16710oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16710  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA    DE   CASACION   PENAL   

Magistrado Ponente  

Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado            Acta  No.175                                                                                                          

Bogotá   D.C.,   octubre   diez   (10)  de  dos  mil  (2000).   

V   I   S   T   O   S   

Decide  la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  del  recurso  de reposición interpuesto por el defensor del requerido  en  extradición  NELSON  ALBERTO GIRALDO PALACIO en contra del auto que ordenó  correrles traslado para la solicitud de práctica de pruebas.   

EL     R E C U R S O    

Señalando   que   interpone   recurso   de  reposición  en  contra  del  auto  que  ordenó  correrle traslado a él y a su  defendido  para que pidieran las pruebas que consideraran necesarias, el abogado  defensor  de  NELSON  ALBERTO  GIRALDO  PALACIO  solicita  la devolución de las  diligencias  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  previa remisión de las  mismas  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  para  que perfeccione el  expediente  completando la documentación presentada por el Estado requirente en  cabal   cumplimiento   del   artículo   551   del   Código   de  Procedimiento  Penal.   

Estima  el  recurrente  que  aunque  de  la  revisión   desprevenida   de  la  documentación  acreditada  por  el  gobierno  requirente  podría  concluirse  que  se ha dado cumplimiento a la norma citada,  ello   no   pasa   de  ser  una  mera  apariencia,  lo  que  pretende  demostrar  así:   

1.-             Incumplimiento  del  numeral  1°  del  artículo 551 del Código de Procedimiento Penal.   

Concreta  la  presunta  infracción  de  ese  precepto  en  un detallado análisis comparativo de la resolución de acusación  colombiana  frente al “indictment” estadounidense, a partir del cual llega a  la  conclusión de que éste no es ni puede ser considerado “equivalente” de  aquella.   Aunque  reconoce  que  la  Corte  Suprema  de Justicia ha venido  aceptando  de  tiempo atrás que el indictment sí equivale a una resolución de  acusación,  estima  que  tal  situación  solo  se explica en “que quizá por  influjos  conceptuales  enderredor  (sic)  de  la  concepción  del  asunto  con  anterioridad  a  la  Constitución  de  1991,  o a la construcción que sobre el  debido   proceso   ha   venido   gestando   la   Corte  Constitucional  y,   probablemente,    por   que   no  decirlo,   por  presiones  de  orden  político”,   por   lo que invita  a  la  Corte   a  que haga un verdadero estudio de fondo – dice – como el que él plantea en su  escrito  y  que  “respetuosamente  les  invito  a  compartir  y  polemizar”.   

2.-             Incumplimiento  del  numeral  2°  del  artículo 551 del Código de Procedimiento Penal.   

Considera  que  la  documentación remitida a  través  de  la  Cancillería  carece del requisito señalado en ese ordinal, el  que  considera  de vital importancia para establecer la competencia para conocer  de  los hechos que son materia de investigación  y para determinar asuntos  como  el de la prescripción de la acción.  Todo ello bajo el entendido de  que    la    extradición   solo   procede   por   delitos   cometidos   en   el  extranjero.   

En  ese orden de ideas la documentación debe  señalar  exactamente  el  lugar  en territorio estadounidense y la fecha en que  fueron  ejecutados  los  actos que determinaron el pedido de extradición.   Advierte  que tal circunstancia no está demostrada en la documentación anexada  pues  se habla de un lapso comprendido entre el 17 de diciembre de 1997, o fecha  próxima  –  hasta  el  30  de  septiembre  de  1999  – o fecha próxima, en los  condados  de  Broward  y Dade en el Distrito Sur de la Florida, en la República  de  Colombia,  las  Bahamas,  la República de México y en otros lugares.    

