15478f

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 15478  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado ponente :  

          Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL.   

Aprobado acta No. 63  

Santa Fe de Bogotá D.C., cuatro (4) de mayo  de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

1. ASUNTO  

Desatar el conflicto negativo de competencias  surgido  entre  los  Juzgados  Primero  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de  Seguridad  de  Santafé de Bogotá y su homólogo de la ciudad de Popayán, para  conocer  de  la  solicitud  de  extinción de la condena impuesta por el Juzgado  Quinto  Penal  Municipal  de  esta  última  ciudad, contra Jesús Orlando Hoyos  Fajardo.   

2. ANTECEDENTES  

JESUS ORLANDO HOYOS FAJARDO fue condenado el  9  de  diciembre de 1993 por el Juzgado Quinto Penal Municipal de Popayán, a la  pena  principal privativa de la libertad de 28 meses de prisión, como autor del  delito de hurto calificado y agravado.   

Como el procesado se encontraba privado de la  libertad  en  la  Penitenciaría Central de Colombia “La Picota” de Santafé  de  Bogotá,  la ejecución de la sentencia correspondió, por reparto efectuado  entre  los  juzgados  de  la  especialidad,  al Primero de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad de la ciudad en cita, que mediante auto de 20 de enero de  1.995  otorgó  a Hoyos Fajardo la suspensión de la ejecución de la sentencia,  previa  suscripción  de  diligencia compromisoria en los términos establecidos  en el artículo 407 del Código de Procedimiento Penal.   

El  Juzgado Primero de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  -a  donde  fueron  remitidas las diligencias por haberse  ordenado  la  libertad  del  condenado-,  se  declaró  incompetente para seguir  conociendo  “de  las  demás situaciones relacionadas directa e indirectamente  con  el sentenciado”, y ordenó la remisión de las diligencias a su homólogo  de  Santafé  de  Bogotá,  por haber sido ese “el despacho que concedió  la  suspensión  de la ejecución de la pena al procesado ORLANDO HOYOS FAJARDO,  por  enfermedad  grave, de conformidad con las previsiones del artículo 407 del  Código  de  Procedimiento  Penal  -por  remisión  expresa  del 507 de la misma  obra-“,  considerando  claro  “que  por  corresponder  a  dicho  despacho la  exigencia   de   las   obligaciones   impuestas   en   el  acta  de  compromiso,  consecuencialmente  también  es  tarea  del mismo el conocimiento conexo de las  demás  situaciones  relacionadas directa e indirectamente con el sentenciado”  (f. 33 c. de ejecución).   

La Jueza de Santafé de Bogotá devolvió las  diligencias  al  remitente proponiéndole colisión negativa de competencias, al  considerar  que “la circunstancia de haber otorgado la suspensión de la pena,  por   enfermedad  grave  al  penado,  hizo  variar  el  asunto  de  ‘con         preso’         a        ‘sin         preso’,  y  por ende nos ubicó frente a la  eventualidad  prevista en el inciso 2° del art. 1° del acuerdo 054, por lo que  de  contera  ha  de colegirse que la competencia radica en el juez de ejecución  de  penas  de Popayán, lugar donde se produjo el fallo de primera instancia”,  conclusión  a  que  arribó  invocando  “el  texto  de  los incisos primero y  segundo  del  acuerdo  054  de  mayo  24  de  1.994  del  Consejo Superior de la  Judicatura,   de   donde  emerge  con  meridiana  claridad  que  la  competencia  territorial  del  Juzgado  de  Ejecución  de Penas está condicionada en primer  lugar,  por  la  circunstancia  de  existir  o no persona privada de la libertad  purgando  efectivamente  la  pena  impuesta (factor variable) y en segundo lugar  por  la  sede  del Juez que haya dictado la sentencia (factor invariable)” (f.  38 ib.).   

Reiterando  sus  argumentos iniciales, y por  considerar  que  el  Juzgado  de  Santafé  de  Bogotá  “concedió  al citado  procesado  la  suspensión  de  la ejecución de la pena y debe por consiguiente  desarrollar  ésta  clase  de  actos procesales ejecutivos de la providencia que  otorgó  dicho  beneficio”,  con  clara imprecisión terminológica el juez de  ejecución  de penas y medidas de seguridad de Popayán dispuso “NO ACEPTAR la  colisión  negativa de competencia propuesta…” y “REMITIR este asunto a la  H.  Corte  Suprema  de Justicia -Sala de Casación Penal- para que resuelva este  conflicto negativo de competencia” (sic) (f. 46 ib.).   

3. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Conflictos   como   el   aquí  planteado,  consistente  en  la  divergencia  de criterios acerca de cuál es el funcionario  que  debe  conocer  de  la  eventual extinción de la condena, no constituyen en  estricto  sentido  una  “colisión  de competencias” -pues ésta, de conformidad  con  el  artículo  97 del Código de Procedimiento Penal, sólo se presentaría  en  la  fase de JUZGAMIENTO,  etapa  procesal  legalmente  delimitada, que de conformidad con el artículo 444  ejusdem  comienza  a  partir  de la ejecutoria de la resolución de acusación y  culmina  con la ejecutoria de la sentencia, momento en el cual se inicia la fase  de  ejecución  del  fallo  condenatorio  y  adquieren competencia los Jueces de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  (arts.  75  y  500  ejusdem)-.   

