15254oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15254  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                                  Aprobado       Acta       Nro:  183-X-26-2000   

          Bogotá   D.C.,   viernes   veintisiete  de  octubre  del  año  dos  mil.   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Corte  en  relación  con  la admisibilidad de la  casación  excepcional  propuesta  por  el  defensor  del procesado EDISON  ARLEY  GOEZ JIMÉNEZ con fundamento  en  lo  dispuesto  en  el inciso 3º del Art. 218 del C. de P. Penal, modificado  por  el Art. 35 de la Ley 81 de 1993, contra la sentencia del 4 de junio de 1998  proferida  en  segunda  instancia  por  el  Juzgado  26  Penal  del  Circuito de  Medellín,  confirmatoria de la condena de 10 meses y 4 días de prisión que el  Juzgado  14  Penal  Municipal  de  la  misma  ciudad le impuso al justiciable al  declararlo  penalmente  responsable de la conducta punible de hurto calificado y  agravado.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

          A  la  residencia  de  Mónica Maciel Montes, ubicada en la calle 17  Nº  58-64 del barrio San Pablo de Medellín, se hicieron presentes en las horas  del  medio  día  del  17  de  febrero  de  1998  un hombre y una mujer, quienes  diciendo  ostentar  la calidad de comerciantes en loza, le propusieron a la dama  trueque  de monedas de cinco y diez pesos por una vajilla.  Seguidamente la  convencieron  para  que  les  exhibiera  algunas  de  sus  alhajas  en oro de 18  quilates,  con  las  cuales  previo  procedimiento  de  raspado  y  remojo en un  líquido   que   portaban,   dizque   obtendrían  oro  golfi.    

Ya en poder de las joyas, cuyo valor estimó  su  dueña en $1’215.000, la  desconocida  con  el pretexto de ir en búsqueda de la vajilla abandonó la casa  y  desapareció  del  lugar,  en tanto que su compañero entretuvo a la víctima  para  facilitar  la huida a su compinche; ante el no retorno de ésta, el varón  igualmente  quiso  hacer lo mismo, y con el ardid de averiguar por su paradero o  el  del supervisor bajo cuyas órdenes supuestamente trabajaban, salió de allí  siendo  seguido  de cerca por los integrantes de la familia esquilmada y algunos  vecinos,  a  quienes  se  enfrentó  con un pico de botella con tal de lograr su  propósito  de  evasión.  Fallido su intento de fuga, finalmente el timador fue  entregado  a  la  patrulla  policial  que  se  hizo presente en el teatro de los  acontecimientos.   

Formulada  la  correspondiente  denuncia, el  Fiscal   Local   206   de   la  Unidad  de  Reacción  Inmediata  abrió  formal  investigación  y  escuchó  en  descargos  al  capturado,  quien  dijo llamarse  EDISON     ARLEY     GOEZ     JIMÉNEZ;   asignado  el  asunto  a  la  Unidad Local 3ª de Patrimonio  Económico,  la  instrucción  la  prosiguió la Fiscalía 49 Delegada para ante  los  Jueces  Penales  Municipales de Medellín, despacho que por resolución del  20   de   febrero  de  1998  definió  la  situación  jurídica  del  implicado  imponiéndole  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva sin derecho a  gozar  de  la  libertad provisional, beneficio que posteriormente le otorgó por  haber  indemnizado  integralmente a la víctima, según las voces del Art. 415-7  del C. de P. Penal.   

Dentro  de  la  etapa  sumarial el sindicado  solicitó  sentencia anticipada y acogida su petición, por acta del 26 de marzo  del  año  en cita el Funcionario instructor le formuló cargos por el delito de  hurto  calificado  con  circunstancias  de agravación, conforme a lo normado en  los  Arts.  349,  350-1  y  351-10  del  C.  P.,  en  armonía  con  el Art. 374  ibidem  -Fls.  100  a  102-,  correspondiéndole  al  Juzgado  14 Penal Municipal proferir el respectivo fallo  en  abril  3  de  1998,  por cuyo medio condenó a GOEZ  JIMÉNEZ  a  la  pena  privativa  de la libertad de 10  meses  y  4  días de prisión, negándole la suspensión de la ejecución de la  sentencia.   Dicha  decisión  fue impugnada por el defensor respecto de la  negativa   en   concedérsele   al  acusado  el  sustituto  penal  en  mención,  determinación  que  fue  avalada  por la Juez 26 Penal del Circuito por la suya  del 4 de junio siguiente, como ya se anunció.    

         

Inconforme el defensor del procesado con las  decisiones  de  instancia,  mediante  escrito  de  Fls.  136  escuetamente  dijo  interponer  recurso  extraordinario  de casación “de  manera  excepcional,  en  la  forma que trata el art. 218 del C.P.P.”,  cuya  sustentación realizó con la demanda que posteriormente  presentó (Fls. 213 a 216).   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Con antelación a la reforma del Art. 218 del  C.  de  P.  Penal  introducida  por  el  Art.  1º  de la Ley 553 del año 2000,  normatividad   aquella  aplicable  al  asunto  objeto  de  examen  dado  que  la  impugnación  se  interpuso  con  anterioridad a la vigencia de la segunda, esto  es,  antes  del  15  de  enero  del  año  en  curso, cuatro  requisitos de  procedibilidad   era   menester  cumplir  para  que  la  casación  discrecional  resultara viable, a saber:   

1.  Que  la impugnación se dirigiera contra  fallos  de  segundo  grado  proferidos  por  el  extinto  Tribunal  Nacional, un  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  o  el Tribunal Superior Militar, por  delitos  no sancionados con pena privativa de la libertad, o cuya sanción   fuera  inferior a 6 años de prisión.  O contra las sentencias dictadas en  segunda   instancia   por  un  Juzgado  Penal  del  Circuito,  sin  importar  el  quantum  punitivo o la clase  de sanción impuesta.    

