15407nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15407  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta No. 196   

Bogotá D.C., noviembre veintiuno (21) de dos  mil (2000).   

Vistos:  

Examina  la  Sala si la demanda de casación  presentada  a  nombre  del procesado LUIS FRANCISCO GALE VILLARREAL reúne en su  aspecto  formal  los requisitos a que se refiere el artículo 225 del Código de  Procedimiento Penal.   

Hechos y actuación procesal:  

La  oficina  de  Santa  Marta  del  Banco de  Bogotá   fue   defraudada  en  la  suma  de  $21.757.300.oo  durante  marzo  de  1995.    Nueve   cheques   falsos   por  distintos  valores,  supuestamente  correspondientes  a  la  cuenta corriente 56404212-2 a nombre de la Comunidad El  Cerrejón  y  en  realidad pertenecientes a una chequera en blanco extraviada de  la entidad, fueron pagados.   

El  cajero  del  Banco  LUIS  FRANCISCO GALE  VILLARREAL  fue  vinculado  al  proceso  a  través  de  indagatoria  y el 19 de  noviembre  de  1996   la  Fiscalía lo acusó por los cargos de falsedad en  documento  privado  y  estafa.   El trámite del juicio le correspondió al  Juzgado  1º  Penal  del Circuito de Santa Marta, el cual dictó sentencia el 22  de  abril  de  1998.   Absolvió al sindicado por la falsedad y lo condenó  por la defraudación patrimonial a la pena de 18 meses de prisión.   

El defensor y la apoderada de la parte civil  apelaron.   El  Tribunal  se pronunció el 23 de julio de 1998 a través de  la   sentencia   objeto  de  la  casación.   Determinó  condenar  a  GALE  VILLARREAL  por  los cargos de la acusación a 48 meses de prisión y al pago de  $21.757.300.oo  por  concepto  de  daños  y  perjuicios  a  favor  del Banco de  Bogotá.   

La demanda:  

Señala el defensor en el único cargo que le  realiza  a la sentencia que el juzgador violó directamente el artículo 221 del  Código   Penal,  por  aplicación  indebida.   El  delito  allí  descrito  requiere  para  su  tipificación,  además de la falsificación de un documento  privado  que  pueda  servir  de  prueba,  su  uso.   Y en el caso examinado  –dice el censor— “la prueba científica obrante en el  paginario  demostró  que el sindicado … no concurrió a la falsificación del  título  valor apócrifo porque ni siquiera dichos títulos valores (sic) fueron  endosados  a  su  nombre”.  Su  representado, en consecuencia, no incurrió en  dicho  hecho  punible, por lo que al violarse  la norma anotada solicita la  invalidación  del fallo recurrido y en su lugar se profiera “el que se ajuste  a derecho según lo impone el artículo 229 del C.P.P.”.   

Consideraciones de la Sala:  

Cuando  se  plantea  en casación violación  directa  de la ley sustancial, es deber del demandante aceptar los hechos que se  declararon   probados   en   la   sentencia  y  su  esfuerzo  debe  concentrarse  exclusivamente  en  la  discusión de las consecuencias jurídicas derivadas por  el  juzgador, con la orientación obvia de probar el error de juicio que condujo  a la violación de la ley.     

Esta  vía  de  ataque,  entonces, no admite  discusión   probatoria   de  ninguna  naturaleza.   Su  punto  de  partida  obligatorio  es  el  supuesto  de  hecho  del  fallo,  el  cual  ni  siquiera es  mencionado  por  el  censor.   Tampoco  se  refirió  a  la fundamentación  jurídica  realizada  por  el  Tribunal a partir de los hechos que se declararon  probados,  lo  que lógicamente se constituía en un presupuesto lógico para el  entendimiento  del  cargo,  que  desprovisto  de  ese contenido queda limitado a  afirmar,  al  margen de la sentencia, que la falsedad en documento privado es un  tipo  penal  de  dos  actos,  que  se  probó que el procesado no falsificó los  cheques,  que  en  consecuencia no se le podía imputar el atentado contra la fe  pública  y  que  siendo  éste  el  delito  medio  para  cometer  la estafa, al  desaparecer aquél también desaparece éste.   

Sin la sentencia como referente la censura se  constituye  en  un  discurso  indescifrable  y que por lo mismo no satisface los  requisitos  de  claridad  y  precisión  a que se refiere el artículo 225-3 del  Código  de  Procedimiento  Penal.   Por  ende,  se  rechazará de plano la  demanda.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

1.  INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del procesado LUIS FRANCISCO GALE  VILLARREAL.   

2. Declarar desierto  el  recurso  y  devolver las  diligencias al Tribunal de origen.   

Cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                               JORGE   E.  CORDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                                         JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                                 CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON                               NILSON    PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria     

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