16730oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16730  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA    DE   CASACION   PENAL   

Magistrado Ponente  

Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado        Acta        No.  181                                                                                                         

Bogotá  D.C.,   veintitrés  (23)  de  octubre de dos mil (2000).   

V   I   S   T   O   S   

Vencido  el  traslado para solicitar pruebas,  decide  la  Sala lo que en derecho corresponda respecto de la solicitud que hace  el defensor del requerido en extradición MAURICIO MEJIA TORO.   

L  A      P  E  T I C I O  N   

OFICIOS  

1.-            A la Fiscalía General de la Nación para  que  certifique  sobre  la  existencia  de  algún  proceso penal por los mismos  hechos  que  condujeron  a  la  captura  de  MAURICIO  MEJIA  TORO  con fines de  extradición.   En  caso  positivo  que  se  informe  la  Fiscalía  que lo  adelanta,  el  número  de  radicación  y  el  estado  del  mismo.   Si la  respuesta  fuera  negativa  reclama  que  la Fiscalía explique la razón por la  cual  ha  infringido  los artículos 13 y 15 del Código Penal que establecen la  obligatoriedad  para la Fiscalía de indagar la comisión de hechos punibles que  tengan  ocurrencia  en el territorio colombiano o en el exterior, con fundamento  en los principios de territorialidad y extraterritorialidad.   

El  propósito de esta petición es demostrar  que  el  hecho  imputado  debe  y debió ser investigado en Colombia por mandato  legal  y  no  en otro país, por cuanto ocurrió aquí.  Como la existencia  en  el  país de una investigación por los mismos hechos impide la extradición  del  requerido,  debe  decretarse la prueba que apunta a una de las formalidades  exigidas en la ley penal.   

2.-             Al   Departamento   Administrativo  de  Seguridad  DAS,  sección emigración, con el objeto de que informen cuándo fue  la ultima salida del país de MAURICIO MEJIA TORO.   

El objetivo de esta prueba es demostrar que el  requerido  en  extradición  “desde  hace  mucho  tiempo”  no  ha salido del  territorio  nacional  y  en ese orden de ideas está imposibilitado de atentar o  cometer un delito en el extranjero.   

3.-            A la Fiscalía General de la Nación, al  DAS  y  a  la Policía Nacional para que remitan “copia debidamente legalizada  en  original” de las 3 conversaciones del señor Alejandro Bernal Madrigal con  MAURICIO  MEJIA  TORO  que  fueron  interceptadas  y  a las que hace alusión el  agente  de  la Agencia Antidrogas Estadounidense DEA, por sus siglas en inglés,  en  el  requerimiento  de  extradición.  Una vez obtenidas las grabaciones  que  se  oigan en presencia de MEJIA TORO y se haga un análisis espectográfico  para   determinar   si   la   voz   grabada   corresponde   al   solicitado   en  extradición.   

El propósito de esta prueba es demostrar que  hay  una falsa motivación de la  petición de extradición, por no existir  correspondencia  entre  las  grabaciones  y lo que de ellas dice y transcribe el  agente de la DEA.   

4.-            A  los  organismos  investigativos  y de  seguridad  nacional (Fiscalía, DAS y Policía) con el objeto de que certifiquen  “en  qué  fecha  fue  judicializado  el  señor  Alejandro Bernal Madrigal en  Colombia”.   Así  mismo si en contra de MAURICIO MEJIA TORO  existe  algún   requerimiento   en   el   país   por   narcotráfico   o  algún  otro  delito.   

Con  esas  pruebas busca demostrar que Bernal  Madrigal  carece  de  antecedentes en Colombia y que por tanto cuando MEJIA TORO  le  vendió  los teléfonos se trataba de una operación comercial normal.   En  cuanto  al  requerido  en   extradición,  su  carencia  de anotaciones  judiciales  demuestra  que  se  trata de una persona con parámetros de conducta  correspondientes  a  un  ciudadano de bien y que existe una falsa motivación de  la petición pues nunca ha laborado para el llamado Cartel de Cali.   

5.-            Al Ministerio de Comunicaciones para que  certifique  si  en  Colombia está prohibida la venta de equipos telefónicos de  seguridad  o  “encriptados”.  En  caso positivo que señalen la legislación  que  así  lo  consagra  e  indique  si  se  trata  de  una conducta delictiva o  no.   

