12280nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 12280  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACION  PENAL   

Magistrado  Ponente:   

Dr.  EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado      Acta     N� 198   

                 Bogotá,   D.   C.,  veintitrés  (23)  de  noviembre  de  dos  mil  (2000)   

                                 Decide   la   Sala  el  recurso  de  casación  interpuesto  por  el  defensor contra el fallo de fecha mayo 2 de 1996, mediante  el  cual el Tribunal Superior de Ibagué modificó la sentencia proferida por el  Juzgado   Primero   Penal   del   Circuito  de  Chaparral  contra  el  procesado  ISAIAS  MORALES  DIAZ en el  sentido  de  condenarlo, como autor del delito de homicidio, a la pena principal  de veinticinco (25) años de prisión.   

          HECHOS.   ACTUACION  PROCESAL   

                 1.   En la noche del 18 de diciembre  de  1994,  ORLANDO  AVILES  después  de  ingerir licor en el establecimiento de  MILLER  ALDANA  RODRIGUEZ  ubicado  en  la  vereda  Polecito,  jurisdicción del  municipio  de  Ataco (Tolima), se dirigió a las canchas de tejo de propiedad de  DELIA  CHARRY  ubicadas  a  dos  cuadras  y  donde se encontró con ISAIAS  MORALES  DIAZ a. “El tuerto”,  con quien habían tenido un enfrentamiento días antes.   

                     Al momento  de  su  arribo  a  dicho lugar, el citado MORALES DIAZ  le reclamó la entrega de algún dinero, pero ante la  negativa  de  AVILES,  reaccionó  agrediéndolo  con  la  peinilla  que portaba  causándole  heridas en el cráneo y las extremidades que determinaron su deceso  en  la  madrugada  del  día 19 siguiente, luego de ser atendido en el centro de  salud local.   

                      2.   A  la  investigación  dispuesta  por  la  Fiscalía  Seccional de Chaparral en resolución del 12 de enero  de   1995   se   vinculó   mediante   indagatoria   al   agresor   MORALES  DIAZ,  diligencia en la que fue  asistido  por  un  ciudadano  de  reconocida  honorabilidad  ante la ausencia de  profesionales  del  derecho  en  esa localidad, conforme a la expresa constancia  del instructor visible en el acta respectiva (fls. 16, 75).   

                           La  situación  jurídica  del sindicado fue definida en providencia del 17 de abril  de  1995  con  medida de aseguramiento de detención preventiva por el delito de  homicidio  agravado,  y  con  posterioridad, el director del sumario le proveyó  defensor de oficio (fls. 78, 110, 114).   

                    La clausura  de  la  investigación  se  produjo el 4 de julio de 1995 y de esa decisión fue  notificado  personalmente  el  profesional del derecho nombrado por la Fiscalía  para  asumir  la  representación  judicial  del encartado, relevado antes de la  emisión  del  calificatorio  por el apoderado de confianza designado por aquél  (fls.  130,  137vto.,  145 y vto.).  El 31 de julio de 1995 se profirió la  resolución  de  acusación en detrimento del indagado  ISAIAS      MORALEZ  DIAZ,  a  quien se imputó el delito de homicidio con  las  causales  agravantes  específicas de los numerales 4º y 7º del artículo  324  del  Código  Penal,  subrogado  por  el  30  de  la  Ley  40 de 1993 (fls.  146).   

                   Surtidos los  trámites  del  juicio  ordinario, el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de Chaparral profirió la sentencia de condena datada el 7  de  diciembre  de  1995,  en  la  que  impuso  al procesado la pena principal de  cuarenta  (40)  años  de prisión como autor responsable del ilícito endilgado  en  el  pliego  de  cargos;  providencia  modificada por el Tribunal Superior de  Ibagué  al  desatar  la  apelación  interpuesta  por la defensa en el fallo de  fecha  2  de  mayo  de  1996, en el sentido de fijar la sanción privativa de la  libertad  en  veinticinco  (25) años, pues prescindió de las circunstancias de  agravación específicas que habían sido deducidas.   

LA   DEMANDA   

                 Al  amparo  de la causal tercera de casación del artículo 220 del  estatuto  penal adjetivo el demandante eleva un único cargo contra la sentencia  impugnada,  que  hace  consistir  en  el  proferimiento  del  fallo en un juicio  viciado de nulidad por violación del derecho de defensa.   

                        En  el  desarrollo    de    la    censura   arguye   que   el   sindicado   MORALES   DIAZ   fue   asistido  en  la  indagatoria  por  una  persona de reconocida honorabilidad, en consecuencia, que  además  de  la transgresión del artículo 29 de la Constitución Política, en  el    presente    trámite    los   juzgadores   desconocieron   el   fallo   de  inconstitucionalidad  por  medio  del cual se retiró del ordenamiento jurídico  la  norma  que  autorizada  a  prescindir  del  profesional  del  derecho en esa  diligencia,  pues  con  posterioridad  a  él  se  emitió  la condena contra el  citado.   