La   Sala  sinembargo  ha  considerado  en  reiteradas  oportunidades  la  necesidad  de  dirimir  las  diferencias  que  se  susciten   con   posterioridad   a   la   ejecutoria   del  fallo,  para  evitar  injustificadas  dilaciones  que  traducirían  la  vulneración  de los derechos  fundamentales  de  quienes  se  encuentran cumpliendo una pena, y en aplicación  del  principio  que rige la materia, en virtud del cual corresponde resolver los  conflictos  de  competencia  al  superior jerárquico  común  de los funcionarios en litigio (arts. 18 de la  Ley  270  de  1996,  70.5  y  72.3 del Código de Procedimiento Penal), por cuya  virtud  la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia es competente  para  conocer  “De los conflictos de competencia que se susciten en asuntos de  la  jurisdicción  penal  ordinaria  entre  tribunales  o juzgados de dos o más  distritos  judiciales; entre un tribunal y un juzgado de otro distrito judicial;  entre  tribunales,  o  entre  un  juzgado  regional y cualquier juez penal de la  República” (art. 68.5° ejusdem). .   

Sentado el fundamento legal de la competencia  de  la  Corte para dirimir el conflicto surgido entre los Juzgados de Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Santafé de Bogotá y Popayán (Cauca), el  paso  siguiente  consistirá  en  establecer  cuál es el funcionario competente  para  conocer  de la ejecución de la sentencia cuando el procesado se encuentra  en libertad.   

Al respecto el artículo 1° del Acuerdo 054  de  24  de  mayo  de  1.994,  expedido  por  la  Sala Administrativa del Consejo  Superior de la Judicatura, prevé:   

“Art.  1°.  Los  jueces  de ejecución de  penas  y  medidas  de seguridad conocen de todas las cuestiones relacionadas con  la  ejecución punitiva de los condenados que se encuentren en las cárceles del  respectivo  Circuito  donde  estuvieren  radicados,  sin consideración al lugar  donde se hubiere proferido la respectiva sentencia”.   

“Así mismo conocerán del cumplimiento de  las  sentencias  condenatorias,  donde  no se hubiere  dispuesto  el  descuento  efectivo  de la pena, siempre y cuando que el fallo de  primera   o   única   instancia   se  hubiere  proferido  en  el  lugar  de  su  sede” (Destacó la Sala).   

De la normatividad anterior se desprende que  la  competencia de los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad no  se  circunscribió  a  los asuntos de conocimiento de una determinada categoría  de  despachos,  ni  a  la  ejecución  de  las  sentencias proferidas por hechos  ocurridos  en  el  lugar  de  su  sede, sino de aquellas cuyos condenados estén  descontando  pena  en  cualesquiera de las cárceles del Circuito Judicial donde  se  hallen  ubicados,  independientemente  del  lugar  donde  las  causas fueron  falladas.   

Lo  anterior  por  cuanto  la  competencia  asignada  a  los  Jueces  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad no está  fundada  en  los  criterios  que  regularmente  orientan la materia, sino por un  factor  personal  referido  al lugar donde el condenado se encuentre purgando la  pena,  o  territorial,  cuando  se  halla  en  libertad,  caso  en  el  cual, de  conformidad  con  el  inciso  segundo de la norma transcrita, el juez competente  para  conocer  de la extinción de la condena, será el de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad del lugar donde se profirió el fallo de primera o única  instancia.  Y  si  en  dicho  sitio  no  existen  jueces de tal especialidad, el  artículo  15 transitorio del Código de Procedimiento Penal prevé el ejercicio  de   sus   atribuciones   “por   el  juez  que  dictó  sentencia  en  primera  instancia”.   

Como  el  condenado  Jesús  Orlando  Hoyos  Fajardo  fue  beneficiado con la suspensión de la ejecución de la condena, por  lo  que  se  encuentra  en  libertad,  de  conformidad con el inciso segundo del  artículo  1°  del Acuerdo 054 de 1994, expedido por la Sala Administrativa del  Consejo  Superior de la Judicatura, el funcionario competente para conocer de la  ejecución  o  extinción  de  la pena será el Primero de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Popayán  (Cauca),  por  haber  sido  allí donde se  profirió el fallo de primera instancia (f. 55 y ss. c. c.).   

No  le  asiste razón al Juez de Popayán al  pretender  derivar  su  incompetencia  de  factores  extraños  a la específica  regulación  de  la  materia,  invocando para ello la “necesidad de vigilar el  cumplimiento  de las obligaciones impuestas al beneficiado con la suspensión de  la  ejecución  de  la  condena”,  sin advertir que fue en el lugar de su sede  donde se profirió el fallo de primera instancia.    

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         RESUELVE   

ADSCRIBIR  la COMPETENCIA para conocer de la  ejecución  o  extinción  de la pena impuesta a Jesús Orlando Hoyos Fajardo al  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Popayán, a  donde  se  devolverá  el  expediente,  enviando  copia  de  esta decisión a su  homólogo de Santa Fe de Bogotá.   

         Notifíquese y cúmplase.   

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                             RICARDO  CALVETE RANGEL   

JORGE    CORDOBA    POVEDA                                             CARLOS      AUGUSTO     GALVEZ  ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                                                                                  CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO    PAEZ    VELANDIA                                                                                        NILSON PINILLA PINILLA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

    

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