15325ago

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15325  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

CARLOS E. MEJIA ESCOBAR  

Aprobado Acta No. 138   

Santa  Fe  de  Bogotá  D. C., quince (15) de  agosto de dos mil (2000).   

Cumplido  el rito correspondiente, procede la  Corte  a  conceptuar  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del súbdito  español   JOSE  LUIS  GARCIA  FERNANDEZ  formulada  por  el  Gobierno  de  España,  dado  que  la ponencia  inicialmente  presentada  por  el  H.M.  Mantilla  Nougués  fue  improbada  por  mayoría.   

I.-         LA SOLICITUD DE EXTRADICION   

1.-            Mediante  Nota Verbal número 433 del 26  de  octubre  de  1998  el  Gobierno Español solicita la extradición del señor  JOSE    LUIS    GARCIA    FERNANDEZ,   contra  quien  se  dictó  por parte del Magistrado Juez del Juzgado  Central  de  Instrucción Número 5 de Madrid (España) auto de procesamiento el  7    de    abril    de    1998    por    los    delitos    de    “introducción  de  moneda falsa en territorio nacional de los arts.  386  y  387  del  C. P., y un delito continuado de estafa de los artículos 248,  249 y 74 del Código Penal” (folio 16, carpeta anexa).   

2.-            En  dicha  providencia se relacionan los  siguientes hechos, en relación con el requerido en extradición:   

“Desde  fecha no  determinada  del  verano del año 1.997, María Florentina VEGA FERNANDEZ (D. N.  I.  :  10.559.616,  nacida  en Turón-Mieres (Asturias) el 26 de junio de 1.954,  hija  de  Manuel  y  Florentina), puesta de común acuerdo con José Luis GARCIA  FERNANDEZ  (rebelde  en  esta  causa),  introducen desde Colombia en España por  vía  postal  al  menos  81  billetes  de  100 dólares de los Estados Unidos de  América  que  imitan  a  los  auténticos,  y  que desde aquél país le remite  GARCIA  FERNANDEZ,  con  la  voluntad de cambiarlos en diversos establecimientos  bancarios     y     con     ello     obtener     el    consiguiente    beneficio  patrimonial” (folio 17, carpeta anexa)   

II.-         ACTUACION   

1.-             El   Fiscal  del  Juzgado  Central  de  Instrucción  No.  5  de  Madrid,  en ejercicio de las facultades legales de los  artículos  824  y  825  de  la  Ley  de  Enjuiciamiento  Criminal de España le  solicitó  al  Juez  que  “se  dicte  Auto proponiendo un (Sic)  gobierno  España   que   reclame  de  Colombia  la  extradición  de  José  Luis  GARCIA  FERNANDEZ”. (folio 18, carpeta anexa)   

El  Agente  del  Ministerio  Fiscal  español  señaló  que la petición de extradición debía hacerse de conformidad con los  artículos  829  a  832  de  la  Ley  de Enjuiciamiento Criminal, que los hechos  constituían  los  delitos  de  introducción  de  moneda  falsa  y un delito de  estafa,  que  dado  lo  reciente  de  los  mismos no estaban prescritos y que en  particular  el  delito  de  falsificación  de  moneda se encuentra expresamente  incluido  en  el  artículo 3.10 del Convenio de Represión de la Falsificación  de  Moneda.   Y,  España  y  Colombia  son  parte  en el Convenio hecho en  Ginebra   (Suiza)  el  20  de  abril  de  1929,  cuyo  artículo  10  prevé  la  extradición por dichos delitos. (folio 18, carpeta anexa).   

2.-            El Juzgado Central de Instrucción No. 5  –  Audiencia  Nacional  Madrid  -,  por  auto  del  8 de mayo de 1998 emitido en  respuesta  al  escrito  del  Ministerio  Fiscal  en el que se interesa en que se  solicite   la   extradición   de   JOSE  LUIS  GARCIA  FERNANDEZ,   decide  “proponer  al  Gobierno  de España que por conducto del Gobierno de Colombia,  se  solicite de la autoridad judicial competente de Colombia, la extradición de  José Luis García Fernández (…)”.   

