15736g

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 15736  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

DR. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

Aprobado Acta No. 85.  

Santafé  de Bogotá D.C., junio diez (10) de  mil novecientos noventa y nueve. (1.999).   

VISTOS:  

Se  pronuncia la Sala respecto del recurso de  reposición  interpuesto  por  el procesado JAIME ENRIQUE SANCHEZ ALFONSO contra  el  auto  proferido  el  19  de mayo en curso, por medio del cual se le negó la  libertad  provisional,  así  como  sobre  la  solicitudes de autorización para  desarrollar  trabajos  comunitarios,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en el  artículo  2º  de la Ley 415 de 1.997 y de restitución de la caución otorgada  para  gozar  de  la  detención  domiciliaria  que le fuera concedida durante la  etapa instructiva.   

EL RECURSO:  

Manifiesta  el petente que en cumplimiento de  la  orden  impartida  por  la Sala en el auto recurrido el 28 de mayo pasado fue  trasladado  de su domicilio a la cárcel de Chía, en razón a que el Juzgado 55  Penal  del  Circuito  de  Santafé  de  Bogotá  D.C.  dispuso  en  la sentencia  condenatoria   proferida   en  su  contra  que  se  le  revocaba  la  detención  domiciliaria,   debiéndose   recluir   en   un  centro  penitenciario  para  el  cumplimiento de la pena.   

No  obstante  lo  anterior, aduce que como la  sentencia  de  primer  grado  fue apelada y a su turno recurrida en casación la  dictada  en  segunda  instancia  por el Tribunal Superior de Santafé de Bogotá  “para   poner   en  conocimiento  de  la  Corte  las  irregularidades  que  se  presentaron  durante  mi juicio”, lo cual, a su juicio, significa que el fallo  del  Juzgado  55  Penal del Circuito “aún no tiene la calidad de definitiva,   pues  la  Corte  ni  se  ha  pronunciado   y   por   tanto   yo  todavía   tengo  la  calificación  de  sindicado”,  agregando  seguidamente que la medida impuesta al definírsele la  situación  jurídica  “no  ha sido transgredida por mi, pues e (sic) cumplido  al  pie  de  la  letra  mis  compromisos,  sin dar motivo para trasladarme a una  cárcel  donde  el  bien  que  estoy  haciendo  a  mi familia y a la sociedad es  ninguno”.   

Solicita  entonces  que se revise si está en  firme  la  orden de su traslado a una cárcel y se determine si “el tiempo que  permaneceré  siendo sindicado, aquí, será beneficioso para la mi familia y la  sociedad  en  lugar  de estar en mi condición de sindicado, estando detenido en  mi   domicilio,   por   lo   menos  hasta  que  la  sentencia  se  encuentre  en  firme”.   

Igualmente,  pide que se le ayude para que el  tiempo  que  se  dedicó  al trabajo y a la enseñanza no sea perdido, pues para  ello  se  acogió  a  las indicaciones que le dieran los funcionarios bajo cuyas  órdenes   se   encontraba,   pues   desconoce   cuáles   son   los   trámites  administrativos,  precisando más adelante que si se trata de escoger, según lo  expuesto  en  el  auto recurrido, opta por la más favorable, que en este asunto  es  el trabajo, pues le representa un descuento mayor, deprecando finalmente que  se  le  ordene  a  los  funcionarios  que  hayan  incurrido  en omisiones que se  subsanen las mismas para no resultar perjudicado.   

          CONSIDERACIONES:   

    

