16693abr

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     N°  16693   

                                        CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA   

                                          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado ponente  

Nilson   E.   Pinilla  Pinilla   

Aprobado Acta N°55  

Santa Fe de Bogotá D. C., abril siete (7) de  dos mil (2000).   

                                     A S U N T O   

Resuelve  la  Sala  el  recurso de apelación  interpuesto  por  un  Fiscal  Delegado  ante  el  Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Cali,  contra  el  auto de fecha 5 de octubre de 1999, mediante el  cual  una  Sala  de Decisión Penal de esa corporación, sustituyó la medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva proferida contra el ex Fiscal Regional  doctor JOSE MARIA RAMIREZ FERNANDEZ, por detención domiciliaria.   

         

ANTECEDENTES  

1.- El 21 de enero de 1999, un Fiscal Delegado  ante  el  Tribunal  Nacional,  decretó  medida  de  aseguramiento de detención  preventiva  sin  beneficio  de  excarcelación  contra  el  doctor  JOSE  MARÍA  RAMÍREZ  FERNÁNDEZ (fs. 121 y Ss. cd. original 1), contra quien el 10 de junio  del  referido  año profirió resolución de acusación imputándole los delitos  de  cohecho  propio  y  cohecho  por dar u ofrecer, cometidos en concurso con el  punible  de  falsedad  por  destrucción  u  ocultamiento  de documento público  (arts.  141, 143, 223 y 26 C. P.), posiblemente cometidos en ejercicio del cargo  de  Fiscal  adscrito  a  la Dirección Regional de Fiscalías de Cali (fs. 490 y  Ss. ib.).   

2.-  Por solicitud del procesado, una Sala de  Decisión  Penal del Tribunal Superior del Distrito de Cali, a cuyo conocimiento  correspondió  el  asunto por competencia,  en providencia del 5 de octubre  de   1999   (fs.   58  y  Ss.  cd.  Tribunal),   sustituyó  la  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  sin  beneficio  de excarcelación que  pesaba  contra  el  doctor  José  María  Ramírez  Fernández,  por detención  domiciliaria,  bajo  caución  de  diez (10) salarios mínimos mensuales, que se  cumplió  a  partir  del  día  siguiente,  previa suscripción de diligencia de  compromiso,  donde se determinó como lugar de la detención la carrera 60 A N°  11-50 de la ciudad de Cali (f. 73 ib.).   

Basó  tal  decisión en que estaban reunidos  los  ingredientes  objetivo  y  subjetivo  exigidos  por  el  artículo  396 del  estatuto  procesal  penal,  dado  que  los delitos por los cuales fue acusado el  doctor  RAMIREZ  FERNANDEZ  tienen  una  pena  mínima inferior a cinco años de  prisión;   y   por   otra   parte,   no   registraba  antecedentes  penales  ni  disciplinarios,  de  lo  cual  concluye  que  ha  llevado  una vida sana, existe  constancia  de  su  preparación intelectual y de conformar un hogar estable con  tres  hijos  en formación universitaria y no porque se encuentre vinculado a un  proceso  penal  va  a  dejar  de comparecer al mismo, ni a poner en peligro a la  comunidad.   

LA IMPUGNACION  

El  Fiscal Delegado ante el Tribunal Superior  de  Cali  comisionado por la Dirección Nacional de Fiscalías para actuar en el  juicio  como  sujeto  procesal (fs. 85 y Ss. cd. Trib.), apeló la decisión del  Tribunal,  advirtiendo  improcedente  la sustitución de la medida, por no estar  documentalmente  demostrado  que  el  doctor  JOSE MARIA RAMIREZ FERNANDEZ está  casado  “desde hace treinta años, con tres hijos, a quienes está educando en  la  universidad”  y  considerar  “obvio  que  para  analizar  las exigencias  subjetivas  del  artículo 396 del C. de P. P., haya de mirarse en la naturaleza  y  modalidades  del  hecho  punible,  su  gravedad  y  en  la  personalidad  del  sindicado,  no  para  concluir  si  requiere tratamiento penitenciario sino para  precisar  si  comparecerá  o  no  al  proceso  y  no  coloca  en  peligro  a la  comunidad”,  razones  que considera determinantes para afirmar  que “no  tiene  derecho  a la detención domiciliaria por no ser persona confiable” (f.  94 ib).   

                            CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

El  mínimo de la pena prevista para el hecho  punible  de  mayor  entidad por el que se acusa en este asunto al doctor RAMIREZ  FERNANDEZ  (cohecho  propio art. 141 C. P.), no se opone a la sustitución de la  detención  carcelaria  por  domiciliaria,  ni  fue  motivo  de  reparo  por  el  impugnante,   por   lo   cual   no   resulta   punto   de   análisis   en  esta  decisión.   

En cambio, desaparecer un expediente “previo  pago  para  ello” y ofrecer dinero a otros servidores públicos con idénticos  propósitos  “por  alguien  que  está  inserto  en  la grave y noble tarea de  dispensar  justicia  a  los  colombianos”,  son  circunstancias agravantes del  hecho  que “dejan ver a una persona capaz de cualquier cosa, pero en todo caso  que  coloca  en  peligro a la comunidad y que dado el momento no tendrá ningún  escrúpulo  en evadir la administración de justicia, la misma que él mancilló  despiadadamente” (f. 95 cd. Tribunal).   

Debe  aclararse  que  unas  son  las  causas  determinantes   de   un   comportamiento   humano,   que   puedan   conducir  al  establecimiento  de  circunstancias  genéricas  o  específicas  de agravación  punitiva,  que  por  su  misma  naturaleza  corresponde evaluar en el momento de  elaborar  el  juicio  de  culpabilidad y consecuente responsabilidad penal, así  como  el  posible  merecimiento  o  no  de  subrogados  (condena  de  ejecución  condicional  y  libertad  condicional),  si  hubiere lugar al pronunciamiento de  sentencia de condena como conclusión del enjuiciamiento.   