Con esa prueba pretende demostrar que la venta  de  unos  aparatos  telefónicos a Bernal Madrigal por parte de MEJIA TORO no es  una  conducta  penalmente  reprochada en  Colombia ni en los Estados Unidos  de  América  y que de ser ilegal su estudio e investigación le correspondería  exclusivamente a las autoridades judiciales nacionales.   

6.-            A  Comcel,  Celumóvil  y  Motorola  los  distribuidores  más  importantes  de  teléfonos celulares en el país para que  certifiquen  la  reglamentación  legal  que  exista en el país sobre el uso de  aparatos  celulares  en  el  país,  las  implicaciones  penales  de la venta de  teléfonos     celulares     “clonados”     y     la     venta     de    los  “encriptados”.   

Lo  anterior  para  demostrar que la conducta  desarrollada  por  MEJIA  TORO  no  es  punible, pues se limitó a venderle unos  teléfonos  celulares a Alejandro Bernal Madrigal y en Estados Unidos constituye  el  delito  de  “conspiración  con  medios  de  comunicación” para la cual  existe una sanción penal inferior a 4 años.   

7.-            A  la  sucursal colombiana de la empresa  Motorola  para  que  certifique  sobre la vinculación laboral de MAURICIO MEJIA  TORO a ella.   

Busca con ello probar que hay falsedad en las  motivaciones  del  requerimiento  de  extradición, pues allí se dice que MEJIA  TORO es empleado de Motorola, hecho que es falso,   

8.-            A la empresa “Omni Express & Cía.  Ltda.”  Para  que  certifique si el requerido en extradición ha utilizado los  servicios    de    esa    compañía    para    traer    al   país   teléfonos  celulares.   

Con  esto  busca  probar  que  la  actividad  comercial  de MEJIA TORO era la importación de aparatos celulares y su venta al  público  en  general,  dentro de esa labor la transacción realizada con Bernal  Madrigal    fue    apenas   una   más   dentro   de   las   que   habitualmente  hacía.   

9.-            Al  Ministerio  de Relaciones Exteriores  para  que  certifique  sobre  la  vigencia del Tratado de Extradición celebrado  entre  los Estados Unidos de América y Colombia en 1979, expresando las razones  jurídicas de las respuesta.    

10.-           Al  Ministerio  de Relaciones Exteriores  para  que  informe  si la Convención de Viena fue suscrita por nuestra nación,  si  esta se hizo con reservas, cuál fue su ley aprobatoria y si está vigente o  no en lo que tiene que ver con el Estado Colombiano.   

De  estas 2 pruebas no señala ninguna razón  para justificar su práctica.   

11.-           A  la Dirección de Impuestos Nacionales  DIAN  para  que certifique si MAURICIO MEJIA TORO declara renta, a la Oficina de  Registro  de Instrumentos Públicos  para que señale si es titular o no de  bienes  inmuebles  en  esta  ciudad  y  al  Banco  Santander para que remita los  extractos   de   la   cuenta   corriente   22-03633-7   de   la   que   él   es  titular.   

Con todo ello pretende probar que su defendido  es   una   persona  común  y  corriente,  con  modesto  patrimonio  económico,  totalmente alejado de las características de los narcotraficantes.   

12.-           Al  Ministerio  de Relaciones Exteriores  para  que  “alleguen  el  trámite”  realizado  por el agente federal de los  Estados  Unidos  de América Paul K. Craine para ingresar a Colombia y practicar  pruebas    en    el    asunto   criminal   a   que   atañe   el   trámite   de  extradición.   

13.-           A  la  Fiscalía  General de la Nación,  Oficina  de Asuntos Internacionales, para que envíen  copia auténtica del  trámite  formal que autorizó el ingreso a Colombia de los agentes federales de  Estados  Unidos a recaudar la prueba objeto de incriminación en contra de MEJIA  TORO.   

De estas últimas 2 pruebas no señala ninguna  razón para solicitar su práctica.   

EXHORTOS  

14.-           A la Fiscal Federal Auxiliar especial de  la  Fiscalía  Federal  del  Distrito Sur de la Florida en los Estados Unidos de  América  o  a quien tenga las 3 grabaciones, con el fin de que se aporten a las  mismas  a  las  que  hace  referencia  el  agente  de  la  DEA en el anexo E del  “adavit  (sic)”  aportado para requerir a MEJIA TORO. Las conversaciones son  las   ocurridas   en   los  días  8  y  12  de  julio  y  el  3  de  agosto  de  1999.   