1. Con  fundamento  en  el  artículo  primero  de la ley 415 de 1.997,  JAIME  ENRIQUE SANCHEZ ALFONSO solicitó la libertad provisional, la cual le fue  negada  en  el  auto  del  19  de  mayo  pasado,  decisión contra la cual dicho  procesado  interpuso  el  recurso de reposición que ahora se decide, siendo del  caso  precisar  que  como  se  advirtiera  que a pesar de que en la sentencia de  primera  instancia  se  le revocó la detención domiciliaria por la que durante  la  fase  instructiva  se  le  había sustituído la detención preventiva, como  consecuencia   de  la  negativa  del  subrogado  de  la  condena  de  ejecución  condicional,  y ya el Tribunal Superior de Santafé de Bogotá en auto del 26 de  enero  del  año  en  curso,  dispuso  lo  pertinente  para  que se cumpliera lo  ordenado  por el a quo, oficiando al efecto al Inpec y al Director de la cárcel  de  Chía,  sin  que a ello se hubiera procedido, la Sala dispuso su remisión a  dicho  centro carcelario, y negó la libertad deprecada por cuanto el petente no  había  descontado  aún  las  tres  quintas  partes  de la pena impuesta en los  fallos  de  instancia, no pudiéndose tener en cuenta las horas certificadas por  trabajo  y  enseñanza por haberse incumplido lo dispuesto en el artículo 26 de  la  Resolución  3272  de  1.995  emanada del Instituto Nacional Penitenciario y  Carcelario.     

    

1. Ahora  bien,  del  escrito  de  sustentación  del recurso, se puede  colegir  que  dos  son  las razones que llevan al procesado a discrepar del auto  recurrido,   la   primera  relacionada  con  el  cumplimiento  inmediato  de  la  revocatoria  de  la  detención  domiciliaria,  porque  a  su  juicio, ello solo  procede  cuando  la  sentencia se encuentre ejecutoriada y el segundo motivo con  el  reconocimiento de rebajas de pena por haberse dedicado al trabajo, actividad  por  la  que  dice  optar  para  que  se le compute a fin de obtener la libertad  deprecada.     

    

1. Así  las  cosas,  es  lo  primero  precisar que efectivamente tiene  razón  el  procesado  cuando  manifiesta  que  por estar pendiente la decisión  sobre  el recurso extraordinario de defensor que interpusiera su defensor contra  el  fallo  de  segunda  instancia  no  tiene  la  calidad  de  condenado sino de  procesado  detenido  preventivamente,  sin  embargo  ello  no  significa  que el  cumplimiento  de  la  revocatoria  de  la detención domiciliaria quede diferida  hasta  cuando  la  sentencia  se  encuentre en firme, pues de conformidad con lo  dispuesto  en  el  artículo  “las  providencias  relativas  a  la  libertad y  detención  y las que ordenan medidas preventivas se cumplirán de inmediato. Si  se  niega  el subrogado de la condena de ejecución condicional, la captura solo  podrá  ordenarse  cuando  se encuentre en firme la sentencia, salvo que durante  el  proceso  se  hubiere  proferido  medida  de  aseguramiento de detención sin  excarcelación”.     

    

1. Lo  anterior  significa  que  siendo  la detención domiciliaria una  medida  sustitutiva  de  la  detención  preventiva,  no  es  equiparable  a  la  excarcelación,  pues  lo  que  implica  es  que la privación de la libertad se  cumple  en  el  domicilio del procesado y no en un centro de reclusión, de ahí  que,  la  jurisprudencia  de  la  Sala  haya  sostenido que cuando el acusado se  encuentra  en  dicha situación y en la sentencia se le niega el subrogado de la  suspensión  condicional  de la ejecución de la condena, su internamiento en un  establecimiento  carcelario  es  de cumplimiento inmediato, ya que por no mediar  excarcelación  no  se difiere su materialización hasta que cobre ejecutoria la  decisión  de  condena,  como que la única excepción a ello, y en eso es clara  la  ley,  lo es cuando ha mediado excarcelación, como ya ampliamente se dijo en  auto del 10 de marzo de 1.998:     

“1.   La  regla  general  es  que las  decisiones   judiciales   sólo   pueden   ejecutarse   o   cumplirse   una  vez  ejecutoriadas.   Es  lo  que  se  infiere de la correlación lógica de los  artículos  197  y 198 del Código de Procedimiento Penal, el primero referido a  la  “ejecutoria  de  las providencias”,  como  presupuesto  de  su  ejecución,  y  el segundo atinente al  “cumplimiento  inmediato”  de  las  determinaciones  “relativas  a  la  libertad  y  detención y las que  ordenan  medidas  preventivas”,  como  excepción  a  la regla.  De todas  maneras,  la  relación  condicional  entre  “ejecutoria”  y “ejecución o  cumplimiento”  es  más  nítida  y directa en la previsión del artículo 334  del Código de Procedimiento Civil.   

