15710f

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 15710  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente:   

          Dr. JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

         Aprobado acta N° 65   

(mayo   6  de  1999)   

Santafé de Bogotá, D. C., diez (10) de mayo  de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

         V I S T O S   

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la  demanda de revisión presentada por el defensor del sentenciado LUIS  CARLOS  GARCÍA  RUBIANO, condenado  por el delito de homicidio en grado de tentativa.   

         L A    D E M A N D A   

El  citado  profesional  promueve la acción  para  que se ordene la revisión del proceso en el cual el Juzgado Décimo Penal  del  Circuito  de Santafé de Bogotá y el Tribunal Superior de la misma ciudad,  mediante  sentencias  del  2  de  septiembre  de 1996 y del 20 de marzo de 1997,  respectivamente,  condenaron  al  acusado  Luis Carlos García Rubiano a la pena  principal  de  13  años de prisión y a las accesorias de rigor, como autor del  delito en precedencia citado.   

La  causal  con  la cual pretende obtener la  revisión  del proceso es la tercera de las contempladas en el artículo 323 del  Código    de    Procedimiento    Penal,    fundándola    en   los   siguientes  argumentos:   

Dice  que el día 14 de junio de 1993, fecha  en  la  que  sucedieron  los  hechos,  se encontraba presente en ese instante el  señor  Dimas  Palomo  Benavides,  quien  observó  cuando el lesionado Esneider  Moreno  Aguilar, pretendió atentar contra la vida del sentenciado. Sin embargo,  este  último,  en  oportuna  reacción,  evitó  que  le  dieran muerte con las  consecuencias conocidas en el proceso.   

Asegura  que  Palomo  Benavides y Luis Jairo  Fuentes,  “además de haber sido mencionados, nunca rindieron declaración, y es  así  como  han  hecho  públicas  sus  manifestaciones  en el sentido de que mi  representado  LUIS  CARLOS  GARCÍA  RUBIANO, fue condenado injustamente, ya que  previamente  a  infringirle  los  disparos  a  ESNEIDER  MORENO  AGUILAR,  éste  intentó  atacarlo  a  traición. Así mismo, han señalado que las personas que  comparecieron  al  proceso,  se  relacionan entre sí con la dueña de la tienda  cercana  al  lugar  de  los  hechos  y  por  lo  mismo  han  declarado  en forma  parcializada, esto es, en favor del ofendido”.   

Por  lo  expuesto,  concluye que se está en  presencia  de  la  causal  tercera  de  revisión,  ya  que “han surgido pruebas  nuevas,  no  conocidas  al  tiempo  del  debate,  que  determinan plenamente las  condiciones  excluyentes  de  ANTIJURIDICIDAD  de  mi  representado, señor LUIS  CARLOS GARCÍA RUBIANO”.   

En  un  acápite  que  llamó  “CUESTIÓN  JURÍDICA”,  realiza una breve  reseña  histórica  de  la  captura  del sentenciado y del atentado que sufrió  contra  su  vida,  encontrándose  entre  los  pistoleros  la  víctima  de este  proceso, cuya revisión se solicita.   

Reitera que el sentenciado, en la diligencia  de  indagatoria, explicó claramente “las razones que tuvo para actuar en contra  de  ESNEIDER  MORENO  AGUILAR”,  pero que por falta de “ahondar en los medios de  prueba, no le fue reconocida la LEGÍTIMA DEFENSA”.   

Sostiene  que la víctima faltó a la verdad  de  lo  ocurrido.  Así  mismo,  que  la Corte advertirá que los testimonios de  Rafael  Arturo  Sabogal  Vargas  y Omar David Rojas no se tuvieron en cuenta, ya  que  fueron  descartados por el instructor sin argumentos jurídicos, “afectando  el   principio   del   debido   proceso   ante  la  ausencia  desértica  de  la  investigación integral”.   

