación  errónea del precepto, siendo cada uno de estos sentidos de  naturaleza  distinta.  En  la  segunda,  el  desconocimiento  de la ley se logra  mediatamente,  con  los  medios  de  convicción, por  error  de  hecho o de derecho, siendo improcedente como sentido de violación la  interpretación errónea de la ley.   

Con  los señalamientos hechos en el párrafo  anterior  se  establece  el  yerro en que incurrió en la demanda el impugnante,  pues  al  invocar la causal primera sin ninguna otra precisión está reclamando  simultáneamente  en un mismo cargo y con idéntica argumentación la violación  directa  e  indirecta  de la ley sustancial, proceder con el que se desconoce el  principio  de autonomía de las causales, lo que resulta inadmisible en técnica  de  casación,  pues  no  deja  conocer  a  la Corte si el ad quem desestimó la  confesión  por  error  de  hecho  o  de  derecho,  o simplemente por exclusión  evidente de la norma sustancial correspondiente.   

3.  El  Código de Procedimiento Penal, entre  las  formalidades  para  la demanda de casación, establece, que debe señalarse  la  causal  que  se  aduzca para pedir la revocatoria del fallo, con indicación  clara   y precisa de los fundamentos de ella. Exigencia que fue desatendida  en el escrito de demanda que se viene examinando.   

4.  Además,  el casacionista  ha debido  desarrollar  y  demostrar  un error trascendente con relación a la orientación  del   fallo   del   Tribunal,   acudiendo   al   contenido  de  la  decisión  y  relacionándolo   con   los  supuestos  de  las  disposiciones  señaladas  como  infringidas,  para  poner así de presente el distanciamiento entre los previsto  por  el  legislador  y  lo  resuelto  por  el juzgador, apoyando desde luego ese  raciocinio  con  una  argumentación  lógica  y  jurídica  en relación con la  naturaleza  y alcance del error aducido, con los motivos de casación y sentidos  de violación de la ley, según la causal elegida.   

La lectura de la demanda revela inmediatamente  el  desconocimiento  de  las reglas señalas en el párrafo anterior. Se limitó  el  recurrente a afirmar que la violación consistió en el no reconocimiento de  la  rebaja  de pena por concepto de confesión. Los escasos renglones destinados  a  la  labor  acabada de referir lo único que enseñan a la Corte es una simple  inconformidad,  cuyo  contenido  y propósito es imposible de ser identificados,  por  lo  que  resulta  imposible  para  la  Sala  conocer  de  fondo  el asunto,  imponiéndose la inadmisión de la demanda.   

5.  Otra  razón  que  viene  en  apoyo de la  decisión  que se ha de adoptar, lo constituye la  falta de exposición del  concepto  de  violación  de  las  normas que se consideran infringidas, lo cual  corrobora  la  imprecisión  de la demanda en la formulación de la proposición  jurídica,  para  lo  cual no basta citar el contenido de las disposiciones. Una  formulación así, conduce a un cargo incompleto.   

6. Lo dicho en esta providencia es suficiente  para  que la Sala, con base en lo dispuesto en el artículo 213 del C.P.P.   declare la inidoneidad formal de la demanda (inadmisión).   

                               

En  mérito de lo dicho, la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

                                            

Primero.  Inadmitir  la  demanda de casación  presentada  por  el defensor de EDUARDO GUERRERO VERA, conforme a lo expuesto en  la parte motiva. Declarar desierto el recurso.   

Segundo.  Contra  esta providencia no procede  recurso.   

Tercero.   Remitir  la  actuación  al  Tribunal de origen.   

Cópiese     y  cúmplase   

CARLOS  EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN   GALAN  CASTELLANOS                                CARLOS    A.    GALVEZ  ARGOTE                            

JORGE   A.   GOMEZ  GALLEGO                  EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO               

ALVARO   O.   PEREZ  PINZON                  NILSON    PINILLA  PINILLA            

TERESA    RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria   

    

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