Dentro  de  los  razonamientos jurídicos del  auto  se incluye la consideración de que “(…) los delitos cuya comisión se  imputan  al mismo se encuentran comprendidos en el vigente Convenio bilateral de  extradición  entre  España y Colombia de 23 de agosto de 1892 (…)”. (folio  2, carpeta anexa)   

En  la parte dispositiva del mencionado auto,  el  Magistrado Juez del Juzgado Central de Instrucción Número 5 señala que el  motivo  de  la  proposición  de  solicitud  de  extradición  del señor GARCIA  FERNANDEZ  es  “para ser enjuiciado por los Tribunales españoles competentes,  por  los  delitos  de  FALSIFICACION MONEDA que se investigan en el S. Ordinario  5/98  de  este  Juzgado  Central  de Instrucción número 5, con sede en Madrid,  contrayéndose  por  este Tribunal el compromiso a que se refiere el Convenio de  Extradición  entre  España y Colombia de fecha 23 de agosto de 1892”. (folio  1, carpeta anexa)   

3.-            El mismo 8 de mayo de 1998, el Magistrado  Juez  del  Juzgado  Central  de  Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional  remite  al señor Ministro de Asuntos Exteriores de España la “documentación  extradicional  expedida  para  su remisión por conducto diplomático”. (folio  23, carpeta anexa)   

4.-            Con nota verbal 433/98 del 26 de octubre  de  1998,  la  Embajada  de  España  solicita  la  extradición  del  ciudadano  español   JOSE LUIS GARCIA FERNANDEZ “en virtud de lo establecido en los  artículos  8  y  13 del Convenio de Extradición entre España y Colombia de 23  de  marzo  de  1892”  por  haberse  dictado  en  contra  del requerido auto de  procesamiento  y  prisión  por los supuestos delitos de introducción de moneda  falsa y estafa. (folio 24, carpeta anexa)   

5.-            El  Ministerio  de Relaciones Exteriores  remitió  las  diligencias  al Ministerio de Justicia y del Derecho, advirtiendo  que  “De  acuerdo  con  lo  establecido  en  el  artículo  552 del Código de  Procedimiento  Penal se permite manifestar que el Convenio aplicable al presente  caso  es  la  Convención  de  Extradición de Reos entre Colombia y el Reino de  España,  suscrito  (sic) en Bogotá el 23 de julio de 1892, aprobada por la Ley  35 de 1892” (folio 26, carpeta anexa).   

6.-            Recibido  por la Sala de Casación Penal  de  esta  Corporación  el asunto, durante los traslados cumplidos en desarrollo  de  la  tramitación  a su cargo, el requerido en extradición, su defensor y el  Ministerio Público, se abstuvieron de pedir pruebas y de alegar.   

7.-            La Sala de oficio ordenó agregar copias  de  las  sentencias  de  primera y segunda instancia que se hubieran pronunciado  por  autoridades  colombianas  en contra del requerido en extradición JOSE LUIS  GARCIA FERNANDEZ. (folios 37 a 65 del cuaderno de la Corte)   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-             El   Código  de  Procedimiento  Penal  colombiano  señala  en  su artículo 558 que la Corte fundamentará el concepto  de   extradición  en:  La  validez  formal  de  la  documentación  presentada;  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado;  principio de la doble  incriminación,  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y  cuando  fuere  el  caso,  en  el  cumplimiento  de  lo  previsto en los tratados  públicos.   

De  acuerdo  con  el  concepto rendido por el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores mediante oficio O.J.E. No. 56388 del 28 de  octubre  de  1998 en cumplimiento del artículo 552 del Código de Procedimiento  Penal,   el  “convenio  aplicable  al  presente  caso  es  la  Convención  de  Extradición  de  Reos entre Colombia y el Reino de España, suscrito en Bogotá  el  23 de julio de 1892, aprobada por la Ley 35 de 1892”.   Convenio  que  entonces  se  tendrá  en cuenta para los efectos del concepto que aquí se  rinde.   

2.-                Validez     formal     de     la  documentación:   

La  Convención de Extradición de Reos entre  Colombia  y  el  Reino de España señala en el artículo VIII que la demanda de  extradición  será  presentada  por  la  vía  diplomática  y  apoyada  en los  siguientes documentos:   

2.1.-          Si  se  trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2.2.-          Cuando se refiera a un individuo acusado  o  perseguido, se requerirá copia autorizada del mandamiento de prisión o auto  de  proceder  expedido  contra  él, o de cualquiera otro documento que tenga la  misma  fuerza  que  dicho  auto y precise igualmente los hechos denunciados y la  disposición que le sea aplicable.   

2.3.-           Las   señas   personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto.   

