14766b1

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 14766  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente:   

          Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA   

          Aprobado acta N°  185   

Santafé de Bogotá, D.C., veintidós (22) de  noviembre de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

         V I S T O S   

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JAVIER          HUMBERTO         ARIAS         SÁNCHEZ.   

         A N T E C E D E N T E S   

1.-   El  Tribunal  Superior  Militar  sintetizó los hechos así:   

         “Dan  cuenta  los  autos  que  los mismos tuvieron ocurrencia en la  localidad  de Chiquinquirá (Boyacá), el día 28 de octubre de 1993, una vez se  llevó  a  cabo  un  decomiso  de  una  carne  de burro y caballo en un matadero  clandestino,  por  parte  de  la  Personera  Municipal de esa localidad, dejando  dichos  elementos  en  las  instalaciones  de  la  Policía  Nacional;  al  día  siguiente,  cuando se iba a llevar a cabo el proceso de desnaturalización de la  carne,  se encontró que lo que se había decomisado ya no estaba en el camión,  acusándose de dicha pérdida al oficial procesado”.   

2.-   La  Presidencia  del  Consejo  de  Guerra  con  sede  en Santafé de Bogotá, mediante sentencia del 14 de abril de  1997,  absolvió  al  procesado  Javier  Humberto  Arias  Sánchez del delito de  peculado culposo, imputado en la resolución de convocatoria.   

Inconforme  con  la  anterior  decisión, la  Procuradora  Judicial I Penal 240 interpuso el recurso de apelación, el cual al  ser  desatado  por  el Tribunal Superior Militar, el 12 de noviembre de 1997, la  revocó  en su integridad, para en su lugar condenar al citado acusado a la pena  principal  de  seis  (6) meses de arresto y diez mil pesos de multa. Así mismo,  se  le  negó  el  subrogado  penal  de  la  condena  de ejecución condicional.   

3.-  La  Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia.  mediante providencia del 1° de abril de 1998, concedió  el  recurso  excepcional  de  casación,  por “desconocimiento de las garantías  fundamentales”,  relacionadas con la negación del subrogado penal de la condena  de  ejecución  condicional.  Presentada  la  respectiva  demanda, se procede de  conformidad.   

         LA  DEMANDA  DE  CASACIÓN   

El  defensor  del  acusado, al amparo de las  causales  primera  y  tercera  de  casación,  presenta  tres  cargos  contra la  sentencia del Tribunal, cuyos argumentos se sintetizan así:   

Primer cargo:  

Manifiesta   que  “impugna la sentencia  por  ser  violatoria  de  la  ley  sustancial  (art.422 num. 1 del Código Penal  Militar),  (Art.294  del  Código  Penal Militar), por infracción directa de la  misma”.   

Sostiene  que  si  la  sentencia  impugnada  aceptó  la  existencia  de  la  duda  y  no  la  reconoció, el fallador “se ha  apartado  de  lo  dispuesto  por  el Legislador” en el artículo 294 del Código  Penal   Militar,   según   el   cual,   ésta   debe  resolverse  a  favor  del  procesado.   

El  anterior  yerro llevó a que el fallador  aplicara  el  artículo  195  de la misma obra, esto es, el peculado culposo, ya  que  había  duda  sobre  el actuar doloso del procesado “Es aquí, entonces, en  donde  encontramos  la  influencia  directa  del error, puesto que es equivocado  tomar  la decisión de aplicar el artículo 195 (peculado culposo), tomando como  presupuesto   la   existencia   de   la   duda   con   relación   al   peculado  doloso”.   

Segundo cargo:  

Textualmente dijo:  

         “SUBSIDIARIAMENTE  DENTRO DE ESTE PRIMER CARGO DEMANDO LA SENTENCIA  POR  SER  VIOLATORIA  DE  LA  LEY  SUSTANCIAL (art. 442 num. 1 del Código Penal  Militar)  (arts.  13  y  29  inciso  3°  de la Constitución Política, 296 del  Código   Penal   Militar   y   68   del   Código   Penal),   por   infracción  directa”.   

Luego de citar los artículos 296 del Código  Penal  Militar  y  29  de  la  Constitución Política y haciendo énfasis en el  principio  de  favorabilidad,  dice  que  la  omisión del fallador fue la de no  aplicar  el  artículo  68  del  Código  Penal,  pues de ser así se le habría  concedido  el  subrogado  penal de la condena de ejecución condicional, por ser  norma más favorable a la consagrada en el Estatuto Especial.   

Tercer cargo:  

Dice:  

         “SUBSIDIARIAMENTE  IMPUGNO  LA  SENTENCIA POR HABER SIDO DICTADA EN  UN   JUICIO   VICIADO   DE   NULIDAD   (art.   442  num.  3  del  Código  Penal  Militar).   

En este reproche, luego de hacer un recuento  de  la  actuación  procesal,  sostiene  que  “que  dentro  de la resolución de  convocatoria,  se  hace un viraje en la acusación en contra de mi mandante y se  le  formulan  cargos  en su contra por el delito de peculado culposo, sin que se  le  hubiera  resuelto  su  situación jurídica, como lo ordena el artículo 438  del Código de Procedimiento Penal”.   

