16711ago

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16711  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

APROBADO ACTA No. 138  

          Santa  Fe  de Bogotá, D. C., quince (15) de agosto del año dos mil  (2000).   

VISTOS  

          Vencido  el  término  de  traslado previsto en el artículo 556 del  Código  de  Procedimiento  Penal, resuelve la Sala las peticiones hechas por la  defensora    del    señor   JAIRO   MARIO   SÁNCHEZ  CRISTANCHO, requerido en extradición.   

ANTECEDENTES   

          El  Ministerio  de Justicia y del Derecho envió a esta Corporación  el  expediente  relacionado  con  el  trámite  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JAIRO MARIO SÁNCHEZ CRISTANCHO,  quien fue capturado el 13 de octubre de 1999 por orden del Fiscal  General  de  la Nación, en atención a la Nota Verbal N° 1037 del 7 de octubre  de  1999,  que remitió el Gobierno de los Estados Unidos de América, por medio  de su Embajada en nuestro país.   

          La  solicitud  de  extradición fue formalizada a través de la Nota  Verbal  N°  1190  de  26 de noviembre de 1999, acompañada de la documentación  correspondiente,  y  el  Ministerio de Relaciones Exteriores conceptuó que, por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso,  era  viable  acudir  a  las  normas  pertinentes del Código de Procedimiento Penal colombiano.   

PETICIONES Y RESPUESTAS  

          La   defensora   del  señor  JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ   CRISTANCHO   hizo   tres  peticiones,  que  discriminó en una principal y dos subsidiarias, así:   

1.   Petición  principal:  decretar la nulidad del auto por medio del  cual  la  Corte  avocó  el  conocimiento  de  la solicitud de extradición, por  violación  al  debido  proceso  y  al  derecho  de defensa, pues estimó que el  trámite  administrativo adelantado por los Ministerios de Relaciones Exteriores  y  de  Justicia y del Derecho se hizo sin indicar la existencia de una sentencia  condenatoria  o  de  una providencia equivalente a la resolución de acusación,  con  lo  cual  se  violaron  los  artículos  552,  551  y  566  del  Código de  Procedimiento Penal.   

Precisó que si el concepto del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  constituye  un  requisito  de  procedibilidad,  éste se  encuentra  viciado  pues  existe  contradicción  y  duda  sobre  los  conceptos  emitidos  por  dicho  Ministerio,  en  cuanto  mientras  el  Jefe  de la Oficina  Jurídica   indicó   que   no   había  Convenio  aplicable,  el  Ministro,  en  comunicación  al  Senado  de  la  República,  expresó  que  el  tratado entre  Colombia  y  Estados  Unidos  está vigente a nivel internacional, pero no puede  ser  aplicado  en Colombia por faltar el requisito constitucional de aprobación  mediante ley.   

          Señaló  que se violó el derecho al debido proceso y a la defensa,  al  ordenar  el Fiscal General de la Nación las capturas, pues no se allegó la  documentación  exigida por el artículo 551 del Código de Procedimiento Penal,  el  indictment no correspondía a una sentencia condenatoria o a una resolución  de  acusación,  la  formulación de cargos es anfibológica, ambigua e incierta  sobre  las  circunstancias  témporo-espaciales,  y  no  se relacionó en él la  autorización  de  interceptación  de las comunicaciones telefónicas por parte  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, lo cual vició el procedimiento, de  acuerdo  con  la  doctrina  del  árbol  de  los  frutos  ponzoñosos;  adujo la  extradición  es  improcedente,  pues  no se señaló que el señor JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO  hubiese  cometido  delitos  en  Estados  Unidos, como se deduce del testimonio del agente  PAUL   K.   CRAINE,   ni   se   determinaron   las   fechas   exactas  de  tales  hechos.   

          La  Corte  estima que esta petición resulta improcedente, pues como  ya  lo  ha  expuesto de manera reiterada, en atención a que no rige una ley que  adopte  convenio  bilateral  o  multilateral  alguno  con los Estados Unidos, la  procedencia  de  la  extradición  no  está sujeta a convenios internacionales,  sino  a  las  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (  auto  de  septiembre  22  de  1999.  M.  P.  Dr. Jorge Aníbal Gómez Gallego, radicación  15825).   

          En  el  estatuto  mencionado,  el trámite de la extradición pasiva  tiene  una  naturaleza  mixta,  esto  es,  administrativo  – jurisdiccional, con  nítida   delimitación   de   tres  etapas,  así:  la  primera,  de  carácter  preliminar,  de  naturaleza administrativa, que corresponde al Gobierno Nacional  en  cabeza  de  los  Ministerios  de  Justicia  y  del  Derecho  y de Relaciones  Exteriores,  a  quienes  compete  perfeccionar  el  expediente y emitir concepto  sobre  el  ordenamiento  jurídico aplicable, respectivamente, con el propósito  que esta Corporación rinda su concepto.   

          La  segunda  etapa,  de  naturaleza  judicial,  con  la  cual  se da  comienzo  al  trámite  formal  de la extradición, que corresponde a esta Sala,  que  implica correr traslado al requerido y a su defensor, practicar las pruebas  que  sean  admitidas  y las que dado el caso sean decretadas de oficio, disponer  que  el  expediente  permanezca  en  Secretaría  para  la  presentación de los  alegatos   para,  finalmente,  culminar  con  la  emisión  del  correspondiente  concepto  jurídico,  de  acuerdo con lo establecido en los artículos 557 y 558  del Código de Procedimiento Penal.   

          La  tercera etapa, también de naturaleza administrativa, en la cual  corresponde  al  Gobierno Nacional expedir la resolución que concede o niega la  extradición.   

