15610(30-01-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 15610  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr.  FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL   

Aprobado acta No. 14.  

Bogotá D.C., treinta (30) de enero de dos mil  tres (2003).   

La Sala decide sobre el recurso de reposición  interpuesto  por  el  representante  judicial del condenado LUCAS SEGUNDO GNECCO  CERCHAR  contra  el auto de doce (12) de diciembre de la presente anualidad, por  medio  del  cual  no  se  aprobó  la solicitud de reconocimiento de la libertad  preparatoria.   

ANTECEDENTES   

El  Director (e) y la Asesora jurídica de la  Cárcel  judicial  de Valledupar remitieron la documentación necesaria para que  la  Corte  se  pronunciara  sobre  la  libertad  preparatoria  solicitada por el  condenado LUCAS SEGUNDO GNECCO CERCHAR.   

En cumplimiento de la atribución otorgada por  el  artículo  79,  numeral  5º,  de  la  ley 600 de 2000, esta Corporación no  aprobó   la  solicitud  de  reconocimiento  de  la  libertad  preparatoria  del  condenado    “para    trabajar   en   ‘Lacteos     Los    Andes’  de  Valledupar,  por  no  reunir  el  requisito   objetivo   previsto   en   el   artículo   148  de  la  ley  65  de  1993”.   

Enterado  de  la  decisión, el representante  judicial  del  condenado solicitó su reposición, aduciendo que “jurídicamente  no  es de recibo el argumento esgrimido por la Corte  en   este   caso,   pues   no  es  de  su  competencia  declarar  la  nulidad  e  inaplicabilidad  de  (sic) decretos vigentes con argumentos cualquiera que ellos  sean  porque  mientras  estos  decretos  no  sufran el Procedimiento Contencioso  Administrativo  de  nulidad mantienen su vigencia y su obligatoria aplicabilidad  que  solamente  viene  a perderla mediante sentencia ejecutoriada del Consejo de  Estado y no se tiene noticia de que ello hubiese sucedido”.   

CONSIDERA     LA  CORTE   

Como  quiera  que  el  impugnante  en  nada  controvierte  los  fundamentos de la providencia de doce (12) de diciembre de la  anterior anualidad, la Sala la mantendrá incólume.   

En  efecto;  en  orden a adoptar la decisión  recurrida  esta Corporación dijo que el condenado no había cumplido las cuatro  quintas  partes de la pena efectiva, requisito objetivo exigido por el artículo  148  de  la  ley  65  de  1993, y consideró, asimismo, que el artículo 6º del  decreto  reglamentario  1542  de  1997,  pese a su confusa redacción, no había  modificado,  ni  podía  hacerlo,  tal  requisito,  procediendo a interpretar su  contenido   para  señalar  que  para  “efectos  del  otorgamiento  de la libertad preparatoria el tiempo de privación efectiva de la  libertad  en  ningún  caso  podrá ser inferior a las dos terceras partes de la  pena”.   

En  ese  sentido se indicaron a continuación  las  razones  por  las  cuales  la  Corte consideró que esa era la  única  interpretación  que armoniza con el artículo 148 de la ley 65 de 1993, pero en  ninguna  parte  se  hizo  manifestación acerca de que la preceptiva del decreto  reglamentario  era  contraria  a  la constitución o a la ley, y que por ello se  arrogaba   la   facultad   de   inaplicarlo,   como   erradamente   sugiere   el  impugnante.   

De modo que, si el representante judicial del  condenado  no  se  refirió  en concreto a las razones que llevaron a la Corte a  negar  su  aprobación  para  que  el  condenado  pueda  disfrutar del beneficio  administrativo,  la reposición deviene improcedente como medio para subsanar la  omisión  en  que  incurrió al efectuar su petición, en el sentido de señalar  en   concreto   las   razones  de  inconformidad  con  las  motivaciones  de  la  providencia.   

No  sobra  advertir  que  la  preceptiva cuya  aplicación  reclama el impugnante no reduce el requisito objetivo de las cuatro  quintas  partes  a  las  dos  terceras, como mal parece entenderlo el libelista,  pues  nada  establece en ese sentido, y simplemente define como pena efectiva el  tiempo  que el condenado lleve en prisión, más los descuentos legales que haya  obtenido,  tiempo  que  “en  ningún caso podrá ser  inferir  a  las  2/3  partes  de  la  pena impuesta”.   

De aplicarse literalmente esta preceptiva, de  rango  inferior  a  la  ley que desarrolla, en nada favorecería al sentenciado,  pues   las   cuatro   quintas   partes   de   la   pena   efectiva  –tiempo   que   lleva  privado  de  la  libertad  más  los  descuentos legales-  resulta inferior a las 2/3 partes  de  la  pena  impuesta,  con lo cual no tendría derecho de acceder al beneficio  administrativo que demanda.   

Por tanto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA  DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

1.  No  reponer  el  numeral  1º de la parte  resolutiva   del   auto  calendado  el   doce  (12)  de  diciembre  pasado.   

2.   Esta   decisión   no  admite  ningún  recurso.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

YESID RAMIREZ BASTIDAS  

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL            HERMAN GALAN  CASTELLANOS   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE                            JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

Permiso  

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                            ALVARO O. PEREZ PINZON   

Impedido  

MARINA PULIDO DE BARON  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria     

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