16372b1

1999

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso N° 16372  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

             MAGISTRADO PONENTE:   

Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

                          Aprobado: Acta No. 185.   

Santafé de Bogotá, D.C., veintidós (22) de  noviembre de mil novecientos noventa y nueve (1.999).   

VISTOS:  

De  conformidad  con  el  artículo  106  del  Código  de  Procedimiento  Penal  decide,  de  plano,  la  Corte el impedimento  expresado  por  el  doctor  ALFREDO  GOMEZ  QUINTERO,  integrante de una Sala de  Decisión  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga, en  relación  con  el proceso adelantado contra, JOSE HELIO MANRIQUE PEDROZA, PEDRO  HELI  FIGUEROA  SIERRA  Y JOSE ISMAEL ALVARADO GOMEZ, entre otros, por el delito  de cohecho.   

ANTECEDENTES:  

1. Acusados por el mencionado punible, según  resoluciones  de  octubre  16  y  diciembre  10  de  1.998 y luego condenados en  primera  instancia,  a  través de fallo que dictara el Juzgado Cuarto Penal del  Circuito  de  Bucaramanga  el 22 de julio del año en curso, los procesados JOSE  HELIO  MANRIQUE  PEDROZA,  PEDRO  HELI  FIGUEROA  SIERRA  Y JOSE ISAMEL ALVARADO  SIERRA,  hallándose  el  asunto  ante  el Tribunal Superior de dicha ciudad por  efectos  del  recurso  de  apelación  que  se interpusiera contra la sentencia,  designaron,  cambiando  así  defensor,  al  abogado RAUL GOMEZ QUINTERO, siendo  éste  reconocido  como  tal  por  el  Magistrado  Sustanciador mediante auto de  septiembre 2 de la presente anualidad.   

2.  Al  día siguiente, el Magistrado ALFREDO  GOMEZ  QUINTERO,  miembro de la Sala a la cual correspondió el asunto, dirigió  escrito  a  sus  otros  dos  colegas  manifestándoles encontrarse impedido para  actuar  dentro  del  referido expediente por cuanto, siendo el nuevo defensor de  los  citados  procesados  hermano  suyo,  se estructura la causal prevista en el  numeral 3º del artículo 103 del Código de Procedimiento Penal.   

En  su  criterio, agrega el Magistrado que se  declara  impedido, la previsión del artículo 110 ídem no le resulta aplicable  pues  ella  sólo  opera  cuando  se  trata  de recusación, quedando a salvo la  posibilidad  y  aún  la  obligación  de manifestar la causal cuando quiera que  ella  se  configure,  como  así  lo  infiere  de  la sentencia C-573 de 1.998 a  través  de  la cual la Corte Constitucional deja abierto el paso para que en el  trámite  del  incidente  de  recusación  el  funcionario  en quien concurra la  específica  causal  no  sólo  pueda  declararla  sino deba hacerlo. Por tanto,  concluye,  si  lo anterior es factible, con mayor razón, por analogía, procede  en  su  situación  dado  que  con  su  firma  debe avalar un pronunciamiento de  fondo.   

3. Remembrando jurisprudencia de la Corte, los  restantes  integrantes  de  la  Sala, mediante auto del pasado 10 de septiembre,  declararon  inadmisible  tal  excusa,  pues,  no  obstante la taxatividad de las  causales  de  impedimento, la propia ley ha establecido excepciones como aquella  a  que se refiere precisamente el citado artículo 110 del ordenamiento procesal  penal  que busca evitar la remoción caprichosa del juzgador por la designación  de  un  nuevo  mandatario  judicial,  sin  perjuicio,  eso  sí, de que se pueda  plantear  la recusación, excluyendo de todos modos a quienes dieron lugar a que  tal causal se configurara.   

Además, agrega la Sala dual, la analogía que  propone  el  Magistrado  que  se  excusa, no es de recibo cuando la propia Corte  Constitucional  dejó  incólume  la  parte  pertinente  de  la  invocada norma,  afirmando  por  el  contrario  que  el  derecho a designar defensor no puede ser  ejercido   contra   el   propósito  constitucional  de  la  pronta  y  efectiva  administración  de  justicia,  ni  erigirse  en  instrumento  de dilación o en  artimaña   para   separar   del  proceso  al  juez  que  viene  conociendo  del  asunto.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Si  bien, el artículo 103 del Código de  Procedimiento  Penal,  en su numeral 3º, establece como causal de impedimento y  recusación  la  existencia  de una relación parental, dentro de los grados que  allí  se  determinan, entre el funcionario judicial, o su cónyuge o compañero  permanente,  y  el  apoderado o defensor de alguno de los sujetos procesales, es  lo  cierto  que  dicha  previsión, según mandato legal, no opera por la simple  verificación  del precitado nexo, pues el artículo 110 ídem introduce ciertas  restricciones,   como  que  tal  situación  sólo  puede  alegarse,  en  primer  término,  como  recusación  y,  en  segundo  lugar, únicamente por quienes no  hubieren  dado  lugar  a  su  materialización,  valga decir, en términos de la  susodicha    norma,    por    “la    parte    contraria    o   el   Ministerio  Público”.   