Dada  la situación procesal del requerido en  extradición  en  el país requirente, donde no ha sido condenado sino que está  siendo  perseguido  por las autoridades judiciales de allí, las que han dictado  en  su  contra  “prisión  provisional, comunicada y sin fianza” (folio 15),  son  exigibles  únicamente  los  documentos  2  y  3  del  artículo VIII de la  Convención aplicable.   

Tales   requisitos  están  suficientemente  acreditados  con la documentación remitida por la Embajada de España.  La  Legación   Diplomática   ha   enviado   copia   auténtica   del   “auto  de  procesamiento”  (folio  17,  carpeta  anexa)  en el que se precisan los hechos  denunciados, así:   

“Desde fecha no determinada del verano del  año  1.997,  María  Florentina VEGA FERNANDEZ (D. N. I.: 10.559.616, nacida en  Turón-Mieres  (Asturias) el 26 de junio de 1.954, hija de Manuel y Florentina),  puesta  de  común  acuerdo  con  José  Luis  GARCIA FERNANDEZ (rebelde en esta  causa),  introducen  desde  Colombia  en  España  por  vía  postal al menos 81  billetes  de  100  dólares  de  los Estados Unidos de América que imitan a los  auténticos,  y  que  desde  aquél  país  le  remite  GARCIA FERNANDEZ, con la  voluntad  de  cambiarlos  en  diversos  establecimientos  bancarios  y  con ello  obtener   el   consiguiente   beneficio   patrimonial”   (folio   17,  carpeta  anexa)   

Allí  también  se  indica  cuáles  son las  disposiciones  del  derecho  interno español que le son aplicables a los hechos  que  han generado la petición de extradición:  Se trata de los artículos  74,  248  y  249  – en cuanto hace al delito continuado de estafa – y 386 y  387   –  en  lo  que tiene que ver con el delito de introducción de moneda  falsa – todos ellos del Código Penal.   

Igualmente  se  ha  remitido  por  la  vía  diplomática  el  auto  del  8 de mayo de 1998, por medio del cual el Magistrado  Juez  del  Juzgado  Central  de  Instrucción  Número  5  de  Madrid (Audiencia  Nacional)    propone    al    gobierno    de    España    la    solicitud    de  extradición.   

Allí   se   indica  que  el  requerido  en  extradición  es el nacional de ese país JOSE LUIS GARCIA FERNANDEZ, que nació  en  Castrillón  (Asturias)  el  9  de  abril  de 1945 y quien se halla preso en  Bogotá (Colombia) (folios 1 y 2, carpeta anexa).   

Tal información es suficiente para acreditar  el  tercer requisito que contiene el artículo VIII de la Convención aplicable,  pues  la  exigencia  allí  contenida  se  limita  a  que el gobierno requirente  entregue  “las señas personales del reo o encausado, hasta donde sea posible,  para facilitar su busca y arresto”.   

3.-            Demostración  Plena de la Identidad del  Solicitado:   

Ninguna  duda  cabe  que  la  persona  que se  encuentra  recluida  en  la  cárcel  nacional “La Modelo” de esta ciudad es  exactamente  la  misma  persona contra la que se dictó por parte del Magistrado  Juez  del  Juzgado  Central  de  Instrucción  Número  5  de  Madrid (Audiencia  Nacional)  el  auto  motivado  de  procesamiento  y  prisión  el  7 de abril de  1998.   

Dentro  de  la  actuación  adelantada por la  Corte  y  ante la evidencia de la reclusión del requerido en extradición en la  cárcel  nacional  “La  Modelo”  de  esta ciudad, se agregaron copias de las  decisiones  judiciales  que  ordenaron su internamiento en prisión (folios 37 a  65,  cuaderno  de  la  Corte).   En  la sentencia proferida por el entonces  Juzgado  Regional de Santa Fe de Bogotá D.C. el 2 de octubre de 1996, por medio  de  la cual se condenó a JOSE LUIS GARCIA FERNANDEZ a la pena de prisión de 40  meses  como responsable del delito de tráfico de estupefacientes, se anotan los  siguientes datos personales del mismo:   

“JOSE  LUIS GARCIA FERNANDEZ portador del  pasaporte  de  nacionalidad  española  No.  E  762997,  cédula  de ciudadanía  española  Número,  11.339.164A,  nacido  el 9 de abril de 1945 en Castrillón,  provincia  de  Asturias,  España,  hijo  de  José  y María, casado con Gisela  Jiménez de García (…)”  (folio 38, cuaderno de la Corte)   

Del  cruce de la información aportada con la  demanda  de  extradición  presentada  por  el  gobierno  de  España con la que  recaudó  la Corte dentro del trámite de la misma, surge la demostración plena  de la identidad del solicitado.   

