15842jun

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15842  

         CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente   

          Dr. JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

          Aprobado acta N° 096   

Santafé de Bogotá, D.C., nueve (9) de junio  de dos mil (2000).   

          V I S T O S   

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  LUIS ARTURO ALBERTO GAONA.   

          A N T E C E D E N T E S   

1.-   El  Juzgador de primera instancia  sintetizó los hechos así:   

          “Los  citados  LUIS  ARTURO  ALBERTO  GAONA y JOSÉ SERAFÍN TORRES  CONTRERAS  residían  en la vereda Soconsaque Oriente del municipio de Boyacá y  desde  hacía  algún tiempo tenían enemistad porque el segundo no le pagaba al  primero  el  dinero  correspondiente a una fianza de comestible de un hijo menor  de  edad.  Ocurrió  esos dos hombres se encontraron, durante la noche del 28 de  junio  de  1998,  tomando  bebidas  embriagantes en la tienda de MIGUEL CALLEJAS  GAONA  y  del enfrentamiento verbal pasaron a agresiones físicas hasta el punto  que  LUIS  ARTURO ALBERTO GAONA extrajo un revólver, sin permiso para portarlo,  y  le  disparó repetidamente a JOSÉ SERAFÍN TORRES CONTRERAS en forma tal que  un  proyectil  penetró  el  abdomen  lesionando  gravemente múltiples órganos  vitales,        a        consecuencia        de       lo       cual       murió  posteriormente”.          

2.-   El  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  de  Tunja,  mediante  sentencia  anticipada del 13 de octubre de 1998,  condenó  al procesado Luis Arturo Alberto Gaona a la pena principal de 17 años  y  4 meses de prisión y a las accesorias de rigor, como autor de los delitos de  homicidio y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

Inconforme  con  la  anterior  decisión, el  defensor  la recurrió, por estimar que el procesado era acreedor a la rebaja de  pena  por  confesión,  y el Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma  ciudad,  el  16  de  diciembre  siguiente,  la confirmó en lo fundamental, pues  redujo  la  pena  principal  a  208  meses  de prisión, fallo contra el cual se  interpuso  el  recurso  extraordinario de casación y dentro del término de ley  se presentó la respectiva demanda.   

          LA DEMANDA DE CASACIÓN   

El   defensor  divide  el  libelo  en  dos  capítulos.  En el primero realiza un breve resumen de los hechos, y en el otro,  que     denominó     “CARGOS”,    al  amparo  del  cuerpo  primero de la causal primera de casación,  presenta  uno  solo reproche contra la sentencia de segunda instancia, en el que  acusa  al  fallador  de  haber  transgredido  la  ley  sustancial,  por falta de  aplicación del artículo 299 del Código de Procedimiento Penal.   

Luego de explicar el contenido de la anterior  preceptiva,   dice  que  el  procesado  se  presentó  voluntariamente  ante  la  Fiscalía,  “y  en  su primera y única versión o indagatoria confesó el hecho  simple y llanamente tal y como transcurrieron los mismos”.   

Asevera   que   el  Tribunal  desechó  la  confesión  con fundamento en que para dictar sentencia se tomaron otras pruebas  “lo cual es totalmente errático”.   

Reconoce que cuando el procesado se presentó  ante  las  autoridades,  después  de  15 días del deceso de la víctima, ya se  habían  practicado  innumerables  probanzas, “especialmente las testimoniales”.  Sin  embargo,  una  vez  que  su  defendido rindió indagatoria “no se practicó  prueba  más  y  se  estuvo  a  la  espera  de  la  práctica de la audiencia de  sentencia anticipada”.   

Advierte  que  en ese instante había muchas  dudas  sobre  la persona que había disparado el arma, “lo mismo sobre quien era  el portador del revólver momentos anteriores a los disparos”.   

Sostiene  que  el  testimonio  de  Alberto  Contreras,  hermano  de  la  víctima,  quien  manifestó  que Gaona disparó el  revólver  que  le  había  sido  suministrado  por  Marcos  Caro  Callejas, fue  desmentido  por  el  procesado  en  la diligencia de indagatoria, al confesar el  hecho.  Adujo que percutió el arma “sin darse cuenta, por cuanto en ese preciso  momento  estaba  siendo  atacado  con  tiestazos  y  botellazos  y  su  cara  se  encontraba totalmente ensangretada debido a los golpes recibidos”.   