2. Que existiese legitimación para recurrir,  valga  decir,  la  impugnación  por  dicha vía sólo procedía a solicitud del  Procurador, su Delegado, o el defensor del procesado.   

3.  Su interposición, acorde con lo normado  en  el  Art.  323  del  C. de P. Penal, debía intentarse durante el término de  ejecutoria  del  fallo  de  segundo  grado impugnado, es decir, dentro de los 15  días  siguientes  a  su  última  notificación, lapso en el cual igualmente, y  como  presupuesto  inherente  a  la  naturaleza misma del recurso, el impugnante  tenía  que  presentar  su  fundamentación,  como reiteradamente lo señaló la  doctrina de esta Corte.   

4. Dicha fundamentación sólo podía versar  sobre  los  dos  únicos  motivos  determinados  en  la ley que hacen posible el  despliegue  de  la  facultad  discrecional que para estos eventos le asiste a la  Corte,  no  otros  que el desarrollo de la jurisprudencia nacional con el fin de  “determinar  el  alcance  interpretativo  de  alguna  disposición  o  aclarar  algún  aspecto  que  jurisprudencialmente  no ha sido  suficientemente  desarrollado”,  como  se  dijera en  casación  del  1º de marzo de 1996; o para procurar la garantía de un derecho  constitucional  fundamental  cuya  vulneración  se arguye, debiendo expresar el  recurrente,  en  forma  clara  y  precisa,  las  razones por las cuales se torna  indispensable que la Corporación acceda al trámite del recurso.   

Por  modo  que,  la oportunidad procesal que  tenía  el  impugnante extraordinario para sustentar el recurso, haciéndole ver  a  la  Corte las razones de hecho y de derecho que justifican la necesidad de su  intervención  por  la  vía de la casación excepcional, era el mismo lapso con  el  que  contaba  para  interponerlo,  esto  es, el término de ejecutoria de la  sentencia  de  segundo  grado;  o  sea,  dentro  de los 15 días siguientes a su  última notificación.   

Pues  bien,  si  en  el  evento examinado la  última  notificación  del  fallo  se  produjo el 12 de junio de 1998, fecha de  desfijación  del  edicto (Fls. 135), hasta el 8 de julio siguiente se estaba en  término  para  interponer  la  extraordinaria  impugnación  y  “sustentarla     debidamente”,     con  indicación  de  los  motivos  que  el  recurrente consideraba hacían viable la  procedencia  de  la casación excepcional, pues, como en múltiples ocasiones lo  repitió  la  Sala,  entre  otras  por auto del 22 de noviembre del año pasado,  ante  el  juzgador  que  emite  el  correspondiente  fallo  no  se surte ningún  traslado  para  la  sustentación de rigor, habida cuenta que por mandato legal,  corresponde  exclusivamente  a  la  Corte,  en ejercicio de su discrecionalidad,  decidir  si  lo  admite  o  lo  rechaza,  “sin que la  competencia  para  emitir  tal pronunciamiento pueda entenderse extendida a otro  órgano distinta de ella”.   

Si  bien  es  cierto  la  impugnación en el  presente  asunto  se  interpuso en término hábil -11 de junio-, también lo es  que  el escrito por cuyo medio se pretendió sustentar el recurso extraordinario  sólo  se  presentó  el  8  de  septiembre  siguiente (Fls. 142 a 148), lo cual  significa  que  deviene extemporáneo  y por lo tanto ningún efecto tiene respecto de la pretensión del  impugnante.  Por  tal  motivo,  la  Corte  no  puede ocuparse de la solicitud de  casación que por la vía excepcional se interpuso.   

Igualmente  se  observa  que  en el trámite  posterior  a  la  impugnación, con desconocimiento de esa competencia exclusiva  que  la  ley  le  otorga  a  esta  Corte  para  pronunciarse en relación con la  admisibilidad   del  recurso,  el  Ad-Quem,  sin  estar  facultado  para ello, como con antelación se anotó,  optó   por   correr   traslado   para   “los  fines  legales” por auto del 23 de junio (Fls. 137) y, el 6  de   agosto  declaró  desierto  el  recurso  por  la  no  presentación  de  la  correspondiente   demanda   dentro   del   “término  legal”  (Fls.  138),  decisión  esta que finalmente  repuso  a  instancias  del  defensor  mediante auto del 12 siguiente (Fls. 140 a  141).   

Una  tal  situación,  amerita  decretar  la  nulidad   de   lo  actuado  a  partir  de  la  interposición  de  la  casación  discrecional de marras, como efectivamente se dispondrá.   

         

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE  

         1.   DECRETAR   LA   NULIDAD  de  los  autos  reseñados en las motivaciones de este proveído y  que  con  posterioridad  a  la interposición de la impugnación extraordinaria,  profirió  el  Juzgado  26  Penal  del  Circuito  de  Medellín, según se dejó  anotado.                            

         2.            NEGAR,     por  extemporáneo,   el  recurso  extraordinario  de  casación  que,  por  la  vía  excepcional,   invocó  el  defensor    del    procesado,   EDISON   ARLEY   GOEZ  JIMÉNEZ,   de   acuerdo   con  lo  indicado  en  las  consideraciones de la presente providencia.   

Cópiese  y  devuélvase  al  Juzgado  de  origen.   

CÚMPLASE  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                              CARLOS    E.    MEJÍA  ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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