15645(11-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 15645  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta Nº 032  

Bogotá D. C.  once (11) de marzo de dos  mil tres (2003)   

VISTOS  

Se   decide   el   recurso  de  reposición  interpuesto   por   el   defensor  público  que  representa  a  los  condenados  WILSON    ARMANDO    ANDARA   CABRERA   y    JOSÉ    FERNANDO   CUERVO   ARENAS  contra  la  providencia  del  5  de diciembre de 2002,  mediante  la  cual esta Sala inadmitió la demanda de revisión propuesta contra  la  sentencia condenatoria proferida el 21 de octubre de 1996 contra los citados  señores.   

ANTECEDENTES   

          La sentencia demandada.-   

            El 21 de octubre de 1996 el Tribunal Superior Militar confirmó la  condena  que el 3 de julio anterior había impuesto la Inspección General de la  Policía,  como  juez  de  primera  instancia, a WILSON  ARMANDO     ANDARA     CABRERA     y    JOSÉ   FERNANDO   CUERVO   ARENAS   como  responsables  del  homicidio  de  José Aníbal Fuentes  González, pero aumentando la dosificación de la pena  principal de siete (7) a diez (10) años de prisión.   

          La demanda.-   

          El  actor,  formuló  demanda  para  que  se admitiera la acción de  revisión  de  dicho  fallo,  aduciendo  las  causales  primera  y  tercera  del  artículo  232  del  Código  de  Procedimiento  Penal  derogado, adjuntando, al  efecto,   un  dictamen  de  balística emitido por el Instituto Nacional de  Medicina  Legal,  con  el propósito de demostrar la inocencia de sus protegidos  porque   no   se  pudo  establecer  quién  causó  la  muerte  de  José   Aníbal  Fuentes  González  y  en  el   peor  de  los  casos  el homicidio solo habría podido imputarse en la  modalidad de culposo.   

          Providencia impugnada.-   

          En  decisión  del  5  de diciembre de 2002, esta Sala inadmitió la  referida  demanda  de revisión por cuanto el actor fundamentó las dos causales  invocadas  en  los  mismos  argumentos,  apoyadas en la presencia de la presunta  prueba  nueva,  cuando  la  causal  primera  se debe estructurar a partir de los  elementos  de prueba que hacen parte del proceso y resultaba inadecuado proponer  temas  propios  del  recurso  extraordinario  de  casación  como  es  el  de la  duda.   

          Por  otra parte, se estimó desacertada la postulación de la causal  tercera  de  revisión  por  cuanto  el nuevo dictamen del Instituto Nacional de  Medicina  Legal  versa sobre la interpretación del protocolo, la necropsia y el  acta  de  exhumación  del  cadáver,  que obran en el expediente, por lo que no  constituye  en  sí  una  prueba nueva, sino una forma diferente de apreciar los  hechos,  que  no  aparece  directamente  encauzada  a probar la inocencia de los  condenados.   

          La reposición.-   

          El  recurrente  contradice  el  argumento  de  la  Sala que negó al  dictamen  del Instituto Nacional de Medicina Legal el carácter de prueba nueva,  asegurando  que  dentro  de  la  actuación procesal nunca se produjo un estudio  científico,  pormenorizado  de  todos los elementos, que determinaran a ciencia  cierta  si  los proyectiles de arma de fuego que cegaron la vida de Fuentes  González habían sido disparados  directamente  a su humanidad o habían sido producto de una trayectoria al pegar  primero  en  una superficie dura. Y si bien admite que se tomaron algunos de los  elementos  que  obran  en  el  expediente,  con base en ellos surgió una prueba  nueva,  con  la cual “se logró establecer la inocencia  de  mis  representados…..  que  en  el  peor de los casos debería habérseles  procesado por Homicidio culposo”.   

          En  consecuencia,  solicita  se  revoque la decisión comentada y se  admita la demanda de revisión.   

CONSIDERACIONES   

          El  primer  aspecto de la impugnación que adquiere relevancia es el  equívoco  del  recurrente  en  lo  atinente  a  la  finalidad  de la acción de  revisión,  por  cuanto  la  causal  invocada  tiene  como objetivo, reparar una  injusticia  y  absolver a un inocente o reconocer un estado de inimputabilidad y  lo  que  intenta el actor no es probar la inocencia de sus representados, sino a  que, en el peor de los casos, se les procese por homicidio culposo.   

          El   alegato   del  libelista  no  deja  entrever  que  la  realidad  histórica  contemplada en el proceso fue distinta, ya que, según lo pregona la  sentencia  atacada,  los  señores  ANDARA  CABRERA  y  CUERVO  ARENAS,  admitieron  haber disparado contra la  humanidad      de     José     Aníbal     Fuentes  González,  motivo  por  el cual fueron condenados por  homicidio  intencional,  habiéndose  descartado  las hipótesis de la legítima  defensa  socorrida por ellos y la del delito preterintencional, planteado por la  defensa.   

