15902oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15902  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

Aprobado  Acta  No.  167 (28 de septiembre de  2.000)   

Bogotá  D.C.,  seis (06) de octubre del año  dos mil (2.000).   

VISTOS  

Resuelve la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación excepcional interpuesta por el Procurador 316 Judicial II  en lo Penal ante el Tribunal Superior Militar.   

ANTECEDENTES   

1. El Comandante del Batallón de Infantería  No.  46  Voltígeros  de  la  Décima Séptima Brigada, en su calidad de Juez de  Primera  Instancia,  mediante  sentencia  del  12  de  enero  del año en curso,  condenó  al  soldado regular del Ejército Nacional ALVARO ALVAREZ TORRES, a la  pena  principal de siete (7) meses de arresto al hallarlo responsable del delito  de deserción y ordenó su captura.    

2.  El  Tribunal  Superior Militar revisó la  sentencia  en  razón  del  grado  jurisdiccional de consulta y el 6 de abril de  1999,  la confirmó sin ninguna modificación.   

3. El procurador 316 Judicial II en lo Penal  ante   el   Tribunal   Superior   Militar,   oportunamente   interpuso   recurso  extraordinario de casación excepcional.   

   

FUNDAMENTOS    DEL  IMPUGNANTE   

Aduce  que  es  importante  la admisión del  recurso  porque  tiene  como  finalidad garantizar los derechos fundamentales de  libertad  y  el debido proceso, los cuales fueron vulnerados, así como permitir  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  en  un tema tan importante como lo es el  relacionado  con  la  tasación de pena en cualquier delito, para impedir que se  sigan  imponiendo  sanciones  superiores al mínimo señalado en la disposición  correspondiente,  en  aquellos  casos  en los cuales no está demostrada ninguna  causal  de agravación específica o genérica.     

Afirma que tres de las cinco Salas existentes  en  el Tribunal Superior Militar, consideran que quien estando incorporado a las  filas  de  la fuerza pública se ausente del servicio por tiempo superior a seis  (6)  meses,  o de manera definitiva, es pasible de pena pero aumentada, conforme  con  lo  establecido  por  el  artículo 60-11 del Código Penal Militar, lo que  conlleva a la aplicación del artículo 61 ibídem.   

                               

Agrega  que  el ilícito de deserción tiene  ocurrencia   cuando   el   uniformado   se  ausenta  del  servicio  sin  ninguna  justificación,  por  lo  menos  durante  cinco  días.  La  sanción para ésta  conducta  puede disminuirse en aquellos eventos en que el sindicado se reintegre  en   los  ocho  siguientes  a  la  consumación de los hechos, disposición  análoga  a  la contemplada en  “la legislación penitenciaria” para el  delito de fuga de presos.      

Con el título “conocimiento del atraso en  su  reintegro”,  manifiesta  el  impugnante que  “Tiene su origen en la  norma  judicial  debido a que el juzgamiento de este crimen es breve y sumario y  el  procedimiento  es  el  especial,  consagrado  en  la  norma 694 del Estatuto  Punitivo Castrense”.   

                               

Considera  que  la  mora  judicial tiene una  relación  proporcional  con  la  sanción impuesta a tal punto que si existe la  primera  se  aumenta la pena, y que de lo contrario es viable imponer el mínimo  de   la   sanción.                                           

Añade  que  de una interpretación correcta  del  delito  de deserción se deduce que la conducta se agota simplemente con el  hecho  de  que  el  autor no regrese jamás, sin que de dicha conducta se derive  ninguna otra consecuencia nociva.   

                               

Continúa: la agravante contemplada para este  ilícito,  como  cualquier otra, requiere motivación, sustento que en este caso  es  indispensable,  pues  se  requiere  demostrar  que  se  hace  más nociva la  evasión  con  el  transcurrir  del tiempo, lo cual no es cierto, si se tiene en  cuenta  que incumplir el deber de permanecer en el servicio es grave. Afirma que  trátese   de   uno   o   de  varios  días,  las  consecuencias  siguen  siendo  trascendentes  para  la  buena  marcha  de la institución, luego la justicia no  puede  fundamentarse  en  este  hecho  para impedir la aplicación de atenuantes  punitivos.   