          Como  consecuencia  de  la  naturaleza de cada una de las etapas, el  control   de   la   actuación   surtida  en  la  primera  y  tercera,  por  ser  administrativas,  corresponde  a  la propia administración o a la jurisdicción  contencioso  administrativa, y no a la Corte, a la que le compete únicamente el  control  de  la  legalidad  en  la  segunda etapa, es decir, en la de naturaleza  judicial.  Debe  precisarse,  que  con  relación a la primera, o preliminar, la  controversia  únicamente  es  viable  cuando  sea  expedida  la resolución del  Gobierno  que  decide  sobre el requerimiento (auto del 24 de noviembre de 1999,  M. P. Dr. Edgar Lombana Trujillo, radicación 15824).   

          Si  la  fase  preliminar,  en la cual se expidió el concepto por el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores que es censurado por la señora defensora,  es  de  naturaleza administrativa y controlable por la jurisdicción contencioso  administrativa  una  vez  se  profiera  la  resolución  que  niega o concede la  extradición,  carece la Corte de competencia para analizar los temas destacados  por  la  defensa  sobre  los  supuestos materiales de dicho concepto, pues si la  organización  política  se asienta en la interdicción de la arbitrariedad por  vía  de la delimitación de órbitas regladas de competencia funcional, resulta  contrario  a  dicho  propósito  que  se  solicite  a la Corte la resolución de  asuntos   cuya  competencia  exclusiva  y  excluyente  corresponde  por  mandato  constitucional  y  legal  a otras autoridades. La petición principal, entonces,  se rechaza por improcedente.   

          2.         Primera        petición  subsidiaria:   como  consecuencia  de  la  principal,  solicitó  la  defensora  devolver el expediente al Ministerio de Justicia, para  que  este  a  su  vez  lo  remita al Ministerio de Relaciones Exteriores, con el  propósito que lo perfeccione y presente de manera adecuada.   

          Esta  petición  resulta  improcedente,  pues  si  la  remisión del  expediente  por  el  Ministerio  de  Justicia  y del Derecho a esta Corporación  tiene  como  propósito  iniciar  el  trámite  judicial  que  la ley establece,  resulta  suficiente  que  contenga  los  documentos  a  que  hace  referencia el  artículo  551  del  Código  de Procedimiento Penal, pues ellos constituyen las  apoyaturas  sobre las cuales la Corte emite su concepto, como en efecto ocurrió  en el caso que ocupa la atención de la Sala.   

          Además,  si  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el artículo 555 del  Código  de  Procedimiento Penal,  “Una vez perfeccionado el expediente, el  Ministerio  de  Justicia  lo  remitirá  a la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Penal,  para  que  esta Corporación emita concepto”, es claro que el  perfeccionamiento  del  mismo  constituye  una  obligación  del  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho, la cual se encuentra satisfecha, según se deduce del  texto  del artículo 553 del Código de Procedimiento Penal, cuando no le falten  piezas  sustanciales,  pues  únicamente  en  tal  evento puede ser retornado al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  para  adelantar las gestiones necesarias  ante  el  Gobierno  extranjero  para  efectos  de  completar la documentación (  artículo 554 del Código de Procedimiento Penal ).   

Como   derivación   de   lo  expuesto  en  precedencia,  puede  concluirse  que  si  sobre la fase preliminar no es posible  plantear  controversia alguna de competencia de la Corte, más aún cuando dicha  fase  es únicamente controlable por la jurisdicción contencioso administrativa  una  vez se profiera la resolución que concede o niega la extradición, y no en  este  momento  del  trámite,  la  solicitud  resulta improcedente y por ello se  contesta negativamente.   

          3.         Segunda        petición  subsidiaria: la señora defensora planteó el acopio y  admisión  de  las  siguientes  pruebas, sobre cuya conducencia y pertinencia se  pronuncia  la  Corte,  de  acuerdo  con  los  alcances  propios de este trámite  especial.   

          Debe  precisarse inicialmente con toda nitidez  y rigor, que el  objeto  de  las  pruebas  (thema probandum)  solicitadas en el trámite de la extradición está estrictamente  delimitado  por los fenómenos jurídicos señalados en el artículo  558  del  Código de Procedimiento Penal: a) La validez formal de  la  documentación  presentada;  b)  La  demostración plena de la identidad del  solicitado;  c)  La  concurrencia de la doble incriminación; d) La equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero;  y  e) El cumplimiento de lo  previsto  en  Tratados Públicos, si fuere el caso; en consecuencia, por mandato  del  artículo 250 del mismo ordenamiento, deben ser rechazadas aquellas pruebas  que  no  conduzcan  al  fundamento  del concepto, sean  prohibidas  o  ineficaces, versen sobre hechos notoriamente impertinentes o sean  manifiestamente superfluas.   

          3.1.                      Pruebas relacionadas con la validez formal de la  documentación.   

          3.1.1.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales de la Fiscalía General de la Nación para  que  a  través  de  su  conducto el Gobierno de Estados Unidos informe sobre el  régimen  interno,  en  especial,  sobre la prohibición de solicitar o conceder  extradiciones  por  fuera  de  los  alcances  de  un tratado celebrado por dicho  país;  indicó  la  defensa  que  con  esta  prueba  pretende  demostrar que es  improcedente  la  solicitud  de  extradición  de los Estados Unidos, pues se ha  efectuado  mas  allá del cumplimiento de lo establecido en un acuerdo o tratado  internacional,  al  punto  que  en  las  notas  verbales  no  se  invoca ningún  convenio.   

          Encuentra  la  Sala  que  esta prueba es impertinente, pues si se ha  reconocido  que  no  existe  ninguna ley vigente aprobatoria de convenio con los  Estados  Unidos aplicable al caso, resulta obvio que en las notas verbales no se  hiciera  relación  a  instrumento  internacional  alguno.  Además, si con esta  prueba  se  quiere  acreditar que el país requirente violó alguna prohibición  interna,  tal tema es ajeno al objeto de esta fase judicial, y no es la Corte la  competente  para evaluar tal circunstancia en caso que así hubiera ocurrido. La  práctica de la prueba es rechazada.   