Adicionalmente  a  ello,  indica  que la nota  verbal  1036  en  la  que  se  fundó  la  solicitud  de  captura  con  fines de  extradición  hace  referencia  a  presuntas  actividades  de  narcotráfico que  tenían  como destino final México “y su importación a Estados Unidos y para  recibir  de  regreso  el  dinero  de  la  droga”  , situación que estima debe  dilucidarse  por  cuanto  – en su sentir – la extradición solo puede concederse  por  delitos  cometidos  en  territorio de los Estados Unidos de América.   Para  probar  ello  llama la atención sobre un libro de reciente edición en el  que  un General (r) de la Policía Nacional afirma que las personas involucradas  en   la  llamada  “operación  milenio”  se  dedicaban  a  vender  la  droga  exclusivamente  a  México,  para que de allí fuera reexportada – por cuenta de  los mexicanos – a Estados Unidos.   

Concluye  que  la documentación no satisface  los  requisitos  del  ordinal 2° del artículo 551 del Código de Procedimiento  Penal  e impide que se realice un verdadero juicio de valor sobre la procedencia  o no de entregar eventualmente en extradición a GIRALDO PALACIO.   

3.-             Incumplimiento  del  numeral  3°  del  artículo 551 del Código de Procedimiento Penal.   

Concreta  este cargo a que no puede aceptarse  la  mera  identificación  nominal,  que   es  la  compuesta  por nombres y  apellidos,  fecha  de nacimiento,  nombres de los padres y todo lo incluido  en  la  tarjeta  decadactilar,  sino todas las pruebas que demuestren que a  quien  se  requiere  en  extradición  es  el  que participó en las actividades  delictivas.   Entonces  debieron  agregarse  las grabaciones, filmaciones y  fotografías  que  conduzcan  a establecer que NELSON ALBERTO GIRALDO PALACIO es  el  mismo  “Giraldo”  mencionado en el indictment  y que él es a quien  se   solicita  en  extradición  y  no  a  un  homónimo  suyo  o  de  similares  características físicas.   

4.-            Incumplimiento  del  artículo  552  del  Código de Procedimiento Penal.   

Lo  concreta a que en su sentir el Ministerio  de   Relaciones   Exteriores  no  emitió  el  concepto  que  en  esa  norma  se  reclama.    Partiendo   de   la   definición   gramatical  de  la  palabra  “concepto”,  llega a la conclusión que el emitido por la Cancillería sobre  aplicación  de  las normas del Código de Procedimiento Penal en el trámite de  la  extradición  de  GIRALDO  PALACIO no es tal, por no expresar las razones en  las  que  se funda su afirmación.  Además lo considera equivocado porque,  según   él,    sí   existen   Tratados   entre  los  Estados  Unidos  de  Norteamérica y Colombia que son aplicables al caso.   

Finalmente  y  como  petición  estrictamente  subsidiaria,  solicita  que  se oficie al Ministerio de Relaciones Exteriores en  solicitud  de  “un verdadero concepto que comporte la juridicidad debida, y en  donde   se  realice  un  estudio  profundo  y  detallado  de  la  existencia  de  instrumentos  internacionales  suscritos por los Estados Unidos de América y la  República  de Colombia, indicando, de persistir dicho Ministerio en la tesis de  no  existir  Tratado entre las dos naciones vigente, en materia de extradición,  los  fundamentos  de  orden  fáctico y jurídico que le llevan a desconocer los  pronunciamientos  de  la  Corte  Constitucional  y  de  un  amplio  sector de la  doctrina  que  reafirma la existencia y vigencia a nivel internacional de varios  tratados que regulan tal materia”.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-            El defensor del requerido en extradición  GIRALDO  PALACIO interpone recurso de reposición en contra del auto que ordenó  correrles  traslado para solicitar las pruebas que consideraran necesarias, para  que  en  su  lugar  se ordene la devolución de las diligencias al Ministerio de  Relaciones  Exteriores  a  través  del Ministerio de Justicia y del Derecho con  fundamento  en  la  supuesta  insuficiencia  de  la documentación agregada a la  actuación.    Utilizando   exactamente  los  mismos  términos1, la petición  se  contrae  a los mismo extremos de otras ya decididas por la Corte, en las que  se  reclamaba  la  devolución  de  la  documentación  para  efectos  de que se  completara.   

2.-            La insuficiencia que plantea el defensor,  la  refiere a la materialidad de la documentación.  Aunque reconoce que se  agregó  la totalidad de aquella de que  trata el artículo 551 del Código  de  Procedimiento  Penal,  estima  que el contenido de los documentos no es apto  para  la  demostración  de  cada  uno  de  los  elementos a los que ellos deben  referirse.   