Posteriormente  manifiesta  que  la conducta  desplegada  por el sentenciado, en esa época, se encuadraría en la de lesiones  personales  como  “así  se  estimó  por  el auto cabeza de proceso del Juzgado  Sesenta y Ocho Penal Municipal…”   

Reconoce  que  si  bien  en  la  acción  de  revisión  no  se  estudia  el  aspecto  de  la  punibilidad, también lo es que  considera  que  debe  revisarse,  ya  que no se tuvo en cuenta la “situación de  ‘tensión’  a  la  que  estaba sometido LUIS CARLOS GARCÍA RUBIANO, por los dos  hechos   atentatorios   contra  su  vida,  de  reciente  ocurrencia  y  ante  la  ‘temeridad’     de     la     acción     que    desplegó    ESNEIDER    MORENO  AGUILAR…”.   

Por  lo  anterior solicita a la Corte que se  declare   fundada   la  causal  aducida  y,  en  consecuencia,  se  absuelva  al  sentenciado.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

Como lo ha sostenido la Sala, la remoción de  la  cosa  juzgada sólo es posible cuando frente a la demostración de alguna de  las  causales  taxativamente  señaladas en la ley, se evidencia que se cometió  una  injusticia.  Por tal circunstancia, la demanda habrá de confeccionarse con  sujeción  a  la  ley,  encontrándose  entre sus requisitos, los fundamentos de  hecho  y  de  derecho en que se apoya la solicitud, para que la Sala, al momento  de  estudiarla,  se  forme  un  juicio  anticipado  respecto  de  la  seriedad y  viabilidad de la acción instaurada.   

De  la  sola lectura del libelo se evidencia  que  el demandante no sólo desconoce los soportes filosóficos y doctrinales en  que  se  ampara  este  instituto, sino que ignora que el proceso ya terminó con  sentencia  ejecutoriada  que  ha  hecho  tránsito  a cosa juzgada y que, por lo  mismo,  no  se trata de una instancia más en la que se puedan repetir o ampliar  los  debates  jurídicos  o  fácticos  cumplidos  en  el  diligenciamiento,  ó  reexaminar  los  elementos de juicio que sirvieron de fundamento a una decisión  que tiene el carácter de definitiva e inmutable.   

De  otro lado, y en lo que concierne con los  elementos  de  prueba  anexados,  a saber, las declaraciones extrajuicio de Luis  Jairo  Fuentes  Vargas y Segundo Argelino Forero García, es preciso que la Sala  reitere  que  las  pruebas  nuevas  deben  tener,  de  entrada, la eficacia y la  aptitud  necesaria  para  derrumbar  la declaración de justicia contenida en el  fallo,  en  forma  tal  que  si  las  allegadas  no tienen un aceptable grado de  credibilidad  carece  de  sentido  autorizar el trámite propio de la revisión,  como  ocurre  en  el  caso  presente,  máxime  si se considera que la legítima  defensa  que  se  pretende demostrar fue debatida en el proceso y desechada, con  base  en  los  medios  de  convicción  que  le  sirvieron  de  fundamento  a la  sentencia.   

En  conclusión,  el  accionante no sólo se  aparta   del   instituto   al   sostener  que  se  violó  el  principio  de  la  investigación    integral,   al   cuestionar   la   adecuación   típica   del  comportamiento  y  al atacar la credibilidad otorgada a los medios de prueba que  sirvieron  de  soporte  al  fallo condenatorio, sino que los elementos de prueba  que  aporta  aparecen  inanes  frente al mismo, pues carecen de virtualidad para  derruirlo, por lo que la demanda se inadmitirá.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

1.   Reconocer  al doctor Eduardo Silva  Lora  como apoderado del condenado LUIS CARLOS GARCÍA  RUBIANO.   

2.  INADMITIR  la  demanda  de revisión contra el fallo proferido, el 20 de marzo de 1997, por  el Tribunal Superior de Santafé de Bogotá.   

Cópiese,  notifíquese  y  cúmplase.    

JORGE ANIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL               RICARDO  CALVETE RANGEL   

JORGE  E.  CÓRDOBA  POVEDA                              CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ  ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                              CARLOS     E.    MEJIA  ESCOBAR   

DIDIMO   PAEZ   VELANDIA                                             NILSON E. PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

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