El propósito de esa prueba es demostrar   que  el  cargo por el que se solicita a su defendido no guarda relación directa  con  la  transcripción  que  hace  el  agente de la DEA.  Este señala que  MEJIA  TORO vendió unos equipos telefónicos y la Fiscal indica que el cargo es  el  envío  de  droga en cantidad de 5 kilogramos hacia los Estados Unidos en un  período  que  va  desde  el  17 de diciembre de 1997 hasta el 4 de noviembre de  1999,  contradicción que – dice el defensor – “evita el envío del requerido,  pues  no  hay sustento formal del cargo como lo exige la ley procesal Colombiana  y tampoco la prueba de su ocurrencia”.   

15.-           A  la Fiscalía Federal del Distrito Sur  de  la Florida en los Estados Unidos de América para que envíe copia autentica  y  debidamente  traducida  de  todas  las  disposiciones  penales  aparentemente  infringidas  por  MAURICIO  MEJIA  TORO  y  del Título XXI, Capítulo 13 de las  leyes  federales  del  estado  de  Florida  que  tipifica  y  pena  el delito de  conspiración  mediante  el  uso  de  aparatos  o  medios de comunicación, cuya  sanción  es  inferior a 4 años.  También solicita que se remita copia de  todas    las    disposiciones    procesales    aplicables    en    el   Distrito  Federal.   

Considera   necesarias  esas  pruebas  para  demostrar  la ilegalidad e improcedencia del requerimiento de extradición de su  defendido  y el no cumplimiento de las formalidades legales por parte del Estado  requirente.   Es importante conocer en detalle la legislación penal de ese  país  para  demostrar  que  el  cargo  imputado  no  corresponde  a  lo  que la  investigación   arrojó.   Aun  estando  de  acuerdo  con  la  prueba,  se  demostrara  que no encaja en la ley penal escogida, sino en disposición diversa  en la legislación foránea.   

TESTIMONIALES  

16.-           Oír en exposición libre al requerido en  extradición  MAURICIO  MEJIA  TORO para que le explique a la Corte cuál fue su  relación  con  Alejandro  Bernal  y exprese las razones por las que solicitará  que la Corte emita concepto desfavorable para su extradición.   

Finalmente, el abogado defensor señala que lo  que  pretende  con  todas  las  pruebas  solicitadas  es  demostrar  la falta de  proporcionalidad  entre  el  acto imputado y la solicitud de extradición.   MAURICIO  MEJIA  TORO  se limitó a venderle unos teléfonos al señor Alejandro  Bernal  Madrigal  ,  pero  no  se  le puede hacer responsable de las actividades  delictivas  en  las  que  “participa  el  artefacto vendido”, pues no hay un  fundamento  formal  que  permita inferir que deba ser extraditado a partir de la  prueba obrante en la solicitud de extradición.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-            La  Sala  de Casación Penal de la Corte  Suprema   de   Justicia   debe   fundamentar   el   concepto   de   extradición  en:   

A.-  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

B.-  Demostración  Plena de la identidad del  solicitado.   

C.-     Principio     de    la    doble  incriminación.   

D.-  Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero, y   

E.-  El  cumplimiento  de  lo previsto en los  tratados   públicos,  cuando  ellos  rijan  la  relación  entre  los  Estados.  (artículo 558 del Código de Procedimiento Penal)   

Adicionalmente a lo anterior, la extradición  no  podrá  concederse cuando el fundamento de ella sea un delito político o de  opinión  (artículo  546), o cuando en el caso de colombianos por nacimiento se  trate  de  hechos  cometidos  con  anterioridad  a  la  promulgación  del  acto  legislativo    No.    1   de   1997.   (artículo   35   de   la   Constitución  Política)   

2.-            El  juicio  de  conducencia que sobre la  prueba   hace   esta   Sala   de   Casación   Penal,  está  entonces  referido  exclusivamente  a  la  aptitud  que tengan las pruebas para infirmar o demostrar  cualquiera  de  los  hechos  en los que la Corporación debe fundar su concepto,  por lo que a ello se procede en el análisis siguiente.   

3.-            La  prueba  relacionada en el numeral 1,  referida  a  la  existencia  de  otro  proceso  penal en Colombia por los mismos  hechos,  se  negará por impertinente pues aunque una de las formas de probar la  existencia  de  un  proceso  en  Colombia  es  la certificación de la Fiscalía  General  de  la  Nación,  el  hecho  que se pretende acreditar – existencia del  proceso  –  no  es  pertinente para la fundamentación del concepto que la Corte  debe rendir.   

