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1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 14751  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.   JORGE  E.  CORDOBA POVEDA   

Aprobado acta N° 131  

Santafé  de  Bogotá,  D.C.,  dos  (2)  de  septiembre de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

          V I S T O S   

Decide  la Corte si existe o no mérito para  iniciar     instrucción     penal     contra    los    doctores    ENRIQUE  GÓMEZ  HURTADO  e INGRID  BETANCOURT  PULECIO, Senadores de  la  República, conforme a la denuncia presentada por el señor Rodrigo Garavito  Hernández.   

          A N T E C E D E N T E S   

1.  El  señor  Rodrigo Garavito Hernández,  mediante  escrito  presentado en la Secretaría de esta Corporación, manifiesta  que  pone  en  conocimiento   los  siguientes  “hechos”  que,  a su juicio,  comprometen  a los Senadores Enrique Gómez Hurtado e Ingrid Betancourt Pulecio,  y  al  particular  Hernán  Echavarría  Olózoga.  Dice que éstos mediante una  carta  que  llevaba  su  rúbrica  solicitaban la donación de dineros, a fin de  financiar  una  campaña  para “tumbar al Presidente de la República legalmente  elegido  DR.  ERNESTO  SAMPER PIZANO. Acompaño un ejemplar de la página 3A del  diario  El  Tiempo  del  día  de  hoy,  en  la  cual  los  Senadores aceptan la  responsabilidad  y  el particular niega su firma, de lo cual se puede desprender  una falsedad como delito adicional”.   

Con  el  citado  escrito  el  denunciante,  además,    anexa    copia   de   la   carta   referenciada   que   textualmente  reza:   

“Estimado amigo:  

“Como  es  de  conocimiento de la opinión  pública,  desde  hace  algún  tiempo hemos venido desarrollando actividades en  favor  del  robustecimiento  de  la  justicia  y  en contra de la impunidad y la  corrupción.  Estamos  convencidos  de  que  para  ello resulta indispensable el  cambio  de  gobierno, con lo cual lograremos el restablecimiento del honor de la  República.   

“Con  este propósito estamos adelantando  una  campaña  de  recolección  de  fondos  para  el desarrollo de una serie de  actividades  entre  las  que  están  algunas  de  movilización  de la opinión  pública.   

“Para  este efecto hemos abierto un fondo  en  la  Fiduciaria  Superior,  denominado FIDEICOMISO PRO-COLOMBIA (Fondo Común  Especial).  Nos  encantaría  contar  con  su colaboración. Puede depositar sus  aportes  en  la  cuenta N°101014406-9 de esta Fiduciaria, en cualquier sucursal  del Banco Superior.   

“Cordialmente,  

“Hernán        Echavarría  Olózaga                      Enrique Gómez Hurtado   

“Igrid Betancourt ”  

A su vez, la página pertinente del diario El  Tiempo  a  que  hace  referencia  el  denunciante,  fue titulado de la siguiente  manera:   

“Desde la cárcel  Contralor revela fondo para cambio de gobierno.   

“Contragolpe en  el proceso 8.000”   

2.  Acreditada la calidad de congresistas de  los  imputados,  la  Sala  ordenó  una  investigación  previa  en  la  que  se  recaudaron los siguientes medios de prueba:   

2.1.  Versión  libre rendida por la doctora  Ingrid  Betancourt  Pulecio,  quien manifestó que efectivamente firmó la carta  en  mención,  con  el  fin  de  conseguir recursos que permitieran realizar una  movilización  de la sociedad civil “en protesta por la corrupción del Gobierno  de Ernesto Samper”.   

Afirma   que   la   misiva   tenía   como  destinatarios  los  empresarios   del  país,  pues se trataba de una carta  pública,  y  las  reuniones  se  celebraban  en  la  casa  del  señor  Hernán  Echavarría.   

Dice  que  hasta  ahora  se  da cuenta de lo  ingenua  que fue, habida cuenta que no sabía “del tamaño de la corrupción que  se  instauró  durante ese gobierno, de los crímenes perpetrados contra posible  testigos, etc.”.   

Sobre la cuenta corriente que figuraba en la  multicitada  carta,  desconoce  el  monto de lo recaudado y su destino fue el de  realizar  varias  actividades  para recoger fondos. Igualmente “se hizo un video  para  hacer  una  campaña publicitaria en el cual se le decía a la ciudadanía  que  a  los  elefantes  había que frenarlos en seco. Se produjeron volantes, se  compraron  pitos  para  hacer  jornadas  de protesta a nivel nacional, todas las  acciones  estaban  encaminadas  a  fomentar  la  participación  ciudadana  y  a  recuperar     una     acción    democrática    en    defensa    de    nuestras  instituciones”.   