4.-                Principio     de     la     doble  incriminación.   

4.1.-          Habida  cuenta  que  el  trámite de las  extradiciones  entre  la  República  de Colombia y  el Reino de España se  rige,  según  lo  ha  conceptuado el Ministerio de Relaciones Exteriores,   por  la Convención de Extradición de Reos entre Colombia y el Reino de España  del  23  de  julio  de  1892  aprobada por la Ley 35 de 1892, el principio de la  doble   incriminación  se  determinará  de  acuerdo  a  lo  dispuesto  en  tal  Tratado.   

En el artículo I de la Convención citada los  Gobiernos  de  Colombia  y España se “comprometen a  entregarse   recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados  por  los  tribunales  o  autoridades  competentes  de uno de los dos Estados contratantes,  como   autores   o   cómplices   de   los   delitos  o  crímenes  enumerados  en  el Artículo 3.°, y que  se    hubieren    refugiado    en   el   territorio   del   otro”.(destacado por la Corte)   

El  artículo III señala que “la   extradición   se   concederá   respecto  de  los  individuos  condenados  o  acusados, como autores o cómplices, de  alguno  de  los  crímenes  siguientes”.    Se   hace   una  enumeración  que  incluye  20  numerales,  refiriéndose  el   10°  a “La fabricación de  moneda  falsa,  bien  sea  metálica o en papel, títulos o cupones falsos de la  deuda  pública,  billetes  de  banco  u  otros  valores de crédito, de sellos,  timbre,  papel  sellado,  cuños  y  marcas de administraciones del Estado, y la  expendición     o     uso     fraudulento     de     los     mismos”.   

4.2.-          Dentro  de  los sistemas de extradición  cuya  existencia  se  reconoce  en  la  comunidad  jurídica  internacional,  se  encuentra  el  de lista que adoptó el Convenio de Extradición de Reos suscrito  entre  Colombia  y  España  el  23  de  julio  de 1892, típico de los acuerdos  bilaterales  de  los  pasados  siglos  y  cuya  característica  especial  es la  enumeración   taxativa   de   una  serie  de  delitos  por  su  correspondiente  denominación    jurídica    específica,   lo   que   lo   hace   un   sistema  cerrado.   

La poca elasticidad de tal sistema en tanto su  falta  de  dinamismo  impide  la  inclusión de otros tipos penales desconocidos  para  la época de la negociación de la respectiva Convención o simplemente no  considerados  de  la  suficiente entidad como para ser tenidos en cuenta por los  Estados  Contratantes,  impuso  la creación y desarrollo del llamado sistema de  eliminación  cuya  característica  principal  es  la conexión de los hechos a  unas  sanciones  punitiva mínimas.  Basta pues, como lo señala el Código  de  Procedimiento  Penal  colombiano  en  tratándose  de extradición “que el  hecho  que la motiva también esté previsto como delito en Colombia y reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a 4  años”.(artículo 549-1)   

Aunque ese sistema también se conoce como de  identidad  normativa o doble incriminación, el concepto de identidad no ha sido  entendido  nunca  por la doctrina internacional como sinónimo de igualdad, sino  que  debe  atenderse  a  la  acción  criminal misma (hechos) y no al nombre del  delito  en  cada  caso,  así  como a su pena conforme a la sanción mínima que  cada  Estado  considere  suficiente  y  necesaria  para  extraditar  o solicitar  extradiciones.   

4.3.-          La  Convención  de Extradición de Reos  suscrita  entre Colombia y el Reino de España adoptó en el artículo I y en el  III  el  sistema  cerrado  de  lista.  A ello se contrae la afirmación del  artículo  I  en  cuanto  señala  que los Estados contratantes se comprometen a  entregarse  recíprocamente   a los autores o cómplices de “los    delitos    o    crímenes   enumerados   en   el   Artículo  3°,  y que se hubieren refugiado en el territorio del  otro”   

El   artículo  III   señala  que  la  extradición  se concederá respecto de los autores o cómplices “de     alguno     de     los    crímenes    siguientes” iniciándose  a renglón seguido la enumeración de los delitos.   