Diversos  antecedentes  sobre  tal  tema  han  puesto  de  presente  que “no le corresponde a la Corte entrar a establecer si  en  Colombia  se  adelantan  otros  procesos  adversos  al solicitado, ni por lo  mismo,  establecer  si  entre  ellos  y  el  proceso  por  cual  es requerido en  extradición   se   dan   motivos  de  conexidad”1.   Ello  por  cuanto  el  destinatario  de  la  norma  es  el  Gobierno Nacional en tanto es esa la única  autoridad  pública  que  en  Colombia  puede  extraditar, de donde surge que es  también  el  quien  está  obligado  –  en  tanto  ejerce una función pública  reglada  legal  y  constitucionalmente  –  a  obtener  los elementos de juicio y  decidir  sobre  ellos cuándo  no hay lugar a la extradición porque por el  mismo  delito  la persona cuya entrega se solicita esté investigada o haya sido  juzgada  en  Colombia.   De tal norma no puede entenderse destinataria a la  Corte  que  en  materia de extradiciones regidas por el Código de Procedimiento  Penal  tiene  limitada  su  competencia  a  la  emisión  de un concepto con los  precisos  fundamentos  que señala el artículo 558 del Código de Procedimiento  Penal,   cuya  obligatoriedad  es  limitada  para  quien  tiene  la  obligación  constitucional y legal de decidir si puede o no extraditar.   

4.-            Las pruebas solicitadas en los numerales  2,  3,  4,  7,  8,  11,  14  y  15 son inconducentes en cuanto no tienen ninguna  relación  de  correspondencia  con los extremos sobre los cuales debe fundar la  Corte  el  Concepto  que  debe  rendir dentro de este trámite.  Todas esas  pruebas  tienen  en  común  que buscan establecer la inocencia del requerido en  extradición  respecto  de la acusación de que ha sido sujeto por una autoridad  judicial  de los Estados Unidos de América, a partir de que no ha estado en ese  país,  que  las grabaciones han sido mal interpretadas, que los hechos han sido  erróneamente  calificados,  o  que  simplemente  la  prueba ha sido estimada de  manera equivocada.    

Como ya tuvo oportunidad de definirlo la Sala  “(…)  dentro  del  trámite  que  finaliza  con la emisión del concepto por  parte  de  la  Corte,  lo  que  se  analiza de la documentación remitida por el  Gobierno  requirente,  es  su  validez  formal,  es  decir  que  conforme  a las  cláusulas  de los Convenios bilaterales o multilaterales sobre la materia, o en  su  defecto  a  las  del artículo 551 del Código de Procedimiento Penal, hayan  sido  agregados  por la vía diplomática y contengan el mínimo de información  necesaria  –  conforme  al  Tratado  o  a  la Ley – para el estudio del asunto y  decisión del concepto respectivo.   

“Deviene de lo anterior la inhibición de la  Corte  para  adentrarse  en  el  contenido material de la documentación o, peor  aun,  para  discutir  el  contenido  de  justicia material de las decisiones del  Estado     extranjero,    pues    la    conceptualización    de    ‘validez       formal’  hace referencia precisamente a ello,  a  la  ‘forma’,  es  decir  a  lo  contrapuesto a lo  esencial.   

“Y  es  que  no podría ser de otra manera,  pues   si  se  tiene  en  cuenta  que  la  extradición  es  un  instrumento  de  cooperación  internacional  mediante  el  que los Estados combaten la impunidad  derivada  de  la mera fuga de su territorio de los infractores de sus leyes, tal  dispositivo  de  asistencia y solidaridad internacional parte del supuesto de la  soberanía  tanto  del  Estado  requirente  como  del  requerido,  una  de cuyas  manifestaciones  más  clásicas es la administración de justicia, a través de  la  cual los Estados a través de sus Jueces y Magistrados ejercen la soberanía  al  interior  de  su  territorio imponiendo las sanciones a que haya lugar o, en  todo caso, resolviendo los conflictos conforme a su juridicidad.   

“Es en ese orden de ideas que las decisiones  jurídicas  de  un  Estado  que  sean necesarias para demandar de otro Estado la  extradición  de  una  persona,  son  materialmente intocables y solo pueden ser  objeto  de  revisión formal, es decir con prescindencia de su esencialidad, que  conforme  al  principio  de  la  buena  fe,  que  es principio de las relaciones  internacionales,  se  presume  legal  y  acertada”2.   

