16107jun

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     Nº  16107   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACION  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON   

APROBADO    ACTA  No.093   

Santa Fe de Bogotá, D. C.,  seis (06) de junio del año dos mil (2000)   

VISTOS  

          La  Sala  se  ocupa  de  las peticiones hechas por el señor ROBERTO  ANGELO  FERRARIO  POZZI,  ciudadano  italiano,   y  su defensor, formuladas  antes  y  durante el traslado a que se refiere el artículo 556 del C. de. P. P.   

ANTECEDENTES   

          Mediante  nota  verbal  No.  537  del 14 de julio de 1999,  los  Estados  Unidos de América formalizaron la solicitud de extradición del señor  ROBERTO  ANGELO  FERRARIO  POZZI,  respecto  de  quien,  y  otros,  el 7 de  diciembre  de  1998  un  Gran  Jurado Federal reunido en San Juan de Puerto Rico  emitió   Pliego   Acusatorio   por   conspiración  para  poseer  y  distribuir  narcóticos  y  conspiración  para  cometer  lavado de dinero, imputaciones que  fueron  reiteradas  en un Segundo Pliego Acusatorio Subsiguiente producido el 29  de  diciembre  del  mismo  año.  Como  consecuencia  de  ello, el requerido fue  capturado   por   la   Fiscalía  General  de  la  Nación  el  16  de  mayo  de  1999.   

LAS  SOLICITUDES   

            Dictado  por  la  Corte el auto de traslado para pedir pruebas, el  señor  defensor  y  el  señor  FERRARIO  POZZI  hicieron llegar los siguientes  escritos:   

          1.       El  defensor.   

          1.1.  En un primer memorial, solicita que antes de resolver sobre la  petición  de  pruebas  se  pida  al  Ministerio de Relaciones Exteriores que la  Fiscal  Auxiliar adscrita al Tribunal Distrital de Puerto Rico explique por qué  el  primer  pliego  acusatorio  fue  cambiado  y  por  qué  ambos se relacionan  exclusivamente  con  su  defendido.  Añade  que  obtenida  tal  aclaración  se  permitirá  a  la  Corte  conceptuar con mejores elementos de juicio y saber con  certeza  si  ha operado o no la prescripción de la acción penal de acuerdo con  el código penal de los EE. UU.   

          1.2.  Enseguida aporta sus opiniones sobre la variación del Pliego,  se  formula varias preguntas y, al final, subsidiariamente pide se devuelvan las  diligencias  al  Ministerio  de  Justicia para que este complete la información  que requiere en su escrito.   

          1.3.  En  su  segunda  petición  postula  se tengan como pruebas el  Affidavit  No.  4.O8O  suscrito por el abogado William Burgos Calderón, los dos  Pliegos,  las órdenes de arresto y el “Criminal Docket for Case No. 98-CR-189  All”,  expedido  y  recogido  por  el mismo abogado. Esta última petición la  justifica   diciendo  que  con  la  documentación  exigida  se  evidencian  las  inconsistencias  advertidas  por  el señor FERRARIO, en especial lo relacionado  con  el  cambio  de  nombres,  en  el  primer  Pliego, de Ramón Rodríguez y de  Roberto  Rodríguez,  y en el segundo, con el nombre de Marcelo Ceballos. Añade  que,  además,  ello es de “…vital importancia para aclarar la forma como se  produjo  el  segundo Pliego de cargos del 28 de diciembre de 1998, el mismo día  en  que  se  vinculó  al  señor  Marcelo  Ceballos  dentro  del  #  31  de los  imputados”.   

          1.4.  En  el  mismo  texto  solicita  la  práctica  de dos pruebas:   

          1.4.1.  Se  señale  día  y  hora  para oír en audiencia directa y  personalmente  al  señor FERRARIO, con el fin de que explique el escrito que ha  hecho  llegar  a  la Corte, con lo cual podrá la Sala evidenciar la manera como  se   han   presentado   los  dos  Pliegos,  explicaciones  importantes  para  la  valoración  de  los principios de doble incriminación y de equivalencia de las  providencias proferidas en el extranjero.   

          1.4.2.  Se  solicite  copia  auténtica de las disposiciones penales  aplicables  al  caso,  de acuerdo con lo establecido en el No. 4o. del artículo  551  del  C.  de.  P.  P.,  teniendo  en  cuenta  que  las  remitidas  no están  transcritas   en   forma   completa   y  correcta,  “…como  lo  ordenan  las  disposiciones vigentes sobre el trámite de la extradición”.   