Lo   anterior,   asevera,  constituye  una  irregularidad  sustancial  que afecta el debido proceso y el derecho de defensa,  por  cuanto  se  inició  la  investigación  por un delito y se le condenó por  otro.   

En  acápite  aparte,  nuevamente  cita  las  referidas  normas  que  estima  infringidas  y hace un recuento de los presuntos  yerros de que adolece la sentencia recurrida.   

Por   lo  expuesto,  hace  las  siguientes  peticiones:   

1.-   Solicita  a  la  Corte  casar  la  sentencia    recurrida    y,    consecuencialmente,    dictar    la   que   deba  reemplazarla.   

2.-  Que  se  disponga  “en  qué  estado el  proceso  queda  y  ordenar  el  envió al H, Tribunal Superior Militar, para que  proceda con arreglo a lo resuelto”, por la Sala.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

Previamente a resolver sobre la admisibilidad  formal   de   la   demanda,   es   pertinente   dejar  sentadas  las  siguientes  premisas:   

Cuando se trata del recurso extraordinario de  casación  discrecional,  el  cargo  debe  referirse  al asunto con relación al  cual,   al  interponer  el  recurso,  el  censor  pidió  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  atinente  a la garantía de los derechos fundamentales, pues,  en caso contrario, aquel no cumpliría su finalidad.   

Así  las  cosas,  se  observa  que,  en  el  presente  caso,  los  cargos  primero  y  tercero  no  guardan relación con los  planteamientos  esgrimidos  en  el escrito sustentatorio del recurso y que hacen  exclusiva  referencia  al  desconocimiento  de  las garantías fundamentales del  debido  proceso,  favorabilidad  e  igualdad,  con  respecto  a  la negativa del  juzgador  a  concederle  al  procesado  el  subrogado  penal  de  la  condena de  ejecución condicional.    

En  efecto,  en  el  primer reproche reclama  porque  a  pesar  de haber sido reconocida la duda en lo tocante con el peculado  doloso,  sin  embargo,  fue  condenado  por  culposo, mientras que en la tercera  censura  se  ocupa  de denunciar un error de actividad porque al procesado no se  le  resolvió  la  situación  jurídica  por este último reato, previamente al  proferimiento  de  la resolución de convocatoria a Consejo de Guerra, temas que  no  fueron  objeto  de  sustentación  por  el  impugnante ni considerados en la  providencia  por  medio  de  la  cual  se  le  concedió el recurso de casación  discrecional.   

En  consecuencia,  al no haberse sujetado la  demanda,  en  estos  dos reproches, a los motivos por los cuales se concedió la  casación discrecional, será inadmitida.   

Respecto al segundo cargo, si bien se ajusta  a  los  fines  indicados  por el memorialista al momento de sustentar el recurso  interpuesto,  sin  embargo  no  fue  formulado  ni  desarrollado  conforme  a la  técnica casacional.   

En  efecto,  del solo enunciado se advierte  que  el  censor  desconoce los parámetros legales y jurisprudenciales que rigen  la  violación  directa  de la ley sustancial, toda vez que se limitó a afirmar  que  acusa  el  fallo  impugnado  por  infracción  directa del artículo 68 del  Código  Penal,  pero  sin  explicar,  lógica  y  jurídicamente, la hipótesis  escogida,  ya  que  no  ilustró a la Corte sobre las razones por las cuales, en  este  evento,  se impone el principio de favorabilidad, es decir, no se adentró  en  el  estudio  del por qué debe imperar la aplicación de la mencionada norma  sobre  aquella  que  igualmente  regula  el  instituto dentro de la legislación  penal militar.   

Realizado  lo  anterior,  debió,  luego,  detenerse  en  demostrar  que los requisitos tanto objetivos como subjetivos que  consagra  el  citado  artículo  68  se  satisfacían  frente  a  la  situación  jurídica  del  procesado  y  que, por lo tanto, era merecedor a que la Corte le  suspendiera la ejecución de la sentencia contra él proferida.   

En  consecuencia,  como el libelo no cumple  con  los  requisitos de forma y contenido señalados en la ley para su admisión  y   dado   que   a  la  Corte  no  le  es  dable  complementar  o  corregir  sus  inconsistencias,  por  razón  del  principio  de limitación, se rechazará, al  tenor del artículo 226 del Código de Procedimiento Penal.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACION PENAL,   

        R E S U E L V E   

RECHAZAR     IN    LIMINE  la  demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del procesado  JAVIER    HUMBERTO    ARIAS    SANCHEZ.    En    consecuencia,    se   declara   desierto   el   recurso  interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso (art.197 del Código de Procedimiento Penal).   

Devuélvase     al     Tribunal    de  origen.   

Comuníquese y cúmplase.  

JORGE ANIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO  ARBOLEDA  RIPOLL                                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                                EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                        CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                         YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

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