15907oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15907  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 172 (04-10-2000)  

          Bogotá, D. C., seis de octubre de dos mil.   

VISTOS  

          De  acuerdo con sentencia de segundo grado fechada el 10 de julio de  1998,  dictada  en virtud del procedimiento de audiencia especial previsto en el  artículo  37A  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el Tribunal Superior de  Bucaramanga   confirmó  la  condena  impuesta  a  los  procesados  LUIS  MARÍA  VELÁSQUEZ  ARDILA, VÍCTOR JULIO SILVA ARDILA, MANUEL SILVA ARDILA, ALIRIO MEZA  y  HUMBERTO  ORTIZ  SARMIENTO,  en  calidad  de  cómplices  del delito de hurto  calificado-agravado,  cometido  en  perjuicio del patrimonio económico de JORGE  GARCÍA, la empresa PLASTIPACK LTDA. y GERMÁN NIÑO NIÑO.   

          A  partir  de  los artículos 220 y 225 del Código de Procedimiento  Penal,  la  Corte  examinará  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el defensor común de los cuatro (4) primeros procesados que se  citan.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          El  día  10 de diciembre de 1997, aproximadamente a las tres (3) de  la  tarde,  varios  individuos con armas de fuego a la mano y que se movilizaban  en  un campero de color azul, interceptaron el tractocamión marca chevrolet, de  placas  SNB  658,  conducido  por GERMÁN NIÑO NIÑO, en el sitio conocido como  “El  Picacho”  dentro  de la jurisdicción del departamento de Santander, y,  tras  reducir  a la impotencia al conductor, se apoderaron de trescientos veinte  mil  pesos ($ 320.000.oo) que éste portaba, su equipaje, una chaqueta de cuero,  el  automotor  avaluado  en  la  suma  de  ciento  diez  millones  de  pesos  ($  110.000.000.oo)  y  un  mil doscientos (1200) bultos de polietileno valorados en  ochenta  millones  de pesos ($ 80.000.oo).  El asaltado fue internado en la  montaña,  amarrado  a  un  árbol  y  se  mantuvo  bajo  vigilancia  de dos (2)  individuos  hasta  la  una de la mañana siguiente, hora en la cual quedó libre  porque los custodios fueron recogidos en otra máquina.   

          La  carga fue recuperada por la policía nacional al día siguiente,  aproximadamente  a  las 11 de la mañana, en una bodega situada en la carrera 13  N°  70-90,  zona  industrial de Chimitá en el municipio de Girón (Santander),  operativo  en  el  cual  fueron  capturados  los  individuos VÍCTOR JULIO SILVA  ARDILA,  MANUEL  SILVA  ARDILA,  ALIRIO MEZA, LUIS MARÍA VELÁSQUEZ GONZÁLEZ y  HUMBERTO  ORTIZ  SARMIENTO.   En  el  acto, los dos últimos ofrecieron una  suma  millonaria  a los gendarmes para buscar la impunidad y conservar una parte  de   la   mercancía,   pero  la  propuesta  delictiva  fue  desechada  por  sus  destinatarios.   

          El  camión  fue  recobrado  en el sitio “Cuesta Boba”, sobre la  carretera  que  une  a  las ciudades de Bucaramanga y Pamplona, pero había sido  despojado  de  tres  (3)  llantas  nuevas,  dos (2) compuertas, el exitintor, el  radio-pasacintas,  los parlantes, el gato mecánico, la cruceta, la herramienta,  dos  (2)  espejos laterales, los emblemas, dos (2) manilas de veinte (20) metros  cada  una,  objetos  cuyos  avalúos  suman dos millones quinientos mil pesos ($  2.500.000.oo).   

          Regularmente  iniciada la investigación, vinculados los imputados y  resuelta  la  situación jurídica, se produjo una audiencia especial el día 14  de   abril   de  1998,  acto  en  el  cual  los  cinco  (5)  procesados  aceptan  responsabilidad   como  cómplices  del  delito  de  hurto  calificado-agravado,  conforme  con  los  artículos  24,  349,  350-1, 351-6 y 7- y 372-1 del Código  Penal.   Adicionalmente, se acordó que el juez competente contemplaría la  posibilidad  de  extinguir  la  acción penal por los delitos de porte ilegal de  arma de fuego de defensa personal y cohecho (Cuaderno 3, fs. 17).   

          Pues  bien,  el  Juzgado  Octavo  Penal  del Circuito de Bucaramanga  dictó  sentencia  condenatoria  de  conformidad  con lo acordado, razón por la  cual  impuso  a  cada uno de los acusados la pena principal de veinticuatro (24)  meses  de  prisión.   En  el  mismo  fallo,  el juez absolvió a todos los  procesados  por  el  delito de porte ilegal de arma de fuego y, en relación con  LUIS  MARÍA  VELÁSQUEZ  GONZÁLEZ  y HUMBERTO ORTIZ SARMIENTO, también por el  injusto de cohecho (C. 3, fs. 28).   

          El  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  por  medio de la sentencia  antes  reseñada,  confirmó  las  condenas  impuestas, pero decretó la nulidad  parcial  tanto  del  acta  de  audiencia especial como de la sentencia de primer  grado,  en  lo  relacionado  con  los  acuerdos  y la absolución por los hechos  punibles  de  porte  ilegal de arma de fuego y cohecho por ofrecer (C. Tribunal,  fs. 3).   