2.  Indudablemente,  como lo rememora la Sala  dual  al no aceptar el impedimento manifestado por el Magistrado GOMEZ QUINTERO,  reiterativa  ha sido la Corte en señalar que las mencionadas limitaciones a esa  causal  tienen  por  finalidad evitar que a voluntad y hasta conveniencia de los  sujetos   procesales   puedan   éstos   crear  circunstancias  impeditivas,  en  funcionario  en  quien  no  concurrían,  cuando  el  proceso ya se encuentra en  curso.   

Siendo ello así, es obvio que la ley también  tiende  a evitar que el propio funcionario reaccione del modo en que lo pretende  el  sujeto  procesal  que  provocó  la  situación,  por  eso se explica que el  referido  nexo  sólo  pueda alegarse por vía de recusación y por determinados  sujetos procesales.   

Con  unas  tales  restricciones  “la ley ha  querido  que  si  el  motivo  de recusación nace con el cambio de apoderado, la  remoción  del  juez o magistrado pueda intentarse exclusivamente por iniciativa  de  la  parte  contraria…,  siéndole  por  tanto  e igualmente prohibido al funcionario realizar lo propio,  pues  esta concesión desfiguraría y haría nugatorio el profiláctico objetivo  que  el  legislador se propone con este mandato: impedir que la parte interesada  salga  airosa  en  lo  que  busca  con  el  relevo  del  apoderado,  esto es, la  separación  del  funcionario”.  (Auto  de  diciembre  2  de  1.986,  M.P. Dr.  Guillermo Duque Ruiz).   

3.  En consecuencia, no siéndole factible al  funcionario  judicial prestarse, por vía del impedimento, a que los sujetos del  proceso  manipulen  su  dirección,  que legalmente se le defiere sólo a él en  tanto  se  den  todas  las condiciones de competencia e imparcialidad, infundada  resulta  la  remisión  que  el  proponente  de la excusa hace a la sentencia de  constitucionalidad  proferida  en relación con las analizadas limitaciones a la  examinada  causal,  pues  ella  sólo  declaró  inexequible la imposibilidad de  manifestar  impedimentos  en  el  trámite del incidente de recusación, sin que  sea  procedente  extender  su  sustento  por  analogía a la segunda parte de la  norma  cuando  la  misma  Corte  Constitucional,  haciendo  eco  al  criterio ya  expuesto,  señala  con  esas restricciones garantizados el principio de lealtad  procesal,  los  derechos  de la contraparte y la sociedad, así como la pronta y  efectiva administración de justicia.   

4.  En  el  asunto  objeto  de  examen,  los  procesados  JOSE  HELIO  MANRIQUE  PEDROZA,  PEDRO  HELI  FIGUEROA SIERRA y JOSE  ISMAEL  ALVARADO GOMEZ habían tenido en el curso del proceso, como su defensor,  al  abogado  Juan  Manuel Rodríguez Rueda; sin embargo, dictada la sentencia de  primera   instancia   y   llegadas  las  diligencias  al  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  para  que allí se decidiera el recurso de apelación que contra la  misma  interpusieron  los  propios  acusados  en  mención  y su defensor, entre  otros,  decidieron  los citados cambiar a éste nombrando en su lugar al abogado  RAUL  GOMEZ  QUINTERO  de  quien  se  dice,  y  así  lo acepta la sala dual, no  obstante   la   inexistencia   de   prueba  que  lo  acredite,  es  hermano  del  Magistrado  ALFREDO GOMEZ QUINTERO.   

Conviénese,   por  consiguiente,  dada  la  situación  así  planteada,  la  concurrencia  objetiva  de  los  supuestos que  estructuran  la  causal  3ª  del artículo 103 del ordenamiento procesal penal,  esto  es,  la  presencia de parentesco de consanguinidad dentro del cuarto grado  entre  el  funcionario  judicial  y  el  defensor  de  algunos  de  los  sujetos  procesales,  no  sucediendo  lo  mismo,  según  las  premisas anotadas, con las  condiciones  que viabilizan la aceptación de la excusa pues resulta evidente la  carencia  de  legitimidad  en  el  proponente  del  impedimento  por  cuanto tal  situación,   se  reitera,  sólo  procede  manifestarse  por  la  senda  de  la  recusación  y  ésta,  legalmente, se le faculta de modo exclusivo a quienes no  hubieren dado lugar a su estructuración.   

Así las cosas, no siendo esa la vía para que  el  Magistrado  GOMEZ  QUINTERO  se  separe  del conocimiento de este asunto, ni  siendo  él  el  autorizado por la ley para que la proponga, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

DECLARAR INFUNDADO el impedimento manifestado  por  el  doctor  ALFREDO  GOMEZ  QUINTERO,  Magistrado del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Bucaramanga, para conocer de este proceso.   

Devuélvanse  de inmediato las diligencias al  Tribunal de origen.   

Cópiese y cúmplase,  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL           JORGE  E.  CORDOBA  POVEDA   

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE       EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

MARIO            MANTILLA  NOUGUES             CARLOS                                  E.                                 MEJIA  ESCOBAR                

ALVARO        ORLANDO       PEREZ  PINZON           YESID    RAMIREZ    BASTIDAS   

Patricia Salazar Cuéllar  

secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *