15069jul

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15069  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

APROBADO ACTA No. 113  

Santa Fe de Bogotá, D.C., cinco (05) de julio  del año dos mil (2000).   

VISTOS  

Se  ocupa  la  Sala  del  aspecto  técnico  – formal de la demanda de  casación     presentada     a    nombre    del    señor    MAURICIO    MIRANDA  VELASQUEZ.   

HECHOS  

Ocurrieron a las 10. P. M. del 6 de julio de  1995   en el andén de la carrera 35 con calle 5,  del Barrio Porvenir  de  Cali. OMAR GARCIA,   junto   con   sus   amigos   WILLIAM   LAMOS   GARCIA  y  LUIS  FERNANDO  CASTRO  TENGANAN,   se  dedicaba  a jugar  ajedrez. Sorpresivamente, apareció  MAURICIO  MIRANDA  VELASQUEZ,  quien  hirió  en  la  espalda  al primero de los  mencionados.  Este  alcanzó a levantarse y extraer una navaja, pero la gravedad  de  las  lesiones  recibidas  le  hicieron  caer,  situación  que aprovechó el  agresor  para  continuar  su ataque, quitarle la vida a GARCIA y luego emprender  la huida.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

Adelantada la investigación, el Juzgado 1º.  Penal  del Circuito de Cali condenó a MIRANDA VELASQUEZ como autor de homicidio  simple  y le impuso 25 años de prisión e interdicción de derechos y funciones  públicas durante 10 años.   

Apelada la sentencia, el Tribunal de Cali la  confirmó.   

El  procesado  “apeló”  y  su  Defensor  presentó el escrito de sustento a la casación interpuesta.   

LA  DEMANDA   

El censor no hizo una sinopsis de los hechos  que  la  Justicia  tuvo  en  cuenta  para  proferir  el  fallo,  sino un resumen  parcializado  de  los mismos. Se refirió a la fecha y al lugar donde ocurrieron  y  precisó que “aparentemente” MAURICIO MIRANDA VELASQUEZ había arrebatado  la  vida  a OMAR GARCIA, como consecuencia de múltiples heridas ocasionadas con  arma blanca.   

En  materia de actuación procesal, hizo una  referencia  al  aspecto  probatorio y a la manera como entendió que el juzgador  había apreciado la prueba testimonial.   

El  libelista   no invocó  causal  alguna  de  casación.  Se  limitó  a  presentar  lo que denomina dos cargos, a  saber:   

Cargo  Primero.   

Acusó  el  fallo  del  Tribunal  de  haber  desconocido  u  omitido  el  valor  probatorio  que  merecía la declaración de  NOLBERTO  IBARRA  LOPEZ.  Para  fundamentar  esta  aseveración  sostuvo  que el  testigo  era idóneo y que si hubiera sido considerado por la Justicia,  el  proceso  habría  culminado con un fallo “más favorable” para el sindicado.   

Cargo       Segundo.   

Dijo  el  Defensor  que la sentencia de 2ª.  instancia  había  violado el “derecho de defensa” y “el debido proceso”  por  “indebida aplicación de esta norma”. Sin hacer especificación alguna,  concluyó   que   para   constatarlo   bastaba   con   observar  el  “material  probatorio”.  Reiteró  que  se había desconocido la declaración de NOLBERTO  IBARRA LOPEZ.   

Para  terminar,  pidió  a  la Sala casar la  sentencia  y  declarar  la  inocencia  de  MIRANDA  VELASQUEZ con base en que la  prueba  demostraba  que  había actuado “bajo una causal de justificación”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

El  escrito  propuesto  debe  ser  rechazado  porque      no      reúne      los     requisitos     técnico     – formales mínimos establecidos por la  ley, especialmente por el artículo 225 del C. de. P. P. En efecto.   

     

a. No identificó los sujetos procesales.     

b) No identificó correctamente la sentencia  impugnada.  El  fallo  del  Tribunal  de  Cali  es  del 5 de junio de 1998, y el  demandante aludió a la sentencia del 15 de julio del mismo año.   

c)  No  hizo  una  síntesis objetiva de los  hechos materia de juzgamiento ni de la actuación procesal.   

d)  No  enunció  la  causal  o  causales de  casación que ampararían sus pretensiones.   

e)     No    mencionó    –ni   de  paso-  una  sola  norma  que  estimara como objeto de violación por parte del Tribunal.   

f) Solicitó el reconocimiento de una causal  de  justificación  para  el  señor  MIRANDA  VELASQUEZ,  petición  totalmente  desvinculada de los supuestos cargos que trata de esbozar.   

g)   Como   dedicó  su  escrito  a  hacer  comentarios  elementales  de  su  propia  creatividad,  no  se  propuso  ningún  esfuerzo  por  desvirtuar la presunción de acierto y de legalidad que acompaña  la sentencia impugnada.   

h)  No  estudió  para  concluir  en errores  acreditables   a  los  Jueces,  bien  que  fueran  in  procedendo,   bien   que   lo   fueran   in iudicando.   

i)  Frente  al  primer cargo, y respecto del  testimonio  de  NOLBERTO  IBARRA  LOPEZ,  dijo  varias cosas: que el Tribunal lo  “desconoció  ampliamente”;  o  que  el  Tribunal  “no  le  dio  el  valor  probatorio”  que  sustancialmente  habría conducido a la variación del curso  normal  del proceso; y que el Juez Penal del Circuito “no le dio la suficiente  valoración  como prueba”, yerro igualmente admitido por el Ad-quem. Pero más  allá  de  esas palabras, el “cargo” se quedó sin sustancia pues ninguna de  las  afirmaciones  anteriores  fue  objeto de desarrollo ni de demostración por  parte  del  letrado.                                                       

j) El torno a lo que llamó segundo cargo, la  situación  es  similar.  En  primer  lugar,  planteó violación del derecho de  defensa  y  del  debido  proceso  y  culminó  pidiendo el reconocimiento de una  causal  de  justificación,  razonamiento  totalmente contradictorio; en segundo  lugar,  le  correspondía,  por  lo  anterior,  hacer  imputaciones  y  estudios  autónomos,  separados, y no los efectuó; y, en tercer lugar, como es obvio, le  competía  indicar  en qué había consistido la ruptura del derecho de defensa,  desde  qué  momento, en qué actuación concreta, al igual que frente al debido  proceso. Todo ello, sin embargo, lo omitió.   

    

Como se percibe sin dificultades, la demanda  no reúne ni siquiera los requisitos legales mínimos.   

             

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Rechazar  in  limine la demanda de casación  presentada   por   el   defensor  del  señor  MAURICIO  MIRANDA  VELASQUEZ.  En  consecuencia,   declarar   desierto   el  recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

                                                Cópiese y Cúmplase   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE E.  CORDOBA POVEDA.   

                                  

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE              JORGE    .  GOMEZ     GALLEGO.                               

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                              CARLOS     E.    MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO   O.   PEREZ   PINZON                                NILSON      PINILLA  PINILLA           

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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