14503jun

2000

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso Nº 14503  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 105   

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa  Fe de Bogotá, D. C., veinte de junio  del año dos mil.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del procesado  SERGIO    IGNACIO    ECHAVARRIA    TORO.   

          Antecedentes.-   

1.-  En  el  mes de abril de 1992, la Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos de la Fiscalía General de la Nación, requirió  en  la ciudad de Medellín la conformación de una Comisión Especial de Agentes  Investigadores  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación,   con  el fin de  averiguar  presuntos  actos  de  prostitución y corrupción de menores varones,  puestos   en   conocimiento   por   un   personaje  anónimo  que  sin  embargo,  suministró   datos  concretos  de  tiempo,  modo  y  lugar, nombres de los  delincuentes  y  sus  víctimas,  y croquis de los lugares de la ciudad donde se  realizan dichas conductas.   

Con  ocasión  de las actividades llevadas a  cabo  con el anotado propósito, se estableció que entre los meses de diciembre  de  1991  y  octubre  de 1993, el señor SERGIO IGNACIO ECHAVARRIA TORO, mantuvo  relaciones  homosexuales  con  el  menor  FREDY  MAURICIO OSPINA SIERRA, de once  años  de  edad,  bajo  la  apariencia  ante  los demás de convivir con un hijo  adoptivo.   

También,  que haciendo gala de sus títulos  universitarios  en  Sicología y Filosofía, así como su condición de profesor  en  las  materias  de desarrollo humano y sexología que dictaba en la escuela a  la  que  asistían  los  menores  Juan  Carlos  y  Luis Felipe Restrepo, y Ervin  Andrés  Arrubla  Muñoz,  entre  los  meses  de julio y diciembre de 1992   abusó  sexualmente  de  ellos, las veces que acudían a su casa por invitación  que previamente les hiciera.      

   

2.-  Luego  de  llevar  a  cabo  la etapa de  indagación  preliminar,  la  Fiscalía  Ocho  Seccional  de  Medellín,  abrió  investigación  (fls. 109 y ss.), vinculó mediante indagatoria a SERGIO IGNACIO  ECHAVARRIA  TORO  (fls.  181 y ss.), y posteriormente,  la Fiscalía Ciento  Siete   de   la   misma   especialidad,  le  definió  la  situación  jurídica  imponiéndole  medida  de  aseguramiento  de  caución  prendaria  (fls.  254  y  ss.).   

3.-    Previa   clausura   del  ciclo  instructivo  (fls.  338),  el primero de abril de mil novecientos noventa y seis  la  Fiscalía  Ciento  Setenta  y  Tres Delegada Seccional, calificó el mérito  probatorio  del  sumario  profiriendo  resolución  de  acusación  en contra de  ECHAVARRIA  TORO,  por  el concurso agravado de delitos de acto sexual con menor  de  catorce  años (corrupción), al tiempo que precluyó la instrucción por el  delito  de adopción ilegal (fls. 343 y ss.), en determinación que  cobró  ejecutoria en esa instancia al no haber sido recurrida.   

El  juicio  se  surtió  ante  el  Juzgado  Veintiuno  Penal  del Circuito en donde se llevó a cabo la vista pública (fls.  383   y  ss.)  y  culminó  la  instancia  condenando  al  procesado  ECHAVARRIA  TORO   a  la  pena principal de veinticuatro (24) meses de prisión, y  la  accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas por lapso igual  al  de la pena privativa de la libertad, al tiempo que le concedió el subrogado  de  la  condena de ejecución condicional, al encontrarlo penalmente responsable  del  concurso  de  delitos  imputados  en  la resolución acusatoria (fls. 387 y  ss.),  mediante  sentencia  que  una  Sala  del  Tribunal  Superior del Distrito  Judicial  de  Medellín,  modificó  en  el  sentido  de  condenarlo  a  la pena  principal  de  cuarenta  meses  de  prisión,  la  accesoria de interdicción de  derechos  y  funciones  públicas por igual lapso, y la privación de ejercer la  profesión  de  sicólogo  por  cuatro años, así como impuso la obligación de  pagar  en  favor  de  cada  uno  de  los cuatro menores ofendidos, la  suma  equivalente   en  moneda  nacional  a  cincuenta  gramos  oro  por  concepto  de  perjuicios  morales  y sesenta gramos por concepto de los perjuicios materiales,  revocó  la  concesión  del subrogado de la condena de ejecución condicional y  confirmó  en  sus  restantes  partes,  al  revisarla  por  vía  de apelación,  interpuesta  por  el  Procurador 117 Judicial Penal  (fls. 412 y   ss.).   

Contra el fallo de segundo grado el defensor  oportunamente  interpuso  recurso extraordinario de casación (fl. 427), el cual  fue  concedido  por  el  ad  quem  (fls.  429),  y, dentro del término legal se  presentó  el  correspondiente  escrito  sustentatorio  (fls.  433  y  ss.) cuya  admisibilidad   compete   decidir   a   la  Corte.        

          La demanda.-   

Pasando   por   identificar   los  sujetos  procesales  y  la  sentencia  impugnada,  sintetizar  los  hechos  y  resumir la  actuación  procesal,  el  actor  denuncia  violación  de la ley sustancial, la  cual   hace  consistir  en la falta de aplicación del artículo 299 del C.  de  P.  P.  “y  en  consecuencia  de  los  arts.  296,  297  y  298  del C. P.  P.”   