Así,   discute   que   el  indictment  sea  equivalente  a  la  resolución  de  acusación;   que  los  hechos  estén  precisados  en cuanto a su ubicación geográfica; que el país requirente tenga  jurisdicción  para  reclamar  por  hechos punibles que aparentemente ocurrieron  por  fuera  de  su comprensión territorial; y, estima que deben agregarse otras  pruebas para probar la identidad del reclamado en extradición.   

3.-            La simple relación de la petición y del  contenido  de  la  misma,  pone  de  presente su improcedencia.  Todos esos  temas  y la forma como el abogado defensor plantea su discusión deben definirse  dentro  del  trámite  de  la  extradición  y  serán  materia del concepto que  deberá  rendir  la  Corte  en  cuanto  se ubiquen dentro de los fundamentos del  mismo (artículo 558 del Código de Procedimiento Penal).   

Para eso precisamente es que la ley prevé el  traslado  al  defensor  o  a su requerido, para que se soliciten las pruebas que  consideren  necesarias  para  infirmar uno cualquiera de los aspectos en los que  la  Corte  debe  fundar  el  concepto de extradición que ha de rendir.  No  puede  entonces  la  Corte  ordenar  la  devolución  de  las  diligencias  para  anticipar  en  un  estadio  en  el que no corresponde, una discusión que la ley  ubica exclusivamente en esta Corporación.   

4.-            Tampoco  tiene cabida la devolución del  expediente  a  la  Cancillería,  para  discutir  allí cuáles son los Tratados  internacionales  que deben aplicarse.  Esa misma petición – palabras más,  palabras  menos  -,  ha  sido formulada en otras peticiones de extradición y la  respuesta constante de la Corte ha sido la siguiente.   

“Sostuvo  la  Corte  en  el  auto objeto de  reposición  y  lo  reitera  ahora, que la ley es la que señala que el concepto  emitido  por la Cancillería, en principio, debe ser respetado, sin perjuicio de  los  análisis que sobre su vigencia interna ha hecho la Corporación al momento  de emitir el respectivo concepto de extradición.    

“Esos  juicios se han hecho a propósito de  decisiones  sobre  la  inconstitucionalidad  de  algunas  leyes  aprobatorias de  Tratados,  declaradas  por  el Juez de constitucionalidad o sobre variaciones de  la  ley  procesal que internamente rige la institución. Y es por ello que se ha  afirmado  y  ahora  se  reitera que se trata de cuestiones de puro derecho y por  tanto no susceptibles de prueba.   

“En  ese orden de ideas, debe mantenerse la  decisión  recurrida  en  cuanto  negó  la  práctica  de pruebas encaminadas a  demostrar  la aplicabilidad de Tratados Internacionales multilaterales, pues tal  tema  no  es objeto de prueba.  Los Tratados Internacionales requieren para  su  validez de la aprobación del Congreso de la República (artículo 224 de la  Constitución  Política),  propósito que no puede alcanzarse sino por medio de  la  expedición de una Ley (artículo 150  numeral 16 ib.), que actualmente  conforme  a las reglas establecidas por la Constitución Política rige solo una  vez  que  ha  sido  revisada  por  la Corte Constitucional, por lo que se estima  purgada  de vicios en tanto hayan superado tal control (artículo 241-10).   Siendo  necesaria  una ley para predicar la validez de un Tratado Internacional,  aquella  por  ser  de alcance nacional no es objeto de prueba (artículo 188 del  Código  de  Procedimiento  Civil) y el escenario para debatir su ejecutabilidad  es  otro,   por  lo  que  se  mantendrá  la  decisión contra la que se ha  interpuesto     recurso     de    reposición.”2    

5.-            Tampoco  se  oficiará  al Ministerio de  Relaciones  Exteriores  reclamando  un concepto en los términos que lo exige el  defensor  del requerido en extradición.   La ley bajo la cual se rige  este  trámite  de  extradición  no  señala  el requisito de sustentación del  concepto   que  el  defensor  exige.   El  artículo  552  del  Código  de  Procedimiento  Penal  únicamente  exige  que  el  concepto  de  la Cancillería  exprese                si  es  del  caso  proceder  con  sujeción  a convenciones o usos  internacionales o si se debe obrar con las normas del Código.   

