16337dic

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16337  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 203   

          Bogotá   D.C.,   lunes   cuatro   de   diciembre   del   año   dos  mil.   

VISTOS  

          Se  ocupa  la  Corte  en  decidir  lo  concerniente  a  la casación  discrecional  invocada  por  el agente del Ministerio Público, para impugnar la  sentencia  de  segundo grado proferida por el Tribunal Superior Militar el 22 de  julio  de  1999 contra el soldado ROBINSON MANUEL ARIAS  ARRIETA,  por cuyo medio confirmó la condena de siete  (7)  meses  de  arresto impuesta al procesado por el Comandante del Batallón de  Infantería  Nº  46  “Voltígeros”  del  Ejército  Nacional con asiento en  Carepa,  Antioquia,  como  Juez  de primera instancia, al declararlo responsable  del      delito      de      deserción.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

          Mediante  informe  del  25  de  marzo  de  1998, el Comandante de la  Compañía   “Dorado”   adscrita   al   Batallón   de  Infantería  Nº  46  “Voltígeros”  con  asiento  en Carepa, Antioquia, dio cuenta de la presunta  deserción  de  las  filas  del  Ejército  Nacional  del  soldado  ROBINSON  MANUEL ARIAS ARRIETA, quien luego  de  disfrutar  del período de licencia que se le concedió y estando obligado a  retornar   a   su  sede  el  28  de  febrero  anterior,  jamás  lo  hizo.    

          La  correspondiente  investigación  la  adelantó  el Juzgado 21 de  Instrucción  Penal  Militar,  despacho  que  una vez emplazó al sindicado y lo  declaró  persona  ausente,  le  definió  su situación jurídica imponiéndole  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva como presunto infractor del  Art.  115  del  derogado  Código  Penal  Militar  -Decreto 2550 de 1988-.    

Fenecido   el   ciclo   instructivo,   las  diligencias  fueron  remitidas  al  Juez  Militar de primera instancia, quien en  aplicación  del  procedimiento especial establecido en aquel estatuto para esta  clase  de  asuntos,  por  auto  del  4  de marzo de 1999 le dio inicio al juicio  ordenando  los  traslados  pertinentes  tanto  al agente del Ministerio Público  como  al  defensor.   Agotado  el correspondiente rito, por fallo del 19 de  marzo  del  mismo año se puso fin a la instancia con el pronunciamiento del que  ya se hizo mérito en el introito de este proveído.   

El Tribunal Militar conoció de la sentencia  de  primera  instancia  por  el  grado  jurisdiccional  de  la consulta, la cual  confirmó  por  la  suya  del  22  de  julio del año pasado, como igualmente se  anotó  en el acápite inicial de la presente decisión, pero con la adición de  que  por  ministerio de la ley, el procesado no podía gozar del subrogado de la  condena de ejecución condicional.        

          Inconforme  el  Procurador Judicial de la instancia con el fallo del  Tribunal,  en  el acto de notificación del mismo hizo la escueta manifestación  de recurrir en casación (Fls. 101 Vto.).   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Sea  lo primero advertir que conforme con la  preceptiva  contenida en el Art. 18 transitorio de la Ley 553 del presente año,  y  en  el  entendimiento  de  que en el presente evento mal puede hablarse de un  recurso  de  casación  en  trámite  habida  consideración que la impugnación  extraordinaria  aún  no  se ha concedido, la legislación aplicable al caso que  ocupa  la  atención  de  la  Sala  es el Decreto 2700 de 1991 -artículos 218 y  siguientes-,  dado  que  el  correspondiente  recurso  se  interpuso  durante su  vigencia.   

Hecha la anterior precisión, dígase que la  doctrina   de  esta  Corte  reiterativamente  ha  señalado  los  requisitos  de  procedibilidad  del  recurso  extraordinario  de casación discrecional -sujetos  procesales  facultados  para  su  interposición, clase de sentencias contra las  cuales  procedía  y los motivos específicos que hacían viable su concesión-,  modalidad  de  impugnación a que está sujeto el pronunciamiento recurrido, por  tratarse  de  un fallo de segundo grado proferido por el Tribunal Militar por el  delito  de  deserción,  infracción  que  acarrea  una  pena  no superior a dos  años.   

Adicionalmente y acorde con lo normado en el  artículo  223  ibidem,  era  menester  interponer  dicho  recurso durante el término de ejecutoria del fallo  de  segundo  grado  impugnado,  esto  es, dentro de los 15 días siguientes a su  última  notificación  y,  en  ese  mismo  lapso, el impugnante también debía  correr  con la carga de presentar la fundamentación debida frente a los motivos  que  exclusivamente  la  ley  señala  al  efecto,  valga decir, la sustentación   pertinente,   bien   para  procurar  el  desarrollo  de  la jurisprudencia nacional con el fin de darle una  nueva  orientación  o  propender  por  su  unificación, ora para garantizar la  protección  y  restablecimiento de las garantías fundamentales violadas en las  instancias  ordinarias,  enseñándole a la Corte de esa manera en forma clara y  precisa,  el  por  qué  de  la  necesidad  de su intervención para conocer del  asunto por dicha vía.   

Esa sustentación es la que se echa de menos  en  el  evento  que  aquí se examina, pues si bien el impugnante extraordinario  interpuso  en  forma  oportuna  el  correspondiente  recurso, no cumplió con la  obligación  de  presentar  la  fundamentación  del mismo, así hubiese sido de  manera  sucinta,  pero  con nitidez y concreción en sus argumentos, a efecto de  que   la  Corte  pudiese  determinar  discrecionalmente  si  lo  concede  o  no.   

Tal exigencia deviene aún más perentoria en  tratándose  de  que  el  recurrente lo es precisamente el agente del Ministerio  Público,  omisión aquella que le impide a la Corte conocer los motivos por los  cuales  se  cuestiona  la legalidad del fallo atacado y, por consiguiente, dicha  circunstancia    inexorablemente    conduce   a   la   Sala   a   inadmitir   la  impugnación.   

          En  mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal, administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

          INADMITIR   la  casación  propuesta  en  razón  del presente asunto por el defensor de ROBINSON  MANUEL  ARIAS  ARRIETA,  conforme con las motivaciones  plasmadas en el cuerpo de este proveído.   

         

Cópiese y devuélvase a  la oficina de origen   

CÚMPLASE   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                              CARLOS    E.    MEJÍA  ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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