          2.  El señor FERRARIO  POZZI.   

          Entrega   un voluminoso estudio constituido por sus réplicas a  la  declaración  del  Agente  John Smallwood y a las afirmaciones y acusaciones  descritas  en  las  notas  verbales, por sus respuestas al cargo sobre lavado de  dineros  y  por  sus consideraciones sobre violaciones al debido proceso. Agrega  luego  otro  escrito,  similar  al  anterior,  en  el  que,  además, expone sus  apreciaciones   sobre  la  validez  formal  de  la  documentación  y  sobre  la  equivalencia  de las “acusaciones”, fenómeno este que, dice, no concurre en  la actuación.   

CONSIDERACIONES   

1.  PRESUPUESTOS   

              

          1)  Por  mandato del artículo 558 del C. de. P. P., el concepto que  emita  la  Corte  para  efectos  de la extradición se circunscribe a la validez  formal  de la documentación que le hace llegar el ejecutivo, a la demostración  plena  de  la  identidad  del  requerido, al análisis del principio de la doble  incriminación,  a  la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero  y, cuando sea del caso, a lo previsto en los tratados públicos.   

          A  más de la nitidez  de la norma citada, también emana de la  parte  final  del  artículo  556  del  mismo  estatuto  que  la Corte, luego de  solicitadas  las  pruebas por la parte defensiva,  se debe pronunciar sobre  aquellas   que,   pedidas  u  oficiosas,  sean  indispensables  para  emitir  el  concepto.   La  petición  de  pruebas  que  sea hecha con base en el mismo  artículo  556,  entonces, se debe referir al objeto de la tarea de la Corte, es  decir, al contenido del artículo 558 del Estatuto Procesal Penal.   

          La  observación  del  articulado  relacionado  con  la extradición  conduce  a  idéntica conclusión. Por ello, todo lo tocante con la concesión u  ofrecimiento  (artículo  547),  con  la  potestad  de  ofrecerla  o  concederla  (artículo  548),  con  los requisitos (artículo 549), con las condiciones para  el  ofrecimiento  o  la  concesión (artículo 55O), con la documentación anexa  (artículo  551),  con el estudio y eventual perfeccionamiento de los documentos  recibidos  en  Colombia  (artículos  553/4),  con  la  resolución  que niega o  concede  el  pedido (artículo 559), con la improcedencia o entrega diferida por  la  existencia  previa  de un proceso en Colombia (artículos 56O y 565), con la  prelación  frente  a la pluralidad de demandas de extradición (artículo 561),  con   la   entrega  (artículo  562),  con  los  gastos  (artículo  564),  etc,  corresponden  enteramente  al ejecutivo, con la esporádica participación de la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  por  ejemplo  para  capturar  al procesado  (artículos   562   y   566)   y   para  otorgarle  libertad  (artículo  562  y  568).   

          La ley, así, dice con  exactitud qué compete a la Corte.   

          2)  El  artículo  25O  del  C.  de.  P.  P.  estructura  uno de los  principios  generales  de  las pruebas en Colombia. De acuerdo con él deben ser  inadmitidas  o  rechazadas  todas  aquellas  que  sean  prohibidas,  ineficaces,  impertinentes, superfluas o inconducentes.   

          De  los  dos  puntos  señalados  surge claro que la petición a que  alude  el  artículo  556 de la ley procesal penal tiene que estar vinculada con  pruebas  eficaces,  pertinentes,  útiles o necesarias y conducentes, orientadas  exclusivamente  hacia  aquello  en que debe estar fundamentado el concepto de la  Corte,    vale   decir,   hacia   lo   indicado   en   el   primer   presupuesto  sentado.   

2.  RESPUESTAS  A  LAS  PETICIONES   

          Sobre los escritos del  señor defensor.   

          1.   La  solicitud  hecha bajo el número 1.1. del capítulo de  las  “Solicitudes” es impertinente pues, en últimas, apunta al fenómeno de  la  prescripción  de  la acción, tema desvinculado de las tareas que la ley le  otorga  a  la  Corte en el trámite de extradición, excepto cuando esta se rige  por    tratados    y   estos   exigen   pronunciamiento   judicial   sobre   tal  tópico.   

          2.  Lo  pedido  en  el  punto  1.2.  tampoco  es  viable  porque  la  documentación  remitida por el ejecutivo es suficiente. La Sala no observa que,  para  los  mismos efectos del punto 1.1., sea necesario retornar las diligencias  al  estadio  administrativo anterior con el fin de que el Ministerio de Justicia  complemente su legajo.    