Luego  de sostener que a la transgresión de  la  ley  se  llegó por haber incurrido el fallador en error de derecho “al no  darle  aplicación  al  art.  299 del C. de P. P.” relativo a la reducción de  pena  en caso de confesión, en el capítulo que denomina “fundamentación del  cargo”  alega  que  los  juzgadores  de  primera  y  segunda  instancia, en lo  referente  a  la  individualización  judicial  de la pena omitieron efectuar la  reducción  punitiva,  para  el  caso de la confesión, “porque encontraron la  confesión  en  la segunda parte de la indagatoria fechada el 20 de mayo de 1994  y  no  el  17  de  mayo  del  mismo  año,  es  decir  que para las dos primeras  instancias  la  confesión  vertida  por  el procesado no fue durante la primera  versión”,  siendo esto donde a criterio del impugnante estriba el error, dado  que  la  diligencia  de  indagatoria  fue suspendida en la primera de las fechas  mencionadas,  para continuarla en la segunda, y no ampliada como equivocadamente  se menciona.   

Sostiene  que  el  desacierto  advertido  es  trascendente,  dado  que  con  ocasión  del  mismo se revoca el subrogado de la  condena  de  ejecución  condicional,  pues  al individualizar la pena, ésta no  resulta inferior a tres años de prisión.   

Concluye  solicitando  a  la  Corte casar el  fallo  que  impugna  y  proferir  el de reemplazo,  que “de no habérsele  otorgado  por los juzgadores de primera y de segunda instancia el valor de plena  prueba”  al  testimonio que cuestiona,  la excusas del procesado “y los  demás   medios   probatorios”   habrían  dado  lugar  a  proferir  sentencia  absolutoria “sin lugar a dudas” (fls. 59 y ss. cno. Tribunal).   

SE  CONSIDERA:   

Los  manifiestos  defectos  que  ostenta  la  demanda  presentada  a  nombre  del  procesado  SERGIO  IGNACIO  ECHAVARRIA TORO  impiden  que  la  Corte  decrete  su  admisibilidad e imponen tener que declarar  desierto  el  recurso  extraordinario,  en  obedecimiento  a  lo ordenado por el  artículo 226 del C. de P. P..   

No  obstante sostenerse que lo denunciado es  la  violación  de  la ley sustancial por falta de aplicación del artículo 299  del  C.  de P. P., nada se indica sobre la forma en que se llegó a ella, si por  la  vía  directa o a través de haberse incurrido en errores en la apreciación  probatoria.   

Y aunque al mencionarse por el recurrente que  el  error  cometido  fue “de derecho”, con lo cual pareciera que se opta por  este  último  camino,  al  corresponder la afirmación a uno de los géneros de  desacierto  en  que  los  juzgadores  pueden  incurrir en la apreciación de las  pruebas,  el  posterior  desarrollo  que  se  hace  en la demanda podría dar en  pensar  que en realidad se persigue orientar la censura por la vía del error de  hecho, el cual tampoco culmina.   

En   este  sentido  se  observa  cómo  la  inconformidad  del  recurrente estriba  en no habérsele reconocido al  procesado  la  diminuente  punitiva  prevista  por el artículo 299 del C. de P.  P.   para  los  casos  en  que la confesión tenga lugar, supuestamente por  haber  entendido los juzgadores que la misma no fue realizada durante la primera  versión  de  los  hechos  ante  el  funcionario,  pero no se demuestra, qué en  concreto  dijo  el  procesado  en  las  diligencias  a las que se refiere, cómo  apreciaron  esto  los  juzgadores,  ni,  para  el caso de haber entendido que el  procesado  confesó,  cuáles  las  razones  que  se  tuvieron  en  cuenta  para  descartar  la  configuración  de  los presupuestos establecidos en el artículo  299  del  C.  de  P.  P.  con  lo  cual  resulta  patentizado  que  la propuesta  impugnatoria  quedó  a  medio  camino,  dado  que  no  se  fundamentó  clara y  precisamente   como lo exige el artículo 225-3 del C. de P. P.     

Entonces,  como la demanda no cumple con los  presupuestos  de  admisibilidad  legalmente  establecidos,  y  la Corte no puede  corregirla  sin  transgredir el principio de limitación que gobierna este medio  extraordinario   de   impugnación,  se  impone  su  rechazo   y  tener  en  consecuencia  que  declarar  desierto el recurso, en obedecimiento a lo previsto  por      el      artículo      226     del     Código     de     Procedimiento  Penal.       

      

Puesto  que  esta decisión causa ejecutoria  con  su  suscripción,  según lo disponen los artículos 197 y 226 del estatuto  procesal,  se  ordenará  la devolución inmediata del expediente al tribunal de  origen, previa comunicación a los sujetos procesales.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

RECHAZAR la demanda  de  casación  presentada a nombre del procesado SERGIO IGNACIO ECHAVARRIA TORO,  por  lo  anotado en la motivación de este proveído. En consecuencia SE DECLARA  DESIERTO el recurso.    

Comuníquese  y  devuélvase  al Tribunal de  origen.   

Cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL    JORGE E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE            JORGE  A. GOMEZ GALLEGO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES           CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON               NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria   

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *