16601jul

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16601  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                        

                      Magistrado Ponente   

                                                     Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                         Aprobado Acta No.  127   

Santafé   de   Bogotá  D.C.,   Julio  veintiséis (26) de dos mil (2000).   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la legalidad formal  de  la  demanda  de  casación  presentada  por el defensor del procesado ALBINO  HERNÁNDEZ  HERNÁNDEZ  contra  la  sentencia  del  Tribunal Superior de Cúcuta  fechada  el  12  de  julio  de 1.999 que confirmó el fallo de primera instancia  proferido  por  el Juzgado Quinto Penal del Circuito de la misma ciudad el 21 de  mayo  de  ese año, mediante el cual lo condenó a la pena principal de 25 años  de    prisión    al   declararlo   penalmente   responsable   del   delito   de  homicidio.   

HECHOS:  

Pasadas  las dos de la tarde del 27 de agosto  de   1.995    ALBINO  HERNÁNDEZ  HERNÁNDEZ  ingresó  al  establecimiento  público  de  billar  y  venta  de licor “La Gran Esquina”, localizado en el  barrio  Lomitas de la Cruz dentro del perímetro correspondiente al Municipio de  Salazar  de  las  Palmas,  Norte  de  Santander, donde después de conversar con  Héctor  Manuel  Ovallos  Garzón,  lo  invitó  a  jugar  billar  pool, en cuyo  transcurso  y cuando se encontraban en el “segundo chico” , se lanzó contra  su  contertulio  con  un  arma  corto punzante hiriéndolo a la altura del sexto  espacio  intercostal  izquierdo, causándole la muerte cuando era atendido en el  Hospital  Erasmo  Meoz  de  la  ciudad  de  Cúcuta,  a  donde fuera trasladado.   

LA DEMANDA:  

Después de sintetizar los hechos en la forma  como  los relatara el imputado y de advertir la carencia de prueba en el proceso  para  condenar,  toda  vez  que  las  obrantes resultan siendo parcializadas, el  defensor  del procesado HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ impugna la sentencia “de primera  y  segunda instancia por incurrir en una violación directa de la ley sustancial  correspondiente   al  error  de  hecho  al  crear  el  sentenciador  una  prueba  inexistente, es decir, la inventa (sic)”.   

Como “fundamento de la causal propuesta”,  comienza     y     culmina     el     libelo    bajo    la    siguiente    breve  argumentación:   

“El  error  de  hecho se presenta cuando el  fiscal   al   calificar   el   mérito   del   sumario,   inventa   ‘que  ALBINO  HERNÁNDEZ  HERNÁNDEZ  es  responsable  porque apuñaló a HÉCTOR MANUEL OVALLOS GARZÓN, en el momento en  que  este  se  agachó  y se disponía a atacar, hiriendo a mansalva’,  versión  que no está registrada en  el  expediente  por  ninguno  de  los  testigos,  mucho  menos  por  el  testigo  presencial SANTOS MALDONADO.   

El  fiscal  inventa  la  prueba  que lleva al  sentenciador   a   condenar  por  falso  juicio  emitido  de  existencia  de  la  prueba.   

Solicito con todo respeto a los Magistrados de  la  sala  de  casación  penal de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, casar la demanda  por  la  causal de violación directa de la ley sustancial por error de hecho al  inventar  la  prueba  el sentenciador que sirvió como soporte para su condena y  concederle  la  causal de legítima defensa según el numeral 4 del artículo 29  del C.D.P.P. (sic)”.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Carente de los  mas  mínimos  requisitos  señalados  por  el  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  es  el escrito de demanda de casación presentado en este  caso  por  el  defensor  del  procesado HERNÁNDEZ   HERNÁNDEZ, tal y  como  sucede en primer término, con el hecho de que el  libelo  no  contiene  la  identificación  de  los  sujetos  procesales, tampoco  precisa  la  sentencia  impugnada,  mucho  menos  se  efectúa  un resumen de la  actuación  procesal  desarrollada  y a la hora de realizar una síntesis de los  hechos  materia  de  juzgamiento,  el  censor  propone la secuencia que de ellos  hiciera el propio procesado en su indagatoria.   

2. Ahora, referido a  la  causal  aducida,  tampoco con esta elemental exigencia cumple el actor, pues  no   señala   con  claridad,  esto  es,  citando  bajo  la  nomenclatura  legal  correspondiente,  a cuál de los tres motivos previstos por el artículo 220 del  Código  de  Procedimiento  Penal  es  que ha acudido y aun cuando afirma que la  transgresión  a  la ley sustancial lo ha sido por la vía directa, confusamente  alude  a  un  presunto  error  de hecho que, como es bien sabido, pertenece a la  violación indirecta.   

3. Pero aun cuando  se  pudiera aceptar que la mención de la vía directa ha sido un simple lapsus,  ya  que  a  continuación  se  refiere  al  hecho de que el sentenciador habría  creado  “una  prueba  inexistente”,  el  referido  vicio  in iudicando no es  atribuido  al  fallador,  sino  al  fiscal que tuvo a cargo la calificación del  mérito  sumarial  de  las  pruebas,  desconociendo  así  de  contera,  que  la  impugnación  casacional  está  exclusivamente  dirigida contra la sentencia de  segunda  instancia  y que, en consecuencia, no le es dable al demandante en esta  sede  atacar piezas procesales diversas ni está llamado a alegar errores en que  hayan  podido  incurrir  los  distintos  funcionarios judiciales que intervienen  dentro  del  proceso  penal,  salvo  que  en  sus  actuaciones sea manifiesto el  desconocimiento  de  las  formas  propias del juicio o el derecho de defensa, lo  que  entonces podrían dar lugar a que se configure un motivo independiente para  atacar la sentencia en casación.   

4. Para finalizar,  de  manera  ciertamente inesperada, al tiempo que culmina solicitando se case el  fallo  por  ser violatorio por la vía “directa de la ley sustancial por error  de  hecho”,  pide  se reconozca al procesado la legítima defensa, no obstante  que,  como  es  ostensible,  en  ningún  momento el actor se ocupó en siquiera  plantear la existencia de la justificante.   

Por  tanto, siendo evidentes las deficiencias  técnicas   de   la   demanda,   la  misma  será  desestimada,  declarando,  en  consecuencia, desierto el recurso de casación que fuera concedido.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA en SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

RECHAZAR in límine  la  demanda  presentada  por el defensor del procesado  ALBINO  HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ  y  por  consiguiente,  declarar  desierto  el  recurso  de  casación propuesto ante el Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Cúcuta.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso  alguno  acorde  con  lo  previsto  por  el artículo 197 del Código de  Procedimiento Penal.   

Cópiese,   cúmplase   y   devuélvase  el  expediente al Tribunal de origen.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLLO  

No hay firma  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                          JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA   

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE                       JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO            MANTILLA  NOUGUES                              CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR   

ALVARO        ORLANDO       PEREZ  PINZON                                     NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

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