Finaliza aduciendo:  

         “Para  los agentes de la corrupción en nuestro país como lo es el  doctor  Garavito,  las  acciones  de  fortalecimiento  de nuestra democracia son  interpretadas  como  un  intento  de  conspiración  porque entienden que querer  acabar   con  la  organización  corrupta  que  se  ha  infiltrado  en  nuestras  instituciones es atentar contra el ordenamiento institucional…”.   

La  doctora  Betancourt  Pulecio anexó a su  declaración  no  juramentada  la  lista  de las personas que participaban en la  reuniones de “Unidos por Colombia” y un volante de propaganda.   

2.2.  Versión  libre  rendida por el doctor  Enrique  Gómez  Hurtado,  quien manifestó que reconoce la carta y la firma que  estampó  en  ella,   en  la  que  se  solicitaba ayuda económica, la cual  tenía  como  objeto  financiar  una  campaña  “de  agitación  de  la opinión  pública,  …destinada  a  obtener  como  resultado  un movimiento nacional que  condujese  al  cambio  del  titular  de  la  presidencia  por  la  vías  que la  Constitución  establece. El resultado de la carta no fue positivo y fue esa una  de  las  causas  para  que  el  movimiento no mantuviese el ímpetu nacional que  inicialmente tuvo”.   

Cuenta que las reuniones se celebraron en las  ciudades    de    Bucaramanga,    Cartagena,    Barranquilla   y   Santafé   de  Bogotá.   

Agrega  que  estaban convencidos que con esa  actividad  se  iba  a  despertar  la  opinión pública y lograr la sustitución  pacífica   del   Presidente   Samper,   “ya  para  entonces  conocido  como  el  usufructuante  desde  el  poder  de  la  contribución  de  los  dineros  de  la  delincuencia,  y  como  instigador  del régimen más corrupto que haya conocido  Colombia en su historia”.   

Aduce que el movimiento no tenía directivas,  por  cuanto  se  buscaba  que  no se interpretara “nuestra acción como algo que  pudiera  producir  beneficios  políticos personales”. Sin embargo, sostiene que  las personas que participaban era de condición muy variada.   

Finaliza agregando:  

         “Si  manifestar públicamente al rechazo del título ilegítimo del  señor  Samper  e  intentar  movilizar  la  opinión  pública  para  detener el  abrumador   saqueo   a   que   estaba   siendo  sometida  la  República,  actos  perfectamente  legítimos  dentro  del ejercicio del derecho constitucional a la  oposición,  se  considera  una  conspiración,  ello  querría  decir que hemos  aceptado que en Colombia no rige la democracia sino la dictadura”.   

2.3.  Declaración  de  Hernán  Echavarría  Olózaga,  quien  dijo que para él hablar de un movimiento es una exageración,  habida  cuenta  que  “sencillamente  se firmó una carta solicitando fondos para  advertirle  al  país  los  errores  de  la  política  que  estaba siguiendo el  Presidente  Samper”. Igualmente, acepta conocer a los imputados y haber manejado  el  dinero  recogido   y  calcula  que  la  suma recaudada ascendió a diez  millones de pesos, los que se gastaron en propaganda.   

          CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de Justicia tiene competencia para decidir este asunto, en razón a que  los  doctores  Enrique  Gómez  Hurtado  e Ingrid Betancourt Pulecio ostentan la  investidura  de  Senadores  de  la  República,  al tenor de los dispuesto en el  numeral 3° del artículo 235 de la Constitución Política.   

Por otra parte, el artículo 327 del Código  de   Procedimiento   Penal   contempla  como  motivos  para  proferir  decisión  inhibitoria  que el funcionario judicial advierta que el hecho no ha existido, o  que  la  conducta  es  atípica, o que la acción penal no puede iniciarse o que  está   plenamente   demostrada  una  causal  excluyente  de  antijuridicidad  o  culpabilidad.   

Teniendo  en cuenta los hechos denunciados y  conforme  a  las explicaciones dadas por los imputados, bien puede afirmarse que  el  comportamiento  de  los  doctores  Gómez  Hurtado  y  Betancourt Pulecio no  constituye infracción a la ley penal.   

