15318mar1

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     N°  15318   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACION  PENAL   

Magistrado ponente:  

Nilson E. Pinilla Pinilla  

Aprobado Acta N° 47  

Santafé  de  Bogotá D.C., marzo veintisiete  (27) de dos mil (2000).   

ASUNTO:  

De conformidad con la atribución otorgada por  el  numeral  5°  del artículo 68 del Código de Procedimiento Penal, define la  Corte,  luego  de extensas deliberaciones, la colisión negativa de competencias  nominalmente  suscitada  entre  el  Tribunal Superior de Antioquia y el entonces  Tribunal  Nacional,  para  conocer  en  segunda  instancia  del  pronunciamiento  asumido  por  el  Juez  1°  Penal del Circuito de Andes (Antioquia), dentro del  proceso  adelantado  contra LUIS CARLOS TOBON RAMIREZ por delitos contra la vida  y la seguridad pública.   

ANTECEDENTES:  

1°  Según  aparece  en  la  documentación  allegada,  entre  5 y 6 de la mañana del 23 de enero de 1998, LUIS CARLOS TOBON  RAMIREZ  acudió  al  “Bar  Sayonara”  de  la Avenida Medellín N° 50-70 de  Andes   (Antioquia);    luego    de  pedir  tinto  y  hacerle  algunas  averiguaciones  a quien lo atendía, Jorge Iván Cano Ríos, sobre el horario de  buses  hacia  Bolívar,  éste  le  indicó  que  se apurara y TOBON RAMÍREZ le  disparó  con  arma  de  fuego  hacia  la  cabeza,  impactándole  sobre  el ojo  izquierdo;  llevado de inmediato por su empleador  a un centro asistencial,  fue objeto de curaciones pero perdió el globo ocular.   

TOBON  RAMÍREZ  fue aprehendido cuando huía  del   lugar,   hallándose  en  su  poder  la  pistola  marca  Star,  calibre  9  milímetros,  N°  1062875,  con un proveedor con capacidad de 7 cartuchos, 4 de  los  cuales estaban en el proveedor y uno en la recámara del arma y otros 18 en  un  bolso, para un total  de 23 balas de ese calibre; además, llevaba otro  proveedor  y 9 cartuchos, calibre 7.65, dispositivo no compatible con el arma de  fuego  incautada. Manifestó a sus captores que la pistola la había hurtado una  semana antes, de un vehículo.   

2° Recibida indagatoria, el 29 de los mismos  mes  y  año  el  Fiscal  112  Delegado  ante los Jueces Penales del Circuito de  Andes,  resolvió  la situación jurídica de TOBON RAMÍREZ, dictándole medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  por  los  delitos de tentativa de  homicidio   y  “porte  ilegal  de  arma  de  fuego  y  municiones  de  defensa  personal” (f. 14).   

3°  El  6  de  mayo  de 1998, ante petición  elevada  por  el  procesado  y  coadyuvada  por  su  defensor,  se llevó a cabo  audiencia  especial  encaminada a la terminación anticipada del proceso. En tal  diligencia  el  mencionado Fiscal aceptó “el grado de DUDA propuesto” sobre  la  intención  de  matar  y  varió  la  calificación  del  delito  a lesiones  personales  con perturbación funcional permanente, en concurso heterogéneo con  “porte     Ilegal      de  arma  de fuego y  municiones  de                            

defensa personal”. En su manera de razonar,  calculó  en  25  meses  “la sanción a imponer”, resultándole el sindicado  merecedor de la condena de ejecución condicional (fs. 77 a 81).   

4°  En providencia de fecha 28 de los mismos  mes  y  año,  el  Juez 1° Penal del Circuito de Andes resolvió “improbar el  acta  de  audiencia  especial…  ante la ausencia de duda probatoria y falta de  competencia”.   

Consideró  que  el propósito de LUIS CARLOS  TOBON  RAMÍREZ,  al  disparar  intencionalmente  contra  una región anatómica  vital  de  Jorge  Iván  Cano  Ríos,  “no pudo ser otro que el de matarlo”,  recordando  al  efecto  lo expresado por el propio sindicado: “En la cabeza se  lo  pegué…  la  intención  no  era  nada, apenas le tiré porque me hizo dar  rabia  porque  era echándome”. El fallecimiento no se produjo por causa ajena  a  su voluntad, de manera que para el Juez no existe duda probatoria en hallarse  frente  a  una tentativa de homicidio, adecuación típica que cambió el Fiscal  sin  que  hubiese  variado  la  prueba  que  en  la resolución mediante la cual  definió    la    situación    jurídica    le   llevó   a   imputar   “dolo  homicida”.   