          3.1.2.  Recepcionar  la  declaración  de  la  señora  MERY BEATRIZ  ARDILA  POVEDA  o  de  quien  haga  sus  veces  como  Coordinadora  del Área de  Traducciones  del Ministerio de Relaciones Exteriores, sobre el procedimiento de  dicho  Ministerio con relación a la traducción de los documentos remitidos por  el  Gobierno de los Estados Unidos. Manifestó la defensora, que con esta prueba  pretende   acreditar   que   se   incumplieron  los  requisitos  formales  sobre  autenticación,  traducción  y  legalización de los documentos remitidos, pues  fueron  avaladas traducciones imprecisas hechas por personal ajeno al Ministerio  de Relaciones Exteriores y a su lista de traductores oficiales.   

          La  prueba  solicitada  es inconducente, pues aparece en el trámite  una  certificación  de  la  señora  MERY BEATRIZ ARDILA POVEDA, expedida en su  calidad  de  Coordinadora del Área de traducciones del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  en  la  cual  manifiesta  que “Confrontadas y revisadas las notas  verbales  No.  1183, 1184, 1185, 1186, 1187, 1189, 1190, 1200, 1202, 1203, 1205,  1207,  1209,  1211,  1212,  1213, 1218 y 1221 con las traducciones informales se  encontró  que  estas  últimas son traducciones fieles y completas en todas sus  partes”;   por   ello,  escucharla  en  declaración  sobre  el  procedimiento  utilizado  para  efectos  de  avalar  las  traducciones  informales no conduce a  ninguno  de  los  precisos  temas que se tratan en este trámite, por lo cual se  niega la prueba solicitada.   

          3.1.3.  Recepcionar  la  declaración de la señora PILAR GAITÁN DE  POMBO   o  de  quien  haga  sus  veces  como  Jefe  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía General de la Nación, sobre el procedimiento  aplicado  para la traducción de los documentos remitidos por el Gobierno de los  Estados  Unidos.  Expresó  la  defensa,  que con esta prueba busca acreditar el  incumplimiento   de   requisitos   predicables   de  la  validez  formal  de  la  documentación aportada.   

          De  manera  similar  a  la anterior, la prueba es inconducente, pues  con  acreditar  el  procedimiento que fue utilizado para realizar la traducción  de  los  documentos,  no  se  conseguiría  brindar  elemento  alguno  propio  y  exclusivo  de  los  taxativos  temas  de  los  cuales se ocupa este trámite. La  prueba se rechaza.   

         

          3.1.4.  Solicitar al Ministerio de Relaciones Exteriores la lista de  traductores  oficiales  (Inglés  –  Español  –  Inglés),  a  fin  de que esta  Corporación  designe  a  dos de ellos, a costas de la defensa, para realizar la  “efectiva  y real traducción” y certificación oficial del contenido de los  documentos  remitidos  por el Gobierno de Estados Unidos. Con esta prueba quiere  la  defensa  conseguir que las traducciones sean fidedignas, pues consideró que  las   obrantes   en   el  trámite  “cuentan  con  fenómenos  traslaticios  y  gramaticales acomodaticios”.   

          La  prueba  solicitada se rechaza por inconducente y superflua, pues  si  ya  obra  en  el  proceso  la nota verbal 1190, con la cual se formalizó la  solicitud  de  extradición  del  señor  JAIRO  MARIO SÁNCHEZ CRISTANCHO, cuya  traducción  informal  fue  confrontada,  revisada y avalada por la Coordinadora  del  Área de Traducciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, es inútil e  innecesario  insistir  en el análisis de unos documentos que ya fueron vertidos  al  español   y  recibieron la aprobación del funcionario competente para  ello;  además,  si  en la nota verbal de solicitud de extradición, la Embajada  de  Estados  Unidos destacó que se incluyeron los “documentos auténticos que  sustentan  la  presente  solicitud  de extradición de Jairo Sánchez Cristancho  junto  con  la  correspondiente  traducción”,  resulta  a  todas luces fútil  traducir    aquellos    documentos   sobre   los   que   ya   obra   traslación  idiomática.   

         

          La prueba pedida se rechaza.   

          3.1.5.   Solicitar   al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  las  disposiciones  legales  sobre  procedimientos  de certificación, legalización,  autenticación   y   traducción   de   documentos   expedidos  por  autoridades  extranjeras.  Indicó  la  defensa,  que  con  esta  prueba se quiere evaluar el  cumplimiento   o   no   de   los   requisitos   legales  establecidos  para  los  procedimientos  de  traducción, a fin de determinar la validez formal que pueda  corresponder a los documentos traducidos.   

         

          Si  las  disposiciones que regulan los procedimientos señalados por  la  defensa  son de carácter general, obligatorio y público, resulta superfluo  solicitarlas,  como  quiera que constituye obligación de quienes intervienen en  este  trámite documentarse sobre la normatividad legal que rige cada uno de sus  elementos.   

          La prueba se rechaza.   

          3.1.6.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su conducto se solicite al Gobierno de los Estados Unidos información  sobre  la  existencia  de  normas  que  rijan  la certificación, legalización,  autenticación  y traducción de documentos emitidos por autoridades extranjeras  y  los que resulten aplicables para hacer valer documentos de ese país frente a  otros  Estados.  Manifestó la defensora, que con esto pretende que se verifique  el  requisito  establecido  en  el  artículo  551  del Código de Procedimiento  Penal,  en  el  sentido  que  los  documentos  deben  ser  expedidos en la forma  prescrita en la legislación del Estado requirente.   