Sintetiza así: “no se hace más nociva las  consecuencias  de  su  huída,  quien  se  libera  del servicio militar en forma  prolongada o absoluta”.   

“Y   no   negamos   que   produce   unas  consecuencias  momentáneas:  en  el  orden  organizacional  y jerárquico de la  institución,  pero  nunca  por  el  transcurso y permanencia de su ausencia: se  alargan las consecuencias”.    

Añade  que  “No  está  probado  en  que  consistió;   hacer  mas  nocivas  las  consecuencias:  cuales  fueron?,  dónde  están?,  son  meras  elucubraciones,  fantasías,  irrealidad y el derecho debe  basarse sobre hechos”.   

          Termina  diciendo  que  el  estudio  de estos planteamientos permite  garantizar  el  derecho  fundamental  de  la  libertad y el debido proceso, como  quiera  que  no  existe  base fáctica para aseverar que se da tal circunstancia  agravante,  y  que  se unifica la jurisprudencia en la Justicia Penal Militar en  relación     con     las     causales     específicas    y    genéricas    de  agravación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Por tratarse de casación excepcional la Sala  es  competente  para  decidir  sobre la admisibilidad del recurso al tenor de lo  previsto  en  el  inciso  tercero del artículo 218 del Código de Procedimiento  Penal.   

          El  Procurador solicita la admisión de la impugnación invocando el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  y la violación de garantías fundamentales,  para cuyo efecto expone en ambos casos la misma razón.   

          El  libelista  pretende que la Corte se pronuncie sobre la necesidad  de  motivar  las  causales  de agravación, bien sean específicas o genéricas,  teniendo  en  cuenta  que  en  materia  de deserción algunas Salas del Tribunal  Superior Militar las imponen sin ninguna consideración.   

          Para  estudiar la viabilidad de la casación excepcional es menester  que  el peticionario exponga con nitidez aquellas actuaciones con las cuales los  juzgadores  de  instancia  se  han apartado de los lineamientos establecidos, en  este  caso,  para  conservar  el  debido  proceso. La precisión y transparencia  permite  a  la  Sala  realizar un juicio de valor sobre la posible violación de  derechos  fundamentales,  lo que trae como consecuencia la admisión del recurso  en aras de su reparación.     

          Sin  embargo,  no  se trata de enunciar en el memorial cualquiera de  las  alternativas  previstas  en  la  norma  sino que, más allá, es premisa de  obligatorio  cumplimiento  sustentar  debidamente  la impugnación. Como ello no  ocurrió    en    las    presentes    diligencias    no   puede   prosperar   la  pretensión.   

          De  otra  parte, y en lo tocante al desarrollo de la jurisprudencia,  lo  que  se  pretende  es obtener una correcta interpretación de los artículos  que  regulan las agravantes y atenuantes, aspecto sobre el cual la Sala ya se ha  pronunciado  en  reiteras oportunidades.  Por ello, la tarea del recurrente  era  advertir  los vacíos que aún persisten en esa tema y aquellos puntos aún  no  discernidos,  desde  luego,  precisando la incidencia en éstas diligencias,  cometido al cual no se le dio cumplimiento   

          Son  suficientes las anteriores razones para inadmitir el recurso de  casación excepcional.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia -Sala de  Casación Penal,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

          Inadmitir  el  recurso  de  casación excepcional interpuesto por el  Procurador 316 Judicial II en lo Penal.   

Para que se surta el trámite subsiguiente se  devolverá el expediente al Tribunal de origen.   

                               Cópiese,  notifíquese, y cúmplase.   

                               

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA                         Salvamento  de voto   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                             JORGE  ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                                               CARLOS  E.  MEJIA ESCOBAR   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON           NILSON    PINILLA    PINILLA             

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

                                   

                                   

SALVAMENTO DE VOTO  :   

En  razón  a  tratarse  de  una  situación  análoga  a  la  revelada  en  la  casación discrecional 15.903, me remito a lo  allí  expuesto  para  concluir  que  en  casos  como  éste  la Corte ha debido  conceder el recurso interpuesto.   

fernando e. arboleda ripoll  

         magistrado.   

fecha ut supra.  

    

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