          2.   El  artículo  198 contiene una cadena de salvedades, cuyo  entendimiento  cabal sólo puede lograrse si se busca el significado de cada una  de  sus  partes  y,  sobre  todo, si se descubre la relación de las parte entre  sí.   Por  obra  del  primer  inciso  de la disposición, se tiene que las  decisiones  sobre  libertad  y  detención,  como  excepción  a  la regla de la  exigencia   previa   de  la  ejecutoria,  se  cumplirán  de  inmediato  (primer  eslabón).   

             3.   Mas  si  lo  que  ocurre  es  que  se  dicta  sentencia  condenatoria,  en  primera  o segunda instancia (la norma no distingue), y “se  niega  el  subrogado  de  la  condena  de  ejecución  condicional, la  captura  sólo podrá ordenarse cuando  se  encuentre  en firme la sentencia…”.  Es decir, en caso de negación  del  sustituto,  se  hace otra distinción pero para regresar a la regla general  de la ejecutoria previa a la ejecución (segundo eslabón).   

4. Sin embargo, a continuación se introduce  otra  limitación  dentro  del  contexto  de  la  ejecución de la captura a que  daría  lugar  la  negación  del  subrogado.   La  lectura  de este inciso  segundo  del  artículo  198  es  la  siguiente:   negado  el sustituto, la  privación  de la libertad sólo podrá ordenarse una vez en firme la sentencia;  pero,  si  en  el curso del proceso se había dictado medida de aseguramiento de  detención      sin     excarcelación,  fundado  este  último  matiz en el no cumplimiento del requisito  objetivo  del  subrogado o en las prohibiciones expresas de la respectiva causal  de  libertad  (C.  P.  P.,  arts.  415-1  y 417), la captura podrá ordenarse de  inmediato  (tercer eslabón).  La expresión “sin excarcelación” tiene  necesariamente  que  referirse  a  la  que  se  funda  en  la  anticipación del  sustituto  penal  de  la  suspensión  de  la  condena,  como que ese es el tema  traído  a  colación  por  la  primera  parte  del mencionado inciso 2°, pues,  según  lo  recomienda  el  artículo 30 del Código Civil, “el contexto de la  ley  servirá  para ilustrar el sentido de cada una de las partes, de manera que  haya  entre  todas ellas la debida correspondencia y armonía” (M.P. Dr. Jorge  Aníbal Gómez Gallego).   

    

1. Siendo  ello  así,  es  claro  que  en  este  asunto,  procedía el  inmediato  cumplimiento  de  lo  dispuesto  en  el numeral sexto de la sentencia  proferida  el  20  de  abril  de 1.998, en el sentido de disponer el traslado de  SANCHEZ   ALONSO   “a   un   centro   penitenciario  para  descontar  la  pena  impuesta…”,  como  en  efecto  lo  hizo  el Tribunal oficiándole al INPEC y  éste  a  su  vez  a  la cárcel de Chía para que se procediera de conformidad,  pues  el  hecho  de  que no se hubiera materializado su reclusión, no significa  que  deba  permanecer  en  detención domiciliaria hasta que cobre ejecutoria la  sentencia,  ya que este procesado no disfruto de libertad provisional durante el  trámite  del  proceso,  como  que  al  momento  de  definírsele  la situación  jurídica  le fue negada precisamente porque luego de hacer el juicio anticipado  sobre  la  eventual  procedencia  de  la condena de ejecución condicional en la  sentencia, se concluyó negativamente.     

    

