16448may

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16448  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

Dr.  ALVARO ORLANDO PEREZ  PINZON   

Aprobado Acta No. 090  

          Santafé  de  Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de mayo del año dos mil  (2000).   

VISTOS:  

Se   decide   el   conflicto  negativo  de  competencia  que  se  suscitó entre el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Santa  Marta y el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Cartagena, respecto de la ejecución de la pena impuesta a EMILIO  MANUEL  CASSIANI  URBINA, quien se encuentra recluido en la cárcel del Circuito  Judicial de El Banco Magdalena.   

ANTECEDENTES:  

1.  Mediante  sentencia  de fecha mayo 11 de  1995,  el  Juzgado  Unico  Promiscuo  Municipal  de  María  La  Baja (Bolívar)  condenó  a  EMILIO  MANUEL    CASSIANI   URBINA    a   la   pena principal de 50 meses de prisión, como autor del delito  de  hurto  calificado  y agravado, a la accesoria de interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  ese mismo período, y al pago de la indemnización de  perjuicios   morales  causados  con  la  infracción,  tasados  en  la  suma  de  $113.751.40 pesos.   

El 28 de abril de 1998 el citado sentenciado  fue  capturado  por  la  policía  y  puesto  a  disposición  del Juzgado Unico  Promiscuo  Municipal  de María La Baja. Al día siguiente, el 29 del mes y año  en  mención,  el  Juzgado  remitió   al  detenido  a  la  cárcel  de San  Sebastián  de  Ternera  de  Cartagena, para que sea purgada allí  la pena  impuesta.   

2.  Mediante Resolución No. 113 de julio 29  de  1998,  del    “INPEC “, Dirección Regional Barranquilla,  se  dispuso  el traslado del interno a la cárcel del Circuito Judicial de   El Banco (Magdalena).   

       

3. Como quiera que el procesado le solicitara  en  julio  de 1999 la libertad por pena cumplida, el Juzgado Promiscuo Municipal  de  María  La  Baja dispuso el envío del cuaderno original del expediente, por  competencia,  al  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de  Cartagena, para que conociera de la petición de libertad.   

EL CONFLICTO:  

1.  El  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Cartagena  recibió  el expediente en mención, pero  mediante  decisión  de  julio  27/99  se  abstuvo  de  resolver la solicitud de  libertad,  por  considerar  que  de conformidad con lo establecido en el Acuerdo  054  de  mayo  24  de  1994,  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  – Sala  Administrativa  –  el  Juzgado  competente  para  conocer  del  asunto  es el de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Santa Marta, por cuanto la  cárcel  donde  se encuentra recluido   el   procesado   pertenece   al  Circuito  Penitenciario  y Carcelario de esa  ciudad,  como  se  indica en el Acuerdo No. 472 de abril 6 de 1999, de la citada  Corporación.   

2.  El  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Santa  Marta  avocó el conocimiento de la petición  referida,  y  mediante  auto  de  agosto 23 del presente año, negó la libertad  solicitada.   

Sin  embargo,  al  día  siguiente, el 24 de  agosto,  el  citado Juzgado cambió de parecer y decidió que el competente para  conocer  de  la  ejecución  de la pena impuesta a EMILIO MANUEL CASSIANI URBINA  era  el  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  seguridad  de   Cartagena.  Señala  que  si  bien  al  Juzgado  en mención le asiste razón en  “puro”  derecho,   pretender  que  el  Juzgado de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  tenga competencia de la ejecución de las penas de todos  los  condenados  que  se  encuentren  en  las  cárceles  de  todo el territorio  departamental,   contrae   errada  interpretación  del  instituto  en  estudio.  Considera  que también debe aplicarse el principio procesal de la inmediación,  que  para  el caso, se concreta en la proximidad del Juez  de Ejecución al  condenado,  en  aras  del  seguimiento  de la materialización de la pena.    

Hace  énfasis  en que dicha inmediación no  tendría  lugar si le correspondiera del asunto en estudio, ya que la población  de  El Banco (Magdalena) se encuentra distante a 9 o 10 horas de Santa Marta, al  tiempo que a Cartagena sólo la separa 3 horas en carro.   

          Indica  que  en modo alguno al Circuito Judicial de su sede se le ha  atribuido  competencia sobre  la Cárcel del Circuito de El Banco. Sobre el  Acuerdo  472,  citado  por el Juzgado de Cartagena, afirma  que no obstante  sus  ingentes  esfuerzos,  no  lo  pudo  encontrar,  y  por  lo  tanto ignora su  contenido.  En  consecuencia,  le devuelve el expediente, y le propone colisión  negativa   de   competencia.                        