          La   práctica   de  tal  prueba  es  superflua,  pues  la  documentación  allegada  fue  expedida  y  autenticada  por la  autoridad  competente;  para  ello  cuenta con la firma  suscrita  del  señor  STROBE TALBOTT, Secretario de Estado del país remitente,  con  la  correspondiente  nota  de autenticidad de la señora FERNESIA CRAWFORD,  Asistente  de Autenticación del Departamento de Estado, y con la certificación  que  de  la  firma  de  ésta  última  hizo  la señora CONSUELO SANCHEZ DURAN,  Cónsul  de Colombia en Washigton D. C.; las notas verbales fueron remitidas por  vía diplomática, por lo cual se consideran auténticas.   

          En  consecuencia, resulta inútil verificar un tema sobre el cual no  se  evidencia  irregularidad  alguna, con el propósito indefinido señalado por  la defensa.   

          La prueba se rechaza.   

          3.1.7.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su conducto se solicite al Gobierno de los Estados Unidos información  sobre  el  régimen  legal  de  jurisdicción  y  competencia territorial de sus  organismos  de  investigación  criminal,  agencias  de  aplicación de la ley y  autoridades   judiciales,   así   como  el  alcance  de  la  territorialidad  y  extraterritorialidad  de  la  ley penal, en especial de los Títulos 18 y 21 del  Código federal de los Estados Unidos.   

          Considera  la  Corte  que  esta  petición  es inconducente, pues no  guarda  relación  con  los  aspectos  delimitados  y  precisos  que  deben  ser  abordados  en  este  momento  como  fundamentos del concepto que ha de emitir la  Corporación.   

          La prueba se rechaza.   

          3.1.7.Bis.  Con  carácter  subsidiario  respecto  de  la  anterior,  solicitó  la  defensa  oficiar  al Ministerio de Relaciones Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su  conducto  se  pida  al Gobierno de los Estados Unidos información  exacta  sobre  los actos que determinaron la solicitud de extradición, el lugar  y  fecha en que fueron realizadas las conductas imputadas al señor JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO, con el  propósito  de  acreditar  que  no  resulta  procedente la extradición pues los  hechos imputados no se cometieron en el país requirente.   

          La  práctica  de  esta  prueba es superflua, pues en los documentos  aparece  la cuarta acusación supletoria, formulada por el gran jurado contra el  señor  JORGE  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO,  que  reemplaza  las acusaciones previamente pronunciadas, y en la  cual  se  establecen  los  lugares y épocas en los que se cometieron los hechos  que  se  le  imputan;  igualmente,  con  relación al propósito invocado por la  defensora,  debe  destacarse  que  la forma de participación en la comisión de  los  delitos  por  parte  del requerido en extradición es asunto de competencia  exclusiva  del  país  requirente,  pues  obvio  es  decirlo, carece la Corte de  competencia  para establecer si se trató de un autor material, un determinador,  un instigador, un autor mediato, un cómplice, etc.   

          La prueba se rechaza.   

         

          3.1.8.   Escuchar   en   declaración   al  Ministro  de  Relaciones  Exteriores,  doctor GUILLERMO FERNANDEZ DE SOTO, para que exponga sobre aspectos  determinantes   relacionados   con   la  validez  formal  de  la  documentación  presentada  dentro  de  la  solicitud  de  extradición  del señor JAIRO  MARIO SÁNCHEZ CRISTANCHO. Expuso la  defensa,  que  con  esta  prueba  pretende aclarar por qué el concepto de dicho  Ministerio  fue  expedido  por funcionario diverso al Ministro, establecer si es  posible  que  un  subalterno expida conceptos contrarios a los suministrados por  el  Ministro  y  poner en evidencia el incumplimiento de requisitos formales del  trámite que debe ser conocido por esta Corporación.   

          Son  manifiestas  la impertinencia y superfluidad de esta prueba, en  atención  a  que  el  tema  objeto  de prueba de este trámite especial, es por  completo  ajeno  a establecer las relaciones de subordinación y acatamiento que  puedan  existir  en  el Ministerio de Relaciones Exteriores. Ahora, en cuanto se  refiere  a  acreditar  que  el  concepto  fue rendido por funcionario diverso al  señor  Ministro,  ello  se encuentra demostrado con la comunicación OJ.E 35015  del  pasado  29  de  noviembre, dirigida al Ministerio de Justicia y del Derecho  por   el   Jefe   de   la   Oficina   Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores.   

          No  sobra  recordar,  que  en virtud de lo dispuesto en el artículo  552  del  Código de Procedimiento Penal, la competencia para emitir el concepto  radica  en  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  sin  que por ello pueda  entenderse,  como  al  parecer  erradamente  lo  hace  la defensora, que ello es  competencia exclusiva y taxativa del señor Ministro.   

          De  manera  que  si  la  prueba  solicitada  es  apta para acreditar  circunstancias  ajenas  a  este  trámite,  se torna en impertinente; y si puede  servir    para    demostrar    circunstancias    ya    probadas,    deviene   en  superflua.   

          La prueba se rechaza.   

          3.2.                      Relacionadas con la plena identidad   

          3.2.1.    Recepcionar    declaración    al    señor   JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO, con el  objeto  de  “arrojar  elementos  de  juicio  sobre el cumplimiento preciso del  principio de la plena identidad”.   

          La  prueba  pedida es inconducente y superflua ya que en el presente  trámite  se  cuenta  con  material  suficiente relacionado con la identidad del  señor  SANCHEZ  CRISTANCHO,  por ejemplo el que resulta de comparar el nombre y  cédula  plasmados  en  la  solicitud de extradición, con los estampados por el  mandante  en  el  poder conferido a la señora defensora para que actuara dentro  de estas diligencias.       