1. De  otra  parte,  en lo relativo al reconocimiento de rebaja de pena  por  trabajo,  actividad  por  la  que  dice  optar  el  procesado,  la  Sala se  abstendrá     de  hacer  los  cómputos  pertinentes,  pues  aún  se  mantienen  vigentes  las  razones  que  tuvo  en  anterior  oportunidad  para no  proceder  a  ello,  ya  que  si  bien,  de  conformidad  con  lo dispuesto en el  artículo  26  de  la  Resolución 3272 de 1.995 en el evento en que se realicen  simultáneamente  para  éstos  efectos  podrá  tomarse  la  que  seleccione el  interno,  dado  que  aparte de que no se dio cumplimiento de lo dispuesto en los  artículos  27 y 28 de la Resolución 3272 de 1.995 en cuanto a la evaluación y  calificación  de  la actividad de trabajo certificada a SANCHEZ ALFONSO durante  el  tiempo  que  permaneció en detención domiciliaria, como que de conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 101 de la Ley 65 de 1.993 “…para conceder  o  negar  la  redención  de pena, deberá tener en cuenta la evaluación que se  haga  del  trabajo,  la  educación  o  la  enseñanza  de que trata la presente  ley…”,  debiéndose  además, tener en cuenta que para estos efectos los que  la  Dirección  General  del  INPEC  determine  para  realizarse  en cada centro  carcelario  “son  los  únicos válidos para redimir pena” (art.80 ibídem),  encontrándose  éstas  reglamentadas en la referida resolución 3272 (art. 2º)  y  2376  de  1.997 (art. 1º) entre las cuales no se encuentran las certificadas  por  la  cárcel  de  Chía  a  éste  procesado, y que “tienen que ver con la  elaboración  de  cálculos,  costos,  presupuestos, de obras civiles efectuadas  por  terceros  pero  enviados  para  ser  ejecutadas  en su calidad de ingeniero  civil,  diseños  de  planos  de  construcción,  por  tarea  manual y manejo de  autocad,  determinación  de coeficientes, de fuerza de vigas, soportes y demás  cálculos  necesarios  en  obras  civiles,  plasmados en planillas entregadas al  interno  por  la  Dirección con el fin de que sean registradas y transcritas en  el record de labores, llevado en el centro carcelario”.     

Por estos motivos, no existe entonces razón  que haga modificar el auto recurrido.   

    

1. Por  lo que respecta a la solicitud que con base en el artículo 2º  de  la  Ley  415 de 1.997 eleva el procesado en el sentido de que se le autorice  “para  desarrollar  trabajos  de  obras  públicas, en el perímetro rural del  municipio  sede del centro carcelario…”, infórmesele que de conformidad con  la  norma  en  cita,  ello  le corresponde al Director de la respectiva cárcel,  quien   podrá  acordar  con  el  Alcalde  municipal  las  condiciones  para  la  prestación   del   servicio   y   vigilancia   para   el   desarrollo   de  las  actividades.     

    

1. Y,  por  último,  en  lo  relacionado  con  la  restitución  de la  caución  otorgada para gozar de la detención domiciliaria, por ser procedente,  de   conformidad   con   lo  dispuesto  en  el  artículo  420  del  Código  de  Procedimiento  Penal, pues fue revocada la medida que la originó, se dispondrá  oficiar  a  la Unidad de Delitos Financieros de esta ciudad para que disponga lo  pertinente  para la cancelación del título de depósito judicial No. 861370 de  la  Caja  Agraria  por  valor  de  $  3’440.100  otorgado  por  el  procesado  JAIME ENRIQUE SANCHEZ ALFONSO  como  caución  que  le fuera impuesta por la Fiscalía No. 72 de esa Unidad, en  resolución   del  22  de  diciembre  de  1.997  al  sustituirle  la  medida  de  aseguramiento de detención preventiva por domiciliaria.     

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

    

1. No  reponer  el auto del 19 de mayo del año en curso, por medio del  cual   se   le   negó   la   libertad   al   procesado  JAIME  ENRIQUE  SANCHEZ  ALFONSO.     

    

1. Infórmesele  al  procesado  que la autorización para llevar a cabo  trabajos  comunitarios  en  los  términos  del  artículo  2º de la Ley 415 de  1.995,  corresponde  resolverla al Director de la cárcel en la que se encuentra  interno.     

    

1. Ofíciese  a  la  Unidad de Delitos Financieros para que se disponga  lo  pertinente para la cancelación del título de depósito judicial No. 861370  de  la  Caja  Agraria  por valor de $ 3’440.100,  según  lo  dispuesto en el numeral 8º de la parte motiva  de esta decisión.     

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                                RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE       ENRIQUE       CORDOBA  POVEDA            CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE     

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                                    MARIO   MANTILLA   NOUGUES            

CARLOS        EDUARDO       MEJIA  ESCOBAR                              NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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