Dentro de tal listado se incluyeron, respecto  de  la  falsificación  de moneda, los siguientes delitos. “La fabricación de  moneda  falsa,  bien  sea  metálica o en papel, títulos o cupones falsos de la  deuda  pública,  billetes  de  Banco  u  otros  valores de crédito, de sellos,  timbre,  papel  sellado,  cuños   y  marcas  de administración del Estado  (..)”  “(…)  la  expendición”  de  todo  lo  descrito y “(…) el uso  fraudulento de los mismos”.   

Esos   son  los  delitos  incluidos  en  la  Convención  para  efectos  de  que  España o Colombia soliciten o accedan a la  extradición.   Por  razón  de  la  naturaleza  taxativa  de  la lista, la  interpretación  de  la  misma es de carácter restrictivo, sin que haya lugar a  interpretaciones   que   terminen  por  incluir  en  la  lista,  comportamientos  delictivos    que    no    fueron    objeto    del   acuerdo   de   las   Partes  Contratantes.   

4.4.-                Los   hechos   motivo  de  la  extradición  han  sido  considerados por el Magistrado Juez del Juzgado Central  de  Instrucción  Número  5  como  constitutivos del delito de introducción de  moneda  falsa  de los artículos 386 y 387 del Código Penal español.  Las  copias  de  las  disposiciones  penales citadas permiten conocer que en el país  requirente  se distinguen legalmente los siguientes eventos de falsificación de  moneda:   

4.4.1.-             “El    que    fabrique    moneda  falsa   

4.4.2.-           “El   que   la   introduzca   en  el  país   

4.4.3.-          “El  que  la  expenda  o distribuya en  connivencia con los falsificadores o introductores”.    

Todos esos delitos tienen pena de prisión de  8  a  12  años  y  multa  del  tanto  al  décuplo  del  valor  aparente  de la  moneda.   

Hay también otra conducta relacionada con la  falsificación  de  moneda  que  merece  la  pena  inferior en uno o dos grados,  atendiendo  al  valor  de la moneda y al grado de connivencia con los autores de  los  numerales  citados.   Ella  es, la “tenencia de moneda falsa para su  expendición o distribución”.   

Finalmente el artículo 386 del Código Penal  español  consagra  una  pena  de  arresto  de  fines  de  semana para “el que  habiendo  recibido de buena fe moneda falsa, la expenda o distribuya después de  constarle su falsedad”.   

La  disposición en la que el Magistrado Juez  del  Juzgado  Central  de Instrucción Número 5 resolvió el problema jurídico  que  planteaban  los  hechos  imputados a JOSE LUIS GARCIA FERNANDEZ, que fueron  puestos  en  su  conocimiento,  no  deja lugar a dudas sobre la autonomía de la  conducta  de  “introducción de moneda falsa en el país” frente a todos los  demás  comportamientos que la legislación de España considera punibles dentro  del  capítulo  que  se  titula  “de  la  falsificación  de  moneda y efectos  timbrados”.   

Esa conducta autónoma de “introducción de  moneda  falsa  en territorio nacional” no está contemplada en la lista de los  delitos  por  los  cuales  Colombia  y  el Reino de España acordaron entregarse  recíprocamente  a los autores o cómplices que se refugiaren en sus respectivos  territorios  y  por  tanto  la  Corte  no  puede  autorizar  con  su concepto la  extradición del ciudadano español que ha sido solicitado.   

La  definición  judicial de la conducta como  “introducción  de  moneda  falsa”  y  la  concreción  de  la  petición de  extradición  del gobierno español a esa precisa denominación del delito en la  nota  verbal  No.  433/98,  hacen imposible la extradición del señor JOSE LUIS  GARCIA  FERNANDEZ pues tal delito no está incluido en  la lista cerrada de  “crímenes”  que  dan  lugar  a la extradición, según el Convenio invocado  por los gobiernos requirente y requerido.     

4.5.-          No  se opone al concepto negativo que la  Corte  rendirá, el hecho de que en el listado de la Convención se encuentre la  conducta  de  “expendición  de moneda falsa” y tal delito esté contemplado  dentro  del  artículo  386 del Código Penal español que se cita en el auto de  procesamiento del 7 de abril de 1998.   

La  decisión judicial de las autoridades del  país  requirente  es intangible. La ley colombiana no permite verificar sino su  validez  formal  y  la  Convención  aplicable en este caso no regula el tema de  manera  diferente.  En  ese  sentido,  la  Corte  no  puede modificar el auto de  procesamiento  dictado por el Juez español, para definir los hechos denunciados  de  una manera diferente a como él lo hizo para que la conducta pueda incluirse  en la lista cerrada de la Convención.   