          Escuchar  en declaración al señor JAIRO MARIO SÁNCHEZ CRISTANCHO,  entonces,   ningún  elemento  nuevo de juicio aportaría respecto del tema  mencionado.    

          La prueba se rechaza.   

          3.2.2.  Oficiar a la Registraduría Nacional del Estado Civil con el  fin   de   que  se  certifique  si  el  número  de  identificación  16.733.722  corresponde  a un documento de identificación que se considera válido; en caso  afirmativo, especificar sus datos.   

         Se  insiste,  el  fundamento  del concepto que debe emitir la Corte,  relacionado  con  la  identidad de la persona solicitada en extradición, cuenta  con  material  probatorio.  Por  ello, escribir a la Registraduría Nacional del  Estado  Civil  en  el  sentido indicado por la defensa, constituye una búsqueda  que  no  conduce  a nada y que, de acuerdo con el recaudo documental que obra en  el trámite, hace que ello sea superfluo e innecesario.   

         La prueba se rechaza.   

         3.2.2.Bis.   A   título  subsidiario,   impetra  la  defensora  solicitar  al Notario Único de Funza (Cundinamarca) copia del Registro Civil de  Nacimiento    del   señor   JAIRO   MARIO   SÁNCHEZ  CRISTANCHO,  al  parecer  nacido  el  5  de  mayo  de  1966.   

         En  virtud  del principio de necesidad de la prueba, estima la Corte  que  el  Registro  Civil de Nacimiento del señor JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO sería menester  si no  se  contara  con  ilustración  suficiente  sobre  su identidad. Pero como no es  así,  tal  documento  sería  superfluo  con  relación  al  tema que se quiere  probar.   

         La prueba se rechaza.   

         3.2.3.  Pedir  a  la  Registraduría  Nacional  del  Estado Civil la  tarjeta  decadactilar  y  documentos  de  reseña  que  reposen en sus archivos,  relacionados   con  el  señor  JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO,   “identificado  aparentemente  con  la  Cédula   de   Ciudadanía   No.   16.733.722   expedida   en   la   ciudad   de  Cali”.   

         La  prueba es superflua, pues no se requiere abundar probatoriamente  sobre  un  tema que, como ya se advirtió, cuenta con respaldo demostrativo para  efectos ulteriores.   

         La prueba se rechaza.   

         3.2.3.  Pedir  al Ministerio de Relaciones Exteriores certificación  acerca   de   si   el   señor  JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO  ha solicitado la expedición de pasaporte,  en  caso  afirmativo,  indicar el número del mismo, fecha de expedición, fecha  de  vencimiento  y  anexar copia de la solicitud. Argumentó la defensa, que con  esta  prueba  se  pretende  dar  cabal  cumplimiento  a  la  exigencia  de plena  identificación  del  solicitado en extradición, además de evitar extraditar a  quienes  no han cometido delito alguno y a quienes no han ingresado a territorio  extranjero a delinquir.   

         La  prueba  es inconducente, impertinente y superflua. En efecto, su  inconducencia  es  manifiesta, pues nada se acredita con establecer si el señor  JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO  ha  ingresado  o no a los Estados Unidos, es  decir,  con ello no se prueba la validez formal de la documentación presentada,  ni  la  identidad del solicitado, ni el principio de doble incriminación, ni la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero.   

         Además,  la  prueba  es  impertinente, pues si con ella se pretende  demostrar  que  el  señor  JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ CRISTANCHO no ha ingresado al  territorio  de  los  Estados Unidos, y por ello no ha delinquido, se trata de un  aspecto  extraño  al  tema  de la prueba propio  de  este  trámite, en el cual no puede discutirse el acervo  probatorio  recaudado  por  el  país  solicitante,  ni  la forma en que ha sido  valorado,  tarea  que  corresponde  a  la  órbita  de competencia de los jueces  extranjeros,  en  la cual no puede inmiscuirse la Corte, y que puede ser alegado  únicamente ante aquellos jueces.   

         También  la  prueba  es  superflua, pues la defensora no indicó de  qué  manera,  frente al conjunto de datos y signos de identificación que obran  en  la  actuación,  haría  falta  la  prueba propuesta para obtener la certeza  sobre el punto.   

         

         Se rechaza.   

         3.2.4.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su  conducto  se  exija al Gobierno de los Estados Unidos información  sobre    si    el   señor   JAIRO   MARIO   SÁNCHEZ  CRISTANCHO  ha  solicitado  la expedición de visa y/o  permiso  de  migración  y  naturalización de ese Gobierno, en caso afirmativo,  indicar  clase  de visa y fechas de expedición y vencimiento. Adujo la defensa,  que  con  esta  prueba pretende dar cumplimiento al requisito de identificación  plena,  en  atención  a  que  para  cometer  delitos  en  el  extranjero  y ser  plenamente  identificado,  es necesario agotar el cumplimiento de los requisitos  de ingreso y permanencia en el territorio extranjero.   

         Son   manifiestas   la   inconducencia,   la   impertinencia   y  la  superfluidad   de   la   prueba,   pues   si  su  propósito  es  desvirtuar  la  responsabilidad   penal   que   ha   sido   imputada   al   señor  SANCHEZ  CRISTANCHO, se reitera, esto es un  tema  que compete exclusivamente a los jueces extranjeros; además, la prueba no  tiene  aptitud  para  acreditar nuevos y relevantes elementos sobre la identidad  del procesado, como se ha reiterado en este auto.   

         La prueba se rechaza.   

         3.2.5.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su conducto se solicite al Gobierno de los Estados Unidos información  sobre    si    el   señor   JAIRO   MARIO   SÁNCHEZ  CRISTANCHO  ha ingresado al territorio de dicho país,  de  acuerdo  con  los  archivos  del  servicio  de migración y naturalización,  durante  los  últimos  cuatro  (4)  años,  así  como  información  sobre  la  utilización  de sistemas electrónicos de pago. Manifestó la defensora que con  esta  prueba  se  puede  acreditar  que  su defendido no ha estado ni conoce los  Estados Unidos, además, se conseguirá identificarlo cabalmente.   