En  cuanto  a  los  elementos  que portaba el  procesado,  el  Juez señaló que si la pistola 9 milímetros tiene un proveedor  con  capacidad  de  7  balas,  “las  16 restantes no son carga natural”, sin  pasar  por  alto  los otros 9 cartuchos de calibre diferente, conducta ésta que  se  adecua  al porte de municiones, “delito aparte”  que  conlleva  que    la    imputación   no   la   podía   hacer     la   Fiscalía  Seccional     sino     la      entonces   Regional;     hay  conexidad   de “tentativa de homicidio,  el  porte     de arma    y    el de  municiones,  y  por ende de conocimiento de los acusadores regionales” (fs. 85  a 94).   

5°  El  Fiscal  112  Seccional y el defensor  interpusieron  y  sustentaron  apelación contra el auto dictado por el Juez 1°  Penal  del Circuito de Andes, pero el Tribunal Superior de Antioquia, en Sala de  Decisión  Penal,  “por  falta  de  competencia”  se  abstuvo de resolver la  impugnación,  ordenando  que  el  asunto  pasara al entonces Tribunal Nacional,  proponiéndole  colisión  negativa  de  competencias  en  caso de no aceptar su  planteamiento,  en cuanto “dio  a entender el Fiscal Seccional Delegado y  efectivamente  así  acontece,  que  se  tratan  las  presentes sumarias de tres  hipótesis  punibles  conexas  (tentativa  de homicidio, porte ilegal de arma de  fuego  de defensa personal y porte ilegal de municiones de defensa personal)”;  esta  última  infracción,  que  deduce  con  apoyo en dos providencias de  esta  corporación también citadas por el a quo, ubicaba en los entonces Jueces  Regionales   el   conocimiento,   por  lo  cual  debió  el  Juez  del  Circuito  “abstenerse  de  pronunciarse  sobre  el  alcance  de  la  audiencia  especial  celebrada  y  disponer  la  remisión del proceso al funcionario competente para  decretar  la nulidad” detectada, remedio procesal último de resorte exclusivo  del  competente,  que  en  ese  criterio  lo era el Tribunal Nacional (fs. 111 a  119).   

6°  El  otrora  Tribunal  Nacional, también  citando  pronunciamientos  de  esta corporación, admitió el conflicto negativo  de  competencias  que le  planteó el de Antioquia,  trabándose   de   esta   manera    la   colisión.  Observa  que,  “sin  perjuicio  de  compartir…  lo  atinente  a  la posibilidad de concursar  los    delitos   de  porte de armas y   porte  de municiones”, no  tiene       la    facultad       para     resolver    el recurso de apelación interpuesto   contra la  providencia  del Juez, quien sí tenía potestad legal para improbar el acuerdo,  y  “las  discrepancias  jurídicas  suscitadas  formalmente  en  torno  a  tal  definición  correspondía  y  corresponde  definirlas  a  su inmediato superior  funcional”,  para  el  caso  la  respectiva  Sala  del  Tribunal  Superior  de  Antioquia,  ante  lo cual dispuso enviar el conflicto a la corporación que debe  dirimirlo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

Se  trata  de  una colisión surgida entre el  Tribunal  Superior de Antioquia, Sala de Decisión Penal, y el entonces Tribunal  Nacional,  aparentemente  sobre cuál debe resolver las apelaciones interpuestas  contra  una  providencia  dictada  por  el Juez 1° Penal del Circuito de Andes,  conflicto  trabado  al  indicar cada corporación las razones para considerar la  respectiva  ausencia  de  competencia,  que debería dirimir la Corte de acuerdo  con   lo   dispuesto   por  el  artículo  68-5  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Luego  de  que  el  Fiscal,  al  definir  la  situación  jurídica  del procesado, había  encuadrado la ilicitud contra  la  vida  y  la  integridad  personal  como  homicidio  tentado,  modificó  esa  adecuación  a  lesiones  personales  con perturbación funcional permanente del  órgano  de  la  visión  ante  las  manifestaciones  de  TOBON  RAMIREZ  en  la  audiencia,   de  haberle dado rabia que el ofendido le instara a irse y por  eso  le  disparó  intempestivamente, pero con la intención de dejarlo vivo, lo  que respalda en que tuvo tiempo y munición para “rematarlo”.   