El  Juez  español  decidió  conforme  a  su  autonomía,   y   el   Ministerio   de   Asuntos   Exteriores  de  España   transmitió    conforme  a  su  soberanía  al  gobierno  de  Colombia,  la  petición  de  extradición  por los precisos delitos de introducción de moneda  falsificada  y estafa continuada, ninguno de los cuales se encuentra incluido en  la  lista cerrada de la Convención aplicable, sin que la Corte pueda invadir la  órbita  de  autonomía judicial y administrativa del país requirente en cuanto  a  la denominación jurídica de la conducta por la cual decidieron solicitar la  extradición del señor GARCIA FERNANDEZ.   

4.6.-           El  Ministerio  Fiscal  invocando  los  artículos  824  y  siguientes  de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de España,  interesó  al  Magistrado  Juez  del Juzgado central de Instrucción No. 5 de la  Audiencia  Nacional  de Madrid para que dictará un auto proponiendo al gobierno  de   España   reclamar  la  extradición  de  GARCIA  FERNANDEZ.   En  tal  comunicación  el  Fiscal  señaló  que  debía  invocarse  el  “Convenio  de  Represión  de  la  Falsificación  de  Moneda”, del cual son parte Colombia y  España   y   en   cuyos   artículos  se  prevé  la  extradición  por  dichos  delitos.   

La   afirmación   del  señor  Agente  del  Ministerio   Fiscal   español   es   cierta.  Colombia  es  suscriptora  de  la  “Convención  encaminada  a  reprimir  la  falsificación  de  moneda,  y  sus  Protocolos  adicionales”  que fue adoptada por la Ley 35 de 1930.  En tal  Convención  se  establece en el artículo 3°que “se consideran delitos   punibles de derecho común los siguientes”:   

“(…)  3° Introducir a cualquier país, o  recibir,  o  conseguir  moneda  falsa  con  el fin de ponerla en circulación, a  sabiendas de que es falsa”.   

Del  mismo  modo,  el  artículo  10  de  esa  Convención  señala  que  “los  delitos  mencionados  en el artículo 3°, se  considerarán  incluidos  entre  los  que están sujetos a extradición en todos  los  Tratados  de  extradición  celebrados o por celebrase en lo sucesivo entre  las Altas Partes contratantes”    

Sin embargo, ni el Magistrado Juez del Juzgado  Central  de  Instrucción  Número  5  de  Madrid  (Audiencia  Nacional)  ni  el  Ministerio  de  Asuntos  Exteriores  de  España  atendieron  la  solicitud  del  Ministerio  Fiscal  y  prefirieron  citar  únicamente  el Convenio bilateral de  1892.   Esa  decisión  de  las  autoridades  judicial y administrativa del  gobierno  requirente  es  una  manifestación de la soberanía estatal que uno y  otro  representan  y  es  por  tanto materialmente inmodificable por parte de la  Corte Suprema de Justicia de Colombia.    

También  es  una  decisión  de  política  exterior  y  por  tanto  del  ejercicio  de la soberanía estatal frente a otros  Estados,  la  contenida en el Concepto de la Cancillería colombiana en cuanto –  de  consuno con el requerimiento de extradición – expresó que la fuente formal  aplicable  a este trámite específico es la Convención de Extradición de Reos  entre Colombia y el Reino de España del 23 de julio de 1892.   

Esa naturaleza del Concepto de la Cancillería  colombiana  le  impide a la Corte, aún ante la evidencia de la existencia de un  Tratado  multilateral que pudo haber sido integrado al bilateral, fundamentar el  trámite  de  la  extradición  y  el  concepto  sobre  su  procedencia  en  una  Convención  que no fue invocada por ninguno de los gobiernos involucrados en la  solicitud   de   extradición   del   ciudadano   español   JOSE   LUIS  GARCIA  FERNANDEZ.   

La   consideración   del  Concepto  de  la  Cancillería  como  ejercicio  de  la  política  exterior  del  país en cuanto  manifiesta   la   regla  interna  a  la  cual  debe  ajustarse  la  cooperación  internacional  que  demanda un Estado extranjero, le impide a la Corte completar  ese  concepto,  adicionarlo o desconocerlo, a menos que de su contenido aparezca  –   de   bulto   –   una   manifiesta   contradicción   con   la  Constitución  Política.   

