16107ago

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16107  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON   

APROBADO ACTA No. 138  

          Santa  Fe  de Bogotá, D. C., quince (15) de agosto del año dos mil  (2000)   

VISTOS  

          Resuelve  la  Sala  los  recursos de reposición interpuestos por el  señor  ROBERTO  ANGELO  FERRARIO  POZZI  y  su defensor contra el auto del 6 de  junio  del  año  en  curso, mediante el cual se negaron las pruebas solicitadas  por ambos.   

ANTECEDENTES  

          1.  Por  Nota  Verbal No. 537 de julio 14 de 1999, Estados Unidos de  América  solicitó  la  extradición  del  ciudadano  italiano  ROBERTO  ANGELO  FERRARIO  POZZI,  contra quien un Gran Jurado Federal de San Juan de Puerto Rico  expidió  Pliego  Acusatorio  en  diciembre  7  de  1998  por conspiración para  cometer   lavado   de  dinero,  sustituido  por  un  Segundo  Pliego  Acusatorio  Subsiguiente de fecha diciembre 29 del mismo año.   

         

El  señor FERRARIO POZZI fue capturado el 16  de  mayo  de  1999  por  el Departamento Administrativo de Seguridad, atendiendo  orden expedida por el Fiscal General de la Nación.   

          2.  El  19 de julio de 1999, el Ministerio de Justicia y del Derecho  remitió  a esta Sala la documentación, traducida y autenticada, que le enviara  la Embajada de los Estados Unidos de América.   

          3.  Por  auto  de  agosto  6  de  1999,  el  Despacho del Magistrado  Sustanciador   dio  traslado  a  los  interesados  en  este  trámite  para  que  solicitaran  las  pruebas que estimaran necesarias, lo que en efecto hicieron el  requerido y su defensor.   

          4.  La  Sala,  mediante  providencia  de  junio 6 del año en curso,  negó  las  peticiones  formuladas  por  el  señor  FERRARIO y por su defensor,  decisión   que   fue   objeto   de   la  impugnación  que  por  este  auto  se  resuelve.   

LA  IMPUGNACION   

          Tanto  el  defensor como el solicitado inicialmente rechazan, por no  corresponder   a  la  realidad,  la  afirmación  contenida  en  el  resumen  de  antecedentes  consignado  en  la  providencia recurrida, en el sentido de que al  señor  FERRARIO  se  le  acusa  “por  conspiración  para poseer y distribuir  narcóticos y conspiración para cometer lavado de dinero”.   

          Con  relación  a  las  pruebas, dice el defensor que desiste de las  pedidas  antes del traslado así como de la audiencia para escuchar a su pupilo.  Insiste  en  la  importancia  de  que  se  admita el primer Pliego Acusatorio en  inglés,  para  demostrar  la  variación  que  luego se le introdujo, lo que le  permitiría  alegar  más  tarde  la  falta  de equivalencia de las providencias  proferidas en el extranjero.   

          Afirma  también que todas las demás pruebas, como las relacionadas  con  la  forma  como se constituyó la empresa MULTIPIX, el operador phone home,  el   amparo   legal   de   las   transferencias  monetarias  y  la  licencia  de  funcionamiento,  inciden directamente sobre la aplicación del artículo 558 del  Código de Procedimiento Penal.   

Igualmente, reprocha la identificación que se  hace  de  su  cliente  con  alias Spaguettini, apodo con que se le conoce a otro  socio  de  MULTIPIX,  GIUSSEPPE PINCHERA, como consta en el affidavit del agente  especial  Leo  Morales  presentado  como  prueba  en su solicitud de agosto 3 de  1999, punto 9 anexo 9.   

El  señor  FERRARIO,  por  su  parte,  hace  hincapié   en  que  se  debe  decretar  como  prueba  aportada  el  superseding  indictment  98-189  (hl) suscrito por un Gran Jurado de Puerto Rico en diciembre  7  de  1998,  porque  ese sumario norteamericano fue la causa de su detención y  toca  directamente  con  el  concepto  que habrá de rendir la Corte. Realiza la  comparación  entre  ese  documento y el anexado por la Embajada Norteamericana,  para  demostrar  que  aquel fue modificado antes de su traducción al castellano  como  se  deduce de las menciones a Roberto Rodríguez (a. Pichón) que se hacen  en  el  primero y a Ramón Rodríguez (a. Pichón) consignadas en el segundo. En  consecuencia,  como  el  documento  presentado  oficialmente no es una copia del  original,  se  incumple  el  mandato del artículo 551 C.P.P. y no se podrá dar  concepto  favorable para su extradición en términos del artículo 558 ibídem.  Sin  embargo,  si  no se decreta esa prueba, la Corte conceptuará teniendo como  fundamento  una  documentación  no  verídica  y  se  violará  su  derecho  de  defensa.   