Tal  explicación se encuentra soportada con  otros   medios   de   prueba  que  no  han  sido  desvirtuados  ni  tachados  de  falsos.   

Manifiesta que  la anterior explicación  la  hace  con  el fin de ratificar que el procesado siempre dijo la verdad “y en  ningún  momento  quiso evadir su responsabilidad frente al hecho del cual se le  acusa,  sencillamente  narró  los  hechos  tal  como  ocurrieron y los aceptó,  confirmando  su  confesión  y  responsabilidad  en  la  audiencia  de sentencia  anticipada”.   

Finaliza  informando que su defendido es una  persona  campesina,  agricultor  que  no  maneja  bien el lenguaje y sin ninguna  clase de antecedentes.   

Por lo expuesto, solicita a la Corte casar la  sentencia  recurrida  y,  en consecuencia, “disponer la rebaja de la pena en una  sexta parte por confesión”.   

          CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

La  demanda  de  casación  que a nombre del  procesado  presentó  su  defensor,  no  reúne  los requisitos formales para su  admisión.   

Ante   todo   debe   aclararse   que  esta  impugnación  extraordinaria  es  contra  una  sentencia  anticipada  y  que  el  actor   tiene  interés  para  recurrir,  al  tenor  de  lo dispuesto en el  artículo   37B-4   del  Código  de  Procedimiento  Penal,  pues  pretende  una  reducción  de la pena impuesta por el reconocimiento de la confesión, conforme  a lo reglado en el artículo 299 de la misma obra.   

Sobre  la  elaboración  de  la demanda debe  decirse lo siguiente:   

En primer lugar, se advierte que el libelista  no  cumplió con todos los requisitos señalados en el artículo 225 del Código  de  Procedimiento  Penal,  ya  que  el  libelo  sólo contiene un resumen de los  hechos  y   el  capítulo pertinente a la causal de casación escogida, sin  identificar  a los sujetos procesales y la sentencia impugnada, ni sintetizar la  actuación procesal surtida en el proceso objeto del recurso.   

Respecto  a  la censura, olvidó enunciar la  vía  de  transgresión de la ley sustancial, esto es, si la misma se produjo de  manera     inmediata     (Violación     directa)    o    mediata    (Violación  indirecta).   

Aunque del desarrollo del reproche se infiere  que  se  optó  por la vía indirecta, sin embargo, el casacionista, no señaló  la  clase de desatino cometido por el sentenciador, si de hecho o de derecho, ni  el  falso  juicio  que  lo  generó,  si  de  existencia, identidad, raciocinio,  legalidad o convicción.   

De  otro  lado,  dedica  todo  el discurso a  quejarse  de que la confesión fue desechada por el Tribunal, no obstante que, a  su  juicio,  las explicaciones del procesado se encuentran respaldadas con otros  medios  de prueba que no han sido desvirtuados ni tachados de falsos,  pero  sin que evidencie cuál fue el yerro cometido por el fallador.   

Además, en forma confusa y contradictoria, y  sin   considerar  que  hubo  sentencia  anticipada,  en  la  que  no  se  pueden  controvertir  las  pruebas  que  la  sustentaron,  pretende  que  se  le otorgue  credibilidad  a  la  versión  dada  por  el  procesado en la indagatoria, en el  sentido  de  que percutió el arma “sin darse cuenta por cuanto en ese preciso  momento  estaba  siendo atacado por tiestazos y botellas y su cara se encontraba  totalmente ensangretada debido a los golpes recibidos”.   

Frente a los anotados yerros de la demanda, y  dado  que la Corte en virtud del principio de limitación, no puede subsanarlos,  se  impone  su  rechazo y, consecuencialmente, se declarará desierto el recurso  extraordinario de casación.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

          R E S U E L V E   

RECHAZAR IN LIMINE  la  demanda  de  casación presentada por el defensor del procesado LUIS    ARTURO   ALBERTO   GAONA.   En  consecuencia,  se  declara  desierto  el  recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno  (art.  197  del  C.  de  P.P.).  Devuélvase  el  proceso al Tribunal de  origen.   

Comuníquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                            JORGE    ANIBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                        CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                            NILSON    E.    PINILLA  PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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