         En  sentido  similar  a la anterior, estima la Corte que propósitos  como  el invocado por la defensora son ajenos a este trámite y a la competencia  precisa   y   delimitada   que   tiene   esta   Corporación   para   emitir  su  concepto.   

         La prueba se rechaza.   

         3.2.6.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su conducto se solicite al Gobierno de los Estados Unidos información  sobre    si    el   señor   JAIRO   MARIO   SÁNCHEZ  CRISTANCHO  ha  buscado la residencia y/o ciudadanía,  I.D.,  Licencia  de  conducción,  seguro  social  y/o  subsidio estatal ante el  servicio  de  migración  y naturalización y/o cualquiera otra entidad federal,  estatal  o  local del Gobierno de ese país. Indicó la defensa, que con ello se  pretende  acreditar  la  plena  prueba  de la identidad con el fin de obviar una  posible homonimia.   

         Sobre  la  identidad,  bastante  se  ha  dicho.  De  otra  parte, la  apoderada  no  señala por qué existen dudas sobre una posible homonimia que de  ninguna  manera  se  percibe  en  la actuación. Debe recordarse que las pruebas  solicitadas  en  esta  fase deben cumplir unas finalidades específicas, pues no  se  trata  de  solicitar  y  decretar  pruebas  para  no  acreditar algo, o para  demostrar   temas   ajenos   al   interés,  o  para  probar  lo  que  ya  está  probado.   

         La prueba se rechaza.   

         3.2.7.  Oficiar  al  Departamento  Administrativo de Seguridad (DAS)  con  el  objeto que certifique si el señor JAIRO MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO   ha salido del país en los  últimos  cuatro  (4)  años,  con  indicación  de  fechas de ingreso y egreso,  destino,  procedencia  y medio de transporte. Expresa la defensora, que con ello  pretende  acreditar  que  su  defendido  no  ha  salido  del país con destino a  Estados  Unidos,  por lo cual se concluye que se ha tramitado la extradición de  una  persona que no se encuentra plenamente identificada, pues no es posible que  alguien    sin   salir   del   país,   haya   cometido   delitos   en   Estados  Unidos.   

         Encuentra   la   Sala   que   son   notorias  la  inconducencia,  la  impertinencia  y  la  superfluidad  de  la  prueba;  inconducente porque podría  acreditar      que      el      señor     SÁNCHEZ  CRISTANCHO  no  ha  salido  del  país  con  destino a  Estados  Unidos,  lo  cual  no  es  tema  de  trascendencia  para este trámite;  impertinente,  pues  si  se  quiere demostrar que el requerido no ha ingresado a  los  Estados  Unidos, y que por ello no ha delinquido, ello tiene que ver con el  debate  propio  del  proceso  penal que adelantan los jueces extranjeros, que no  puede  ser  tratado por esta Corporación; y superflua, con base en que sobre la  identificación plena ya se ha dicho mucho en esta decisión.   

         La prueba se rechaza.   

         3.3.                      De la equivalencia de providencias   

         Oficiar  al  Ministerio de Relaciones Exteriores y/o a la Oficina de  Asuntos  Internacionales  de la Fiscalía General de la Nación, para que por su  conducto  se  solicite  al  Gobierno de los Estados Unidos información sobre el  régimen  legal  aplicable a la actuación denominada indictment, sus requisitos  formales  y  sus alcances dentro de una causa criminal, así como las facultades  para   su   modificación.  Manifestó  la  defensora,  que  con  esto  pretende  acreditar,  que  el  indictment no es equivalente a la resolución de acusación  del sistema colombiano.   

         Considera  la  Corte  que  esta  prueba  es  superflua,  pues  en el  expediente  aparece  la  información  que  demanda  la defensora. En efecto, la  señora  THERESA  M.B.  VAN  VLIET,  en  su  calidad  de Fiscal Federal Auxiliar  Especial  de la Oficina de la Fiscalía del Distrito Sur de la Florida, señaló  en  su  declaración  los  alcances,  requisitos, trámites y modificaciones del  indictment, como inicio del enjuiciamiento penal.   

         La prueba se rechaza.   

         3.4.                      De  la  vigencia  y  cumplimiento  de  tratados  internacionales   

         3.4.1.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por  su  conducto  se  solicite  a  la  Secretaría General de las Naciones  Unidas,   información   sobre  la  existencia  de  instrumentos  multilaterales  suscritos  por  los  Gobiernos  de  Colombia  y  Estados  Unidos  con los que se  establezcan  procedimientos de cooperación judicial internacional que consagren  procedimientos  de  extradición.  Con esta prueba se quiere acreditar que entre  Colombia  y  Estados Unidos existen tratados vigentes sobre extradición, por lo  cual  es  improcedente  aplicar  el Código de Procedimiento Penal, pues si este  fue   posterior   a   la  Constitución  Política  de  1991  que  prohibía  la  extradición  de  colombianos  por  nacimiento, la regulación que de tal figura  hace  es referida a los colombianos por adopción y a los extranjeros, luego mal  puede  aplicarse  ahora  el  Código de Procedimiento Penal a la extradición de  los colombianos por nacimiento.   

         Se  estima  superflua  la  prueba  solicitada, en atención a que ya  obra  en  el  proceso  comunicación  del Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,  en  el  cual  se  indicó  que  no existe convenio aplicable al caso,  obviamente  en  el  entendido  de que se carece en Colombia de norma aprobatoria  del Tratado.   

         

         Se rechaza.   

