16023en1

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16023  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado Acta Nº  005  

Santafé  de Bogotá D.C., diecinueve (19) de  enero de dos mil (2000).   

V I S T O S  

Decide  la  Sala  el  recurso  de reposición  interpuesto  por  el procesado  JORGE LUCAS TOLOSA  CAÑAS  contra la providencia del 25  de noviembre  de 1999, por medio de la cual se negó su libertad provisional.   

LA PETICIÓN  

La   inconformidad  del  libelista  con  la  decisión    objeto    de    censura   puede   resumirse   en   los   siguientes  aspectos:   

Sostiene   que  no  es  por  una  obstinada  insistencia  sino  por  tener  la  razón,  por  la  que  demanda  nuevamente su  libertad,  como  quiera que estima que, con la sentencia C-846 del 27 de octubre  de  1999,  la  Corte  Constitucional  al  declarar  la exequibilidad del numeral  quinto  del artículo 415 del Código de Procedimiento Penal, no está exigiendo  que  la  privación  de  la  libertad, para efectos de gozar del beneficio de la  excarcelación,  deba ser físico. La afirmación contraria es subjetiva y no se  compadece con una sana hermenéutica..   

Es su disertación, el recurrente sostiene que  si  bien es cierto no se encuentra físicamente privado de su libertad, el hecho  de  obrar  una  orden  de captura en su contra, permite concluir que tal derecho  fundamental  se  resquebraja y limita, por lo cual demanda un pronunciamiento de  la    Sala    en    tal    sentido   para   delimitar   la   jurisprudencia   al  respecto.   

De  ahí  que,  resalta  y  deja  entrever el  impugnante,  la  interpretación  “subjetiva” que deviene de la negación de  la   libertad,  no  obstante  que  han  transcurrido  más  de  los  seis  meses  contabilizados  por  la  ley,  “…  estaría  lindando  en  los  Predios  del  Prevaricato.”.   

Por  ello, demanda que de una interpretación  “sistemática”  de  la  ley  se  llegue  a  la  conclusión  favorable a sus  intereses  liberatorios,  como quiera que si la orden de captura que se expidió  en  su  contra nació con el proferimiento de la resolución de acusación, debe  concluirse  que cumplidos los presupuestos señalados en la ley para gozar de la  libertad provisional, inmediatamente ha de otorgarse.   

LA CORTE CONSIDERA  

1.-        Una      acotación  preliminar.   

De  ninguna  manera  puede aceptar la Sala la  posición  del  recurrente,  cuando da a entender en su escrito que la decisión  denegatoria de la libertad linda en los predios del prevaricato.   

En la dialéctica propia del proceso penal, es  lógico,  y  desde  luego,  así  lo  acepta  la  Sala,  que  cuando los sujetos  procesales  no  comparten  una  posición  desfavorable a sus pretensiones, así  pueden  alegarlo  y oponerse a ella, a través de los medios que la ley procesal  les  otorga.  Lo que resulta reprochable, máxime en un profesional del derecho,  es  que  al hacer sus propuestas no guarde el respeto y la compostura que de él  se esperan.   

Por  otra  parte,  si   estima que se ha  incurrido   en  algún  acto  ilícito  es  su  deber  proceder  conforme  a  la  ley.   

2.-  El asunto.  

Nada  nuevo  agrega  el  recurrente  a  los  argumentos  ya  expuestos  y  respondidos  por  esta  Corporación, tendientes a  obtener  su  libertad  provisional,  los  que,  por  ende,  se  hace innecesario  repetir.   

Solo es menester reiterar que no le cabe duda  alguna  a  la Sala que si bien en la sentencia de constitucionalidad referida no  se  avaló expresamente la doctrina de la mayoría, del contexto de la misma sí  se  infiere,  claramente,  que partió del presupuesto de la efectiva privación  de  la  libertad,  para  tener  derecho  a  la  liberación  provisional,  así:   

“es evidente que la negligencia del juez o  las  irregularidades  que  puedan presentarse en el proceso, no pueden aceptarse  como   razones   válidas   para   suspender   la  audiencia  pública,  y,  por  consiguiente,   para   mantener   al   procesado  en  detención.  En  otras  palabras,  no es razonable ni  proporcionado  que  éste  tenga  que soportar una excesiva carga, como lo es la  privación   de   su   libertad  personal,  ‘por  la  ineficiencia    o    ineficacia    del    Estado    ”.   (subrayas   de   este  Despacho).   

Por  lo demás resulta ilógico, por decir lo  menos,  sostener  que las incomodidades que se causan a quien tiene una orden de  captura  en  su  contra  y  que  ha  sido renuente a comparecer personalmente al  proceso, equivalen a la privación de la libertad.   

Por  otra parte, la Sala está de acuerdo con  el  impugnante  en  que  la libertad es un derecho fundamental y que es la norma  general  y  que  su  privación es la excepción, la que sólo procederá en los  casos  y  por  los  motivos  expresamente señalados en la ley, que es lo que ha  ocurrido  en  este  caso,  pero sin que la orden respectiva se haya podido hacer  efectiva,  por  la  ineficiencia de los organismos de seguridad del Estado, como  lo reconoce el memorialista.   

Por   ello,   ante   la   validez  legal  y  constitucional  de  las  decisiones tomadas en lo atinente a la privación de la  libertad  del  doctor  Tolosa  Cañas  y  no  existir  razón  para  revocar  la  providencia  fechada  el 25 de noviembre de 1999, en que se le negó la libertad  provisional demandada, la misma no será repuesta.   

Finalmente,  se le advierte al recurrente que  contra  la decisiones del juez de segunda instancia y menos de la Corte, por ser  el  máximo  Tribunal  de  la  jurisdicción ordinaria, no procede el recurso de  apelación.   

En  mérito  de lo anteriormente expuesto, la  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

    

1. NO  REPONER  la providencia objeto de  impugnación.     

    

1. No conceder el recurso de apelación.     

Notifíquese   y   cúmplase.   

JORGE ANIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                            JORGE   E.  CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GÁLVEZ ARGOTE                EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUÉS                                          CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

Aclaración  de  voto en los términos de la  decisión que no se repone.   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                              NILSON    E.    PINILLA  PINILLA   

Salvamento   de   voto   en   el   mismo  sentido   

de   la   salvedad   en   la   resolución  objeto   

del recurso.  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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