Con las pruebas allegadas, entre ellas, acerca  de  la  naturaleza de las lesiones, el “TAC cráneo simple y cara con énfasis  en  órbita  derecha”  practicado  al lesionado (fs. 42 y Ss.), dedujo el Juez  1°  Penal del Circuito de Andes que se evidencia una tentativa de homicidio, en  cuanto  Jorge  Iván  Cano  Ríos  sufrió  lesiones  de  potencialidad  mortal,  ocasionadas   con   elemento  idóneo  para  producir  el  resultado  letal,  al  dirigírsele  un  disparo  a  la  cabeza,  una  de las partes vitales del cuerpo  humano.   

Sin  embargo,  como  quedó visto, la nominal  colisión  no surgió de la configuración de tal delito, al tiempo que también  sugieren  acuerdo  los  dos  tribunales  acerca  del  porte  no autorizado de la  munición,  adicional  al  de  la  pistola  Star,  calibre 9 milímetros, con un  proveedor  con  capacidad  para  7  cartuchos, con sólo 4 en él y 1 más en la  recámara,  sin  olvidar  que  poco antes ya había efectuado un disparo con tal  arma,  y  otros  18  cartuchos  en  el  bolso  que  portaba, excediendo la carga  natural,  lo que se une al hecho de portar también otro proveedor y 9 cartuchos  calibre  7.65,  no  compatibles  con  la  pistola  incautada  según el concepto  balístico.   

Aparece entonces, como conducta perfectamente  diferenciable,  el  porte  de  munición sin permiso de autoridad competente, en  cuanto  a  este  segundo  proveedor,  los cartuchos calibre 7.65 y los calibre 9  milímetros  que  exceden  la  carga  natural  de  la pistola, tipificándose un  concurso  de  delitos con el porte ilegal del arma de fuego de defensa personal,  además del atentado contra la vida.   

Por consiguiente, de acuerdo con lo dispuesto  por  los  artículos  71-5  y 89 del Código de Procedimiento Penal, modificados  por  los artículos 5° y 8° (inciso 2°) de la ley 504 de 1999, son los Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  los  competentes  para  conocer,  en  la  actualidad, de tal concurso de hechos punibles.   

Sin perjuicio de lo anteriormente expuesto, es  de  observar  que  el Juez del Circuito,  en el auto de fecha 28 de mayo de  1998   motivo   de   apelación  (fs.  85  a  94),  inconsecuentemente  decidió  “Improbar  el  acta de audiencia especial (canon 37A, Código de Procedimiento  Penal)”,  no  obstante  haber  señalado  la  incompetencia; resolvió así el  asunto  propuesto  a  su  consideración,  en  lugar de abstenerse y enviarlo al  despacho  al  cual  le correspondía, como bien expuso el Tribunal de Antioquia,  que  sin  embargo,  en  lugar  de  pronunciarse  en  consecuencia  como superior  funcional, optó por remitirlo al Tribunal Nacional.   

Así, como está pendiente la decisión de la  segunda  instancia  sobre  el contradictorio proveído del Juzgado 1° Penal del  Circuito  de  Andes,  donde manifiesta la incompetencia pero, a la vez, resuelve  la  proposición jurídica, le corresponde a su superior jerárquico, Sala Penal  del  Tribunal  Superior  de Antioquia, encauzar lo que conduzca a restablecer la  legalidad de la actuación.   

A   dicha  corporación  se  devolverá  el  expediente  para  que decida lo que le corresponde, absteniéndose la Corte  de  dirimir  el  conflicto que no procedía proponer. Se comunicará lo decidido  al  despacho  respectivo  del  Tribunal  Superior  de  Santa Fe de Bogotá, Sala  Especial   de  Descongestión,   que  asumió  lo  procedente  del  extinto  Tribunal  Nacional, enviándole copia de esta providencia.   

Por  las razones expuestas en precedencia, la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E:  

1°  ABSTENERSE  DE  DIRIMIR  el  conflicto  negativo  de  competencias nominalmente surgido entre la Sala Penal del Tribunal  Superior de Antioquia y el entonces Tribunal Nacional.   

2°  REMITIR  este  expediente  al  Tribunal  Superior de Antioquia, para lo de su cargo.   

3°  Comuníquese  esta  determinación  al  Tribunal  Superior  de  Santa  Fe  de  Bogotá, Sala Especial de Descongestión,  enviándole copia de esta providencia.   

Cópiese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                                                            JORGE  E. CORDOBA  POVEDA                        

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE                           JORGE                                ANIBAL                                GOMEZ  GALLEGO                          

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                                            CARLOS                               EDUARDO                               MEJIA  ESCOBAR                          

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                                NILSON E. PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria              

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