          La  acción  de  revisión  no es el campo propicio para discutir el  grado  de  culpabilidad  de  un  procesado en la conducta punible, como no lo es  para  debatir  las irregularidades que se hubieren cometido en la investigación  o  los  defectos  de  apreciación probatoria, ya que son temas reservados a las  instancias y al recurso extraordinario de casación.   

          Por  otra  parte, si bien el demandante allega un dictamen elaborado  con  posterioridad  al  fallo  atacado, su contenido no se ajusta al concepto de  novedad  que  exige  la  causal  3ª de revisión, porque, como se sostuvo en la  providencia  impugnada,  se  trata  de  una  interpretación que el experto hace  recaer   sobre   otros   elementos  de  prueba  que  hacen  parte  del  proceso.   

          Se  advierte  que la novedad postulada por el ahora impugnante está  representada   en   que   si   la  muerte  de  Fuentes  González fue causada por una esquirla, ello demuestra  que  no  hubo  intencionalidad.  Sin  embargo,  ese  hecho  fue  conocido por el  sentenciador,  sin  que le diera el alcance que pretende el actor; es así, como  se  observa  que  la  sentencia se apoya en el testimonio rendido por el médico  forense,  a  quien se interrogó si “… la trayectoria  que   realizó   la   esquirla   encontrada  en  la  humanidad  de  José  Fuentes  González  fue  la  que en  últimas  produjo  su muerte” . Interrogante que logró  respuesta  afirmativa,  lo  que  no  fue  obstáculo  para que más adelante, el  experto  terminara  por admitir que las tres lesiones provocadas en el cuerpo de  la   víctima   con   proyectiles   de   arma  de  fuego  fueron  de  naturaleza  mortal.   

          Por    prueba    nueva,    ha    dicho    la    Jurisprudencia,   se  entiende:   

          “…aquel  mecanismo  probatorio (documental, pericial, testimonial)  que  por  cualquier  causa no se incorporó al proceso, pero cuyo aporte ex novo  tiene  tal  valor  que  podría  modificar sustancialmente el juicio positivo de  responsabilidad  penal  que  se  concretó  en  la  condena del procesado. Dicha  prueba  puede  versar  sobre evento hasta entonces desconocido (se demuestra que  fue  otro  el  autor del delito) o sobre hecho conocido ya en el proceso (muerte  de  la  víctima,  cuando  la  prueba  ex novo demuestra que el agente actuó en  legítima  defensa); por manera que puede haber prueba nueva sobre hecho nuevo o  respecto  de  variantes  sustanciales  de  un  hecho  procesalmente conocido que  conduzca a la inocencia o irresponsabilidad del condenado.   

“No  se  dará,  desde luego, esta causal de  revisión,  cuando  el  demandante  se limita a enfocar de otra manera hechos ya  debatidos  en  el  juicio  o pruebas ya aportadas y examinadas en su oportunidad  por   el   juzgador,   pues   en  tales  casos  lo  nuevo  no  es  ni  el  hecho  naturalísticamente  considerado,  ni la prueba en su estructura jurídica, sino  tal  vez el criterio con que ahora los examina el demandante, y no es eso lo que  la  ley  ha  elevado a la categoría excepcional de causal de revisión”. (Sent.  Dic.  1º  de  1983.  Sent.,  abril  24/97, rad. 11.886. Sent. Abril 22/97, rad.  12.460.  M.P.  Fernando  Arboleda  Ripoll). Sent. Abril 29/97, rad. 10.180. M.P.  Ricardo Calvete Rangel).   

          Confrontado  el  criterio  anterior con lo expuesto en la demanda de  revisión  se  concluye  que,  con  el  dictamen  rendido con posterioridad a la  sentencia  de  segunda  instancia,  el  libelista  aspira  a que se modifique la  apreciación  de  elementos  de  juicio  que  integraron  el proceso y sobre los  cuales  se  sustentó  la  declaratoria de responsabilidad de sus representados;  sin  embargo,  como  la  prueba  nueva  que  trae a esta acción, no posee ni la  entidad  innovadora  que  requiere  la causal aducida ni la eficacia para probar  que  los  condenados  son  inocentes,  la  Sala  se  abstendrá  de  reponer  su  decisión.   

          En  mérito  de los expuesto la Corte Suprema de Justicia en Sala de  Casación Penal ,   

RESUELVE   

          NO      REPONER      la     providencia  impugnada.   

          Contra esta decisión, no procede recurso alguno.   

          Cópiese, comuníquese y cúmplase.   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                                 HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

CARLOS       AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE                        JORGE                               ANÍBAL                               GÓMEZ  GALLEGO                                       

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                                        ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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