En efecto, conforme a la denuncia, se infiere  que  la  intención  de  los  imputados  era  la  de  “tumbar”  al  entonces  Presidente  de la República, doctor Ernesto Samper Pizano, conducta que podría  adecuarse  a los tipos penales que protegen al régimen constitucional, esto es,  rebelión, sedición, asonada y conspiración.   

Sin embargo,  en tratándose de los dos  primeros  punibles, es menester que los sujetos activos, entre otros requisitos,  pretendan  derrocar  al  Gobierno  Nacional  o impedir transitoriamente su libre  funcionamiento,   bajo   el  empleo  de  las  armas,  situación  que  aquí  no  aconteció,  pues  conforme  a  la misiva enviada a algunos particulares, con el  fin  de  obtener  recursos  económicos,  se  advierte  que  la finalidad de los  imputados  era  la  del  “robustecimiento  de  la  justicia  y en contra de la  impunidad  y  la corrupción”, para lo cual “resulta indispensable el cambio  de  gobierno”,  dinero  que  utilizarían   “para  el desarrollo de una  serie  de  actividades  entre  las  que  están  algunas  de movilización de la  opinión pública”.   

De igual manera, no se puede predicar que el  comportamiento  de  los  doctores  Gómez  Hurtado  y  Betancourt Pulecio estaba  dirigido  a  exigir  violentamente  a  la  autoridad la ejecución u omisión de  algún   acto   propio   de   sus   funciones  o  de  formar  una  organización  insurreccional con finalidades a las citadas en precedencia.   

Ahora  bien,  si no se está de acuerdo con  los  programas  políticos o comportamientos de algunos miembros del gobierno de  turno,  nada  impide  que  se  hagan públicas dichas inconformidades, ni que se  recolecten  fondos  para  propagar las propias ideas, hacer oposición, incluso,  intentar  revocar el mandato de los elegidos, pues la Constitución Política en  su  artículo  37  garantiza  el  derecho  a  reunirse y manifestarse pública y  pacíficamente.   

Así mismo, el artículo 40 de la misma obra  establece  que  todo  ciudadano  tiene derecho a participar en la conformación,  ejercicio  y  control del poder político, para lo cual podrá crear movimientos  y  agrupaciones  políticas,  “formar parte de ellos libremente y difundir sus  ideas  y  programas” y “Revocar el mandato de los elegidos y en la forma que  establecen la Constitución y la ley”.   

Por tal motivo, la expresión de la opinión  política  en  un  Estado  social  democrático  de  derecho  jamás  puede  ser  sancionada  penalmente,  ya que de contemplarse como delito, se desconocería el  modelo   y   la  filosofía  que  lo  informan,  para  degenerar  en  un  Estado  totalitario,   autocrático   y   despótico,   o   como  lo  sostienen  algunos  doctrinantes,  “El  Estado  democrático  dejaría de serlo si se persiguieran  las  ideas,  pues  él  expresa  una relación entre hombres, entre fuerzas, una  coordinación  que  regula  esas relaciones. No puede, pues, poner valladares al  pensamiento.  Al  hacerlo  destruiría  sus  propios fundamentos, para crear una  sociedad abstracta y ficticia que no podría vivir”.   

Por tanto, en razón a que la atipicidad de  la  conducta  está  prevista  en  el artículo 327 del Código de Procedimiento  Penal  como  sustento  de  una resolución inhibitoria, ésta será la decisión  que la Sala adoptará.   

De  otra  parte, como quiera que la doctora  Ingrid  Betancourt  Pulecio,   en  la  diligencia  de  versión libre, hizo  referencia  a  que  en  el  anterior  Gobierno  se  perpetraron crímenes contra  posibles  testigos,  se  expedirán las copias pertinentes con destino al señor  Director Nacional de Fiscalías, para lo de su cargo.   

En  mérito de lo expuesto, la Sala    de    Casación    Penal    de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   

         R E S U E L V E   

1.- INHIBIRSE de  abrir     investigación     penal     contra    los    doctores    ENRIQUE  GÓMEZ  HURTADO e INGRID BETANCOURT PULECIO, por   cuanto   el   comportamiento   que   se   le   atribuye   es  atípico.   

2.-  Por Secretaría de la Sala, expídanse  las  copias  de  la  actuación,  con  destino  al  señor  Director Nacional de  Fiscalías,   conforme   a   lo   expuesto   en   la   parte   motiva   de  esta  providencia.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JORGE ANIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO  ARBOLEDA  RIPOLL                           JORGE  E.  CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE              EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                        CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZON                         NILSON  E.  PINILLA  PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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