                 Con  tales  fundamentos  e  invocando la causal del numeral 3º del  artículo  304  de  la codificación procesal penal, el casacionista solicita la  declaratoria  de  nulidad de todo lo actuado a partir de la injurada, inclusive,  así como otorgar la libertad provisional del procesado.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO  

                 El  Procurador Tercero Delegado en lo Penal no apoya la pretensión  del  recurrente.   Advierte en sustento de ese criterio, que la indagatoria  se  llevó  a cabo el 5 de abril de 1995, esto es, en vigencia del artículo 148  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  que  con  carácter  excepcional  y  en  determinados  eventos  permitía  la  asistencia  del  sindicado  por persona de  reconocida  honorabilidad,  con  la  única limitación de que no fuera servidor  público.   

                     Agrega que  el  inciso  primero  del  citado precepto fue declarado inexequible en sentencia  del  8 de febrero de 1996, en consecuencia, por razones de seguridad jurídica y  de  imperio  de  la  ley  sólo  a  partir  de  esa  fecha resulta ineludible la  presencia del profesional del derecho para la injurada.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

                      Ninguna  irregularidad   encuentra  la  Sala  en  el  presente  asunto,  derivada  de  la  recepción  de  la injurada del sindicado MORALES DIAZ  con   la   asistencia   de   persona  de  reconocida  honorabilidad,  a quien el instructor nombró de oficio ante la imposibilidad de  designarle  un  profesional del derecho que en tal calidad lo representara, como  consta  en el acta correspondiente (fl. 75), y que fue verificada con fundamento  en  la  disposición adjetiva que habilitaba el desempeño excepcional del cargo  de  defensor  en  la  diligencia  de  descargos  por cualquier ciudadano, con la  única  limitación  de no acudirse a un servidor público, conforme destacó la  Procuraduría Delegada.   

                           La  conclusión  esbozada se afianza al advertir que la indagatoria se llevó a cabo  antes  de  la  inexequibilidad  de  la  norma  permisiva  aludida,  esto es, del  artículo  148,  inciso  1º del Código de Procedimiento Penal, decretada en el  fallo  C-049  de fecha 8 de febrero de 1996, que al tenor del artículo 45 de la  Ley  270  de  1996  surte  efectos  hacia  el  futuro  cobijando  tan  sólo las  situaciones surgidas con posterioridad a tal fecha.   

                  Este ha sido  el  pacífico  y  reiterado  entendimiento  de  dicho  punto  jurídico  en  las  decisiones  precedentes  de la Corte, que no se considera necesario reexaminar y  que  aparece  plasmado,  entre otras, en las sentencias de casación de junio 26  de  1996,  H.  M.P.  Dr.  Calvete Rangel; 6 de mayo de 1998, H. M.P. Dr. Pinilla  Pinilla;  20  de  enero  de 1999, H. M.P. Dr. Mejía Escobar, y 28 de octubre de  1999,  H.  M.P.  Dr. Pérez Pinzón, en consecuencia, el único cargo elevado en  la  demanda  será  respondido  de conformidad con el artículo 226A ibídem con  remisión  al  criterio  consolidado  en  las  providencias  citadas, que por lo  anotado, torna infructuoso el pedido de nulidad de la defensa.   

                         Resta  añadir  que luego de la indagatoria, concretamente, una vez proferida la medida  de  aseguramiento,  la representación judicial del sindicado fue asumida por el  abogado  designado de oficio por la Fiscalía bajo cuya dirección se adelantaba  el  sumario,  profesional  que  si  bien  no realizó gestiones en beneficio del  encartado,  en  manera  alguna  exteriorizó el abandono de la misión confiada,  pues  concurrió  en  forma  oportuna a notificarse personalmente de la clausura  del  instructivo,  para ser relevado poco después por el apoderado de confianza  del  procesado,  quien además aún detenta el mandato  conferido (fls. 137vto., 145).   

                      Con este  último  profesional  del  derecho  se  surtió  la notificación personal de la  resolución  acusatoria  y  del auto que fijó fecha para la audiencia pública,  actuación  ésta  última  a  la  que  compareció, reclamó con insistencia la  práctica  de pruebas en la fase del juicio, interpuso y sustentó el recurso de  apelación  contra  la  sentencia  de  primer  grado,  además  que  acudió  en  casación  tratándose  del  fallo  de  segunda instancia; en fin, desplegó una  actividad  que descarta la argüida violación del derecho de defensa (fls. 152,  163, 170, 173, 189, 203, 236, 238, 251).   

                     

                 Así las cosas, el cargo no prospera.   

                                En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia  en  Sala  de  Casación  Penal, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

        RESUELVE   

                         NO  CASAR  el fallo impugnado.   

               Cópiese,  devuélvase  al Tribunal de origen y  cúmplase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL     JORGE E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE            JORGE   ANIBAL   GOMEZ  GALLEGO   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR           MARIO  MANTILLA NOUGUES   

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON               NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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