         3.4.2.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores y/o a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  por su conducto se solicite a la Secretaría General de la Organización de  Estados   Americanos,   información   sobre   la   existencia  de  instrumentos  multilaterales   de   carácter  regional  y/o  subregional  suscritos  por  los  Gobiernos   de   Colombia   y   Estados   Unidos  con  los  que  se  establezcan  procedimientos    de   cooperación   judicial   internacional   que   consagren  procedimientos  de  extradición.  Con esta prueba se quiere acreditar que entre  Colombia  y  Estados Unidos existen tratados vigentes sobre extradición, por lo  cual es improcedente aplicar el Código de Procedimiento Penal.   

         En  sentido  similar  a la anterior, la prueba es superflua, pues se  reitera,  ya se expresó que no hay instrumento internacional aplicable al caso,  legalmente adoptado.   

         La prueba se rechaza.   

         3.4.3.  Tener como prueba documental la comunicación de diciembre 6  de  1999,  dirigida  por el Ministro GUILLERMO FERNÁNDEZ DE SOTO a la Comisión  Segunda  del Senado de la República, así como el documento anexo a ella, en el  cual  se  expone  sobre  la  extradición,  tratados  internacionales  y algunas  consideraciones  sobre los principios de derecho internacional. Con esta prueba,  se  quiere  acreditar  que  existen  tratados  vigentes,  por  lo  cual  no  era  procedente dar aplicación al Código de Procedimiento Penal.   

         Prueba  superflua, el tema ya está suficientemente acreditado en la  actuación.   

         La prueba se rechaza.   

         

         3.4.4.  Escuchar en declaración al Ministro GUILLERMO FERNÁNDEZ DE  SOTO  sobre  la  vigencia de los tratados, y por qué las declaraciones rendidas  ante  el  Congreso de la República, son contrarias a lo expuesto en el concepto  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en el trámite de extradición del  señor  JAIRO  MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO.  La  defensora  indicó  que  con esta prueba quiere acreditar que  existen   tratados,  por  lo  cual  no  es  procedente  aplicar  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  y  que  además,  el  concepto  asumido como requisito de  procedibilidad está viciado.   

         Estima  la  Corte  superflua  e  impertinente  la prueba solicitada.  Superflua,  porque  el  tema  ya  se halla ilustrado en el expediente, y además  aparece  en  la  actuación  la  posición  oficial del Ministerio de Relaciones  Exteriores  con  relación  al  mismo  asunto;  impertinente,  porque  se quiere  acreditar  la  existencia  de  posibles o reales contradicciones al interior del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, circunstancia ajena al trámite que debe  cumplir  la  Corte que, como se indicó, se encuentra satisfecho sobre el punto.  Lo  demás,  compete  a  la  jurisdicción  contencioso  administrativa, una vez  proferida     la    resolución    definitiva    por    parte    del    Gobierno  Nacional.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.                      La     ilegalidad     de     las     pruebas  recaudadas   

         Con  el  propósito  de  demostrar  que  el  recaudo de pruebas, los  allanamientos  y  las  capturas  practicadas  en  la  operación  milenio fueron  ilegales,  y  violaron el derecho a la intimidad y el derecho al debido proceso,  la defensa solicitó la práctica de las siguientes pruebas:   

         3.5.1.  Recibir  declaración al General ROSSO JOSÉ SERRANO CADENA,  Director  de la Policía, al doctor ALFONSO GÓMEZ MÉNDEZ, Fiscal General de la  Nación,  al  doctor ANTONIO JOSÉ SERRANO M, Coordinador Nacional de Fiscalías  Delegadas  ante  los Jueces Penales del Circuito Especializado, al Coronel OSCAR  NARANJO,  Director  de  Inteligencia de la Policía Nacional y al General ISMAEL  TRUJILLO  POLANCO,  Director  de  Policía  Judicial  e  Investigaciones  de  la  Policía Nacional.   

         Considera  la  Corte  que las pruebas solicitadas son impertinentes,  pues  el  trámite  especial de la extradición no es el escenario adecuado para  cuestionar  las  pruebas  que  sirvieron  de  base al indictment, cuya legalidad  sólo  puede  objetarse  dentro  del  proceso  que  se  cumple  por parte de las  autoridades extranjeras.   

         Las pruebas se rechazan.   

         3.5.2.  Solicitar a la Dirección General de la Policía Nacional, a  la  Dirección  de  Inteligencia  de  la  Policía Nacional y a la Dirección de  Policía  Judicial e Investigaciones de la Policía Nacional,  la totalidad  de  grabaciones  (sin edición) realizadas durante el procedimiento de monitoreo  e  interceptación  de  comunicaciones  que  se  relacionan  en el affidavit que  sirvió   de   soporte   al  indictment  en  el  caso  del  señor  JAIRO          MARIO         SÁNCHEZ         CRISTANCHO.   

         Prueba  impertinente.  La  legalidad de las pruebas recaudadas en el  proceso  penal  adelantado  por  jueces extranjeros, sólo puede ser cuestionada  ante  ellos,  no  en este trámite especial, que debe referirse exclusivamente a  la  validez formal de la documentación presentada, la identidad del solicitado,  el  principio  de  doble  incriminación,  y  la  equivalencia de la providencia  proferida en el extranjero.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.3.  Solicitar a la Dirección General de la Policía Nacional, a  la  Dirección  de  Inteligencia  de  la  Policía Nacional y a la Dirección de  Policía  Judicial  e Investigaciones de la Policía Nacional, la transcripción  de  las  comunicaciones  interceptadas  que  se  relacionan  en el affidavit que  sirvió   de   soporte   al  indictment  en  el  caso  del  señor  JORGE          MARIO         SÁNCHEZ         CRISTANCHO.   