          3.  El  colisionado  trabó  el conflicto propuesto por su colega de  Santa  Marta  de  negarse  a  asumir el conocimiento del asunto en comento. Para  fundamentar   su  determinación,  le  resta  validez   a  las  “absurdas  interpretaciones,  como  lo  es  la distancia del interno entre los dos Juzgados  disidentes”,  y  reitera  que  los  acuerdos No. 054, de mayo 24/94, y 472, de  abril  6/99,  del  Consejo  Superior  de la Judicatura, Sala Administrativa, son  claros  en  señalar  que  el  sitio  de  reclusión  es  el  que  determina  la  competencia,  y  el  último de los Acuerdos citados, que organiza los Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  en  los  Distritos Judiciales del país, crea el  Circuito  de  Santa  Marta,  con cabecera  en esa ciudad, y con competencia  sobre  los  municipios  de  Ciénaga,  El  Banco,  El Plato y Santa Marta.              

          Remite,  por  lo  tanto,  la actuación a esta Corporación para que  dirima  el conflicto así consolidado, con base en el principio general que rige  esta  materia,  consistente  en que los conflictos de competencia sean resueltos  por  la  autoridad  jerárquicamente  superior  común  a  los  funcionarios  en  litigio,  la  cual  se  desprende  de los artículos 68-5, 70-5, y 72- 3. del C.  de  P.  P.   

         

CONSIDERACIONES DE LA SALA:  

          1.  La Corte ha reiterado que los conflictos que se suscitan una vez  culminado  el  proceso  con sentencia condenatoria ejecutoriada, no constituyen,  en  estricto  sentido,  el  incidente de colisión de competencia previsto en la  ley  para  las actuaciones procesales. No obstante, se asume el conocimiento del  conflicto   aquí   planteado   para   precaver   violaciones   a  los  derechos  fundamentales  del condenado, y en consideración, además, a que los servidores  públicos  trabados  son  Jueces  de  la  República,  que actúan dentro de ese  preciso  trámite,  que  pertenecen  a  diferente  Distrito  Judicial,  y por lo  tanto,   es  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia la  única  autoridad  que  puede  resolver  con  fuerza  vinculante  sobre  los dos  Funcionarios  Judiciales encontrados en controversia  sobre la competencia.   

          2.   Es  comprensible el desconcierto que produjo en el Juez de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Cartagena, el conflicto negativo  de  competencia  planteado  por su homólogo de Santa Marta. No es admisible que  ante  la  existencia  de  normas  especiales,  cuya  lectura  no  genera mayores  problemas  interpretativos,  como  son  los  Acuerdos 054/94 y  472/99, del  Consejo  Superior  de la Judicatura, Sala Administrativa, se pretenda recurrir a  un  principio  general  de  derecho  probatorio  para negarse a proseguir con el  conocimiento  de  un  asunto,  en  el  que  ya  se  había manifestado ser de su  competencia.                     

          3.  El  artículo primero del mencionado Acuerdo No. 54/94 es claro.  Señala  que  es  el  sitio  de  reclusión el que determina la competencia para  conocer  de  la ejecución de la sentencia. Se trata de un factor de competencia  de  índole  personal;  se  mantiene a tal punto, que sigue al convicto al lugar  donde  fuere,  pues  de ser trasladado de penitenciaría, su expediente debe ser  enviado  al  Juez  de  Ejecución  de  Penas  que  esté radicado en el lugar de  ubicación  del  centro  de  reclusión,  o,  en su defecto, al Juez que hubiere  dictado el fallo de primera o única instancia.    

          El   Acuerdo  472/99,  por  medio del cual se crean y organizan  los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  en  los Distritos Judiciales del  país,  clarifica  aún  más  el  asunto  en estudio. El artículo 1º. dispone  crear    los  Circuitos  Penitenciarios  y  carcelarios  en  el  territorio  nacional   para   fijar  la  competencia  territorial  de  los  Jueces  de  Ejecución  de Penas y Medidas de  Seguridad,  y  en su numeral 26 establece que  el  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta comprende el  Circuito Penitenciario y  carcelario   de  Santa  Marta,  “  cuya  cabecera  es la ciudad del mismo  nombre,  con  competencia sobre los municipios de Ciénaga, El Banco, El Plato y  Santa   Marta”.   (Resalta  la  Corte).     

          Lo  anterior  significa  que  el  municipio  de El Banco (Magdalena)  está  comprendido  dentro  del  Circuito  Penitenciario  y  carcelario de Santa  Marta,   competencia  territorial  que le ha sido adscrita en forma expresa  al   Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de dicha ciudad.  Luego  por  estar  recluido  el  procesado  EMILIO  MANUEL CASSIANI URBINA en la  cárcel   de  El  Banco  (Magdalena),   no hay duda que el funcionario  competente  para conocer del asunto en litigio es el Juez de Ejecución de Penas  de    Santa    Marta.                              

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

          1.  Asignar al Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de  Santa  Marta  la competencia para conocer de la ejecución de la condena del  procesado EMILIO MANUEL CASSIANI URBINA.   

          2.  Ordenar que el expediente se remita al Juez a quien se atribuyó  la competencia.   

          3.Comunicar  esta  determinación  al  Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de Cartagena; remítasele copia de este proveído.              

                Comuníquese  y  Cúmplase.             

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL          JORGE ENRIQUE  CORDOBA     POVEDA                         

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE           JORGE ANIBAL  GOMEZ GALLEGO   

                     

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                   CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR                     

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON           NILSON   PINILLA     PINILLA                                              

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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