Tales  hipótesis no coinciden necesariamente  con  los postulados del instituto procesal de la detención domiciliaria, a cuyo  efecto  el  motivo  que  prevenga  sobre  eventual  contumacia  o riesgo para la  colectividad   por  la  permanencia  del  procesado  en  su vivienda, ha de  buscarse  en las relaciones con su familia, en el trabajo y con la comunidad. En  otras  palabras,  las  circunstancias  que rodearon la comisión del  hecho  punible  constituyen  criterios  cuantificadores  de  la pena (arts. 61 y Ss. C.  P.),  pero  difieren  de  las  precauciones concebidas por el legislador para la  determinación  de  la  detención  domiciliaria,  así  como  de las exigencias  subjetivas atinentes a este último propósito.   

Como refiere el Tribunal, el doctor JOSE MARIA  RAMIREZ  FERNANDEZ  afirmó  en su indagatoria (fs. 86 y Ss. cd. original 1) que  está  casado  desde  hace  treinta años con la señora Clara Duque Peralta, de  cuya  unión  existen  tres  hijos,  José  Hernando, Ricardo y Rodrigo Ramírez  Duque,  de  lo cual puede inferirse estabilidad familiar y que, por tal vínculo  afectivo   y   compromiso   parental,   su  comportamiento  domiciliario  sería  plausible.   

También tiene parte de razón el Tribunal, en  que  las  constancias  expedidas por la Procuraduría General de la Nación y el  DAS  (fs.  194,  y  354)  son  prueba de que al doctor RAMIREZ FERNANDEZ, que ha  trabajado   en  diversos  cargos   públicos   pero  ahora  carece  de  actividad  vinculante,  no  le  aparecen  antecedentes disciplinarios, penales o  policivos,  ni  investigación  distinta  de  la  presente. Además, Teresita de  Jesús  Melo  Aguirre  (f.197),  Manuel  Guillermo  Gómez  Gutiérrez (f. 202),  Armando  Padilla  Romero  (f.  210),  Fanny  Patricia Puertas Grisales (f. 215),  Javier  Alberto Padilla Avila (220), Liliana María Foronda Hernández (f. 222),  Hernando  Montoya  García  (f.  225),  Mabelly  Lemos  Torres (f. 229) y Fausto  Pabón  Dorado  (f.  231),  Fiscales,  empleados  y funcionarios de la unidad de  sistemas,  adscritos a la Dirección Regional de Fiscalías de Cali, quienes por  su  relación  laboral  con  el  procesado  testimoniaron respecto de los hechos  motivo  del  proceso,  nada dicen referente a comportamientos previos del doctor  JOSE MARIA RAMIREZ FERNANDEZ, en contra del Estado.   

No obstante, según lo analizado en el pliego  de  cargos que pesa  en su contra, el doctor RAMIREZ FERNANDEZ mostró gran  actividad  en  el  intento  de  desviar  el ejercicio de muy delicadas funciones  públicas,  no  sólo  las propias sino de otros servidores, acudiendo al dinero  como  vehículo  para perturbar la probidad indispensable en la administración,  que  contundentemente  estaba  obligado  a  conservar digna, honesta e incólume  frente  a  cualquier  clase  de  venalidad.  Pero,  llamado  como  ciudadano  y,  prevalentemente,  como  funcionario  de  la administración de justicia,  a  ser  adalid  del respeto que  a ella se debe, optó por una conducta que se  le reprocha contraria a su deber.   

De esas fallas en sus relaciones comunitarias,  se  deduce  grave  potencialidad  para  recaer  en desmedro de la colectividad y  volver  a  mercantilizar  sus  obligaciones  con  la  justicia,  a  riesgo de no  comparecer  al  adelantamiento   del  proceso,  por  lo  cual  no se pueden  considerar  satisfechas todas las condiciones previstas por el artículo 396 del  Código    de   Procedimiento   Penal,   debiendo   revocarse   la   providencia  apelada.   

En  consecuencia, se ordena la devolución al  procesado  de  la  caución  prestada  para  la  sustitución  de  la detención  preventiva  por  domiciliaria (f. 72 cd. Trib.) y se librará oficio al Director  del  INPEC,  para  que  disponga  lo pertinente al traslado inmediato del doctor  JOSE  MARIA  RAMIREZ  FERNANDEZ al lugar especial de reclusión que corresponda,  observando  lo  dispuesto  por  el  artículo  403  del Código de Procedimiento  Penal, en su condición de ex funcionario de la Rama Judicial.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprem000a de Justicia,   

R E S U E L V E :  

1°    REVOCAR  la  providencia  materia  del  recurso  de apelación,  mediante  la  cual  se  sustituyó  la  detención preventiva del procesado JOSE  MARIA RAMIREZ FERNANDEZ, por domiciliaria.   

2° En consecuencia, devuélvase al procesado  la   caución  prestada  para  tal  sustitución  y  líbrese  la  comunicación  pertinente  al  Director  del  INPEC  para  su  traslado al centro de reclusión  distinto  de  los  ordinarios,  en  el  que le corresponda volver a seguir en la  detención preventiva carcelaria que se restablece.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  despacho judicial de origen. Cúmplase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                                                            JORGE  E. CORDOBA  POVEDA                        

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE                           JORGE                                ANIBAL                                GOMEZ  GALLEGO                          

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                                            CARLOS                               EDUARDO                               MEJIA  ESCOBAR                          

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                                NILSON E. PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria              

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