         Prueba  impertinente.  La  legalidad  de la prueba únicamente puede  ser objetada ante las autoridades extranjeras.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.4.   Solicitar  al  Instituto  de  Desarrollo  Urbano  (IDU),  a  Planeación   Distrital  de  Santa  Fe  de  Bogotá  y  al  Catastro  Distrital,  certificación  acerca  de  si la dirección Calle 125 No. 30 – 67 corresponde a  algún inmueble ubicado en esta ciudad.   

         Prueba  inconducente.  Se  desconoce  la  capacidad probatoria de la  información  demandada,  que  nada  acreditaría  con  relación  a  los  temas  precisos y delimitados de este trámite especial.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.5.   Tener   como   prueba  documental  los  tres  (3)  últimos  capítulos  de  la  obra  “Jaque  Mate”,  escrita por el General ROSSO JOSÉ  SERRANO CADENA, publicada por el Grupo Editorial Norma.   

         Prueba  inconducente  e impertinente, pues además de que la defensa  no  indicó  el  propósito  de  esta  prueba,  ningún elemento de juicio puede  aportar,  y  si  se refiere a la legalidad de las pruebas, se reitera, ello debe  ser debatido ante los jueces extranjeros, y no aquí.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.6.  Solicitar  a  la Fiscalía General de la Nación (Oficina de  Asuntos  Internacionales),  al  Ministerio de Justicia y del derecho (Oficina de  Asuntos  Internacionales  o a la dependencia que haga sus veces) y al Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  copia de la solicitud de asistencia del Gobierno de  los  Estados  Unidos  para  practicar las interceptaciones de telecomunicaciones  que  se  mencionan  en  el  affidavit  que integra el indictment, en el caso del  señor JAIRO MARIO SÁNCHEZ CRISTANCHO.   

         Prueba  inconducente. La legalidad de las pruebas que sirvieron como  fundamento  de  la  acusación  hecha  por el gran jurado al señor SÁNCHEZ   CRISTANCHO,  sólo  puede  ser  cuestionada ante los jueces extranjeros.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.7.  Solicitar a la Fiscalía General de la Nación (Despacho del  Fiscal  General  y  de la Dirección Nacional de Fiscalías) copia auténtica de  la  resolución  o providencia expedida por autoridad judicial colombiana, en la  que  se  decreta  o autoriza la interceptación de telecomunicaciones entre el 2  de  marzo de 1999 y el 13 de septiembre de 1999, a las que se hace referencia en  el affidavit.   

         Impertinente.  De  manera similar a la anterior, la legalidad de las  pruebas     sólo     puede     ser    cuestionada    ante    las    autoridades  extranjeras.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.8.  Solicitar a la Fiscalía General de la Nación (Despacho del  Fiscal  General  y  de la Dirección Nacional de Fiscalías) copia auténtica de  la  resolución  o providencia expedida por autoridad judicial colombiana, en la  que  se  decreta o autoriza la interceptación de telecomunicaciones entre el 17  de  diciembre  de  1998 y el 2 de marzo de 1999, a las que se hace referencia en  el affidavit.   

         Impertinente.  De  manera similar a la anterior, la legalidad de las  pruebas     sólo     puede     ser    cuestionada    ante    las    autoridades  extranjeras.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.9.   Solicitar   a   la   Fiscalía   General   de   la  Nación  certificación  sobre  la  existencia de investigaciones judiciales anteriores a  la  nota  verbal  por  medio  de  la  cual  se solicitó la captura con fines de  extradición   del   señor   JAIRO   MARIO  SÁNCHEZ  CRISTANCHO.   

         Prueba  inconducente,  que  nada  aporta  al  tema  específico  del  decurso de las diligencias ante la Corte.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.10.   Solicitar  a  los  organismos  del  Estado  con  funciones  permanentes  de  policía  judicial  (D.A.S., Policía Nacional, DIJIN y C.T.I.)  certificación   sobre   la   existencia   de  investigaciones  adelantadas  por  iniciativa  propia  o  por  comisión de la Fiscalía General de la Nación, con  relación    al    señor    JAIRO   MARIO   SÁNCHEZ  CRISTANCHO.   

         Prueba  inconducente,  que  nada  aporta al tema específico de este  trámite especial.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.11.  Solicitar  al  Fiscal  General  de la Nación y al Director  General  de  la Policía certificación sobre la naturaleza, contenido y alcance  de  la  intervención  de funcionarios de la D.E.A y demás agencias extranjeras  en  la  operación  milenio,  y  en  especial  su  presencia  en  los operativos  adelantados  por las autoridades colombianas, en el caso del señor JAIRO          MARIO         SÁNCHEZ         CRISTANCHO.   

         Impertinente.  De  manera similar a la anterior, la legalidad de las  pruebas     sólo     puede     ser    cuestionada    ante    las    autoridades  extranjeras.   

         La prueba se rechaza.   

         3.5.12.   Solicitar   certificación   de  legalización  de  gastos  reservados  y  origen  de  los  recursos utilizados en la operación milenio por  parte  de  la  Policía  Nacional, de acuerdo con lo establecido en el manual de  gastos    reservado    expedido    por    la    Contraloría   General   de   la  República.   

         Prueba  inconducente,  pues  nada  aporta a los temas específicos y  delimitados de este trámite.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

1.   Rechazar  la  petición  de  nulidad  formulada  por  la  defensora  del  señor  JORGE MARIO  SÁNCHEZ CRISTANCHO.   

2. Rechazar la solicitud de remisión de la  actuación al Ministerio de Relaciones Exteriores.   

3.  Rechazar  la  práctica  de las pruebas  solicitadas por la defensa.   

Notifíquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                          JORGE   E.   CORDOBA  POVEDA             

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ ARGOTE                             JORGE    ANIBAL    GOMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUES                                          CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON                                NILSON      PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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