Cualesquiera que hubieren sido las razones de  Estado  que  aconsejaron tanto al gobierno Español como al colombiano omitir la  invocación  de  la  Convención  sobre Represión de Falsificación de Moneda y  sus  dos  Protocolos, suscritos en Ginebra (Suiza) el 20 de abril de 1929, es lo  cierto  que  la  Corte  carece  de competencia para discutir esas razones, menos  aún la tiene para averiguarlas.    

4.7.-          No  estando  incluidas  en  la lista del  Convenio  de Extradición de Reos entre Colombia y el Reino de España del 23 de  julio  de  1892,  aprobado  por la Ley 35 de 1892 (10 de octubre), las conductas  criminales  de  introducción  de  moneda  falsa  y estafa, se emitirá concepto  DESFAVORABLE  respecto  de  la  demanda de extradición que ha hecho el gobierno  español    del    súbdito    de    esa    nacionalidad    JOSE   LUIS   GARCIA  FERNANDEZ.   

5.-               Atendiendo lo manifestado por el  requerido  en  extradición en el documento del 12 de julio de 1999 (folios 71 a  73,  cuaderno  de  la Corte) sobre el presunto origen de los dólares falsos que  él  remitió a España desde Colombia, remítase copia del mismo a la Fiscalía  para  que inicie las averiguaciones pertinentes sobre los nacionales colombianos  que aparentemente están involucrados en el hecho punible.   

En mérito de lo anterior La Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

R   E   S   U   E   L  V   E   

CONCEPTUAR  DESFAVORABLEMENTE  a    la    Extradición    del    súbdito   español   JOSE LUIS GARCIA FERNANDEZ .   

Comuníquese  al  Señor Fiscal General de la  Nación,  remítansele  las  copias anunciadas y devuélvanse las diligencias al  Ministerio de Justicia y el Derecho para lo de su competencia.   

CUMPLASE  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Salvamento    de  voto   

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                         JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE                             JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

                         

MARIO            MANTILLA  NOUGUES                               CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

Salvamento de voto  

ALVARO         O.         PEREZ  PINZON                                 NILSON PINILLA  PINILLA   

Salvamento de voto  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

                                                     Secretaria   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Los suscritos Magistrados nos separamos de la  decisión  mayoritaria  de la Sala en cuanto se emite concepto desfavorable a la  extradición  del  ciudadano Español JOSE LUIS GARCIA  FERNANDEZ, por las siguientes razones:   

1ª.-   Como  ya  se sabe, mediante Nota  Verbal  número  433 del 26 de octubre de 1998, el Gobierno Español solicita la  extradición    de   su   súbdito   antes   citado,  contra  quien  se dictó auto de procesamiento el 7 de  abril  de  1998 por los delitos de “introducción de  moneda  falsa en territorio nacional de los arts. 386 y 387 del C. P., un delito  continuado   de   estafa   de   los   artículos  248,  249  y  74  del  Código  Penal”.   

2ª.-   El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  al remitirle el informativo al Ministerio de Justicia y del Derecho,  advirtió  que  “De acuerdo con lo establecido en el artículo 552 del Código  de  Procedimiento  Penal  se  permite  manifestar  que  el Convenio aplicable al  presente  caso  es  la  Convención  de Extradición de Reos entre Colombia y el  Reino  de  España,  suscrito en Bogotá el 23 de julio de 1892, aprobada por la  Ley  35  de 1892” (fl. 26), es decir, la solicitud de extradición elevada por  el   Gobierno  Español,  se  rige  exclusivamente  por  la  citada  Convención  incorporada  a  nuestro  derecho  interno  por la ley 35 del 10 de octubre de la  misma  anualidad,  tal  como  se  especifica  en  el  concepto  rendido  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  en  cumplimiento  de  lo  previsto en el  artículo 552 del Código de Procedimiento Penal.   

En virtud de ella los Gobiernos de Colombia y  España     se    “comprometen    a    entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados  por  los tribunales o  autoridades  competentes  de uno de los dos Estados contratantes, como autores o  cómplices  de los delitos o crímenes enumerados en el Artículo 3.°, y que se  hubieren    refugiado    en    el    territorio    del   otro”,   señalando  en el numeral 10° del referido artículo las siguientes  conductas   ilícitas   susceptibles   de   extradición:   “La  fabricación  de  moneda  falsa, bien sea metálica o en papel,  títulos  o  cupones  falsos  de  la  deuda  pública, billetes de banco u otros  valores  de  crédito,  de  sellos,  timbre,  papel  sellado, cuños y marcas de  administraciones        del        Estado,        y        la       expendición  o  uso  fraudulento de los  mismos”    (negrilla    y    subraya    fuera   de  texto).   