          Agrega  que  las declaraciones de la Fiscal Sanfiorenzo –no    de    Guillermo    Gil    como  equivocadamente,  dice,  se  señala en el auto recurrido- y del agente especial  Smallwood  contienen  irregularidades  que  las  invalidan.  Y  como  la  fiscal  manifiesta  anexar  la  declaración  del  agente  especial como evidencia en su  contra,  ese  texto  hace  parte  integrante del superseding indictment. Pero si  aquella  se  suscribió  6  meses  después  de  los indictment, el único medio  probatorio  en  el que se apoya es improcedente y por eso la documentación debe  desecharse,  además  de haberse preparado después del envío de la nota verbal  No. 274 que solicitaba su captura, lo que la hace ilegal.   

          Expone  finalmente  que  la  declaración  del  agente  especial Leo  Morales,  quien  en  realidad  fue  el  encargado  de la investigación del caso  98-189  y  es  por  lo  mismo  el  único  soporte  del  sumario norteamericano,  constituye  una  prueba  pertinente,  conducente y legalmente eficaz, por lo que  debe aceptarse.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          La  Sala  reitera  su conclusión, expuesta en el auto recurrido, de  que  la  responsabilidad  no  es  tema  del  que  le  corresponda ocuparse en la  intervención  que  debe  cumplir  dentro del trámite de la extradición. De la  siguiente  manera  se  pronunció,  por ejemplo, en decisión del 10 de marzo de  1999 ( M. P. Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar. Rad. No. 14.324 ):   

“…  si  se  tiene  en  cuenta  que  la  extradición  es  un  instrumento  de cooperación internacional mediante el que  los  Estados  combaten la impunidad derivada de la mera fuga de su territorio de  los  infractores  de  las  leyes,  tal  dispositivo  de asistencia y solidaridad  internacional  parte  del  supuesto de la soberanía tanto del Estado requirente  como   del  requerido,  una  de  cuyas  manifestaciones  más  clásicas  es  la  administración  de  justicia, a través de la cual los Estados a través de sus  Jueces  y  Magistrados  ejercen  la  soberanía  al  interior  de  su territorio  imponiendo  las  sanciones  a  que  haya  lugar o, en todo caso, resolviendo los  conflictos conforme a su juridicidad”.   

“Es  en  ese  orden  de  ideas  que  las  decisiones  jurídicas  de  un  Estado que sean necesarias para demandar de otro  Estado  la  extradición  de  una  persona,  son materialmente intocables y solo  pueden  ser  objeto  de  revisión  formal,  es  decir  con  prescindencia de su  esencialidad,  que  conforme  al  principio de buena fe, que es principio de las  relaciones internacionales, se presume legal y acertada”.   

         

          Lo  anterior  es razón suficiente para no reponer el auto impugnado  en  cuanto  hace  referencia  a  las  declaraciones  de  los  agentes especiales  Smallwood  y Morales, pues ciertamente lo que pretende el señor FERRARIO es que  se examine el mérito de ellas, cuestión vedada para la Corte.   

          Y  aunque  se afirme por el defensor, sin ninguna sustentación, por  cierto,  que  las  pruebas  relacionadas  con  la  constitución de MULTIPIX, el  operador  telefónico,  el  amparo  legal  de las transferencias monetarias y la  licencia  de  funcionamiento  inciden de manera directa sobre la aplicación del  artículo  558  del  estatuto procesal, no hay duda de que el propósito real se  dirige  también a plantear el debate sobre la responsabilidad de su poderdante,  por  lo que también sobre estos aspectos el auto cuestionado no se modificará.   

          Finalmente,  respecto  de la incorporación al expediente del primer  Pliego  Acusatorio en inglés, reclamado por ambos recurrentes, a lo dicho en la  providencia  de  junio  6  se  agrega  que el documento que definitivamente dice  aducir  el  Estado  requirente  y  con  base  en el cual se expidió la orden de  arresto  de  diciembre  31  de 1998 es el Segundo Pliego Acusatorio Subsiguiente  que,  conforme  a  la  declaración jurada de la Fiscal Federal Auxiliar DESIREE  LABORDE  SANFIORENZO, deja sin efecto el pliego anterior y “se convierte en el  documento acusatorio” (fls. 113 y 114 del cuaderno No. 2).   

          No se repondrá, pues, el auto impugnado.   

          En  mérito  de  lo  expuesto  la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

          No  reponer  el auto de junio 6 de 2000, mediante el cual se negaron  las  peticiones  hechas  por  el  señor  ROBERTO ANGELO FERRARIO POZZI y por su  defensor.   

          Notifíquese y cúmplase.   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                           JORGE E. CORDOBA POVEDA            

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                                    JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                        CARLOS E. MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON                                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

           

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