5.-            Las pruebas relacionadas en los numerales  5  y 6 son superfluas. Si lo que el defensor pretende demostrar con ellas es que  el  hecho  no  está penado en Colombia, es totalmente exótico hacerlo mediante  la  obtención  de  certificaciones  de  sociedades  comerciales  privadas  o de  autoridades  administrativas  sobre  la  existencia  de  normas  jurídicas  que  determinen  la  ilegalidad  o licitud de determinados hechos.  El principio  constitucional  que  rige  en  Colombia  de estricta legalidad en materia penal,  releva  de  probar  la  existencia  de  las  leyes que tipifican los hechos como  punibles.   

6.-             De  las  pruebas  relacionadas  en  los  numerales  9  y  10,  sobre  vigencia  del Tratado de Extradición de 1979 entre  Colombia  y  Estados Unidos y de la Convención de Viena, no se sabe cuál es su  propósito  demostrativo  por  cuanto el abogado defensor se abstuvo de señalar  cuál  era  su conducencia, ni siquiera precisa cuál es la Convención de Viena  a  la que se refiere, pues tal nombre se aplica a varios Tratados Multilaterales  que  ha  sido suscritos por la comunidad internacional en esa ciudad que alberga  una  de  las  sedes de la ONU.  Aparte de ello, no se encuentran necesarias  respecto  de  los  requisitos  consagrados  en el Código de Procedimiento Penal  sobre  los  que  debe  fundar  la  Corte  su  Concepto, por lo que se rechaza su  práctica.   

7.-             De  las  pruebas  relacionadas  en  los  numerales  12  y 13, el abogado defensor no entrega ninguna fundamentación para  su   práctica.    Probar  las  condiciones  en  que  agentes  de  Agencias  Judiciales  o de Seguridad de un país amigo ingresaron al territorio nacional y  se  mantienen  dentro  de él, no es un tema que tenga que ver con alguno de los  fundamentos  que  el  artículo  558  del Código de Procedimiento Penal señala  como  marco  obligatorio  del  Concepto  que  debe  rendir  la  Corte dentro del  Trámite    de    la   extradición.    Se   niegan   tales   pruebas   por  inconducentes.   

8.-            Tampoco  se  decretará la recepción de  una  “exposición libre” al requerido MAURICIO MEJIA TORO, para que explique  cuál fue su relación con Alejandro Bernal Madrigal.    

Dentro  del  trámite  de extradición que se  rige  por  el  Código de Procedimiento Penal, no tiene cabida la valoración de  las  pruebas  en  las  que  el  país  requirente haya fundamentado la decisión  judicial   que   en   Colombia  se  estime  equivalente  de  la  resolución  de  acusación.   La Corte dentro de tal trámite solo puede emitir un Concepto  que  no  es  obligatorio  para  el  Gobierno  Nacional, limitado a los estrictos  términos  que  define  el  artículo  558  del  Estatuto  que  al  tema  de  la  documentación  se  limita  a  mandar  que  se  analice  en  cuanto a su validez  formal.    

De  otra  parte,  si  como  lo  que  dice  el  defensor,  también  se pretende con tal versión  que el requerido informe  a  la  Corte  las  razones  por  las  que solicitará la emisión de un concepto  desfavorable,  para ese específico propósito la Ley Procedimental establece un  traslado  de  5  días  para  alegar.  Es allí en tal oportunidad procesal  dentro  de  la cual pueden formularse ante la Corte todas las razones de hecho y  de  derecho  que  el  requerido  y  su  defensor  consideren  para oponerse a la  emisión de un concepto favorable.   

En  mérito  de lo anteriormente expuesto, La  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

R   E   S   U   E   L  V  E   

Negar la práctica de las pruebas solicitadas  por el apoderado del requerido en extradición MAURICIO MEJIA TORO.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE           

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                         JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE                             JORGE                                  A.                                  GOMEZ  GALLEGO                         

MARIO            MANTILLA  NOUGUES             CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR                             

ALVARO         O.         PEREZ  PINZON                                 NILSON PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  .-                     Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, autos del 17  de  agosto  y  25 de septiembre de 1995, Radicación 10.624. Magistrado Ponente:  Juan Manuel Torres Fresneda.   

2.-                      Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación  Penal,  Concepto  de  extradición  del 10 de marzo de 1999, Radicación 14.324.  Requerido Richard Franz Jeschek.     

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