16092j

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 16092  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                      Magistrado  ponente:   

                      Dr.  EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

                    Aprobado Acta  No. 122   

Santafé  de  Bogotá D.C., dieciocho (18) de  agosto de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

Se pronuncia la Sala sobre la procedencia del  recurso  de  casación  discrecional  interpuesto  por el Defensor del procesado  JUAN  CARLOS  LOPEZ  GAVIRIA contra la sentencia de junio 2 de 1999, mediante la  cual  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Pereira  condenó  al  mencionado  a  2  años  de  prisión  por el delito de porte ilegal de armas de  fuego de defensa personal.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          1.-  Como  la  sentencia  impugnada  fue  proferida  por el referido  delito  sancionado  en  su  máximo con 4 años de prisión (art.1º dto.3664 de  1986),   el  recurso  de  casación  sólo  procede  cuando  la Corte   lo     estime    necesario    “para   el   desarrollo   de   la  jurisprudencia  o la garantía de los derechos fundamentales” (inc.3º.art.218  C.P.P.),  necesidad que, como lo viene sosteniendo esta Sala (auto de octubre 18  de  1.992,  entre otros), debe ser fundamentada al momento de impugnar, a fin de  que la viabilidad de lo pedido pueda ser examinada.   

          2.-  Al  recurrir  el fallo confirmatorio del dictado por el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de la Virginia, el defensor de López Gaviria sustenta  que  no  habérsele concedido a éste la condena  de ejecución condicional  se  violaron  los  artículos  29  y  248  de la Constitución Nacional, pues se  arguyó  para  dicha  negativa  por parte de los sentenciadores de instancia que  “dos  semanas  después  de  ser sorprendido en el porte de arma que nos ocupa  cometió  el  delito  de  hurto calificado y agravado”, más de “la presunta  participación  del  señor  LOPEZ  GAVIRIA  en  (sic)  un grupo de personas que  continuadamente  se  dedicaban  a  robar  motocicletas  en  el sector en que fue  aprehendido”. (fl.29 cdno. Trib.).   

Hace consideraciones sobre la naturaleza del  delito  de  porte  ilegal  de  armas  y las circunstancias en que lo cometió el  procesado,  deduciendo  que al no otorgársele el subrogado  penal “se le  está  penando  dos  veces”  (fl.31  infra.),  a  más de que “es y debe ser  siempre  un  derecho fundamental el de considerarse sólo como antecedente penal  las  sentencias condenatorias en firme precedentes al acontecer delictual que en  este proceso se juzga” (fl.33).   

Estima, finalmente, que “en la sentencia se  consideraron  factores  extra-proceso  y  otros  ajenos  al  mandato  legal  del  artículo  68  del  Código  Penal  al considerarse válidos para determinar los  rasgos de la personalidad del señor LOPEZ GAVIRIA”.   

3.  –  A tales planteamientos del impugnante  extraordinario debe responder esta Sala:   

La  no aplicación del sustituto previsto en  el  artículo  68  del Código Penal en este caso, tiene recibo en la causal 1ª  de  casación,  cuerpo 1º, artículo 220 del Código de Procedimiento Penal, es  decir la VIOLACIÓN DIRECTA de dicho precepto sustancial.   

Entonces   no   es   dable  al  recurrente  disfrazar    tal    inaplicabilidad    con  la  alegación  de  que  se  ha desconocido el debido proceso y  también  la  noción  de  “antecedentes”  consagrada  en  el  artículo 248  superior,  todos  estos  malabares  jurídicos para dar  visos  de  procedencia  a  la impugnación excepcional  prevista  en  el  inciso 3º., artículo 218 del Código de Procedimiento Penal.   

Sin  perjuicio  de  lo  dicho es conveniente  recordar  que  los  falladores de instancia coincidieron en que no era aplicable  la  condena  de ejecución condicional (art.68 C.P.) porque “si bien es cierto  en  el  expediente  no reposa constancia de antecedentes judiciales anteriores a  la  comisión  de este hecho punible” (fls.132 infra y 13 supra. Cdno. Trib. y  133  cdno.  No.1.)  ,  de  todos  modos  fue  condenado  por  el delito de hurto  agravado,  “denotando  con  ello  su tendencia a infringir normas penales” y  también  si  se  tiene  en  cuenta  que,  según  constan  en el expediente, el  procesado   LOPEZ  GAVIRIA  “se  dedicaba  a  robar  motos  en  el  sector”.   

Esas  razonadas  consideraciones  no pueden,  repítese,  afirmarse  como  violatorias  al  debido  proceso,  aparte  de  que,  contrariamente a lo sostenido por el actor  y como se acaba de ver, el fallo impugnado expresamente reconoció  que  la  sentencia  por  el delito de hurto no constituye un “antecedente” .   

Así   las   cosas,  no  se  admitirá  la  impugnación  y,  como  la  sentencia  objeto  de  la  misma  queda en firme, el  expediente se devolverá al Tribunal.   

En  mérito de lo expuesto, La Corte Suprema  de Justicia Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  NO  CONCEDER el  recurso  de  casación  discrecional  interpuesto  por el Defensor del procesado  JUAN  CARLOS  LOPEZ  GAVIRIA contra la sentencia de junio 2 de 1999, mediante la  cual  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Pereira  condenó  al  mencionado  a  2  años  de  prisión  por el delito de porte ilegal de armas de  fuego de defensa personal.   

    

1. En  firme  este auto, regresa el  proceso al Tribunal de origen.     

Cópiese,   Notifíquese   y   Cúmplase.   

JORGE ÁNIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL                           JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUÉS                           CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                   NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

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