Eso  precisamente  es  lo  que  ha  hecho  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores.  Ha  expresado  su concepto manifestando  cuál  es a juicio del gobierno requerido, la fuente formal bajo la cual se rige  este  trámite de extradición.   El requisito de la sustentación del  concepto  no  está  contenido en la norma que lo define y por tanto la Corte no  puede  hacer  exigencia de él.  La función pública como función reglada  que  es no puede hacerse sino dentro del marco de la Constitución y la Ley, sin  omitirla  y  sin  excederla.   En  este  caso  la  ley  señala  una  forma  específica  de  cumplimiento  de  un requisito y a ella se limita la Corte, sin  que    pueda    adicionar    el    texto    legal    con    el    pretexto    de  interpretarlo.   

Al  desarrollar  el  tema  en  un  reciente  pronunciamiento,  La  Corte  señaló que “(…) es una decisión de política  exterior  y  por  tanto  del  ejercicio  de la soberanía estatal frente a otros  Estados,  la  contenida en el Concepto de la Cancillería colombiana en cuanto –  de  consuno con el requerimiento de extradición – expresó que la fuente formal  aplicable  a este trámite específico es la Convención de Extradición de Reos  entre Colombia y el Reino de España del 23 de julio de 1892.   

“Esa   naturaleza   del  Concepto  de  la  Cancillería  colombiana  le  impide  a  la  Corte, aún ante la evidencia de la  existencia  de  un  Tratado  multilateral  que  pudo  haber  sido  integrado  al  bilateral,  fundamentar  el  trámite  de la extradición y el concepto sobre su  procedencia  en una Convención que no fue invocada por ninguno de los gobiernos  involucrados   en   la   solicitud   de   extradición  del  ciudadano  español  (…).   

“La  consideración  del  Concepto  de  la  Cancillería  como  ejercicio  de  la  política  exterior  del  país en cuanto  manifiesta   la   regla  interna  a  la  cual  debe  ajustarse  la  cooperación  internacional  que  demanda un Estado extranjero, le impide a la Corte completar  ese  concepto,  adicionarlo o desconocerlo, a menos que de su contenido aparezca  –   de   bulto   –   una   manifiesta   contradicción   con   la  Constitución  Política.   

“Cualesquiera que hubieren sido las razones  de  Estado  que aconsejaron tanto al gobierno Español como al colombiano omitir  la  invocación de la Convención sobre Represión de Falsificación de Moneda y  sus  dos  Protocolos, suscritos en Ginebra (Suiza) el 20 de abril de 1929, es lo  cierto  que  la  Corte  carece  de competencia para discutir esas razones, menos  aún     la     tiene     para    averiguarlas”3   

.   

Suficientes razones las expuestas para que, La  Sala de Casación Penal de la Corte   

Suprema de Justicia,  

R   E   S   U   E   L  V  A   

No  reponer  el  auto  por  medio del cual se  ordenó  correr  traslado  al  requerido  en extradición NELSON ALBERTO GIRALDO  PALACIO  o  a  su defensor por el término de diez (10) días para que soliciten  las  pruebas  que  consideren  necesarias.  Por la secretaría déjense las  constancias respectivas y contabilícese el término.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE           

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                          JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

No hay firma  

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE                             JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

                         

MARIO            MANTILLA  NOUGUES                              CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO         O.         PEREZ  PINZON                                NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1.-  Radicación  No.  16.731. Requerido en extradición Hermis de Jesús Betancourth  Ríos.   

2.-  Auto del 2 de agosto de 2000. Extradición, radicación No. 15.862   

3.-  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, Concepto de Extradición  del  15  de  agosto  de  2000, Radicación No. 15.325. País Requirente España;  Magistrado Ponente: Carlos Eduardo Mejía Escobar.   

                                                                                                                                                                                                                                   

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