CONTENIDO DE LA DEMANDA  

          El  demandante  acusa la sentencia del Tribunal de ser violatoria de  una  norma  de  derecho  sustancial,  por  vía  indirecta, merced a un error de  hecho.   A  partir de la cita del texto del artículo 68 del Código Penal,  el  actor  sostiene  que  el juzgador olvidó en el examen de la personalidad de  los    acusados    que   éstos   no   revelaban   antecedentes   delictivos   o  contravencionales  y  su  conducta social hasta entonces había sido intachable,  razón  por  la  cual, si no existían visos de personalidad criminal o anormal,  la  negativa  del  subrogado de la condena de ejecución condicional se debió a  una interpretación errónea del precepto citado.   

          Amplía   las   razones   de   su  pretensión  para  decir  que  la  realización  del  acto  antijurídico  no  puede  constituir  un  lunar  en  la  personalidad  de  los  procesados y que, a pesar de lo reprochable del delito de  hurto,  éste  generalmente  es  cometido  por  personas  de  sectores  sociales  deprimidos,  impelidos a ello por una situación de pobreza absoluta, ignorancia  o  desempleo.   Por  otra parte, los hechos punibles contra la propiedad no  ponen  en  riesgo  la  estructura  social y económica del Estado, motivo por el  cual  se  ofrece  bastante  rígida la postura y constituye un error de hecho al  negar   el   sustituto   con   base   en   la   naturaleza   y  modalidades  del  delito.   

          Pide  el  censor  a  la  Corte  que  revoque  o  case  la  sentencia  impugnada,  en  cuanto  negó  el  subrogado  de  la  condena  condicional a sus  patrocinados.   

ANÁLISIS FORMAL  

          Valdría  la pena conocer los datos suficientes del juicio hecho por  el  Tribunal  para  negar  el  subrogado, con el fin de determinar que el censor  realmente  ataca  las  motivaciones  y conclusiones de la sentencia, y no que se  propone  una  nueva perspectiva de valoración sobre el sustituto.  En este  sentido, el ataque carece de razón suficiente.   

         

          Aunque  el  actor se propone un rechazo a la negación del subrogado  de  la  condena  de ejecución condicional en la sentencia atacada, lo cierto es  que  evidencia una confusión enorme en los argumentos, porque en algún momento  apunta  a  sostener un error de hecho por falso juicio de existencia, como forma  de  violación  indirecta  de  la  ley  sustancial,  después  sugiere  una  violación  directa  por  interpretación  errónea del artículo 68 del Código  Penal,  pero  finalmente trasunta una discrepancia con el Tribunal en torno a la  valoración  de  la naturaleza y modalidades del hecho punible, como sustento de  la negación del sustituto.   

          Se verá:   

          Advierte  el  censor  que  en  el  examen  de la personalidad de los  acusados,  el  Tribunal  omitió  considerar que ellos carecían de antecedentes  penales  o  contravencionales  y  tampoco  evidenciaban  modos  de ser anormales  (supuesto   falso  juicio  de  existencia).    Sin  embargo,  no  explica  cuáles  fueron  las  pruebas  omitidas  que  daban  fe  de tales manifestaciones de modos de ser positivos, ni  demuestra  la  mayor  trascendencia  de  la  personalidad  frente  a  los demás  factores  que  debió  examinar  el  sentenciador,  como  son  la  naturaleza  y  modalidades  del  hecho  punible, acorde con la exigencia integral del artículo  68 del Código Penal.   

          No  obstante  que  el demandante señala una posible interpretación  errónea  del  artículo 68 del Código Penal, no ha dicho en qué consistió la  misma,  ni  menos  explica  cómo conciliar un reparo por aspectos estrictamente  jurídicos,  como  son  los  de desentrañar el alcance y contenido de la norma,  con  los  errores  de hecho que simultáneamente pregona.  El contrasentido  es   patente,   porque   se   invoca   un   motivo   de  exclusiva  violación     directa    (interpretación  errónea),  pero  a  poco  andar   se   involucra  con  supuestos  de  violación  indirecta    (error   de  hecho).   

          Por  último,  la  actitud del impugnante revela un desacuerdo sobre  la  forma  como  el  Tribunal  valoró la naturaleza y las modalidades del hecho  punible  de  hurto  calificado-agravado,  basado  en que un atentado patrimonial  como  el  examinado  no es tan grave como lo estima el Tribunal.  Con todo,  se  trata  de  una  mera  confrontación  de  criterios, porque el demandante no  alcanza  a  precisar  que  lo  concluido  por  el juzgador carezca de referentes  empíricos  o  racionales,  como para estimular de esa manera la formulación de  un  error  de  hecho  por  falso raciocinio.   

          Como  no existe claridad en los medios desplegados para controvertir  las  conclusiones  del  Tribunal  sobre  el  subrogado, de cara a las exigencias  mínimas  de  la técnica de casación, la Corte rechazará de plano la demanda,  pues  todo  se  circunscribe  a una reiteración de alegatos más propios de las  instancias.   

          Por  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE:  

          Inadmitir  la demanda de casación analizada.  En consecuencia,  se declara desierto el recurso concedido por el Tribunal.   

          En     relación     con     esta     decisión,     no     proceden  impugnaciones.   

          Cópiese, cúmplase y devuélvase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL           JORGE    ENRIQUE    CÓRDOBA  POVEDA               No hay firma   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                  JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                  CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN         NILSON PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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