          3.  Lo  solicitado  en  el  tema  1.3.  también  es  impertinente e  innecesario  respecto  del  objetivo de la labor que debe cumplir  la Corte  en   este   momento,   primero,   porque   pedir   se  tengan  como  pruebas  un  “affidavit”  y las órdenes de arresto, para demostrar las inconsistencias a  que  alude el señor FERRARIO en sus planteamientos, está fuera de su función;  segundo,  porque  los  pliegos acusatorios ya obran en el expediente; y tercero,  porque  frente  a  unos  análisis  que  se  hacen  sobre la equivalencia de las  providencias   acusatorias  y  sobre  la  eventual  responsabilidad  del  señor  FERRARIO,  ya  hubo respuesta por medio del auto del 13 de agosto de 1999, en el  cual  se  dispuso  que el material anexo podría ser estudiado en la oportunidad  correspondiente,  es decir, al momento de decidir sobre la práctica de pruebas,  tarea que se cumple por medio de este auto.   

          4.  La  petición señalada como 1.4.1. también se niega pues no es  inherente  al  trámite  judicial  de  la  extradición  prever  audiencias para  escuchar  a  la  persona  solicitada  menos  sí, como sucede en este asunto, se  quiere  insistir  en  temas relacionados sustancialmente con la responsabilidad,  que  no  son  materia  del  concepto  que  debe  emitir la Corte, y con aspectos  relacionados  con la doble incriminación y la equivalencia de las providencias.  Sobre  esto último, téngase en cuenta que en el momento de conceptuar de fondo  ello  debe  ser  objeto  de análisis puramente jurídico por parte de la Corte,  previa  oportunidad  que  agotan  los  sujetos  procesales  para  presentar  sus  propuestas.   

          5.  En  el punto 1.4.2. se exige obtener copias de las disposiciones  aplicables  al  caso  pues las remitidas no están completas y no son correctas.  Aparte  de  que el defensor no explica en qué consisten las irregularidades que  anota,  se  responde  que  ello  también  es  innecesario  pues la normatividad  aplicable  al  asunto  estudiado se desprende, con nitidez, de las declaraciones  juradas  de  Guillermo  Gil,  Fiscal  Federal del Distrito, y John E. Smallwood,  Agente  Especial  del  Servicio de Rentas Internas de los EE. UU., así como del  Pliego  Acusatorio  subsiguiente,  firmado por el Presidente del Gran Jurado, de  la  orden  de  arresto  emitida  contra  el  señor  FERRARIO, de la traducción  certificada  del  documento  denominado  “Ofensas”  y  de  la  solicitud  de  extradición  hecha  a  través  de  la  Embajada de Estados Unidos de América.  Estas  piezas, por lo demás, corresponden al requisito establecido en el inciso  2o. del artículo 551 del C. de. P. P.    

          Sobre los escritos del  Señor FERRARIO.   

          Como  se  indicaba,  se dirige a la Corte para hacer observaciones –  réplicas-  a  varios  temas,  casi  todos ellos relacionados con su ausencia de  responsabilidad,  por ejemplo respuestas a la declaración del Agente Smallwood,  a  las  acusaciones  hechas  en  las  notas verbales, a la violación del debido  proceso  y,  luego,  muestra  sus  apreciaciones  sobre  la validez formal de la  documentación  remitida  por  los  Ministerios  y  sobre la equivalencia de las  “acusaciones”.   

          La   respuesta   a   sus   textos  también  es  negativa,  dada  su  impertinencia  y  su  carácter  de  superfluos.  Lo  primero,  porque  el  tema  “responsabilidad”  no  tiene  que ver con la función de la Corte en materia  de  extradición,  y  lo  segundo porque de la equivalencia de las providencias,  como  ya se dijo, se ocupará la Sala en el momento de conceptuar sobre el fondo  del asunto.    

          En   mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la  Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          1.  Negar  las  peticiones  hechas  por  el  Señor  ROBERTO  ANGELO  FERRARIO POZZI y su Defensor.   

Notifíquese    y  cúmplase.    

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL             JORGE      ENRIQUE      CORDOBA  POVEDA       

                 No hay firma   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE         JORGE ANIBAL  GOMEZ GALLEGO           

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                              CARLOS     E.    MEJIA  ESCOBAR           

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON              NILSON  PINILLA     PINILLA                                            

TERESA     RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria  

    

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