3ª.-  La  disposición antes transcrita cuyo  texto  fue  concebido  en  el  año  de  1892,  es  decir hace más de un siglo,  necesario  resultaba  verificar si  los presupuestos que el legislador tuvo  en  cuenta  por aquella época, siguen vigentes, sin que sea posible afirmar que  únicamente  las  conductas  en  la  forma allí descritas, son susceptibles del  instituto  de  la extradición, pues modalidades delictivas recientes y fruto de  la  avanzada  tecnología quedarían excluidas, no obstante estar consagradas en  la legislación penal vigente.   

Conforme   al   diccionario  de  la  Lengua  Española,         “expendición”  significa  “Acción  y  efecto  de expender” o lo mismo que  “dar   salida   al   por   menor   a   la   moneda  falsa”,   coincidiendo  entonces  con  una  de  las  modalidades  previstas  en  el artículo 386 del Código Penal Español de 1995,  al  tipificar  y  sancionar  con pena de ocho a doce años de prisión “1° El  que    fabrique    moneda   falsa.   2°  El  que  la introduzca en el país. 3°  El  que expenda   o   distribuya   en   connivencia   con   los  falsificadores  o  introductores”   

Según comentarios de Enrique Orts Berenguer,  desde  el Convenio de Ginebra de 20 de abril de 1929, “una serie de principios  allí  adoptados  ha  ido informando las legislaciones internas de los distintos  países;  principios  tales  como el de equiparación de la moneda de papel y la  metálica,  el  de  igualdad  de  protección  para  la  moneda  nacional  y  la  extranjera,  el  del  reconocimiento  de la reincidencia internacional, etc.”,  principios  que  según  el  autor  han sido todos incorporados al Código Penal  Español,  es decir, que en el citado artículo 386 del referido estatuto, “El  bien jurídico protegido es,  en  última instancia, la seguridad del tráfico monetario”, lo que indica que  la  conducta imputada a José Luis García Fernández, se ubica perfectamente en  el  referido  numeral 10° de la Convención de 1892 y por lo mismo, susceptible  de extradición.   

Es más, como lo afirma el comentarista “La  expendición    y    la  distribución  de  moneda  falsa  se  consumarán  con la entrega de la moneda falsificada, tan pronto pase  ésta  de  las  manos del expendedor a las del receptor…pudiendo matizarse que  la  expendición requiere la aceptación de la moneda por parte de aquel a quien  se  entrega  que,  normalmente,  desconocerá que es falsa, porque si lo supiera  podría  estar  cometiendo,  a  su  vez, el delito de adquirir moneda falsa para  ponerla en circulación.” (pag. 1732).   

4ª.-  El artículo 387 del Código Penal  Español  citado  en  el auto de procesamiento, precisa que “A los efectos del  artículo  anterior  se entiende por moneda la metálica y papel moneda de curso  legal.  A  los  mismos efectos se considerarán moneda las tarjetas de crédito,  las  de  débito y los cheques de viaje. Igualmente, se equipararán a la moneda  nacional,  las  de  la  Unión  Europea  y  las extranjeras”, que para el caso  concreto   lo  son  los  dólares  americanos  a  que  se  refiere  el  auto  de  procesamiento del 7 de abril de 1998.   

Hechas  las precisiones anteriores, la Corte,  de  conformidad  con el artículo 8° de la referida Ley 35 de 1892, verificados  los  requisitos  que allí se determinan, ha debido emitir concepto favorable en  cuanto  al  punible  referido  y  negativo  respecto  del de estafa por no estar  mencionado  en  el convenio, dentro de los delitos susceptibles de extradición,  sin  perder  de  vista,  desde  luego,  lo  previsto en los artículos 4° a 7°  ibídem,  es decir, sobre la improcedencia de la extradición, o las condiciones  específicas para su concesión.   

Lo  anterior, en razón a que el artículo 35  de  la Carta Política, en su inciso primero de manera categórica establece que  “La  extradición  se  podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y,  en  su  defecto  con la Ley”, imperativo que no puede  desconocer  la  Corte  en  su  concepto  y  tampoco  por el Gobierno Nacional al  momento  de  producir  el  Acto  Administrativo  en  el  que conceda o niegue la  extradición, según el caso.   

Con nuestro acostumbrado respeto;  

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                                                         NILSON                E.               PINILLA               PINILLA                            

Fecha up supra  

    

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